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Reaching a Turning Point: “I Have to be Realistic”

Tras una exitosa relación inaugurada por Augusto y que perduró, como hemos señalado, sesenta y cinco años, el emperador Calígula en el año 40 d.C. la quebró sin miramientos: asesinó a Ptolomeo e incorporó el amplio reino de Mauritania al Imperio romano415. Esto provocó la lógica rebelión que encabezó en este caso un liberto del rey asesinado, Aedemon416 que lidera a los oponentes417 y que consiguió, a decir de Plinio, que Roma perdiera el control de los territorios mauritanos418.

Calígula419 reaccionó ante la situación y mandó el ejército a Mauritania, obteniendo según Cassio algunas victorias420. La realidad es que en el año 40 d. C., M. Licinio Crasso Frugi, en calidad de legado, fue puesto al mando de las tropas que debían conquistar el territorio421 y derrotar a los

415- Gsell, St., Histoire ancienne de l’Afrique du nord, París, 1920-1929, VIII. 8, pp. 205-211;

Carcopino, J., Sur la mort de Ptolémèe, roi de Maurétanie. Mélanges de philologie, de litérature

et d’histoire ancienne offerts à E. Ernout, París, 1940, pp. 39-50; Carcopino, J., Le Maroc antique. París, 1943, pp. 191-199; Tarradell, M., “Acerca de las etapas de la romanización en

Marruecos”, III CNA, 1953 (1955) p. 215; Kotula, T., “Encore sur la mort de Ptolèmèe. Roi de Maurètanie”. Archèologia, 15, 1964, pp. 76-92; Faur, J.-C., “Calígula et la Maurètanie: La fin de Ptolèmèe”. Klio, 55, 1973, pp. 249-271.

416 - Plinio: N. H, V, 1, 11; ILM. 56, 116; Fishwick, D., “The annexation of Mauritania”,

Historia, 20, 1971, pp. 473-474; Tarradell, M., “Nuevos datos sobre la guerra de Aedemon”. CAME, 1954, pp. 337-338.

417 - Ghazi-Ben Maïssa, H., “Volubilis et le problème de la regia Iuba”. L’Africa romana.Atti

del X convegno di studio. Oristano (1992)b Sassari 1994, I, p. 259; Idem., Encore et toujours sur la mort de Ptolémée, le roi amazigh de Maurètanie…, pp. 21-37; En-Nachioui, E., “Las primeras excavaciones en Volubilis (Marruecos): ¿Arqueología, historia o simple

colonización)”, Pyrenae, 26, 1995, pp. 161-170; Idem., Aportaciones al estudio de la

romanización de la Mauritania Tingitana: un siglo de arqueología colonial, Departament de

Prehistoria, Història Antiga i Arqueología, Barcelona, Unv. de Barcelona (Tesis doctoral micro ficha, nº 2990), 1996, pp. 279, 283-285.

418 - Plinio: H. N, V, 11: “Mauri provinciis accessere.”

419 - Plinio se equivoca al situar la revuelta de Aedemon en el principado de Claudio, sin duda

confundido por haber este emperador aceptado los honores de un triunfo que correspondía a Calígula: Gascou, J., Aedemon. Encyclopédie Berbère. Aix-en-Provence, Edisud, 2, 1984, p. 167.

420 - D. Cassio: IX, 8, 6.

421 - Gascou, J., “M. Licinius Crassus Frugi, lègat de Claude en Maurètanie”. Mélanges P.

mauritanos. Pero Calígula fue asesinado con anterioridad a una definitiva victoria. Así la labor del nuevo emperador Claudio desde el año 41 será la pacificación de Mauritania422. Fue necesario trasladar a la nueva provincia

Tingitana dos de las tres legiones que en aquella fecha estaban asentadas en Hispania: la Xª. Gemina y la IV Macedónica423. Enfrentarse al levantamiento mauro no debió ser fácil, pues según Cassio424, fue preciso que colaboraran en el abastecimiento de estas fuerzas incluso navíos de Bretaña, si bien la mayor parte del trigo lo aportó la Bética.

Para materializar la pacificación del territorio y la defensa del mismo

fue necesaria una expedición al Este, para consolidar la conquista y afianzar una ruta por tierra entre las dos futuras provincias mauritanas425. Esta ruta atravesó una región de la estepa habitada por tribus nómadas las cuales ofrecieron resistencia. No se sabe el nombre de la tribu o tribus involucradas, pero se sabe que hubo confrontación gracias a los pasajes de Plinio y Cassio cuando hacen referencia a las campañas de Suetonio Paulino y Hosidio Geta en los años 43 o 44426.

En su avance hacia el Sur, el ejército romano ocupó la ciudad de Volubilis que previamente había sido dominada por los partidarios de Aedemon; allí parece que existen indicios arqueológicos de algunas destrucciones427. Una vez ocupada esta ciudad por las tropas romanas, el sufete de la misma, Marco Valerio Severo, organizó una unidad indígena, convirtiéndose en praef(ecto) auxilior(um) adversus Aedemonem opressum

422 - Dondin-Payre, M., “Recherches sur un aspect de la romanisation de l’Afrique de nord:

l’expansion de la citoyennetè romaine jusqua à Hadrien”. Ant. Afr, 17, 1981, p. 108.

423 - CIL. VI. 31721; Carcopino, J., Le Maroc des romains..., p. 37; Tarradell, M., Nuevos datos

sobre la guerra de Aedemon..., p. 338; Rachet, M., Rome et les Berbéres..., p. 113; Gascou, J., “Licinius Crassus Frugi, légat de Claude en Maurétanie”, Mélanges de Philsophie, de Littérature

et d’histoire ancienne offerts à P. Boyancé, Paria, EFR, 1974, pp. 299-310.

424 - D. Cassio: LX, 24.

425 - De la Chapelle, F., “L’expèdition de Suetonius Paulinus dans le Sud-Est du Maroc.”

Hesperis, XIX, 1934, pp. 109-124.

426 - Plinio: V, 1, 11; D. Cassio: LX, 9; De la Chapelle, F., L’expedition de Suetonius Paulinus

dans le sud-est du Maroc..., pp. 107-124; Rebufar, R., Pour une histoire événementielle du Maroc antique..., p.27.

427 - Euzennat, M., “Le temple C de Volubilis et les origenes de la cité”. BAM, 2, 1957, pp. 49 y

ss. Gascou, J., “La succession des Bona Vacantia et les tribus romaines de Volubilis”, Ant. Afr, 12, 1978, pp. 109-124.

bello428. Así pues, el ejército romano, con estos auxiliares indígenas, continuó

la guerra contra Aedemon en las zonas meridionales del país. Aedemon fue finalmente vencido y se pierde su rastro429. Parece que Volubilis después de la

conquista se mantuvo fiel a la causa de Roma430, hecho que quizá podría

explicarse gracias a que las poblaciones meridionales necesitaban de un apoyo fuerte, viniera de donde viniera, para poder hacer frente al peligro que constantemente les acechaba: los nómadas del Sur, siempre ávidos y siempre dispuestos a lanzarse sobre las zonas agrícolas como se demuestra a lo largo de toda la historia431. Esta actuación “triunfal” de Claudio y del legado Licinio Crassos Frugi, fue recompensada, al ser investidos con los

triumphalia ornamenta432.

Al año siguiente, según Cassio fueron los indígenas los que comenzaron la guerra, siendo combatidos y perseguidos hasta el Atlas433 por el antiguo pretor Suetonio Paulino434. Referencias más pormenorizadas las encontramos en Plinio: persiguiendo primero a los bárbaros435 y más adelante a los Mauros fue Suetonio Paulino el primero que paso más allá del Atlas436. Los acontecimientos venían a señalar una realidad: los oponentes a los soldados romanos eran elementos tribales y no los urbanos los cuales, con mayor o menor intensidad, se habían sometido a Roma437.

En el año 43 los indígenas de los confines meridionales retomaron la guerra, encabezados por un tal Salabos. Paulino había sido sustituido por Cn. Hosidio Geta que desarrolló una intensa actividad militar438. Los combatientes

tenían capacidad para una guerra móvil, de guerrillas, pero no para hacer

428 - IAM. 2. 448.

429 - Gascou, J., Aedemon. Encyclopédie..., p. 167, señala la posibilidad que Aedemon murió

en los enfrentamientos de Volubilis.

430 - Plinio: H. N, V, 1, 11; ILM, 56, 116; Euzennat, M., Le limes de Maroc..., p. 196; Fishwick,

D., The annexation of Mauritania..., pp. 473-374; Fèvrier, P. A., Approches du Maghreb romain. Pouvoires, différences et conflit I, Aix-en-Provence, 1990... I, p. 109.

431 - Tarradell, M., Acerca de las etapas..., p. 217. 432 - Suetonio: Claudio, XVII.

433 - Chaddad, A., “Recherches de géographie historique: à propos du Mont Atlas”, L’Africa

romana, XIV, Vol. III, 2000, pp. 2163-2175.

434 - D. Cassio: LX, 9, 1. 435 - Plinio: N. H, V, 11. 436 - Plinio: N. H, V, 14.

frente en campo abierto al ejército romano. La superioridad romana se impuso derrotando a las tropas de Salabos en dos ocasiones.

Siguiendo su costumbre los derrotados buscaron refugio en las zonas desérticas meridionales. Aparentemente Geta, con cierta impericia, habría decidido acabar con el conflicto introduciendo el grueso del ejército en la zona. Craso error, faltos de agua, únicamente se habrían salvado recurriendo a los encantamientos y magias realizados por un indígena aliado. La “lluvia milagrosa” así producida había persuadido a los combatientes de la inutilidad de continuar la resistencia dado que las divinidades estaban con sus adversarios y se decidieron de una forma espontánea a pedir la paz439. No hay ninguna mención de captura de Salabos o de un establecimiento de campamento o centro en la región, simplemente parece que Geta negoció su retirada440.

Después del sometimiento de los Mauritanos, y la firma de la paz, en el año 43 d. C., las tropas, tanto las legionarias como los auxiliares, no fueron evacuadas. El reciente sometimiento de los indígenas precisamente no hacia prudente esta medida. Así el primer procurador de rango ecuestre de la Tingitana M. Fadio Celer es conocido por una inscripción de Volubilis del año 44, en ella aparece como proc(urator) Aug(usti) pro legato441, es decir, en

misión extraordinaria y con tropas especiales a su cargo. A partir de ese momento el ejército romano de ocupación iba a desplegar una actividad especialmente dirigida hacia las zonas meridionales del territorio. Plinio442

indicaba que no solo los generales de rango senatorial, sino que los militares de orden ecuestre que les sucedieron, presumían de haber llevado sus tropas

438 - De la Chapelle, F., L’expedition de Suetonius Paulinus dans le Sud-est du Maroc..., p. 123. 439 - D. Cassio: LX, 9; Montero, S., “La conquista de Mauretania y el milagro de la lluvia del año

43 d. C.”, L’Africa romana, 13, Vol. II, 1998, pp. 1945-1851; Perea Yébenes, S., La legión XII y

el prodigio de la lluvia en época del emperador Marco Aurelio, Epigrafía de la legión XII fulminata, Madrid, 2002, pp. 75 y ss.

440 - Euzennat, M., “Annoceur, faux poste romain dans le moyen Atlas”, BAM, IV, 1960, pp. 381-

404; Idem., Le limes de Volubilis..., p. 194; Thouvenot, R., “Le gèographe Ptolèmèe et la jonction terrestre des deux Maurétanies”, REA, LXIV, 1962, pp. 84-6.

441 - IAM.2. 369. 442 - Plinio: H. N, V, 11

hasta el mismo Atlas. Tanto la conquista de las Mauritanias como el acceso hasta el mítico Atlas fueron revestidos con fuertes connotaciones religiosas443.

Los romanos ocuparon y guarnecieron las ciudades ex novo además de las de tradición púnica, ocupación que tuvo una mayor intensidad en las zonas meridionales del territorio444, sin olvidar las cabezas de puente que representaban las colonias establecidas por Augusto445. Volubilis, donde el residía el procurador, se extendió y se dotó de importantes sistemas defensivos; a sus ciudadanos Claudio les otorgó la ciudadanía por la ayuda que le ofrecieron en su lucha contra Aedemon446.

No se conoce cuales fueron en concreto las tropas romanas encargadas de la conquista del territorio. En este sentido, las fuentes literarias guardan un profundo silencio. Por Cassio, como ya hemos apuntado, sabemos que las operaciones exigieron traer navíos de Bretaña y también que la Bética fue la que proporcionó el trigo y los viveres para el ejército de Mauritania447. Se ha apuntado en alguna ocasión que fueran destacamentos africanos los que sobre todo participaron en las operaciones448, no obstante no hay pruebas convincentes a favor de esta hipótesis449. Más favorable acogida ha tenido generalmente la opinión de que parte de las tropas romanas que actuaron en la ocupación de Tingitana eran de procedencia hispánica. En primer lugar, ya Cagnat consideró que fueron en concreto las legiones romanas establecidas en la Tarraconense las que sobre todo se encargaron de desarrollar las

443 - Kotula, T., “Culte provincial et romanisation. Le cas des deux Maurétanies”. EOS, 63, 1975,

pp. 389-407.

444 - Thouvenot, R., Valentia Banasa –une colonie romaine de Maurètanie Tingitane, París,

1941; Idem., Volubilis, París, 1949, pp. 34-35; Frèzouls, E., “Les Baquates et la province romaine de Tingitane”. BAM, II, 1957, p. 105; Gozalbes, E., “Observaciones sobre la relación de Roma con las tribus indígenas de la Mauritania Tingitana”. –Separata- Mediterráneo, 2, 1993, pp. 143-166

445 - Sigman, N., “The romans and the indigenous tribes of Mauritania Tingitana”, Historia,

1977, p. 417.

446 - Plinio: N. H, V, 1, 11; ILM. 56, 116; Euzennat, M., “Le limes de Maroc”. Studien zu den

Militärgrenzen Roms, Vorträge des 6. internationalen Limeskongresses in Süddentschland, 1967,

p. 196; Fishwick, D., The annexation of Mauritania..., pp. 473-374; Fèvrier, P.A., Approches du Maghreb romain. Pouvoires, différences et conflit I..., p. 109.

447 - D. Cassio: LX, 24; Tarradell, M, Nuevos datos sobre la guerra de Aedemon..., p. 338 448 - Fishwick, D., The annexation of Mauretania…, p. 478.

operaciones de ocupación450, opinión también ha sido seguida por Rachet451.

En cambió Nesselhauf planteaba que estas tropas hispanas participantes no fueran legionarias sino unidades formadas por auxiliares452. Por su parte

Benabou pone en duda el que participaran las legiones establecidas en Hispania, mientras parece inclinarse por aceptar que sí estuvieron presentes auxiliares reclutados en Hispania453.

En cualquier caso, hay unidades militares que fueron destacadas para la anexión y la defensa de Mauritania Tingitana de procedencia hispana: tres de las cinco alas permanentemente acantonadas en la provincia eran de origen hispano o estaban estacionadas en Hispania. El ala I Augusta

Gallorum, posiblemente la misma unidad documentada en Hispania en el

año 40 y transferida a la Tingitana quizá ya en tiempo de Claudio, y la II

Asturum, que estaba acantonada en Hispania en época Julio-Claudia y fue

transferida a la Tingitana antes del año 88454, fecha en que se registra por primera vez su presencia a través de un diploma, pero muy probablemente ya estaba allí desde el momento de la anexión455; una tercera, el ala Taurina, había estado también estacionada en Hispania, y partió hacia la Tingitana seguramente en torno al año 75, como proponen Christol y Le Roux456.

Entre las cohortes siete con nombres étnicos hispanos se encuentran en la Tingitana en algún momento. Tres de ellas tiene una presencia ocasional, la I Bracarorum que aparece en el diploma del año 88, no vuelve a aparecer en ningún otro documento. La I Celtiberorum (equitate) civium

romanorum, que debió llegar a comienzos del siglo II, desaparece entre el

114/117 y 122. Otra estancia corta es la de la I Hispanorum, que se

450 - Cagnat, R., L’armée romaine d’Afrique, París, 1913, p. 26.

451 - Rachet, M., Rome et les Berbères. Un problème militaire d’Auguste à Dioclétien, Bruselas,

1970, p. 129.

452 - Nesselhauf, H., Zur Militärgeschichte der Provinz Mauretania Tingitania, Epigraphica, 12,

1950, p. 44.

453 - Benabou, M., La resistance africaine a la romanisation, París, 1976, p. 91.

454 - Christol-P, M y Le Roux, P., “L’aile Tauriana Torquata et les relations militaires de

l’Hispania et de la Maurètanie Tingitane entre Claude et Domitien”, Ant. Afr, 21, 1985, p. 25.

455 - Roxan, M., “The auxilia of Mauritania Tingitania”. Latomus,, XXXII, 1973, pp. 838-855,

sobre todo pp. 845-849; Thouvenot, R., “Les diplomes militaires trouvèes a Banasa”. PSAM, 9, 1951, pp. 135-182, sobre todo pp. 139-175.

encuentra en la Tingitana coincidiendo con la revuelta indígena de mediados del siglo II457.

De las otras cuatro cohortes, tres de ellas son enviadas con seguridad a fines del siglo I o comienzo del II, y perduran hasta perdérseles el rastro con el último diploma entregado en el país. Son la III Asturum civium

romanorum, la II Hispana Vasconum civium romanorum y la II Hispanorum civium romanorum. La I Asturum et Callaecorum civium romanorum, tiene

documentada su presencia a partir de un diploma del 114/117 hasta el último diploma conservado458, pero quizá su llegada coincida con la de las tres unidades, a fines del siglo I o comienzos del II, ya que los diplomas del 109, donde se recogen las unidades anteriores, están incompletos.

Por otra parte, es posible que correspondan a época de Claudio la inscripción funeraria de M. Valerio Rufino, un soldado de orígen narbonense que sirve en la legio X Gemina y que murió en Volubilis459. Su presencia en la Tingitana hace pensar en una intervención de la legio X durante su permanencia en Hispania460. Las características del epígrafe parecen indicar una cronología en torno al año 40, y se tiene por probable la participación de un fuerte contingente de este legión en la pacificación de la Tingitana frente a Aedemon461; aunque quizá no debería excluirse la posibilidad de que la presencia de esta unidad en la Tingitana corresponda al año 69, opinión expresada por Le Roux, y reforzada por un pasaje de Tácito que refleja las intenciones del gobernador de la Citerior Cluvio Rufo462.

La presencia e incluso asentamiento de contingentes hispanos en Mauritania Tingitana se debió sin duda a que el norte de Hispania, de donde

456 - Christol-P,M y Le Roux., L’aile Tauriana Torquata Torquata et les relations militaires de

l’Hispania ..., pp. 15 y ss.

457 - Thouvenot, R., Les diplomes militaires trouvés à Banasa..., pp. 135-182; Balil, A, “Alae” y

“cohortes” Astures en el ejército romano”. Homenaje al Conde de Vega de Sella. Memorias del

servicio de investigaciones arqueológicas, 1, Oviedo, 1956, pp. 299-313.

458 - Thouvenot, R., Les diplomes militaires trouvèes a Banasa..., pp. 135-182; Balil, A., “Alae” y

“cohortes” Astures en el ejército romano..., pp. 299-313.

459 - AE. 1941, p. 12; IAM. 2. 511; Le Roux, P., L’armée romaine et l’organisation des provinces

ibériques d’Auguste à l’invasion de 409, París, 1982, nº. 39.

460 - Castillo, C., “Relaciones entre Hispania y África en época alto imperial”, L’Africa romana,

VIII, 1990, p. 82.

proceden la mayoría de estos destacamentos, es una de las principales fuentes del Imperio para nutrir las filas de los cuerpos auxiliares además de una contrastada capacidad de adaptación a los diversos terrenos donde prestan servicios463.

Lo que los textos clásicos nos indican acerca de la conquista del actual Marruecos es de suma importancia, si bien no llegan a establecer aspectos concretos en cuanto a la completa extensión del conflicto464. Los restos

arqueológicos completan esta información y muestra con absoluta frialdad que la intervención militar romana trajo como consecuencia una gran destrucción en alguna de las ciudades mauritanas más importantes, caso de Lixus, Tamuda, Volubilis y otras más.

En Lixus los sondeos estratigráficos que alcanzaron el nivel correspondiente al periodo de la incorporación al Imperio muestra diversas casas destruidas, con indicios de incendio y de abandono posterior durante un corto espacio de tiempo; Tamuda, fue violentamente destruida y arrasada, como lo demuestran los numerosos indicios de incendio que se han podido constatar en casi todas las casas excavadas dejando de existir sin que fuera sustituida por ninguna ciudad en la misma comarca, pasado el tiempo, se estableció sobre las ruinas un castellum que perduró hasta el fin del Imperio. También se vieron afectados los centros urbanos más pequeños y villas rurales465, caso muy probable de Zilis466. Gozalbes, señala que el núcleo industrial pesquero de Ceuta, parece mostrar también un nivel de destrucción en este momento467. En Volubilis, la actuación de los partidarios de Aedemon fue sangrienta según Christol y Gascou468, como muestran indicios

arqueológicos de algunas destrucciones procedentes del templo C469. Por su

462 - Tácito: Hist, II. 58.

463 - Thouvenot, R, Les diplomes militaires..., pp. 173-174. 464 - Plinio: N. H, V, 14, 16; D. Cassio: LX, 9

465 - Tarradell, M., Nuevos datos sobre la guerra de los romanos contra Aedemon..., pp. 337-443. 466 - Akerraz, A y otros., “Fouilles de Dchar Jdid 1977-1980”, BAM, 14, 1981-1982, pp. 169-ss. 467 - Gozalbes, E., El nombre romano de Ceuta. De Septem Fraters a Ceuta. Ceuta, 1989, p. 135. 468 - Christol, M y Gascou, J., “Volubilis, cité fédérée?”, MEFRA, 92, 1, 1980, pp. 329-345,

especialmente p. 330.

469 - Euzennat, M., “Le temple C de Volubilis et les origenes de la cité”. BAM, 2, 1957, pp. 49 y

parte Coltelloni-Trannoy se mostró de acuerdo con la hipótesis que sostiene que existen suficientes indicios para confirmar una masacre470.

Un sondeo profundo en la zona ha identificado un “horizonte de incendio continuado” que separa el nivel correspondiente a la época prerromana de un nivel que responde a la primera concentración romana en la época de Claudio471, lo que provocó el abandono de la calle central de Volubilis en el siglo I d. C472. Tánger y villas rústicas cercanas fueron

incendiadas en este momento473.

No obstante, Lenoir y otros474 insiste en cierta exageración en los resultados sobre la destrucción de Volubilis teniendo en cuenta la superficie475 donde se efectuó el sondeo y la superficie total de la ciudad de cerca de cuarenta hectáreas; además estudios recientes han señalado la continuidad de la vida en el centro monumental o la calle central durante el siglo I d. C.476.

Los responsables de estas destrucciones, según Tarradell477 y Ponsich, podrían haber sido tanto los romanos como los partidarios de Aedemon. Quizás se posicionaron contra Roma o, caso contrario, que el norte de Mauritania era contrario a la revuelta y los sublevados fueron a castigar a los partidarios de Roma. Rostovtzeff señaló en su día que el objetivo de Roma en la conquista de Mauritania Tingitana se debía a su interés por los recursos agrícolas, lo que definía como el “hambre de tierra”478. Esta explicación no es aceptada por Gozalbes que señala los pocos recursos de estos territorios, donde, por otra parte los romanos ya poseían diversas colonias479. La

producción agrícola de las Mauritanias, básicamente centrada en los cereales,

470 - Coltelloni-Trannoy, M., Le royaume de Maurètanie..., p. 61.

471 - Kotula, T., “Encore sur la mort de Ptolèmèe, roi de Maurètanie”, Archèologia, 15, 1964, pp.