Cynodon en la región esta presente en: 3 áreas muy marcadas: Callejón de Huaylas, las Vertientes y Callejón de Los Conchucos, (Valle Interandinos) en donde predominan montañas muy abruptas, con suelos de escaso valor agropecuario, pero de mayor potencial en la protección de cuencas.
La Cordillera Blanca, a su vez es el área de mayor recurso hídrico, ya que el deshielo continuo de los nevados existentes, permite que tenga corrientes permanentes de agua, las cuales son usadas deficientemente con fines agropecuarios, energéticos y poblacionales; conociendo que en las Vertientes, este recurso es escaso, que conlleva a la actividad agrícola, es de secano y donde las tierras de mejor calidad agrícola se encuentran en los valles costeros. En la sierra, las mejores tierras se ubican principalmente en las terrazas del río Santa, pero en el resto de la sierra (Vertientes) las tierras no son aptas para cultivos agrícolas, cuya limitante mayor son la topografía abrupta y un alto índice de erosión, sumado a un clima donde la escasez de agua afecta a los cultivos, los que generalmente son de secano. Son tierras de protección, que pueden ser utilizadas en programas de reforestación y prácticas de conservación de suelos, con fines de protección de laderas, cabeceras de cuencas, etc.
Por otro lado el, incremento de la demanda de tierras agrícolas, hace que las poblaciones campesinas sobre utilicen las mismas, para producir cultivos alimenticios, con el consiguiente deterioro. Esta situación no permite que se pueda realizar acciones de manejo integral de cuencas, tendientes a lograr recuperar el equilibrio natural de sus ecosistemas, para conseguir mejorar la calidad de vida de los pobladores de las diferentes comunidades campesinas asentadas en ella.
Geográficamente la región, se extiende entre los 08º 00' y 10º 50' Latitud Sur y
entre los 76º 05' y 78º 40' Longitud Oeste; cubre aproximadamente 39,483 Km2,
distribuidos en 20 Provincias y 166 Distritos. Abarca las Cordilleras Blanca y Negra,
entre los que se encuentran los Callejones de Huaylas y de Conchucos.
Altitudinalmente, la Región Ancash se extiende desde el nivel del mar hasta la línea de cumbres de la Cordillera Blanca, cuyo punto más alto es el Nevado Huascarán (6,768 msnm), presentando los siguientes paisajes fisiográficos:
Llanura de inundación; Llanura aluvial de sedimentación, no inundable; Llanura aluvial de piedemonte; Áreas depresionadas y pantanos; Áreas eólicas; Áreas Montañosas; El Callejón de Huaylas; Paisaje Fluvial; Paisaje Fluvio Glaciar; Paisaje Montañoso; El Callejón de los Conchucos; Paisaje Fluvial; Paisaje Colinoso y Paisaje Montañoso.
Los estudios climáticos, meteorológicos y de vegetación han determinado la existencia de 7 formaciones vegetales, las mismas que ubicadas en forma ascendente desde el litoral costero hasta los nevados, son los siguientes: desierto Premontano Tropical (d-PT), matorral desértico Premontano Tropical (md-PT), estepa espinosa Montano Bajo Tropical (ee-MBT), estepa Montano Tropical (e-MT), bosque húmedo Montano Tropical (bh-MT), páramo muy húmedo Subandino Tropical (pmh-SaT), tundra pluvial Alpino Tropical (tp-AT) y Nival Tropical (NT).
Desde el punto de vista geológico, se puede señalar que la Región Ancash, en épocas pasadas constituyó una gran cuenca de sedimentación, en donde se depositaron unidades litológicas de facies tanto marina como continental. Posteriormente, éstas fueron deformadas tanto por el emplazamiento de plutones de magnitud batolítica como por movimientos orogenéticos y epirogenéticos, que generaron esfuerzos de compresión, tensión y cizallamiento, testificado por el levantamiento de los Andes y por el desarrollo de gran número de estructuras geológicas (fallas, pliegues y sobreescurrimientos) que han alcanzado su mayor desarrollo en el sector oriental de la Región.
En la Región Ancash se ha identificado la ocurrencia de unidades litológicas sedimentarias, ígneas y metamórficas, cuyas edades oscilan entre el Jurásico y el Cuaternario reciente. Las rocas más antiguas se presentan constituyendo grandes
afloramientos tanto en el sector oriental como en el occidental y están representados por las formaciones Chicama y Casma, respectivamente. Los depósitos más recientes se localizan principalmente en la faja costera, destacando los depósitos eólicos y aluviales.
Las rocas ígneas, tanto intrusivas como extrusivas, están ampliamente distribuidas en la región y constituyen afloramientos de grandes proporciones.
Las rocas ígneas extrusivas, de origen volcánico, están representadas por andesitas, con inclusiones de carbonatos secundarios. Está relacionada con la Formación volcánica Calipuy, del Cretáceo superior-Terciario inferior y se distribuye predominantemente en la Cordillera Negra. El material tufáceo de coloración blanca o gris claro, de origen volcánico, pertenecen a la Formación Yungay del Terciario superior y contiene abundante cristales de cuarzo y biotita, dentro de una matriz feldespática. Se localiza principalmente entre Yungay y Caraz, predominantemente en la Cordillera Blanca y en pequeñas áreas de la Cordillera Negra.
Las rocas metamórficas se hallan formando parte de las formaciones mesozoicas. El material lítico, de naturaleza metamórfica, está constituido principalmente por cuarcitas con intercalaciones de materiales sedimentarios calcáreos. Esta formación pertenece al Grupo Goyllarisquizga, del Cretáceo inferior y se encuentra distribuido mayormente en la Cordillera Negra y en menor extensión en la Blanca.
El complejo plutónico, conocido como Batolito de la Cordillera Blanca, está constituido esencialmente por varios tipos de roca, como el granito, diorita y la granodiorita, entre las más comunes. Sobresaliendo a esta masa lítica e intrusiva, se encuentran los casquetes de hielo.
Los depósitos Cuaternarios de origen fluvio glaciar, alcanzan su desarrollo máximo en el flanco occidental de la Cordillera Blanca, a base de acumulaciones de arena, arcilla y grava, con fragmentos rocosos de formas angulosas y subangulosas, heterométricos y dispuestos en forma selectiva o caótica. También existen depósitos
fluviales recientes, generados por el río Santa y sus tributarios. Estos materiales son de escasa potencia y están conformadas por sedimentos de texturas mixtas y no tienen presencia significativa en el área de trabajo.
Las tierras de esta zona de trabajo han sido sometidas a un uso intensivo, tanto agrícola como ganadero, sin una tecnología apropiada. Los procedimientos primitivos y en especial, el vertiginoso crecimiento poblacional, han sido causa preponderante en la destrucción de la cubierta vegetal original, de la que sólo quedan vestigios y algunos bosques relictos de especies nativas, habiendo sido reemplazadas por especies introducidas y exóticas.
Las comunidades vegetales de naturaleza arbustiva y subarbustiva, está representada por las especies: huarango, algarrobo, retama , aliso , carrizo, tara , molle , capulí, sauce, pati o pasayo y otras especies hidrofíticas y halofíticas, como grama salada, y especies hidromórficas, como la totora; también se observa suculentas de la familia Cactáceas, como el gigantón, candelabro, tuna. En el Callejón de Conchucos, se observa también a la hierba santa, shiraca, ancuyá, shilco, salvia,
maguey y Cactáceas (Armathocereus, Cereus y Opuntia), el sauco (Sambucus
peruvianus), quishuar, y otras especies naturales, conocidas vulgarmente como
rupaytucro, parasho, taya, conche, shacshac, ucushcasha y chinchango (Hypericum
laricifolium).
Se debe indicar que entre las especies exóticas, el eucalipto merece una mención especial, ya que las más grandes áreas forestadas o reforestadas en la
región Ancash, se ha hecho con Eucaliptus globulus y en menor proporción con pino,
ciprés y casuarina.
La cobertura herbácea, localizada preferentemente en áreas cultivadas, está dominada en gran parte por las gramíneas compuestas y crucíferas, que causan
serios problemas a la agricultura, como por ejemplo el kikuyo (Pennisetum
clandestinum), ya que posee un gran poder de propagación por rizomas y semillas y
que ha invadido totalmente el área, por lo que en ciertos sectores se ha tenido que
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abandonar las parcelas, ya que su erradicación se dificulta por la inoperatividad de los instrumentos de labranza.
Entre las especies herbáceas más comunes se puede mencionar al cardo (Cercium arvense), manzanilla hedionda (Matricaria chamomilla), tomatillo
(Lycopersicon pimpinelifollium), chamico (Datura stramonium), mostacilla (Brassica campestris), amor seco (Bidens pilosa), rabaniza (Raphanus raphanistrum), ortiga
menor (Urtica urens), capulí (Prunus serotina), capuli cimarrón (Nicandra phisallodes).
En la faja comprendida entre la zona agrícola, los páramos y los nivales, de topografía muy accidentada y dominada por formaciones líticas, la cubierta vegetal es aislada y muy pobre, constituida por relictos de especies arbóreas y arbustivas, de los
géneros Polylepis, Buddleia y Escallonia, que alternan con una población de
gramíneas, entre las que predominan especies de Festuca, Calamagrostis y Stipa,
esta última caracterizada por su gran rusticidad, gran adaptación al medio, pero de escaso valor nutricional para el ganado. En los oconales se puede encontrar
dominantemente a Distichia muscoides o turbera.
CUADRO 1: Riqueza especifica de especies vegetales identificadas en Pasivos
Mineros de Ticapampa, Catac, Huaraz.
Nombre científico Nombre vulgar Familia
Agave americana J. St. –
Hil.
“maguey” Amaryllidacea
Acanthoxanthium spinosum
(L.) Fourreau
“juan alonso” Asteroideae/
Asteraceae
Brassica campestris L. “mostaza” “mostacilla”
“pacchoy”
Brassicaceae
Browallia americana L. “flor de mayo” “camapampa”
“azulito” “juanita” “pishval”
Solanaceae
Bryum argenteum L. Chenopodium ambrosioides
L.
“paico” “té de México” “cashua” Chenopodiaceae
Cuphea strigulosa H.B.K. “hierba de la ternera” Lythraceae Cynodon dactylon “grama dulce” “grama
bermuda” “grama” “hierba fina”
Poaceae/ Eragrostoideae
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“hierba del prado” “pata de gallina” “hierba de la virgen”
Distichia muscoides “champa” Juncaceae Eucalyptus globulus Juss. “eucalipto” Myrtaceae
Gamochaeta americana
(Mill.) Wedd.
Heliotropium arborescens
L.
“heliotropo” “docto” “vainilla” “agerú” “chakchacuay” “cheki” “chikai”
Isocarpha microcephala
(DC.) Blake
Juncus arcticus var. Andicola
“totora” “junco” Juncaceae
Laccopetalum giganteum “pacra pacra” Ranunculaceae Lepidium raimondii O.E.
Schulz
Brassicaceae
Loasa picta “ortiga macho” Loasaceae Lupinus weberbaueri “chocho silvestre” Fabaceae Marrubium vulgare L. “cordón de muerto” “marrubio”
“coronilla” “paga pega” “nacnac” “oke kcora”
Lamiaceae
Medicago polymorpha L. “alfalfilla” “trébol” “carretilla” Monnina salicifolia R. et. P. “muchuy” “cabra micuna”
“caña soplar” “muchy” “pichucha” “callacón” “jupechucru” “tinta” “marea pacta” “anca usa” “condorpa usan” “muchuisa” “pahuata- huinac” “sambo-ckorota” “tuta huiña” “urpay jacha”
Polygalaceae
Muhlenbergia peruviana “grama” Poaceae Muehlenbeckia volcanica
(Benth.) Endl.
“mullaca” Polygonaceae
Nicotiana glutinosa L. “tabaco” “tabaco silvestre”
“tabaco cimarron” “ismaytabaco”
Solanaceae
Nostoc commune “cushuro” Nostocaceae
Opuntia floccosa “tuna sivestre” Cactaceae Opuntia lagopus “tuna sivestre” Cactaceae Ortrosanthus
occissapungus
“lirio de jalca” Iridaceae
Perezia coerulescens Astereceae
Perezia multiflora “escorzonera” Astereceae
Plantago rigida “champa estrella” Plantaginaceae Plantago lanceolata L. “llantén menor” “llantén de hoja
estrecha” “llanten” “llantén macho”
Plantaginaceae
Polylepis incana “quinual” Rosaceae
Polylepis racemosa Rosaceae
Pycnophyllum molle Caryophyllaceae
Rumex conglomeratus “lengua de vaca” Polygonaceae
Rumex obtusifolius L. “malahierba” Polygonaceae Saxifraga magellanica Juss. “siempreviva” “huamanripa” Saxifragaceae
Scirpus californicus “totora” Cyperaceae Sedum peruvianum A. Gray Crassulaceae
DC
Solanum saponaceum
Dunal
“ama mullaca” “ulmish” “tulu- luque”
Solanaceae
Solanum nitidum R. et P. “cahuincho” “campucassa”
“nununya” “tacachilla” “huaych’ja” “añahuayo” “ñuñumaya”
Solanaceae
Sonchus asper (L.) Hill “cerraja brava” Asteraceae/
Cichorioidea
Sphagnum subbalticum Sphagnaceae
Stellaria cuspidata Willd. Y
Schlecht.
“hierba del cuy” Caryophyllaceae
Juss.
Stevia puberula Hook.
Stipa annua Poaceae
Stipa ichu Poaceae
Urtica echinata “ishguin” Urticaceae
Urtica flabellata H.B.K. “ishguin negro” Urticaceae
Urtica megellanica “ortiga” Urticaceae
Urtica ureas Urticaceae
Valeriana interrupta “valeriana” Valerianaceae Valeriana microphylla “valeriana” Valerianaceae Valeriana pilosa “valeriana” Valerianaceae Verbena litoralis H.B.K. “verbena” “siete sabios” “yapo”
“verbena del campo” “verbena negra” “wirwina”
Verbenaceae
Werneria villosa Astereceae
Se tiene en orden alfabético, el nombre científico de las especies vegetales
emergentes contiguas al Pasivo Ambiental Minero de Ticapampa, las cuales fueron
identificadas y clasificadas en Genero y Familia utilizando el catalogo del Herbarium Truxilenses de la Universidad Nacional de Trujillo.
CUADRO 2: Numero de especies, agrupadas en genero y familia de los vegetales identificados contiguos a los Pasivos Mineros de Ticapampa, Catac, Huaraz.
Total Especies 57
Géneros 45
Familias 28
Dichos vegetales fueron identificados y clasificados en Genero y Familia
utilizando el catalogo del Herbarium Truxillense de la Universidad Nacional de Trujillo. Dentro del área de estudio se han observado tres panoramas diferentes: un primer panorama propio de valles costeros y del flanco occidental, en el que aplicando los sistemas generales de uso de la tierra propuestos por la Unión Geográfica Internacional (UGI), se ha definido Areas Urbanas e Instalaciones Gubernamentales y Privadas (centros poblados: Huarmey, Casma, Chimbote, Coishco, Samanco, Nepeña, Moro, Yaután, Pariacoto, Cajamarquilla, etc., carreteras, canales, etc. Terrenos con Hortalizas (ají, tomate, cebolla, maíz choclo, sandía, zapallo, col, lechuga, frijol, vainita, etc.), Terrenos con Huertos Frutales y otros Cultivos Perennes (espárragos, vid, palto, cítricos, pomoideos, pacae, ciruela, alfalfa, gramalote, etc.), Terrenos con Cultivos Extensivos (maíz, arroz, algodón, frijol, yuca, camote, maíz chala, caña de azúcar, menestras, etc.), Terrenos con Bosque (huarango y algarrobo), Terrenos Pantanosos o Cenagosos (Laguna de Villa María) y Terrenos sin Uso o Improductivos (pampas, dunas, cerros, etc.).
Un segundo panorama, propio de la Cordillera Blanca, en el que se desarrolla una agricultura mixta de riego y secano. Las tierras de secano se cultivan exclusivamente durante la estación de lluvias, entre los meses de Octubre a Abril. Las zonas Urbanas más importantes: Caraz Yungay, Carhuaz, Huaraz, Recuay, Ticapampa y Cátac.
El tercer panorama de uso, corresponde a la Cordillera Negra, caracterizada por una agricultura casi exclusivamente de secano, regándose solamente aquellos predios muy cercanos a las quebradas o cursos de agua permanente, pues son muy escasos. Las zonas Urbanas más importantes: Chavín de Huántar, San Marcos, Huántar, San Luis, Huari, Sihuas, Pomabamba, Chullín, Piscobamba y Chacas.
La distribución de los cultivos obedece a ciertos patrones, así para las tierras situadas por debajo de los 2,900 msnm, los cultivos más comunes son el maíz, zapallo, lechuga, col y alfalfa, aunque también se cultiva trigo, cebada y tubérculos (principalmente papa).
Entre los frutales, tenemos, cítricos, lúcumo, níspero, duraznero, pacae, manzano, chirimoyo, capulí y otros.
Entre los 2,900 y 3,600 msnm aproximadamente, se cultivan con frecuencia la papa y tuberosas menores (oca, olluco) y leguminosas comestibles, como la arveja y granos chicos (centeno).
Después de los 3,600 msnm prevalecen los pastos naturales altoandinos, sobre los que se desarrolla una ganadería extensiva de ovinos y vacuno.
Se debe indicar que la utilización inapropiada del suelo a través de miles de años, ha contribuido en forma directa a la destrucción y degradación de la tierra. La erosión es un fenómeno evidente y generalizado, especialmente en forma dramática y severa, a lo largo de la Cordillera Negra. En este sentido, es necesario iniciar un decidido programa de forestación en forma masiva y sistemática, con fines de producción-protección, en especial a los recursos de agua y suelo, a fin de mantener y mejorar la agricultura existente y en consecuencia, la economía general de la zona.
La cuenca del río Santa cuenta con un área de drenaje total de 12,200 Km2, la
cuenca del río Nepeña cubre 1,900 km2. El régimen de descarga de ambos ríos es
torrentoso e irregular, principalmente el río Nepeña, que lo hace deficitario para la agricultura del valle del mismo nombre. También discurren los ríos Casma, Culebras y Huarmey, que son de régimen irregular y también deficitarios para la agricultura de sus
valles.
El río Santa, a lo largo de su recorrido recibe las descargas de sus afluentes, los ríos: Pachacoto, Yanayacu, Negro, Pariac, Quillcayhuanca, Marcará, Buin, Shacsha, Llanganuco, Ancash, Parón, Santa Cruz, Cedros, Quitaracsa, Coronguillo, Manta, Grande y Tablachaca.
El análisis de los registros de descargas totales del río Santa, para un período de 60 años, controlado en la Estación Puente Carretera, señala un volumen medio
anual de 4,504.22 millones de m3, equivalente a un módulo anual de 142.73 m3/seg.;
el río Nepeña presenta un volumen medio anual de 67.53 millones de m3, con un
módulo anual de 2.14 m3/seg.
El escurrimiento superficial, además de ser empleado para cubrir las demandas de la agricultura, es usado también, en el caso de la cuenca del río Santa, con fines energéticos, existiendo más de 15 centrales hidroeléctricas, cuyas potencias instaladas alcanzan un total de 102,551 KW y una producción anual de 473.1 millones de KWh. La energía producida se usa para satisfacer las demandas de los sectores industrial, minero, urbano y rural. En la cuenca del Nepeña existen 4 plantas hidroeléctricas, con una potencia instalada de 28 KW y una producción anual de 110,000 KWh, usada para vivienda urbana y minería.
Se debe indicar que en la Cordillera Blanca existen muchas lagunas, de origen glaciar y que regulan el régimen de los tributarios del río Santa así como los del Mosna y Huari. Las que destacan en importancia son las lagunas de: Conococha, Querococha, Parón, Llanganuco (Chinancocha y Orconcocha), Parón, Atuncocha, Rutu, Piticocha, Pachorgo, Pelagatos, Aquilpo, Cojup, Purhuay, Auquiscocha, Librón, Ventanilla, Canrash, Churup, Ahuac, Llaca.
Estos ríos y cursos menores son de cauce poco profundo y de régimen torrentoso, cuyo caudal aumenta considerablemente durante la estación lluviosa, portando gran cantidad de sólidos en suspensión, derivados de los procesos erosivos que afectan la cuenca.
Los resultados de diversos trabajos de investigación, se contrastaron con salidas al Callejón de Huaylas, Parque Nacional Huascarán y el Callejón de los Conchucos. Estos datos fueron comparados con el documento guía “Estudio Nacional de Diversidad Biológica”.
La diversidad genética queda aún estudios muy aislados, y no se tienen registros de datos detallados. Sin embargo, existen grandes recursos aún por estudiar y detallar. Así por ejemplo tenemos variedades de papas de importancia genética como es el caso de la variedad Yungay, que es resistente a la rancha; dentro del maíz tenemos las variedades de cancha.
a) FLORA: Se ha verificado la existencia de 895 especies: 73 plantas inferiores, 609 Dicotyledoneas y 213 monocotyledoneas.
Dentro de la gran diversidad de plantas existentes en la región Chavín,
destacan las de importancia paisajista como es el caso de la Puya raymondii, por su
belleza natural y ser esta región uno de los pocos habitats existentes en Sudamérica;
plantas aromático medicinales como la Mentha piperita, Mentha spicata (menta y
hierbabuena), Matricaria recutita (manzanilla), Perezia multiflora (escorsonera, Jungia
paniculata (matico) Origanum vulgare (orégano), Loasa grandiflora (puca shinua);
árboles que al estar en simbiosis con microorganismos fijadores de nitrógeno
enriquecen el suelo, como Alnus acuminata (aliso) Erythrina edulis (jachapushco,
pajuro), esta última además desarrolla un follaje utilizable como forraje, sus frutos como el de otras leguminosas son ricos en proteínas. Otros árboles forman parte de
bosques naturales como es el caso de Polylepis sp (quenuaL), Budleica coriaceae
(colle), Budleia incana (quisuar). Otras tienen un potencial industrial, por su uso como
plantas tintoreas, curtiembre, como por ejemplo Caesalpinia spinosa (tintorea) (tara),
planta que forma pequeños bosques naturales a orillas del río Mosna entre San Marcos y Pomachaca. Otras en cambio son importantes por su valor alimenticio. Entre
las leguminosas tenemos a Lupinus mutabilis (chocho, tarwi), más de 12% de proteína
que se consume en nuestra zona en platos típicos como el cebiche serrano;
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Chenopodiaceas: Cheonopodium quinoa (quinua); Amarantáceas: Amaranthus hybridus (átaco).
Eritrina edulis, resulta importante por ser leguminosa, desarrolla follaje de
utilidad forrajera, frutos comestibles, enriquecen el suelo por establecer simbiosis con
Rhizobium, y genera excedentes de nitrógeno.
b) FAUNA: Se han verificado la existencia de 170 especies de animales: Insectos (30 especies), Reptiles (1 especie); Aves (122 especies; Mamíferos (17 especies). Evidentemente, existen muchas más especies, sin embargo, no se ha incluido en el presente listado, porque no existen trabajos y no se han podido identificar por falta de personal profesional competente.
Destacan entre las especies animales el Odocoileus virginianus gadotti (venado), Ladium peruanum (vizcacha), ambas por su valor alimenticio, piel y posibilidades de domesticar.
Entre las aves tenemos a Vultur gryphus (cóndor), un animal nativo de los
andes peruanos; Nothoprocta sp. (Perdiz serrana), Chloephaga melanoptera
(huachua, huallata), aves con potencial alimenticio y domesticables.
Insectos como Dactylopius coccus (cochinilla), que vive sobre los cladodios de
Opuntia ficus indica (tuna); como se sabe, de este insecto se extrae el carmín.
c) MICROORGANISMOS: Dentro de los microorganismos tenemos diferentes grupos taxonómicos entre los que destacan las bacterias. Tenemos entre estas a
Nostoc sp (cushuru), cianobacteria que crece en cuerpos de agua altoandinos, cuya
importancia es alimenticia, y en nuestra región se praparan diferentes platos.
Otro grupo de bacterias son las fijadoras de nitrógeno, como es el caso de Rhizobium, en asociación con leguminosas; Azotobacter, en la rizósfera de gramíneas fundamentalmente; Frankia, en asociación con el aliso. Los microorganismos que establecen simbiosis desarrollan nódulos donde la actividad de la nitrogenasa permite la fijación de nitrógeno molecular en forma de amonio disponible para la planta huésped además de generar un excedente para el suelo. Resulta importante este
efecto, pues garantiza que la planta pueda elaborar follaje, semillas, y granos de mayor riqueza protéica.
También se encuentran hongos de importancia agrícola y alimenticia. Los