CHAPTER 4. ANALYSIS AND RESULTS
5.3 Recommendations for Future Study
La puesta en producción para el comercio internacional de nuevos ecosistemas provocó alteraciones significativas. Una de ellas es la transformación de la llanura pampeana, a partir de la eliminación del pajonal y su reemplazo de ganadería y cultivos247. Según un viajero: “Argentina será el granero y la proveedora de carne más importante del mundo. Por cierto, quien mejor pudiera seguir el paulatino retroceso de la vegetación autóctona sería un viejo cacique indio que mirara desde lo alto de los eternos cotos de caza la Pampa abandonada por su pueblo hace tanto tiempo. Muy grande sería su asombro si viera los cultivos de plantas útiles en las otrora desiertas estepas y que por todas partes los alambrados cercenan la inmensa planicie, en prueba de que cada parcela pertenece a un dueño. Rara vez se ven personas si no es en la inmediata vecindad de las ciudades. El viajero sólo se cruza con incontables rebaños de ovejas, caballos y vacunos”248.
En la Argentina dicho proyecto tuvo como centro, en la segunda mitad del siglo XIX, a la región pampeana. El eje de esta expansión fue la utilización productiva de los ecosistemas pampeanos, a partir de que los sectores dirigentes orientaran el uso de los recursos naturales con un específico criterio de especialización. El paisaje pampeano cambió rápidamente ante la necesidad de mejorar la calidad de las carnes y acelerar el engorde, se mestizaron razas nativas con inglesas, se parceló la tierra mediante alambrados y los ecosistemas pastoriles nativos de gramíneas duras fueron reemplazados por otro de gramíneas tiernas y alfalfares de mayor productividad y aptitud para las nuevas razas. El sobrepastoreo deterioró el suelo, facilitó la expansión de las malezas, aceleró los procesos erosivos, agravó la colmatación de las lagunas y alteró el régimen de los ríos. O sea que los desequilibrios ecológicos provocados por la puesta en producción de la pampa húmeda fueron en esta época tan importantes en su magnitud que
comprometieron la futura utilización de los recursos naturales249.
Otro de los factores que aumentó la inestabilidad del sistema fue que a causa de la utilización intensiva de las tierras alejadas (más baratas y comunicadas por los ferrocarriles) se produjo una concentración de la agricultura en los bordes oeste y sur de la pampa húmeda (que eran los de menor calidad edafológica), con lo que quedó mucho más expuesta a los problemas ambientales y en especial al deterioro del suelo producto de la desertificación. Un tercer factor, ligado a los anteriores, fue que se eliminó casi por completo -a roza y tala- el bosque ralo pampeano, que era una ancha franja de árboles (caldenes) y de arbustos varios, que iba desde San Luis hasta Bahía Blanca. Este cinturón boscoso protegía de la erosión eólica y formaba parte de la herencia ambiental de la pampa. Bajo este impulso, los ecosistemas pampeanos sufrieron su mayor transformación.
Desde la primera década del siglo XX el problema de la erosión eólica y los cambios climáticos se presentaron como una realidad por las pérdidas de las cosechas y la destrucción del suelo agrícola. Pero es hacia fines de los años `20 cuando se incrementan las superficies afectadas por el fenómeno erosivo que llegó a conmover la estabilidad económico-social de grandes núcleos de la población. La erosión eólica había alcanzado para esa época la categoría de un problema grave y permanente. El fenómeno se desencadenó por un manejo equivocado del suelo, la destrucción de la vegetación nativa, la tala de bosques, la labranza del suelo a destiempo, sobrecarga de potreros de haciendas, destrucción de la escasa materia orgánica que daba cierta cohesión a las tierras sueltas, etc.
“Durante los primeros años de la década de 1910 comenzaron a notarse sequías, primero un año de cada tres, luego dos de cada cuatro, algunos médanos comenzaron a moverse, y así hasta que en la década del 30 estalló lo que diversos autores llamaron "la crisis climática". En este caso las sequías, cada vez más frecuentes e intensas, encontraron un área sin protección a causa de los desmontes y el reemplazo de la vegetación natural, por lo que el avance del desierto, para desesperación de todos los actores sociales (colonos, empresas de ferrocarriles y el gobierno) fue relativamente rápido. Los médanos se movieron hasta el partido de Nueve de Julio, muy adentro de la provincia de Buenos Aires. Más al oeste la situación era dramática, la arena lo cubría todo hacia el oeste (por ejemplo los ferrocarriles debieron destinar en algunos tramos cuadrillas permanentes para despejar las vías) y en las cercanías de Buenos Aires volvieron a asomarse las tormentas de polvo”.250.
Pero hay otros cambios, como por ejemplo, la transformación de antiguos pastizales en ecosistemas leñosos. Esto se produjo por la introducción masiva del ganado vacuno, que generó amplias zonas de sobrepastoreo. Una característica de estas malezas leñosas es que su semilla necesita mucho sol para germinar, por lo cual su expansión estaba controlada por la sombra que antes producían los pastos naturales. El sobrepastoreo produjo amplios claros que permitieron el crecimiento de estas plantas. Al mismo tiempo, el ganado vacuno dispersó esas semillas, que pasaron a través de su tracto digestivo. Entre los ecosistemas de instalación reciente en pastizales frágiles, se destacan251:
• Los mezquitales, que son invasores de pastizales en Estados Unidos, México y el
• Los huizachales de México.
• Los vinalares del Chaco paraguayo-argentino.
• Los fachinales del Chaco y sus equivalentes de la Caatinga (del nordeste
brasileño).
• La moderna expansión del espinillo o ñandubay en el oriente chaqueño y del
caldén en el borde de la Pampa.
Se trata, en todos los casos, de árboles o arbustos espinosos, que producen semillas en vainas comestibles por el ganado. Es decir, fenómenos ecológicos análogos en zonas muy separadas entre sí.