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Recommendations and Future Research

CHAPTER 5: Summary, Conclusions, and Recommendations

5.3 Recommendations and Future Research

Charla:

Actividad práctica:

Después de la sesión formativa, comienza la fase práctica de “Explora tu Río”, detallando a los voluntarios en que va a consistir la actividad, los materiales que vamos a utilizar y como van a desarrollarse los distintos procesos de medición de los parámetros precisos para la determinación del estado ecológico del tramo del río.

La primera fase de la jornada consiste en una breve charla en la que los voluntarios conocen la situación del río como un importante y diverso ecosistema, sus principales problemas, la metodología que se va a seguir, etc. A través de estas charlas se introdujo a los escolares en la actividad para el correcto desarrollo de la fase práctica y sirvió para que conociesen el PROVOCA.

- Medición de la anchura del cauce

- Medición de la profundidad del cauce

- Medición de la velocidad del agua

- Cálculo del caudal

Utilizando el mango de la red de muestreo para los macroinvertebrados, se mide la profundidad del cauce en un punto lo más centrado posible dentro del río.

Con la cinta métrica se calcula la profundidad que se ha conseguido medir con el mango de la red.

Después de haber medido la anchura del cauce (en metros), la profundidad (en metros) en un punto concreto y la velocidad media (en m/seg.) del agua, se calculará el

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Se mide una distancia de 10 m (la mitad de la cuerda) y dos voluntarios señalan ambos extremos. A continuación el que está aguas arriba deposita una pelota y se cronometra el tiempo que tarda en recorrer la distancia hasta el voluntario que está aguas abajo.

La medición se repite tres veces y se calcula la velocidad media.

Medición con la cuerda de la anchura del cauce y luego en la orilla medimos la distancia marcada en la cuerda con la cinta métrica. En ocasiones, si no se podía, bastó con estimar la distancia entre orilla y orilla aunque no circulase el agua en todo el cauce.

- Descripción granulométrica del sustrato del cauce

- Contaminación aparente del ecosistema fluvial

- Densidad de la cobertura vegetal del bosque de ribera

- Modificaciones del cauce fluvial a través de la intervención humana

Se observa si hay elementos extraños en el agua de componente físico o química como espumas, turbidez, olores, basuras, etc. y se estima su importancia cuantitativa.

Para ello se tiene en cuenta que los troncos, ramas y hojas son elementos naturales y no contaminantes.

Se estima la cobertura del bosque de ribera presente en nuestro tramo de río. Para ello se valora la densidad (0-100%) en cada una de sus dos orillas.

Se explica a los voluntarios como distinguir la orilla derecha de la izquierda.

Los voluntarios tienen que identificar los elementos que revelan si el tramo del río ha sido o no intervenido por el ser humano.

En caso de que así sea, tendrán que señalar los más evidentes (aprovechamientos, desvío de cauces, encauzamientos, etc.) que pueden tener un coste ambiental sobre el río.

Se intenta identificar el tipo de sustrato predominante en el lecho fluvial.

La presencia y el predomino de distintos tipos de materiales dependiendo de su granulometría se estima con una clasificación que va desde los bloques a los limos, pasando por los cantos, gravas y las arenas.

- Grado de transparencia del agua

- Medición del pH del agua

- Medición de la temperatura ambiental y dentro del agua

Al trabajar en aguas en movimiento se explica el método que vamos a usar para medir la transparencia de nuestro tramo de río a través de un tubo de turbidez.

Los voluntarios toman una muestra con el cubo. Nos ponemos a la sombra y de espaldas al sol, vamos llenando el tubo poco a poco.

Se anota la profundidad a la que el disco del fondo no es visible. El proceso se repite 3 veces y se calcula la media.

Después de enjuagar el vaso de plástico con agua de la muestra, se llena en el interior del río de manera que sea suficiente para que todos los segmentos de la tira plástica de pH luego estén sumergidos.

Sacamos una tira de la caja, se introduce en el agua y se espera a que tome color (unos 20 segundos).

Compara el color obtenido con la escala de colores para conocer el pH que está en la caja de tiras plásticas de pH.

Para comparar como estaría el agua en caso de que hubiese un vertido o las aguas tuviesen unas características anómalas, se hace una prueba de la medición del pH con unas muestras de zumo de limón y también de lejía.

Después de sujetar el termómetro, se introduce en el agua durante al menos tres minutos. Se anota la temperatura resultante junto con la hora a la que se ha hecho la medición, para a continuación –tras bajar el mercurio al bulbo– dejar el termómetro en

- Medición de los nitratos y nitritos

- Identificación de macroinvertebrados y establecimiento del índice FBILL.

Después de seleccionar una zona, con un par de voluntarios se remueve el sustrato de un área de 1 m2 durante un minuto, limpiando las piedras grandes, de modo que la corriente arrastre dentro de la red a los macroinvetrebrados.

Se pone la muestra en una bandeja blanca con un poco de agua. A continuación con las pinzas de disección se traspasan los macroinvertebrados con mucha delicadeza a otra bandeja limpia con una fina capa de agua.

Se identifican los organismos a nivel de familia con la ayuda de la lupa y las claves. Se saca una tira y se introduce brevemente

en el agua de la muestra. Tras sacar la tira del agua, esperamos un 1 minuto a que tome color.

Finalmente, ayudados con la escala de colores que tiene el envase, se compara el color obtenido para conocer la concentración de nitratos y nitritos en el agua del río que estamos analizando.

Un voluntario enjuaga el vaso de plástico al menos dos veces con agua de la muestra.

A continuación se llena el vaso lo suficiente para que todos los segmentos de la tira plástica de nitratos/nitritos estén sumergidos.

- Descripción del estado del bosque de ribera y establecimiento del índice QBR

- Determinación del estado ecológico del río

Nos servimos de la tabla que tenemos en la página 21 del cuaderno de campo para calcular la riqueza taxonómica total de la muestra analizada.

Con ella se puede llegar a calcular el índice biológico de calidad del agua FBILL, entrecruzando la fila del grupo de entrada con la columna de la riqueza taxonómica.

Con la tabla para la calificación de la zona riparia de los ecosistemas fluviales y la observación directa para la interpretación de los datos se establecerá el índice QBR.

Éste índice, consta de cuatro apartados que sintetizan diferentes aspectos cualitativos del estado de la zona de ribera: el grado de cobertura riparia (vegetación de árboles y arbustos), la estructura del bosque, su calidad (la proporción de especies autóctonas) y el grado de naturalidad del lecho del río. Si el resultado es <25 el bosque presenta una

degradación extrema y su calidad es pésima. Al contrario, si el valor es >95, es un bosque sin alteraciones, de calidad muy buena y en su estado natural.

Una vez que hemos calculado la riqueza o

diversidad taxonómica de los

macroinvertebrados y calculado con ello el índice biológico (FBILL) y a continuación el índice que se refiere la calidad de la ribera (QBR) de los ecosistemas fluviales, sólo tenemos que situar los resultados de ambos en la parte correspondiente de la tabla representada en la página 31 del cuaderno de campo y según el punto en el que se crucen nos darán el estado

Con el material didáctico del cuaderno de campo, el estado ecológico del tramo del río analizado variará entre muy bueno y pésimo. Para concluir la jornada de muestreo, la actividad termina sobre el terreno explicando a los voluntarios como hemos llegado a calcular el estado ecológico del río, cuales han sido los parámetros que más peso han tenido en su cálculo y si alguno de los índices podría variar en el futuro, cual podría ser la posible evolución del estado ecológico de este tramo del río.

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