9 Lessons learnt from the benchmark study
9.8 Recommendations for Ireland
Confrontamos el pasaje de «he Will to Believe» que abrió nuestra discusión con este frag- mento ignaciano (cuya presencia podría dejar a un hipotético y análogo juez Trevor nueva- mente en apoplejía):
Para tomar noticia de qué cosas se debe hacer elección, y contiene en sí quatro punctos y una nota
1.º puncto. El primer puncto: es necessario que todas cosas, de las cuales queremos hacer elección, sean indiferentes o buenas en sí, y que militen dentro de la sancta madre Iglesia hierárquica, y no malas ni repugnantes a ella.
2.º puncto. Segundo: hay unas cosas que caen debaxo de elección inmutable [...] hay otras que caen debaxo de elección mutable [...]573.
Veriicamos el lacónico y aparentemente impersonal estilo del santo, aquí agravado por ausencias que, en realidad, James solo explicita, no rellena. Es decir, adhiere intrínseca- mente su propio discurso al ignaciano, incluso en aquellos puntos implícitos pero, por reac- tivos, imprescindibles para una conformación lógica completa. En otros casos, en cambio, reduce su discurso y procede abstrayendo explicaciones asociadas a las intenciones salvíicas (y prácticas) de los Ejercicios, prescindibles para un discurso teórico. Finalmente, y por su
necesidad de destilar del discurso confesional la esencia lógica ignaciana, opera una represa
perifrástica y aclaratoria, un disclaimer coherente con las posiciones ilosóicas y políticas del
Así, los mecanismos aplicados por James574 —individuados tanto por las evidencias
textuales de los fragmentos cuanto por los contextos particulares de cada autor— en el sector serán tres, en consonancia con la clasiicación forjada por él a partir de materiales ignacianos preexistentes: 1) abstracción (se seleccionan los términos no considerados contradictorios o no constituidos por un elemento disonante con el discurso jamesiano), 2) represa aclaratoria (destilación de la esencia y alejamiento de la fuente confesional por medio de una ampliación
en el argumento y de «refracciones internas totales» e inversas de la fuente) y 3) extracción (se explicitan sobrentendidos módulos esenciales). En ellos, como iligrana, estarán obrando además dos mecanismos suplementarios, fácilmente rastreables por medio de declaraciones programáticas y consecuentes expresiones lexicales.
Retórico y, como tal, calculador, James en primer lugar sabe cómo y dónde comenzar; no solo por la exposición velada de sus ideas centrales (para trabajar subterránea y rítmicamente en la recepción inconsciente de ellas, como vimos), sino también por el obligado desfase entre la materia originaria y los nuevos nombres que adopta. Así se explica la alternancia entre «genuine option» y «sana y buena elección». ¿Qué licitud ilosóica hubiera podido clamar frente a colegas y alumnos llevando consigo un vocabulario tan marcadamente religioso? Y, aún más, ¿cómo convencer a unos «well imbued with logical spirit»575 sin primero condescender a sus más capri-
chosos instintos racionales, a saber, de nomenclatura? Así como Ignacio debió hacer traducir al latín su «librito» para que las autoridades papales pudieran examinarlo, James debió acoplar al
574 Aplicación que difícil e inútilmente puede ser estudiada como producto de la voluntad jamesiana. P. Di Patre, en «Anima Christi», p. 6, sostiene al respecto: «Por las conferencias de James, en todos sus escritos aparece claro que él sí había penetrado, y a profundidad, en las obras de S. Ignacio; que estuviese consciente del préstamo, y de una derivación clara, amplia, ilológicamente inopugnable, como nos proponemos demos- trar en una serie de estudios pertinentes, no nos es dado airmar y lo juzgo, personalmente, asaz improbable».
empirismo las premisas ignacianas, para que sus espectadores se convenciesen de ellas (y, a lo mejor, ni siquiera sospecharan de su excéntrico origen).
Así, un movimiento progresivo de acercamiento lleva a la racionalidad, adormecida por métodos endógenos, a un argumento extraño y propio de otras esferas. De la espiritua- lidad preceptiva se destilan procedimientos aptos para la escrupulosa razón que huye del error más que de la mentira576. Conociendo profundamente el reglamento de su juego, James
ofrece la amigable voz «option», acompañada del adjetivo —ambiguo y extraño cuando se habla de la fe— «genuine»577. Aunque Ignacio no explicita la verdad de las elecciones, sí las
incluye dentro de la bondad578 de «vocación divina»579, inaceptable característica —cuando
carente de un obligado proceso «puriicador»— para James y los suyos. A in de cuentas, para ambos el centro semántico reside en una decisión que se acople a las contingencias especíicas descritas por cada sistema. A más de la necesaria discrepancia diacrónica de registros, verii- camos entonces un paralelismo cabal escondido bajo el manto léxico jamesiano del abstraer y renombrar.
En segundo lugar, James actuará siempre precaviendo contradecir «that spirit of in- ner tolerance [...] which is empiricism’s glory»580. A su intencionalidad retórica añade también
576 James desarrolla también estos dos posibilidades del pensamiento cientíico, no tan emparentados como lo sugiere el juego lógico. Ver «he Will», cit., vii, pp. 468-ss.
577 Es más común, en este contexto, el campo semántico de true, de matiz más abstracto y extraño a vin- culaciones materiales (presentes, en cambio, en la etimología de genuine > genu, -us, reportado así por el Shorter Oxford English Dictionary, p. 1094. Incluso la otra, genuine > genus, -eris, es marcadamente material frente a la otra posibilidad, true), que comparte origen con truce,‘tregua’, ‘creencia’, pero también con trow, ‘creencia, fe, conianza’. Asimismo, option se diferencia etimológicamente de election por la presencia de un componente mutable en aquella. La cita de Mahdi (p. 460), por ejemplo, utiliza «genuine» para referise a sí mismo, quien es un complejo concepto de la escatología islámica referente a una existencia material y sobre el cual recaen innumerables discusiones, obligándolo a subrayar no su verdad, sino su carácter auténico.
578 La llama, en general, «sana y buena elección». Luego, «elección» directamente. 579 Ejercicios, cit., § 172, p. 245.