5.5 Recommendations
5.5.4 Recommendations for Further Studies
La transformación de una comunidad debe tener varios actores inmersos en la misma, como lo son los actores sociales de la comunidad y los actores sociales externos (profesionales en formación de psicología), con el fin de encontrar en ellos las herramientas necesarias para ser partícipes y creadores de la transformación social de una comunidad. Según lo mencionado por Montero, (2004) como es resaltado en el marco teórico de este trabajo, para trabajar con una comunidad no se puede limitar a ver su parte física o geográfica, se debe tener en cuenta que ellos también están rodeados de muchos factores psicosociales que les da e sello diferencial ante cualquier otra comunidad, pues se debe tener presente su memoria que son las características que las hacen diferentes de las demás.
En busca de estas características y la familiarización con la comunidad se aplican diferentes técnicas que nos facilitaron el acercamiento a la comunidad de los niños y
jóvenes de los Centros de Emergencias de la Fundación Niños de Los Andes “albachiara y Casa Corazones”, entre estas técnicas tenemos la observación participante y los diálogos informales que se dieron en los espacios de visitas con sus familias, permitiéndonos crear
con toda la información dada por ellos un relato de historias de vida que permitirá tener un panorama más amplio y claro sobre las problemáticas de los usuarios de la institución. Esta creación que hicimos también nos permite que seamos voceros de sus problemas y que el exterior tenga una mirada distinta del ¿Por qué? ellos están en este lugar sin temor a la estigmatización o discriminación por su problemática.
A continuación ustedes encontraran estos relatos de vida como producto de nuestros muchos encuentros con estos maravillosos seres humanos.
Tabla 7. Historias De Vida (libro de relatos recopilados en una Narración)
Las Cincuenta sombras de los Ángeles de los Andes
Introducción a el mundo de las sombras de los
Ángeles………..
La mañana de ese sábado era bastante nublada, como los pensamientos y sentimientos cada uno de nosotros estaba experimentando, pero por la pena de ser evaluado fue más fácil callarlo hasta hoy que decidimos escribir nuestra gran experiencia de vida.
Antes de llegar a enfrentar nuestras realidades decidimos entrar a la panadería de doña Rita, una señora muy querida, que nos explicó cómo llegar a las cincuenta sombras de los ángeles. Tomándonos un juguito con roscón y con la ansiedad que genera el conocer algo por primera vez. Cindy nos cuenta que a lo que más le temía era que los niños la rechazaran o que todo lo que había aprendido a lo largo de la gran academia no le ayudara a involucrarse con sus miedos, pues para ella esta nueva experiencia tenía un estigma social que tenía este lugar, también el rechazo al que podría enfrentarse o a sentir frustración por darse cuenta que esto no era lo que esperaba encontrar. Erlendy el único hombre de este trio de trabajo tenía sentimientos muy parecidos, para él emprender esta experiencia le género temor, miedos e inquietudes, no por ellos “las sombras de los Ángeles”, si no, a la aceptación como persona que le diera el grupo. Al contrario de ellos, mis miedos, no eran míos, pues estaba segura que esta travesía me llenaría de muchos conocimientos, la tenía clara, pero algo que si me marcó fue la reacción de mi hija de 9 años cuando le conté qué iba hacer y con quiénes, lloró y me suplico que no fuera porque, para ella, corría peligro mi vida y ella no me quería perder. Miedos, temores, rumores, estigmas o como los quieran
llamar se borraron completamente al entrar a este mundo lleno de una realidad social latente y presta a recibirnos con los brazos abiertos.
Y así comenzó esta bella historia llena de cosas buenas, malas, aterradoras, dolorosas, inimaginables y asombrosas, pero de lo que si estamos seguros es que es única y marcó nuestras vidas de manera significativa.
1
Azrael
-“Diez años de oscuridad, así le llamo al tiempo en el que mi mundo se cerró y todo aquello que para mi familia era claro para mi empezó a nublarse, es difícil hablar de todo esto, pero cada vez que lo hago siento que es una manera de sacarlo de mi”-. Fue lo primero que me dijo Azrael cuando empezó a contarme su historia de vida. Un Chico de una familia de clase media; Mamá, Papá y tres hermanos, él era el mayor de todos y eso fue por tan solo 120 segundos, pues ese fue el tiempo que demoró su hermano Tito en nacer después de él. Estando la mamá en la dieta de ellos conciben al tercero, Jesús o Chucho como le decían de cariño, y en uno de los tantos viajes que hicieron con la familia recorriendo Colombia gracias al trabajo de su padre, en un pueblito del Valle fue concebido Pipe, el bebé de la casa.
Azrael al hablar de su papá mencionó y con bastante dolor, lo que su papá de niño le decía: “Ser grande no está en lo que hacemos, si no, como logramos que nuestros sueños se puedan cumplir”. Palabras que siempre él tiene en su mente, porque desde pequeño su papá le martilló en su discurso, un hombre que con un título de maquinista del Sena logró entrar a una de las mejores empresas de este país y con su constancia y dedicación se convirtió en Ingeniero, logrando con esto sus sueños y algunos de los de sus hermanos, sueños que él no quiso alcanzar por “drogadicto y marihuanero”.
A los 12 años Azrael vive un cambio trascendental en su vida, su padre los reúne en la cafetería del centro de Cisneros, pueblito donde Vivian hace más de seis meses, para contarles que: “Hijos los reúno para contarles que hemos tomado un decisión con su mamá y es separarnos, entre su mamá y yo el amor se acabó”,- palabras fuertes que le retumbaron por muchos años, ya que le toco hacerse cargo de muchas cosas de su casa, que a su edad no tenía por qué vivirlas, el aún era un niño……pero su mamá entró en un estado depresivo fuerte y el cargó con todo el peso de la familia. Presión que lo llevó una tarde de juegos y diversión a los 14 años en un asado de los amigos de su papá decirle SI a la mariguana.
Ya la mariguana es parte importante de su vida, cada viaje que hacia lo llevaba a una dimensión-“me encantó por sus efectos, fue un efecto de calidoscopio, me encantó, mi percepción temporal, espacial fue muy buena y eso me fascino mucho. Veía las cosas de una manera que me
encantaba; el tiempo para mí era muy lento, mientras en realidad pasaban minutos yo creía que pasaban horas, era muy bacana la situación”-.
Azrael también dice: “La vida es un ruleta, llena de bendiciones y mucha ironía porque mientras me empiezo a meter en este túnel sin salida, por otro lado está la buena educación que recibo del seminario, institución que me resguardo en mis primeros años de secundaria; puedo afirmar que todos los valores que llevo presentes, los traigo de aquí, estando en el seminario ya estaba enamorado de la mariguana, pero eso no era un orgullo, por el contrario siempre la mantuve en la oscuridad de ese túnel de mi otro yo”-. Para Azrael el consumo era algo de lo nunca se sentiría orgulloso.
Azrael, nombre del arcángel que significa “ayudante de Dios”, aun no entendía que tenía que ver su nombre con la vida que estaba llevando, pues lo último que pensaba era en Dios. Inicia a los 18 años un consumo muy grande ya combinado con cocaína, alcohol. Paradójicamente este incremento en la oscuridad se da cuando decide ingresas a el ejército, para servirle a la patria, en un lugar bastante lejano y en este momento llamado zona “Roja” por el conflicto que existía a causa del Narcotráfico. Ingresa a la brigada móvil que combatía este terrible delito, incluida la elaboración de la Coca en los laboratorios de la zona: “allá en el ejército es la mayor olla del consumo, puedo afirmar que inicia la fase del consumo más alta que he tenido, tenía contacto con la coca pura, esto termina con la salida del ejército.”-. Pero sus sueños y metas seguían latentes, terminado el Ejército entra a la Universidad, otra etapa en su vida muy importante por lo significativo de las relaciones que comienzan allá.
Es te nuevo relato Azrael lo quiso compartir sin tanta sombra y así no lo expresa - “En este siguiente capítulo no voy hacer una apología de las secciones tan negativas, pues la verdad no le veo el provecho real a recrear en mi mente cosas que me dañaron. Por esto empezó mi segunda fase de mi historia hablando de un Ángel llamado Ángela, suena chistoso o irónico pero eso fue para mí el reencuentro con ella”-.
Mi Ángel llamado Ángela
En mis años de adolescencia no todo fue negativo, a mí también la aventura y las actividades que generan en mí la adrenalina eran importantes, fui voluntario en la cruz roja, me encanto la época de la universidad, pues siempre me fue bien, no era el ñoño de la clase, pero tenían buen promedio, porque también me gustaba el tema de mi carrera “Comunicación Social”, es más las drogas eran un reforzador para que me fuera bien, los profesores nunca me llegaron a cuestionar por mi consumo, porque yo rendía en la academia, por esto legue hasta octavo semestre.
Pero la sombra de dos años viviendo en la calle, pero calle….calle, fueron bastante determinantes para mi situación física. Porque llegue a esto el hecho de haber perdido mi hogar y que mi Ángel de amor me
abandonara por mi desfachatez como ser humano y se me abrió un abismo al cual nunca le encontré una luz para salir de él.
La calle me ofreció todo y me en volvió en su nube gris, pues no solo el consumo fue el que me llevo a no volver a ver a mi madre o a mi Ángel de Amor, también se unió la vergüenza a la recriminación y judicialización de la sociedad por mi condición y desgaste físico, todo esto me lleno de cobardía y preferí sumergirme en la calle, las drogas y la delincuencia.
Estando en esta oscuridad Aparición mi ángel llamado Ángela, una increíble amiga de la adolescencia, pues fue mi cómplice en la gran aventura de viajar por Colombia, Mi Ángel era la niña del grupo de cinco caballeros y la llamábamos Tomas, porque era un niño más del grupo, así la veíamos a pesar de que era un mujer hermosa, pero todos la veíamos como un parcero más.
La relación con mi Ángel era de mucha unión y complicidad, recuerdo que para amor y amistad o navidad comprábamos papel acuarela y ella diseña cosas muy hermosas, ella diseñaba, plasmaba las ideas y yo marcaba y vendía.
Después de muchos años y ya estando en esta oscuridad apareció mi luz en otra vez el Ángela, nos encontramos en la estación de la Jiménez de tras milenio, cuando esta mujer me vio su reacción fue darme cantaleta, pero lo que más me marco fuero las lágrimas que le caían en el rostro con cada palabra que me decía. Este momento me llevo a recordar cuando acampábamos que yo me salía a fumar mi cachito de mariguana y ella me pillaba se encendía en cantaleta, fue un momento muy duro para ella, pero fue el comienzo de la luz para mí.
Mi ángel en medio de las lágrimas y el regaño abrió su mochila típica colombiana y saco un librito azul pequeño “el Nuevo testamento”, ella es cristiana, al entregármelo me dijo cuándo estés lleno de temores o quieras saber lo que Dios te quiere decir haberlo y e te dirá lo que debes hacer. Y dentro de su frustración, lágrimas y regaños escribió en la primera hoja
unas bonitas palabras “A quien estimo con toda mi alma, a ese compañero
de aventuras, a mi amigo, a mi hermano y el cómplice de Juventud, que dios te acompañe en este camino y sea el quien logre ser la luz en tu oscuridad, te llevo en lo más profundo de mi corazón, nunca lo olvides. Ángela”.
Ella. Mi Ángel, después de entregarme eso me abrazo con mucha fuerza y se alejó de mí, con una mirada triste y llena de desesperanza. La dedicatoria no la ley en ese momento yo solo mire el piso y retome el camino que estaba llevando, rumbo al famoso “Cartucho”. Y el famoso testamento fue a para a mi mochila, no tan bonita como la de mi Ángel, pero en ella tenía guardado todo de mí; la mochila, mis gafas y mi chaqueta de aviador eran mis fieles compañeros de la calle.
En busca de mi muerte Azrael cuenta que su época de calle tenía un propósito y era buscar
o mejor desafiar a la muerte. Pues en medio del contexto de calle, de buscar su sustento diario, un refugio donde pasar la noche y el pan que se llevaba a la boca.
Dice Azrael – “Para buscar mi sustento empecé a ejercer el robo, pero tenía mi propio código, es decir, no me gustaba robar a niños, abuelos y mucho menos mujeres; por ley me gustaba robar solo a manes, pues así podía desafiar la muerte, siempre espere que se me enfrentaran. Esa fase de mi ni siquiera salió en el ejército; ya la vine a descubrir aquí en la calle, el ser malo y tener aspecto de malo, surgió como medio para desafiar la muerte y buscar el pan” de cada día”.
El cartucho mi hogar
Azrael cuenta que para él la calle fue el único camino que le toco tomar, porque ya nadie creía en él, ni en sus falsas promesas de cambio, por eso tomo la decisión de internarse de lleno en la “calle del cartucho”, otro mundo, lleno de historias muy similares a las de Azrael, de pronto más trágicas o complicadas otras menos duras pero de igual manera llenas de sombras.
Ya interno en su ultra mundo- así lo llamaba el jocosamente- cuenta que una tarde gris y apunto de llover el decidió salir de su pieza en busca de dinero, es decir, se iba a robar; caminando por esa “hermosa “calle vio a lo lejos que su madre entraba a este mundo y por obvias razones en busca de él.
Cuenta Azrale que ella venia mirando a todo el mundo y con sus ojitos llenos de lágrimas, cuando la vio le grito- “mi hijo, ¡hijo bello que bueno lo encuentro! Y él le contesto abrazándola “madrecita y ¿sumerce linda que hace por aquí?”- “no ve que esto es muy peligroso y no vale la pena que se arriesgue así nomás, mejor vámonos por allí arriba de la 13 y me invita a tomar un cafecito para el frio”.
Azrael en medio de su asombro en lo único que pensaba era en que el dia lo había bendecido, pues ya tenía como comer y así fue, su comió media panadería, palabras dichas por él y sin exagerar. Pues ya llevaba más de cinco días sin comer y a pesar del consumo el cuerpo también pide alimentos. Después de a ver saciado su hambre y oír la cantaleta dela mama, entro en la etapa de manipulación o conspiración con el fin de sacarle un dinero a la mamá para consumir y así saciar la otra problemática. Antes de empezar este proceso cuenta este Ángel de la oscuridad que su mamita le entrega un papel, el cual tenía una información muy importante, ella en su afán de que el tomara otro rumbo en la vida había estado hablando con varias entidades que ayudaban a personas en consumo y en ese papelito estaban los datos de un lugar que lo podía acoger y el nombre por quien debería preguntar, le recibió el papel y saco dentro de su mochila el nuevo testamento y ahí fue a para este dato. Ella se despide el diciéndole – “mijito, piense en cambiar, usted a desperdiciado mucho en la vida, pero esta joven, ayúdese, hágalo por
usted o por quien más lo motive, pero cambie”. Y despidiéndose de la mamá, retoma su camino al cartucho a saciar su sed de consumo con los $5.000 pesitos que la mamita le había dejado.
Tanto papel, como nuevo testamento y lágrimas de la mamá fueron a para en el olvido de la mochila………….
El fin de las sombras y las tinieblas.
Después de casi dos meses de ir y venir en su mundo de drogas, delincuencia y más cosas, para Azrael se inicia la etapa del milagro y la luz. Dice así:- “la maravilla de un jueves, ni siquiera sé porque si recuerdo que era un jueves, si los vacíos del consumo eran graves, pero si tengo bien claro ese jueves; eran como las dos de la mañana en frente del Bronx, bajo un alerón de un lugar X, si recuerdo que no tenía mi chaqueta de aviador, lo que no recuerdo era donde la había dejado; tenía una pipa servida con bazuco y un encendedor. Lo que si aterra de ese día es que me empezó una angustia muy grande, claramente esa angustia era por mí”-.
Dice que empezó a llorar y a llorar sin consuelo y sin saber porque; pero me dijo algo que me hizo dar escalofrió en ese momento- “mire fue tan tenaz que cuando me metí esa pipa, sentí que se me salió el alma del cuerpo, me desdoble y ¡me vi ahí!, un jueves a las dos de la mañana chupando frio, muerto del miedo y viendo la lluvia caer. Y fue ¡ahí! Justo ¡ahí! Que me dije- este no soy yo, y esta vida no es la que yo quiero vivir, la angustia se incrementó cada vez más y más. Pero en lo único que pensé fue en mi ángel llamado Ángela y su nuevo testamento”.
El nuevo testamento tiene sus libros nombrados según la necesidad de lector ejemplo: cuando se está triste, cuando se está angustiado, cuando se tienen problemas etc., Azrael abre en la lectura cuando se está angustiado y lo primero que encuentra es el papelito de doblado que su otro ángel, la mamá le dio esa tarde. Lo único que sintió en su cuerpo fue un escalofrío por todo el cuerpo, porque sabía que Dios le estaba hablando y le estaba diciendo su angustia solo tiene un camino y lo tiene en ese papel que siempre ha guardado e ignorado. Por primera vez leyó lo que decía el papel y decía- “Hogares Clarete - calle 10 # 15-60. Preguntar por el Líder Raúl Castiblanco”. Sitio que estaba ubicado justo a dos puertas donde empezó mi angustia y mi encuentro con Dios, que ahora en la actualidad existe.
Lo más irónico de este tema es que esta justo en un callejón que tiene como nombre “el callejón de la esperanza”; dice Azrael sonriendo. Inicia su etapa de cambio y se vuelve valioso este nuevo testamento, junto con la reaparición de Su ángel de Amor.
La luz en el camino junto a mi Ángel de Amor