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Redefining Partnership Distributions 712 

A. Recognition-Based Distributions 709 

2. Redefining Partnership Distributions 712 

371

Olmos Castro, Amalio. El Trabajo. Santiago del Estero, 1942. p. 93. Todas las firmas citadas por Olmos Castro estaban vinculadas con la explotación forestal.

372

Olmos Castro, Amalio. El pequeño propietario..., p.12.

373

Vessuri, Hebe. La actividad socioeconómica en los departamentos

Figueroa y Moreno, Prov. de Santiago del Estero. Fundación Bariloche,

Bariloche. 197-. p. 16.

374

Vessuri, Hebe. La actividad socioeconómica..., p. 14.

Entonces, a partir de haber reconstruído el mapa social de la estructura agraria en Santiago del Estero, veamos que sucedía con los campesinos hacia 1940, desde el prisma de las relaciones de explotación acontecidas en el mundo rural santiagueño.

Situación del campesinado en la década de 1940

―Nuestro agro vive, todavía, como en el tiempo de la conquista y el coloniaje. Poca diferencia existe entre el ―agregado‖ y el ―mediero‖ con la época de las encomiendas. Muchos propietarios de vastos latifundios no son mejores que los encomenderos de antaño y, mal se puede pedir a un padre de familia agricultor, que se esmere y produzca lo que, a la larga, de una manera u otra no ha de ser suyo‖375

Para 1940, parte del campesinado santiagueño era quichuahablante376, entendía y/o utilizaba palabras aunque no hablara la lengua. Según las cifras del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1947 a mediados de la década de 1940, se estimaba que la población rural ascendía a unas 450.000 personas, sobre un total de 479.473 habitantes. La Provincia históricamente proveedora de mano de obra, volvía nuevamente a expulsar a parte del campesinado; alrededor de 50.000 a 60.000 campesinos varones377 se encontraban fuera de la provincia, en distintas cosechas.

A la falta de políticas de retención y estabilización demográfica, Olmos Castro denunciaba el estado de abandono de la población rural por parte de del Estado Provincial, manifestado tanto en el plano administrativo como institucional, y decía: estas ausencias ―impiden en gran parte, realizar la tarea estadística con precisión, porque lo que la oficina de Estadística y Registro Civil hace en este sentido es analizar, separar y contabilizar los informes que recibe, pero con el convencimiento de que no refleja exactamente el movimiento demográfico de la provincia (...) y para 145.670

375

Olmos Castro, Amalio. El pequeño propietario..., p. 8.

376

Dentro de la distribución geográfica la quichua es hablada en catorce departamentos clasificados según el grado de penetración lingüística. Los departamentos pueden clasificarse en: Zonas totalmente quichuas, Figueroa, Sarmiento, San Martín, Silípica, Loreto, Avellaneda, Salavina y Atamisqui. Zonas parcialmente quichuas, al norte, Copo, Pellegrini, Alberdi, Jiménez; al este, General Taboada, Ibarra y Moreno; al oeste Robles, Santiago capital; al sur, Aguirre, Ojo de Agua y Quebrachos.

377

Según datos de Bernardo Canal Feijóo. Véase De la estructura

mediterránea, Bs. As. 1948. 184

kilómetros cuadrados de territorio, existen solamente 174 oficinas de Registro Civil y muchas veces, resulta difícil y, hasta imposible, recorrer muchas leguas ‖378

.

Como parte de un mismo problema la asistencia médica era casi inexistente: ―en nuestra provincia no existen médicos en los siguientes departamentos: Alberdi, con 7.553 habitantes y 13.260 kilómetros cuadrados; Atamisqui, con 12. 427 habitantes y 2.160 kilómetros cuadrados; Figueroa, con 24.743 habitantes y 6.595 kilómetros cuadrados; Guasayán, con 11.029 habitantes y 2.810 kilómetros cuadrados; Mitre, con 5.854 habitantes y 3.140 kilómetros cuadrados (...) y en otros departamentos donde existen, lo es en reducida cantidad, como el departamento Aguirre, muy extenso, en que sólo hay médico en Estación Pinto; el de Avellaneda en Colonia Dora; en Copo, con una extensión de 2.990 kilómetros cuadrados, tiene un solo médico en Pampa de los Guanacos y así sucesivamente‖379

. Para el funcionario público, la falta de asistencia médica, imposibilitaba llevar a cabo un planeamiento en torno a las proporciones de morbilidad, por falta de informes estadísticos. Además, la escasez de recursos económicos, por parte de los campesinos, muchas veces les impedía llegar a un centro poblacional o paraje donde hubiera presencia estatal encarnada en una sala de primeros auxilios. Como consecuencia ―401.095 personas no disponen de un médico que pueda hacerles un diagnostico (...) es natural que la población eche mano a lo único de que dispone: del curandero que con sus mistificaciones, le mantiene la suprema esperanza de vivir hasta que tal experiencia, que no se repite, le demuestre lo contrario‖380

.

Tampoco la nupcialidad, era habitual, pero si los matrimonios a prueba, donde luego de un período de conformación de la vida familiar se asistía o no a celebrar nupcias, o a proseguir viviendo en concubinato. La mayoría de las veces, la pareja pertenecía al mismo paraje rurales; la continuidad del patrón de parentesco sigue teniendo un peso cultural muy fuerte, llevando estos lugares un apellido determinado y, donde los apellidos siguen siendo los mismos que desde periodo colonial. Como sostiene Farberman, ―toda la campaña de Santiago es un archipiélago de islas de parentesco que se consolidan con las alianzas nupciales y se

378

Olmos Castro, Amalio. Población de Santiago del Estero. Su origen y

antecedentes demográficos. Santiago del Estero. 1940. p. 24.

379

Olmos Castro, Amalio. Población de Santiago del Estero..., p. 29.

380

Olmos Castro, Amalio. Población de Santiago del Estero..., p. 31.

deshacen con la dispersión de las migraciones definitivas‖381

. Si contraer matrimonio no era la práctica habitual, los nacimientos ilegítimos tampoco eran problema en la campaña santiagueña, Olmos Castro nos informa al respecto, que dentro de los nacimientos 9.797 legítimos y 6.363 ilegítimos382. Muchos de los infantes nacidos no superaban los cinco años de vida; la desnutrición era una de las principales causas de mortalidad infantil. A la mala alimentación se agrega las condiciones habitacionales, al respecto Olmos Castro planteaba: ―vivimos sin las más elementales nociones de higiene, sin los recursos de la ciencia médica, sin agua potable, en ranchos y en abigarrada promiscuidad con personas y animales domésticos‖383

y ―sin las más elementales nociones de higiene, sin los recursos de la ciencia médica, sin agua potable, en ranchos y en abigarrada promiscuidad con personas y animales domésticos‖384

.

Este es el mundo material en el cual vivía el campesinado santiagueño, atravesado por la precariedad y la miseria se veía obligada a salir de su unidad productiva en busca de otras alternativas económicas. Desde esta perspectiva, Olmos Castro categorizaba la composición socioeconómica del campesinado en: ―tres clases; el obrero de la industria maderera, el peón agricultor y el colono, mediero o agregado‖385

. El peón rural ―se encuentra en los centros agrícolas, a escasa distancia de las poblaciones. [...] El peón de finca gana, trabajando de sol a sol, la miserable suma de un peso con cincuenta centavos‖386

. También decía del colono o mediero: ―este obrero figura en una escala más adelantada que el trabajador del obraje, aunque sus condiciones no son mucho mejores debido a los contratos leoninos que se ve obligado a pagar‖387, ―tan difundidos

en nuestra provincia, (...) se ven obligados a aceptar las condiciones de los que las poseen, condiciones no siempre generosas, pues

381

Farberman, Judith Farberman, Judith. Las Salamancas de Lorenza.

Magia, Hechicería y Curanderismo en el Tucumán Colonial. Siglo XXI,

Buenos Aires. 2005. p.61.

382

Olmos Castro, Amalio. Población de Santiago del Estero..., p. 32.

383

Olmos Castro, Amalio. Población de Santiago del Estero..., p. 34.

384

Olmos Castro, Amalio. Población de Santiago del Estero..., p. 34.

385

Olmos Castro, Amalio. El Trabajo..., p. 85.

386

1942, p. 122.

49 Vessuri, Hebe. ―Tenencia de la tierra y estructura ocupacional‖. Desarrollo

Económico, vol. 12, nro. 46. IDES. Bs. As. 1972, p. 377.

387

hemos visto que los medieros pasan generalmente por grandes aprietos‖388

.

Dentro de las explotaciones, denominadas fincas, donde se producen y reproducen relaciones clientelares, en el heterogéneo mundo del trabajo rural puede distinguirse entre aquellos campesinos que poseen tierras y ―aquellas que solo tienen derecho al uso de la tierra bajo las condiciones impuestas por el terrateniente –arrendatarios, aparceros y medieros‖389; y ―los jornaleros sufren

usualmente de ingresos más bajos y de condiciones de vida más precarias que los arrendatarios y medieros. Son parte de un sistema económico de producción más avanzado porque su relación con el trabajo es más capitalista‖. Mientras que al agregado: ―los propietarios de tierra ofrecen parcelas a los que quieran cultivarlas, dándoles, además, el derecho de riego, herramientas y animales, pero con la condición de que deben proveerse en el propio establecimiento y entregar la producción al dueño‖390

.

También, Jesús Suárez definía y daba conocimiento de la situación del campesino:

―Una masa rural un tanto indeterminada porque, durante ciertas épocas del años trabaja en las chacras y también en los caminos y obrajes. En la infraestructura de esta organización rural, están los ―agregados‖ aquellos desposeídos de todo valor jurídico pues habitan en propiedades ajenas donde, si bien no pagan arriendos, están a merced de las ocupaciones múltiples indicadas por el dueño de la tierra. El ―agregado‖ no paga arriendos, es el dueño del fruto de su trabajo, pero jurídicamente es un siervo en cuanto depende absolutamente del patrón de la propiedad donde habita. Su única propiedad son las cadenas que arrastra en su calidad de absoluto de desposeído social‖391

.

Para Ricardo Ríos, el agregado ―no tiene protección de ninguna clase, para el rige implacable la ley con todo su rigor, vive sometido a la imponencia del propietario del inmueble y esa eterna

388

Olmos Castro, Amalio. Sumario..., p. 23.

389 Vessuri, Hebe. ―Tenencia de la tierra y estructura ocupacional...‖, p. 367. 390

Olmos Castro, Amalio. El Trabajo..., p. 90.

391

Suárez, Jesús M. Problemas Santiagueños. Santiago del Estero. 1946. p. 17.

subyugación lo desalienta e inhibe para aspirar una comodidad mejor‖392

. Debido a las relaciones clientelares que establece con el patrón, el agregado se encuentra ―obligado a dar el voto por el candidato que le indica aquel, y si no obedece, el desalojo se produce de inmediato, sin que tenga derecho a sacar ni la madera del rancho.‖393

Con respecto a las pequeñas unidades productivas, la falta de regulación de la tenencia de la tierra presenta ―el riesgo de la exclusión ilegítima de su condueño, situación limítrofe con el despojo‖394

del condonante o mancomunero que posee el derecho de propiedad sobre la tierra, pero la forma de tenencia es similar al precarista/agregado.

Por último en los obrajes, ―pequeño estado dentro de la provincia‖395, los peones forestales ―se despiden de la vida civilizada;

al penetrar en la selva dan un adiós, muchas veces definitivo, al concepto de ente social y jurídico para convertirse en un paria‖396

; cooptado por el contratista llegaba desde distintos puntos del campo santiagueño o bien ya residían en las tierras compradas u arrendadas por el obrajero; generalmente acompañado por su familia, se instalaba en el monte a una distancia lejana del establecimiento. Los salarios del hachero eran puramente ―nominales‖ la paga con vales, generaban el endeudamiento compulsivo del peón que ―se ve obligado a trabajar más de doce horas‖397

. Reforzaba este sistema de coerción, la proveeduría ya que las mercaderías compradas eran ―la ganancia segura del patrón. Los precios elevados y arbitrarios le resarcen de toda pérdida, le cubren de todo riesgo.398 A las malas condiciones alimentarias, de vivienda y los mecanismos de coerción, la salud del peón obrajero

392

Ríos, Ricardo. La Posesión Precaria Agobia y Destruye el Espíritu.

Títulos y antecedentes de la propiedad “Chulpita”. Original procedimiento para establecer su extensión. Santiago del Estero. S/fecha. pp.4.

393

S/fecha, p.3.

394

Ríos, Ricardo. La Posesión Precaria Agobia y Destruye el Espíritu..., pp.4-5.

395

Olmos Castro, Amalio. El Trabajo..., p. 94

396

1942, p. 86.

397

Olmos Castro, Amalio. El Trabajo..., p.104.

398

Di Lullo, Orestes. El Bosque sin Leyenda, Ensayo Económico y Social ED.UCA, Santiago del Estero. 1999. p. 56

188 187

estaba sometida a diversas enfermedades, entre ellas la enfermedad del quebracho colorado o paaj399.

Si bien las propuestas de colonización en el área de regadío, y la consecuente transformación del campesino pobre en farmer, encontraban voces favorables, como hemos podido apreciar, en Santiago del Estero, ―las áreas de agricultura intensiva son muy acotadas e insulares dentro de un marco espacial muy extenso, en el cual no se ha modificado, al menos hasta 1960, la dominancia de la ganadería extensiva coasociada con el bosque‖400

. Por lo tanto pervivirán formas de acceso y tenencia de la tierra, que coadyuvaron a la formación de una masa de campesinos pobres, minifundistas, en la mayoría de los casos, con una economía de subsistencia, que ha expulsado a muchos santiagueños de sus pagos.

Conclusiones

En la actualidad Santiago del Estero cuenta con una población campesina que representa ―aproximadamente el 40% de la población total de la provincia‖401

.

El escenario social rural mantiene características similares a la década de 1940, pues, muchos campesinos acceden a la tierra en propiedad de otros, ocupan tierras fiscales, o no puede demostrar el derecho de posesión o titulo de propiedad; continúan dando origen a maneras particulares en torno a las formas de tenencia.

Debido a estas problemáticas, a veces subordinadas en el análisis histórico, la propuesta fue analizar al campesinado contemporáneo en áreas extrapampeanas. El contenido analítico consistió en abordar al sujeto campesino desde un enfoque socio- económico, es decir, su participación histórica en los procesos, dentro de la estructura agraria, con el propósito de comenzar a construir un abordaje desde la historia social. Para ello seleccionamos un espacio regional que reuniera las condiciones

399

Paaj o paaj puca, significa quebracho colorado en quichua.

400

Tasso, Alberto. Fuerza de trabajo, tierra y regadío en la estructura agraria

de Santiago del Estero (1870-1940). Un estudio sobre la formación de actores sociales en una frontera del capitalismo agrario argentino. Tesis de

doctorado. Facultad de Filosofía y Letras, UBA. 2001. p. 83.

401 Barembaum, Mara y Anastasio, Mario. ―Caracterización económica de la

provincia de Santiago del Estero: Evolución de la agricultura en la provincia‖.

Apuntes Agroeconómicos. Facultad de Agronomía, UBA. Año 3 Nº 4. 2005.

p. 2. En: http://www.agro.uba.ar/apuntes/no_4/index.htm. [Consultado: 10/07/2006]

estructurales para el presente estudio. Por eso nuestra tarea comprendió en analizar la estructura agraria de Santiago del Estero durante la década de 1940, ello se debe a que durante estos años, se desencadenaron problemáticas, que comienzan a dar a luz sobre la conformación y características de la economía de la provincia.

A lo largo del tiempo, las diversas formas de tenencia de la tierra han generado la formación de un campesinado heterogéneo con respecto al mayor o menor grado de posibilidades de explotación del medio de producción (que no es necesariamente mensurable solamente en cantidad de hectáreas sino que los recursos juegan un importante papel en las formas de explotación). Pues los campesinos, se hallan constantemente expuestos a un juego de presiones que chocan con ellos y buscan impugnar su existencia. Son éstas presiones producidas por: el sistema económico, el sistema político, el espacio social, el ambiente ecológico, que emanan de la sociedad mayor.

En este sentido, un nuevo enfoque teórico-metodológico, pueda brindar estrategias de interpretación a las nuevas problemáticas que comienzan a emerger, a partir del estudio de dinámicas sociales inmersas en determinadas estructuras (que pasan inadvertidos o tal vez que recién comienzan a tener relevancia dentro del análisis disciplinario).

Agricultura

a) De regadío b) De bañados en retracción c) De bañados y ganadería Actividad mixta

a) Con especial producción de leche b) Sobre bosques degradados c) Sobre surgentes

Ganadería

a) Sobre áreas salinas (ovina y caprina) c) Bovina sobre bosques poco explotados d) Extensiva d’) Extensiva y agricultura de secano e) Carne potencial f) Bovina y caprina en zonas mineras

Fuente: CEAL. Atlas económico de la República Argentina. Vol. 1. 1983. pp. 81-83 191

Conductas del hombre ante situaciones de desastre en los espacios europeo y americano, siglos XVI – XVIII.

Yony Wuilfredo Amanqui Tacar402

[email protected]

Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa-Perú

Corresponde al campo de la historia de las mentalidades el estudio de las conductas del hombre ante determinadas situaciones, que se activa por una representación mental, un contexto psicológico; a lo largo de la historia de la humanidad el hombre es afectado por diversos fenómenos naturales, plagas, epidemias, motivando una conducta que se asocia a lo sobrenatural religioso, porque su mentalidad así lo dispone. En el presente trabajo nos adentraremos a las actitudes del hombre europeo y americano del periodo medieval-moderno y colonial respectivamente ante situaciones de desastres.

En el marco del Decenio Internacional para la reducción de los Desastres Naturales (1990-2000) declarada por las Naciones Unidas, se publicó un libro que desarrolla los sucesos de desastres en la Europa medieval-moderna403; los desastres que más afectaron fueron los terremotos, inundaciones y plagas de langostas. Después de analizar las consecuencias sociales-económicas que originaron los fenómenos, se plantea que la conducta de las sociedades estaba teñida de postulados providencialistas, el entorno mental del hombre,

402 Licenciado en Historia de la Universidad Nacional de San Agustín de

Arequipa. Quiero agradecer a María Eugenia Petit-Breuilh Sepúlveda, Susy Sánchez, Jaime Valenzuela Márquez y Willie Hiatt, por haberme proporcionado parte de la bibliografía, utilizada en el presente trabajo.

403

BUJ BUJ, Antonio, sobre: Baltasar Bennassar (Ed.), Les catastrophes naturelles dans L’ Europe Medievale et moderne. Toulouse: Presses Universitaires du Mirail, 1996. 272 p.; En: Biblio 3w. Revista bibliográfica de geografía y ciencias sociales. Universidad de Barcelona, Nº 57, 998 http://www.ub.es/geocrit/b3w-57.htm. Respecto a las investigaciones de la sismología histórica en Europa, véase: STUCCHI, M. (editor), Materials of CEC Project "Review of Historical Seismicity in Europe, CNR, vol.1, Milan. 1993. Y, ALBINI, P. y A. MORONI (editores), Materials of CEC Project "Review of Historical Seismicity in Europe, vol. 2, CNR, Milan.1994; ambos en: http://emidius.mi.ingv.it/RHISE/RHISE_deliverables.html

le hacía considerar que el terremoto, en el caso del estudio de Bernard Vincent sobre los temblores de tierra en España y Portugal de los siglos XVI y XVII, constituían castigos divinos. En el mismo libro Christian Desplat, al estudiar los riesgos naturales en los Pirineos Occidentales Franceses bajo el Antiguo Régimen, concluye que ―a lo largo del siglo XVIII, la percepción de las calamidades, producto del agua, la nieve o el granizo, se racionaliza y se hace laica; lo que hasta esos momentos se imputaba a Dios o al diablo, empieza a achacarse a la naturaleza y a sus leyes físicas. La revolución mental que se produce en ese periodo se concreta en la idea de que la naturaleza debe ser dominada por la voluntad humana‖404

, también es a partir del siglo XVIII, según Vincent que los terremotos dejarán de ser percibidos como castigo divino.

La sociedad europea medieval-moderna era agrícola, los campesinos tenían que tener presente cierto conocimiento del medio ambiente que los rodeaba, para asegurar buenas cosechas; sin embargo, las inclemencias climáticas eran concebidas en la mentalidad de los campesinos, como un signo de Dios, como el trabajo del diablo o como el resultado de la acción de brujas; en el caso de la brujería, ante los sucesos climáticos adversos; se trataban de controlar el medio ambiente por la acción de brujas, por ello no es casual que durante la pequeña edad glaciar europea de finales del siglo XVI e inicios de XVII las brujas irrumpían en Europa, como también se las culpaba de los fríos, heladas, nieves, para dicho periodo climático se sucedieron continuamente las rogativas405. Siendo la Europa Moderna eminentemente agrícola, dejando de lado las inclemencias climáticas, podían presentarse las plagas sobre los cultivos ¿Cuál era la conducta del hombre?; entre los años 1756–1758 una plaga de langostas devastó los campos agrícolas valencianos y una buena parte del territorio peninsular ibérico; los campesinos les hacían frente con remedios temporales, buscando eliminar físicamente a la langosta desde su proceso de