Hypothesis 2: Strong institutional environment increases the preference of a Latin American multinational company to invest in the host country.
7. LIST OF REFERENCES
capas más profundas de la corteza cerebral. Se sabe que, las señales que especifican para cada capa, así como la competencia de las neuronas generadas para responder a tales señales va modificándose durante el desarrollo (Kriegstein and Noctor, 2004).
Las células que van poblando la PC durante el desarrollo son fundamentalmente neuronas piramidales e interneuronas. Ambos tipos neuronales se originan en lugares diferentes y, por tanto, siguen rutas de migración distintas hasta la PC. Las neuronas piramidales siguen una ruta de migración radial desde la ZV dorsal (Fig. 3B). Sin embargo, las interneuronas se originan en la eminencia ganglionar media (EGM), en el subpalio, y migran tangencialmente largas distancias hasta la PC (Fig. 3A, B).
1.1.3.- Modos de migración neuronal. 1.1.3.1.- Migración radial: neuronas piramidales.
En la ZV dorsal del telencéfalo se encuentra la glía radial, células progenitoras caracterizadas por presentar el soma en la pared de la cavidad ventricular, emitiendo largas proyecciones hacia la superficie pial (Fig. 3B, azul claro). Estas proyecciones se mantienen durante el desarrollo, alargándose según aumenta de grosor la corteza cerebral. La glía radial origina los precursores de neuronas piramidales que migran hacia la superficie pial haciendo uso de las fibras de la glía radial.
La observación microscópica de cultivos organotípicos ha desvelado el comportamiento de las neuronas durante su migración radial. A su paso por la ZSV, las neuronas piramidales sufren abruptos cambios de polaridad y morfología que provocan cambios de dirección y velocidad
(LoTurco and Bai, 2006; Marin et al., 2006) (Fig. 3B, azul oscuro). Es posible que en los estadios iniciales las neuronas exploren sus alrededores en busca de señales de guía. Una vez alcanzada la IZ, las neuronas piramidales adquieren morfología bipolar, iniciando su migración hacia la PC en asociación con las fibras de la glía radial (Fig. 3B, azul oscuro).
Se han observado dos modos de migración radial diferentes: migración por translocación del soma y migración por locomoción (Ayala et al., 2007). En el primer modo, la neurona emite una proyección de membrana larga que crece hasta anclarse en la superficie pial, a continuación, se produce el desplazamiento del núcleo. En el segundo modo, las neuronas emiten un frente de avance, relativamente estable durante la migración, de menor longitud y sin ramificaciones. Es frecuente observar que una misma célula cambia de un modo de migración a otro, por ejemplo, las neuronas en locomoción, suelen cambiar a traslocación del soma en las últimas etapas de su migración (Nadarajah et al., 2001).
1.1.3.2.- Migración tangencial.
Se denomina migración tangencial, cuando la dirección del movimiento de los precursores es ortogonal al plano de las fibras de la glía radial. Este tipo de migración es característico de precursores de interneuronas (también conocidas como neuronas
Introducción
GABAérgicas). Las interneuronas, se originan en las eminencias ganglionares, situadas en el subpalio del cerebro en desarrollo. Se conocen dos rutas tangenciales principales que parten de las eminencias ganglionares. La primera, lo hace desde la EGM hacia la corteza y el hipocampo (Fig. 3A), la segunda, parte de la eminencia ganglionar lateral hasta el bulbo olfatorio. Esta última se mantiene a lo largo de la vida adulta del ratón y se conoce como ruta de migración rostral (Kriegstein and Noctor, 2004; Marin and Rubenstein, 2001).
En estadios muy tempranos del desarrollo, las interneuronas originadas en la EGM migran hacia la corteza invadiendo ésta por la ZM (Fig. 3B, rojo). En la mitad de la gestación, entre E12,5 y E14,5, las interneuronas empiezan a invadir la corteza también por la ZSV y la parte baja de la ZI (Fig. 3B, rojo). Finalmente, estas células cambian a migración radial, lo que les permite invadir la PC y completar allí su diferenciación.
A diferencia de las neuronas piramidales, las interneuronas poseen un frente de avance ramificado (Martini et al., 2009). Estas ramificaciones son dinámicas y se estabilizan o contraen en función de la dirección que siga la célula. Tanto la frecuencia como la orientación en la que se formará la nueva ramificación, depende de las señales extracelulares que se vaya encontrando la célula en su recorrido. Una vez estabilizada la nueva rama, se produce la retracción de la rama antigua para volver a empezar el ciclo. Este modo de migración le permite a la interneurona cambiar de dirección rápidamente sin tener que reorientar las ramas existentes (Martini et al., 2009).
Se ha visto que un número elevado de interneuronas (40%) cuando llegan a la corteza migran hacia la ZSV antes de migrar radialmente hacia la PC (Kriegstein and Noctor, 2004; Nadarajah et al., 2002). Además, las neuronas piramidales e interneuronas que pueblan una misma capa, nacen a la vez en sus correspondientes zonas germinales. Es posible que, de ese modo, las interneuronas se encuentren en la ZSV con las neuronas piramidales, coordinándose la migración radial de ambos tipos neuronales (Ayala et al., 2007).
1.1.4.- Eventos celulares involucrados en la migración neuronal.
De manera general, en ambos modos de migración, la neurona en migración extiende una neurita que va a formar el frente de avance. Éste, cambia de morfología, se contrae y se extiende para explorar el medio, hasta que se estabiliza y se produce el desplazamiento del núcleo, nucleoquinesis, a través de la neurita principal que va seguido de la retracción de la parte trasera.
El cono de crecimiento es una estructura localizada en la parte delantera del frente de avance y está compuesto por filamentos de actina con gran actividad de filopodios y