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COMPETITIVE POSITION

CHAPTER 8 Reflections and conclusions

La primera parte de esta oración es “por lo tanto”. En base a lo que Pedro dijo en la sección final del capítulo que antecede (1:22–25), llega ahora a una conclusión: a saber, que los renacidos hijos de Dios deben exhibir su nueva vida en su conducta diaria.

Cuando alguien nace de nuevo (1:23), esperamos ver la evidencia de ello en su conducta personal. De hecho, anticipamos un comportamiento que sea peculiarmente cristiano.

¿De qué modo han de vivir los destinatarios la vida cristiana? Pedro brinda su instrucción: “Líbren- se de toda malicia”. En el griego, utiliza un verbo que conlleva la imagen de quitarse las ropas, ya que dice: Líbrense de toda malicia”. (Pablo utiliza la misma metáfora: Despojaos del viejo hombre” [Ef. 4:22 VRV; véase también Col. 3:9]). Hablando en sentido figurado, Pedro les dice a sus lectores que deben quitarse la vestimenta de la malicia, del engaño, de la hipocresía, de las envidias y de la calumnia.

a. “Toda malicia”. Esta es la primera maldad que se menciona en el catálogo de pecados. Nótese que la palabra toda abarca todo y no da lugar a excepciones. En su lista de pecados Pedro escribe el término todalo tres veces. La palabra malicia significa aquella mala voluntad [p 98] que se origina en nuestra na- turaleza pecaminosa.117 Si permitimos que este mal se exprese en nuestras relaciones con los demás, el

amor por nuestro prójimo desaparece. En suma, la malicia es el deseo de causar dolor, daño o agravio a nuestro prójimo.

b. “Todo engaño”. Una vez más Pedro utiliza el adjetivo todo para incluir todo lo que sea engañoso. Hace alusión a cierto número de acciones abarcadas por la frase todo engaño: la falsedad, la astucia, la seducción, la difamación y la traición. El significado del concepto engaño se manifiesta, por ejemplo, en la descripción que Pablo hace del mago Elimas de la Isla de Chipre. Pablo lo llama “hijo del diablo y enemigo de toda justicia”. Luego añade: “Tú estás lleno de engaño y de maldad” (Hch. 13:10).118 El en-

gaño toma la apariencia de la verdad para atrapar al incauto. Por consiguiente, el engaño y la hipocresía son mellizos: por el engaño una persona es extraviada, y por la hipocresía es engañada.119

117 Cf. R. C. Trench, Synonyms of the New Testament (1854; Grand Rapids: Eerdmans, 1953), pp. 37–38. Véase también

Ernst Achilles, NIDNTT, tomo 1, p. 563. Consultar también Thayer, p. 320.

118 Comparar también con estos versículos: Mt. 26:4; Mr. 7:22; 14:1; Jn. 1:47; Ro. 1:29; 2 Co. 12:16; 1 Ts. 2:3; 1 P. 2:22; 3:10;

Ap. 14:5.

119 Consultar John Albert Bengel, Gnomon of the New Testament, ed. Andrew R. Fausset, trad. William Fletcher (al

c. “Hipocresía, envidias”. Estas dos palabras aparecen en plural en el griego original. La persona hipócrita finge ser lo que no es, es una persona con doble corazón y con lengua mentirosa. Por ejemplo, Jesús reprendió a los fariseos y maestros de la ley por su hipocresía cuando les dijo: “¡Hipócritas! Bien profetizó de vosotros Isaías cuando dijo: ‘Este pueblo de labios me honra mas su corazón está lejos de mí’ ” (Mt. 15:7–8; Is. 29:13). La envidia es una actitud que se expresa en el deseo de poseer lo que perte- nece a otro. La envidia frecuentemente lleva al rencor.

d. “Y de toda calumnia. Aunque la NVI no lo indique, el griego pone las palabras calumnia y toda (es decir, todas) en plural y dice literalmente: “Y todas las detracciones” (VRV). También por tercera vez en este catálogo de vicios, Pedro utiliza el adjetivo todo. El da a entender que la lengua es un instrumento presto y predispuesto a hablar a espaldas de nuestro prójimo (cf. Ro. 1:30; 2 Cor. 12:20; Stg. 4:11). La calumnia se manifiesta de numerosas maneras y el abuso de la lengua da ímpetu a otros pecados.

Pedro no les dice a sus lectores que deben luchar contra estos males sino que deben dejarlos de lado como un traje y eliminarlas. Nos quitamos nuestra vieja naturaleza y disfrutamos de nuestra nueva vida en Cristo cuando anhelamos el alimento espiritual y crecemos en nuestra salvación.

[p 99] 2. Como niños recién nacidos, deseen con ansia la leche espiritual pura, para que por ella  crezcan en su salvación, 3. ahora que han probado lo bueno que es el Señor.

a. “Como niños recién nacidos”. ¿Está Pedro queriendo insinuar que los lectores son conversos de reciente data? No necesariamente. Es posible que él utilice la frase como niños recién nacidos de modo figurado, para transmitir a los lectores de su carta la imagen mental de niños que buscan alimento. Los padres bien saben cómo los recién nacidos expresan vocal y ardientemente su deseo de ser alimentados regularmente. Es más, los bebés recién nacidos actúan como si toda su vida dependiera de su próximo alimento. Del mismo modo, los creyentes deben demostrar su anhelo por la Palabra de Dios. Pedro alienta a sus lectores a desear la leche de la Palabra de Dios. No los reprende (véase, p.ej. 1 Cor. 3:2; Heb. 5:12–13), sino que quiere que ellos apetezcan alimento espiritual.

b. “Deseen con ansia la leche espiritual pura”. El verbo griego que traducimos desear debe ser enten- dido de modo favorable, y no desfavorable. Por ejemplo, Pablo utiliza este verbo de modo aprobatorio cuando expresa su deseo o apetencia de ver a los creyentes a quienes escribe sus epístolas.120 Del mismo

modo, Pedro exhorta a los lectores a que apetezcan alimento espiritual, así como los recién nacidos an- helan la leche a la hora de comer.

Pedro califica la palabra leche con los adjetivos pura y espiritual. No toca el tema de que los lectores recibirán eventualmente el alimento sólido cuando maduren, sino que se limita a decir que su alimenta- ción es pura y espiritual. Este es el único lugar de todo el Nuevo Testamento en que aparece el adjetivo griego puro. Denota una ausencia de fraude y engaño (véase Jn. 1:47).121 El término espiritual en este con-

texto apunta a la Palabra de Dios. Cabe notar que en 1:23, Pedro les dice a los lectores que han nacido de nuevo por medio de la Palabra de Dios (véase también 1:25). En el griego, el término que traducimos como “espiritual” proviene de la misma raíz que el vocablo palabra. El hecho de que este término en particular aparezca solamente una vez más en el Nuevo Testamento (Ro. 12:1, donde Pablo habla del culto espiritual) hace que sea difícil de traducir. En español carecemos de derivativos, por lo cual apor- tamos la lectura espiritual. Nos apoyamos para ellos en el contexto, que indica claramente que Pedro

120 Este verbo aparece nueve veces en el Nuevo Testamento, siete de éstas lo encontramos en las epístolas de Pablo (Ro.

1:11; 2 Co. 5:2; 9:14; Fil. 1:8; 2:26; 1 Ts. 3:6; 2 Ti. 1:4), una vez en Stg. 4:5 y una en 1 P. 2:2.

tiene en mente la Palabra de Dios. El alimento espiritual que los creyentes consumen les viene verbal- mente por medio de la Palabra de Dios.

[p 100] c. “Para que por ella crezcan en su salvación”. El verbo principal de esta cláusula es “crecer”. El resultado de consumir la leche de la Palabra de Dios debe ser el crecimiento espiritual de los creyen- tes. Así como una madre constantemente busca evidencias de crecimiento en su niño, del mismo modo Dios quiere ver un continuo crecimiento espiritual en sus hijos. El verbo crecer se refiere literalmente al crecimiento físico de los niños.122 Es interesante notar que Pedro no establece división entre niños y

adultos, entre leche y comida sólida. Indica, en cambio, que todos los creyentes continúan siendo recién nacidos cuya dieta constante es la leche de la Palabra de Dios.

Una vez más Pedro introduce el concepto de la salvación. De hecho, notamos un paralelo entre el primer capítulo, en el cual el escritor enseña que experimentamos un nuevo nacimiento que lleva a la salvación (véase 1:3, 5, 9), y el segundo capítulo, en el que dice que crecemos en nuestro salvación (2:2).123

d. “Ahora que han probado lo bueno que es el Señor”. Aunque la mayoría de las traducciones no indican que este versículo se parece al Salmo 34:8, la semejanza es clara. David dice: “Gustad, y ved que es bueno Jehová”.

Subrayamos tres puntos. En primer lugar notamos que Pedro indica que hace un tiempo que los lec- tores inicialmente conocieron la Palabra de Dios. La han probado y Pedro ahora quiere que continúen recibiendo el alimento de dicha Palabra. Los alienta a “desear con ansia la leche espiritual pura” con la intensidad con que lo hacen los recién nacidos que demandan leche nutritiva. Una vez que los recién nacidos han gustado del alimento, no dejan de apetecerlo hasta quedar satisfechos. Del mismo modo los creyentes, habiendo probado una vez de la Palabra de Dios, deben desearla hasta quedar satisfechos.

El segundo punto es que la palabra Señor en la Epístola de Pedro apunta a Jesús, aunque en el Salmo (Sal. 34:8) tenga que ver con el Señor Dios de Israel. Pedro enseña indirectamente la divinidad de Jesús al colocarlo en el mismo nivel que Dios.

Y el tercer punto es la palabra bueno. Esta palabra griega también se traduce “amable” y sirve como sinónimo de “bondadoso”.124 Pedro quiere decir que cuando el creyente lee la Biblia, se encuentra con

su Dios personal en Jesucristo, quien le concede numerosas bendiciones. Es así, entonces, que el hijo de Dios exclama gozosamente que el Señor es bueno y bondadoso.

[p 101] Consideraciones prácticas en 2:2

¿Tiene usted en su hogar un culto familiar? Usted quisiera decir que sí, pero la verdad es que la respuesta es no. Hay demasiados conflictos e interrupciones para un culto familiar regular. Usted lo ha intentado, pero no puede reunir a toda la familia. Hasta puede ser que ya haya abandonado la idea. Sin embargo, hay momentos en que toda la familia está reunida.

La hora de la comida es el tiempo de la familia y el tiempo de la familia debe incluir también la oración y la lectura bíblica. La familia cristiana que se reúne para comer, lo hace no sólo para disfrutar de la compañía mutua, sino también para expresar agradecimiento a Dios y leer su Palabra. Las familias deben esperar con ansia la hora

122 Consultar Bauer, p. 121.

123 Referirse a Bengel, Gnomon of the New Testament, p. 53.

124 Consultar Donald Guthrie, New Testament Theology, (Downers Grove: Inter-Varsity. 1981), p. 108. Véase también

de la comida y hacer que sea también devocional. Necesitamos alimento espiritual tanto como cualquier otro alimento, y con la misma regularidad.

El culto familiar debe incluir a cada miembro de la familia, y cada miembro de la familia debe ser instado a participar. Debiéramos dejar que los niños lean algunos de los versículos de la Biblia, pedirles que presenten sus pedidos de oración a Dios y enseñarles la costumbre de leer regularmente la Palabra de Dios. El culto familiar llevado a cabo con regularidad bendice a todos los miembros de la familia, especialmente si cada uno de ellos participa. Además, el hogar es el campo de entrenamiento para la vida, porque es en el círculo familiar donde se establecen patrones de conducta para toda la vida.

Los cultos familiares son ejercicios para la práctica de la santidad, porque por medio de la oración y de la lec- tura de la Biblia entramos ante la santidad de Dios. De allí que el culto familiar nunca deba ser apresurado, o conducido descuidadamente, o pasado por alto completamente. Dios quiere que vayamos a El con regularidad y reverencia. Así como comemos regularmente, también así leemos las Escrituras y oramos regularmente. Vale la pena repetir el viejo dicho: “La familia que ora unida, permanece unida”. Para concluir, entendemos que Dios quiere que sus hijos crezcan espiritualmente en la gracia y en el conocimiento de Jesucristo (2 P. 3:18).

Palabras, frases y construcciones griegas en 2:1–3

Versículo 1

ἀποθέμενοι—este participio aoristo medio del verbo ἀποτίθημι (yo desecho) depende del verbo principal

desear, apetecer, que es imperativo. Por lo tanto, el participio tiene fuerza de imperativo.

πᾶσαν—Pedro emplea este adjetivo tres veces: dos de ellas en singular y una en plural.

ὑποκρίσεις. φθόνους. καταλαλιάς—estos tres sustantivos son plurales idiomáticos. “Este uso del plural en el caso de sustantivos abstractos ciertamente enfatiza los hechos por separado”.125

[p 102] Versiculo 2

λογικόν—el adjetivo tiene su origen en el sustantivo λόγος (palabra). También es probable que ἄδολον γάλα (leche pura) haya sido una expresión de uso corriente.126

ἐπιποθήσατε—la preposición ἐπί (sobre, por, hacia) lo hace un compuesto perfectivo y enfatiza la intensidad de la acción. El tiempo aoristo de este imperativo es constativo.

εἰς σωτηρίαν—el Texto Mayoritario omite estas dos palabras (tal como lo hacen la KJV y NKJV). Bruce M. Metzger piensa que fueron eliminados “o por un descuido al copiar o porque la idea de ‘crecer en la salvación’ posiblemente fuera teológicamente inaceptable”.127

Versículo 3

ἐγεύσασθε—el tiempo aoristo de este verbo denota una experiencia pasada (véase Heb. 6:4, 5).

χρηοτός—este adjetivo proviene del verbo χράομαι (yo empleo; tratar a una persona en determinada forma).128

125 A. T. Robertson, A Grammar of the Greek New Testament in the Light of Historical Research (Nashville: Broadman, 1934),

p. 408.

126 Friedrich Blass y Albert Debrunner, A Greek Grammar of the New Testament and Other Early Christian Literature, trad.

(al inglés) y rev. Robert Funk (Chicago: University of Chicago Press, 1961), sec. 269.5. KJV King James Version

NKJV New King James Version

127 Bruce M. Metzger, A Textual Commentary on the Greek New Testament, 3ª. ed. cor. (Londres y Nueva York: United

Bible Societies, 1975), p. 689.

4 Al acercaros a él, la Piedra viva—rechazada por los hombres pero escogida y preciosa para Dios 5 también

ustedes, como piedras vivas, van siendo edificados como una casa espiritual para ser un sacerdocio santo, que ofrece sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo. 6 Así dice la Escritura:

“Miren que pongo en Sion,

una piedra angular escogida y preciosa, y el que confíe en él

no será avergonzado”.

7 Para ustedes, los que creen, esta piedra es preciosa; pero para los que no creen:

“la piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular”

8 y:

“piedra de tropiezo

y roca que hace caer a los hombres”.

Tropiezan porque desobedecen el mensaje, que es también para lo que fueron destinados.

9 Pero ustedes son pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que pro-

clamen las virtudes de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz [p 103] maravillosa. 10 Ustedes antes ni si-

quiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido la compasión, pero ahora sí la han recibido.

IV. Elección 2:4–10 A. Piedras vivas

2:4–8

Pedro matiza su epístola con imágenes que describen la vida: niños recién nacidos que deseen la le- che (2:2), piedras para construir una casa (2:5), y una piedra angular rechazada por los constructores (2:7). Todas estas imágenes, sin embargo, son figurativas. Transmiten un mensaje espiritual, algo que se hace patente cuando tomamos la expresión piedra viva.

1. Escogida

4. Al acercaros a él, la Piedra viva—rechazada por los hombres pero escogida y preciosa para 

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