numeroso de personas. Tres mujeres jóvenes se distinguen por vestir vestido de color muy claro. Hay niños y hombres, a los cuales vemos de espaldas sentados ante una larga mesa. En primer plano dos árboles talados. Al parecer con la ayuda de hachas o peinillas. Ramas y fragmentos de madera rodean la base de los dos troncos. Bajo el techo un par de hombres instala un de estos. Por fuera del salón un hombre de pantalón y camisa de color casi blanco se desplaza. Una pequeña niña se atraviesa en su camino y apoya sus manos contra la cintura de este hombre. Esta foto solo circulara en la edición de Iqueima. Se trata de “la república
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independiente” de El Pato, como lo mencionamos iniciando este tablero. Sobre este tema vale la pena recordar que Marquetalia –otra de estas repúblicas será en mayo 1964 el lugar desde donde se funden las FARC, sobre esto escribe Jaime Flórez Suárez, para El Espectador:
Días antes de que comenzara la “Operación Soberanía” en Marquetalia, Manuel Marulanda Vélez le mandó una carta al entonces presidente Guillermo León Valencia. Le pedía, entre otras cosas, “la apertura de carreteras y caminos vecinales” en la región a cambio de dejar las armas. El mensaje no fue atendido. En mayo de 1964, miles de soldados desembarcaron en el sur de Tolima. La región fue bombardeada. Tras la incursión militar, los guerrilleros sobrevivientes fundaron las Farc. Cincuenta años y miles de muertos después, el pasado 6 de noviembre, una comisión del gobierno central -con periodistas a bordo- llegó a la zona por primera vez. Prometieron la construcción de un puente y el arreglo de algunas vías. En un gesto tardío que, tal vez medio siglo antes, hubiera evitado la guerra. (Suárez, 2015) Estas 6 imágenes representan algunos efectos: sobre la vivienda (incendio), o en la seguridad (asalto), en los niños (orfandad), en la organización política y espacial (república independiente), desde el cementerio (denuncia) y a través de la "boleta" (intimidación). Con estas fotos es posible reconstruir la zozobra que se debió vivir hasta convertirse en cotidianidad. Las rutinarias labores diarias, interrumpidas por el ambiente amenazante. ¿Cuál fue la razón de que algunas de estas fotos sólo se publicarán en la primera edición? ¿Qué podemos inferir del hecho de que el autor, pruebe distintas redacciones para una misma foto? La información que aportan estas imágenes, pareciera pretenden abarcar a través de la circulación en el libro, a otras zonas afectadas, como si de hechos comunes a la tragedia se tratara, el autor prefiere redactar o dejar circular ideas y fotos que ejemplifican al lector algunos efectos de la Violencia, que seguramente se extendían a otras regiones. Con estas fotos una idea central se constituye: la Violencia altera por completo la vida en el campo, la vida de hacendados, y de campesinos.
71 5.2 Tablero 3-fotos 20 a 26
La Ciudad: El Crimen
7 imágenes completan esta cuarta categoría, todas circularon con el Tomo II de mayo de 1964, 18 meses después de publicado el primer Tomo. Y coinciden con el objetivo de este segundo volumen:
En el capítulo III de la tercera parte del Tomo II, monseñor Guzmán presenta una descripción minuciosa de lo que sería el protagonista de esta etapa, con el nombre de “el nuevo antisocial”. Ya no son los campesinos pacíficos arrastrados por el torbellino de la “agitación y la conmoción política” de comienzos de los cincuenta, sino los “hijos de la violencia”: Pedro Brincos, Chispas, “Sangrenegra”, “Desquite”, Efraín González, entre otros.” (Gutiérrez, Memoria y Violencia. A los cincuenta años de "La Violencia en Colombia" de Monseñor Guzmán Campos et al., 2012)
La descomposición moral del campesino como efecto de la Violencia sirve como contexto interpretativo de estas imágenes y de su pie de foto. La venganza será para el autor, determinante en la transformación del campesino en neotanatómano. En pocas palabras: La Violencia sembrará en el campesino la semilla de la maldad que hallará en él condiciones de vida que favorecerá esta nueva cosecha de criminales:
Lesionado tremendamente en su psiquis porque cuando era niño presenció el espectáculo brutal de la tragedia, el antisocial joven es el fruto peor de la violencia que todos preparamos para mal de Colombia. Es el desposeído, el huérfano, el pariente, el hermano o el hijo de la mujer violada. Es la promoción adolescente del odio incontrolable, irracional y feroz. Es la generación del monte, la del relevo, a la cual seguirán todavía otra generación de sádicos brutales, sanguinarios, decepcionados, torturados, insatisfechos y frustrados. (Campos, 1968, p. 309)
Las fotos documentan consecuencias del desplazamiento del campesino colombiano hacia la ciudad. El camino recorrido entre el campo y la ciudad, es comparable con el tránsito moral de campesino honesto a criminal brutal y sádico. Forzado a abandonar el campo, este campesino se transformará radicalmente en un nuevo tipo histórico de malhechor. La interpretación de estas imágenes coincide con el capítulo escrito por Eduardo Umaña Luna: La niñez abandonada. Una polaridad interpretativa se percibe en esta categoría que incluye las fotos anteriormente analizadas (En el campo), a modo de tensión entre vicio y virtud. Las fotos 20 a 26 de este tablero pueden “leerse” de forma consecutiva, como si se tratara de una narración por escenas. La cursiva hace referencia literal o interpretativamente al pie de foto.
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Primera escena: unas prostitutas. Segunda escena: un niño nace en la cárcel ¿producto de una violación? Tercera escena: el niño es judicializado. Cuarta escena: en la escuela del vicio, un grupo de niños y adolescentes planean nuevos delitos. Quinta escena: esperando el ingreso a
la Penitenciaría Central. Sexta escena: en la universidad del crimen, reunidos
perfeccionándose para nuevos delitos. Al final la miseria humana un preso herido mira al
fotógrafo, haciendo un gesto indiscernible, ¿llora o ríe?
Las descripciones cargadas de indignación de Eduardo Umaña Luna sobre algunos de los espacios “asignados” política y socialmente a este grupo de desplazados en la ciudad funcionan como subtítulos de esta narración visual:
Yo me pregunto, señor Ministro, ¿Cómo es posible que en pleno corazón de nuestra “Atenas Suramericana”, a escasos metros del Palacio de los Presidentes, y de los Cardenales, y de la Corte Suprema de Justicia, se permita que esto suceda, máxime cuando se trata de una dependencia de la División de Menores del Ministerio que usted dirige? (Luna, 1964, p. 210)
Foto 20: En el frente de unos establecimientos comerciales, un hotel, una cafetería -sus puertas cerradas-, un grupo de 5 mujeres incluyendo una niña se ubican sobre el andén. Una de ellas de saco oscuro y vestido claro, tiene las manos entre los bolsillos del vestido. Está de pie viendo de frente, su cuerpo girado en diagonal respecto de la pared. Algo esperan. Otra mujer se agacha hacia un canasto grande que está en el piso. Otras dos esperan sentadas en el escalón de la puerta. Una de ellas parece sostener un bebé entre sus brazos. La otra es una niña a juzgar por su estatura y por las medias blancas hasta la rodilla. Del lado derecho de la imagen recostada contra la pared de la puerta, la quinta mujer. Ella sostiene en brazos un bebé. Un grupo de tres hombres está al otro lado de la calle, desde donde se tomó la foto. Uno de ellos viste una chaqueta. Su cuerpo girado con las manos entre los bolsillos observando a la primera mujer de izquierda a derecha. Un carrito de madera es empujado por un joven de sombrero, en frente del hombre. El tercer hombre, que viste ruana y sombrero viene atravesando la calle desde el andén en donde está el grupo de mujeres. Todos visten ropa de clima frío. ¿Son prostitutas? El pie de foto indica que la prostitución en la ciudad era la opción frente a la Violencia del campo. Sobre la prostitución es interesante anotar –dice Umaña Luna-:
Ya no se cree en la teoría de Lombroso, que asimilaba a las prostitutas con los criminales y veía seres degenerados en unos y otros. Es posible, como lo afirman las
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estadísticas, que de una manera general el nivel mental de las prostitutas se halle un poco por debajo de la media y que el de algunas sea francamente débil. Las mujeres cuyas facultades mentales no están muy desarrolladas eligen con gusto un oficio que no les reclama ninguna especialización, pero casi todas son normales, y algunas inteligentes. No pesa sobre ellas ninguna fatalidad hereditaria, ninguna tara fisiológica. En verdad, en un mundo donde hacen estragos la desocupación y la miseria, desde que se abre una profesión hay gente para ejercerla; mientras existan la policía y la prostitución, habrá policías y prostitutas. (Luna, 1964, p. 213)
Foto 21: “nace en la cárcel un ser anónimo”. Una mujer joven sostiene un pequeño bebé. Ella