3.2 Related Work
3.4.3 Regularly Structured Data
la medida en que es ajustado a
la riqueza semántica del
concepto de repetición y, por
tanto, adecuado a la crueldad
(DR) y al terror (ID) del teatro
de la physis (crueldad y terror
como rasgos de un teatro de
sujetos larvarios o embriones).
Por tanto, lo veremos en nuestra exposición, queda más o menos configurado el mundo sub-representativo que queremos determinar. Un mundo poblado por Ideas y recorrido por intensidades. Un mundo determinable cuya determinación ya podemos colocar bajo la rúbrica de “Teoría de las condiciones de la experiencia real” desglosada en una Dialéctica de las Ideas y una Estética de las intensidades.
Determinar lo indeterminado es el “cómo” Deleuze afronta la tarea. Pero, en sus
propias palabras, no es una operación sencilla290. Hay más peligros que los arriba descritos. Cuando la determinación se ejerce, no se contenta con otorgar una forma, con “informar” a las materias bajo la condición de las categorías. Hay algo que irrumpe con una fuerza inusitada desde la otra dimensión de lo real, deshaciendo todo quehacer y todo lo hecho.
«Quelque chose du fond remonte à la surface, y monte sans prendre forme, s’insinuant plutôt entre les formes, existence autonome sans visage, base informelle. Ce fond en tant qu’il est maintenant à la surface s’appelle le profond, le sans-fond. Inversement, les formes se décomposent quand elles se réfléchissent en lui, tout modelé se défait, tout les visages meurent, seule subsiste la ligne abstraite comme détermination absolument adéquate à l’indéterminé, comme éclair égal à la nuit, acide égal à la base, distinction adéquate à l’obscurité tout entière : le monstre. (Une détermination qui ne s’oppose pas à l’indéterminé, et qui ne le limite pas).» (DR, 352)
Deleuze pretende llevar a cabo una determinación que no se oponga ni limite lo indeterminado, que no lo niegue ni lo cerque, que no lo excluya ni lo constituya, en suma, que no lo conjure ni lo neutralice. Es así como Deleuze sostiene que la pareja materia-forma es insuficiente para describir el mecanismo de la determinación porque la materia ya está conformada y la forma es inseparable del modelado de las
species o de la morphé, estando todo el conjunto bajo la protección de las categorías.
De hecho, sostiene Deleuze, la pareja materia-forma es completamente interior a la representación y define su primer estado fijado por Aristóteles. De ahí que la pareja “línea abstracta-sin fondo” sea más eficaz para esta empresa filosófica:
«[…] plus profond et menaçant, le couple de la ligne abstraite et du sans fond qui dissout les matières et défait les modelés. Il faut que la pensée, comme détermination pure, comme ligne abstraite, affronte ce sans fond qui est l’indéterminé.» (DR, 353)
Según Deleuze, esta empresa de determinar lo indeterminado siempre topa con la condición animal propia del pensamiento, aquello que alguna vez se denominó “brutalidad”, necedad291. El peligro en nuestro recorrido, en nuestra zambullida o
inmersión, no es el error sino la necedad.
«Cet indéterminé, ce sans fond, c’est aussi bien l’animalité propre à la pensée, la génitalité de la pensée : non pas telle ou telle forme animale, mais
290 Cf. DR, 352.
291 Necedad: «bêtise» (DR, 353). En el epígrafe 3.3.1.3, titulado “Hacia una Teoría de las Facultades (Noología)”, dedicado a los postulados del pensamiento, veremos la importancia de esta noción.
la bêtise. […]. La pensée est la plus haute détermination, se tenant face à la bêtise comme à l’indéterminé qui lui est adéquat.» (DR, 353)
En su recorrido como conducta o procedimiento, que no discurso como sermón o método, el pensador ha de encararse con lo sin cara, ha de enfrentarse a lo que nunca embiste de frente por carecer de ella. El pensador ha de sumergirse hasta llegar a su propia estulticia, a su propia estupidez, a la necedad de la que se alimentan todos sus vuelos sublimes y piruetas aéreas. La necedad no es una equivocación accidental. Pertenece a la estructura misma del pensamiento292. No es por tanto gratuito que Deleuze desarrolle una noología que pondremos bajo la rúbrica de una “Teoría de las
Facultades” incluida como un elemento más dentro de la mayor “Teoría de las condiciones de la experiencia real”293.
Según Deleuze la determinación de lo indeterminado, como procedimiento filosófico de exploración conceptual, puede proporcionar las nociones adecuadas para recorrer y describir el mundo de lo sub-representativo. Nociones que no deberían lastrar todas las deficiencias de los conceptos filosóficos al uso. Nociones empíricas, plurales y afirmativas que no forman una lista de categorías porque éstas, como ya vimos, pertenecen al mundo de la representación. Nociones que, frente a las categorías, de algún modo ya se intuían en otras empresas filosóficas como las de Heidegger y Whitehead.
«C’est pourquoi la philosophie fut souvent tentée d’opposer aux catégories des notions d’une tout autre nature, réellement ouvertes, et témoignant d’un sens empirique et pluraliste de l’Idée : “existentiaux” contre “essentiaux”, percepts contre concepts ou bien la liste des notions empirio-idéelles qu’on trouve chez Whitehead, et qui fait de Process and Reality un des plus grands livres de la philosophie moderne. De telles notions, qu’il faut appeler “phantastiques” dans la mesure où elles s’appliquent aux phantasmes ou simulacres, se distinguent des catégories de la représentation sous plusieurs points de vue.» (DR, 364)
292 En NPH, 120 ya se decía: «La bêtise est une structure de la pensée comme telle […].». Pero profundizaremos más en este asunto en el epígrafe 3.3.1.3.5 dedicado al quinto postulado del pensamiento.
293 Siendo rigurosos hay que decir que Deleuze emplea el término vice-dicción para nombrar el recorrido dialéctico (de la Idea) y la noción de dramatización para denominar el recorrido estético (de la intensidad) por el mundo sub-representativo (lo que nosotros reunimos bajo la rúbrica de Teoría de las condiciones de la experiencia real). Lo que ocurre es que, en la medida en que la “Psyché” también
Son precisamente estas nociones no-categoriales, que se aplican a los simulacros, las que apuntan a la doble problematización deleuziana de la exploración del mundo sub-representativo294.
Por una parte, es imprescindible efectuar la descripción de lo que él denomina las condiciones de la experiencia real. En tal sentido, estas nociones no-categoriales son las que configuran la trama misma de las condiciones de la experiencia real295:
«[…] sont conditions de l’expérience réelle, et non pas seulement de l’expérience possible. C’est même en ce sens que, n’étant pas plus largues que le conditionné, elles réunissent les deux parties de l’Esthétique si malheureusement dissociées, la théorie des formes l’expérience et celle de l’œuvre d’art comme expérimentation.» (DR, 364)
Deleuze traza una tabla de diferencias entre las categorías y las nociones no- categoriales (o nociones que afectan a los simulacros) en lo que se refiere a los tipos de distribuciones que realizan, a sus características intrínsecas, a su campo de aplicación (en el caso de las nociones no-categoriales estas son inseparables de su campo de aplicación que siempre es variable y en movimiento) y a su procedimiento de elaboración296.