Sudden Death of Live Migration and Its Security Implications
Algorithm 1 Identify and stalk the correct sequence number range
4.6 Related Work 1 VM Live Migration
PROYECTO
IV.1. Delimitación del área de estudio
En el ejido “Tollocan”, no existe un Ordenamiento Ecológico, pero es colindante con el OET Costa Maya, para este estudio se aplicarán los siguientes criterios:
Dimensiones del Proyecto:
El proyecto para el aprovechamiento persistente de los recursos maderables en el ejido, que cuenta con una superficie total de 13,559-75-60 hectáreas, tienen definida un Área Forestal Permanente de 2000-00-00 hectáreas, con 5 áreas de corta anual de 400-00-00 hectáreas, cubriendo de esta manera en cuanto a tiempo, un primer turno de tres que están contemplados de acuerdo con el Programa de Manejo Forestal, cubriendo un ciclo de 75 años.
Tipo de Proyecto y actividades a desarrollar:
El proyecto es Forestal de tipo persistente policíclico y las actividades a desarrollar consisten en el aprovechamiento de los recursos forestales mediante el marqueo, derribo, troceo y arrastre del arbolado, así como su posterior comercialización de la materia prima procesada. Ubicación, dispersión y características de las obras y actividades asociadas y provisionales: No existen obras asociadas ni provisionales.
Sitios para la disposición de desechos:
Debido a que el sitio es de tipo particular, los desechos serán transportados en bolsas de plásticos, disponiédolos ante la autoridad competente, o en su caso serán transportados hacia el relleno sanitario de la ciudad de Chetumal.
Factores sociales y económicos (poblados, mano de obra, etc.):
Existe disponibilidad de mano de obra y materiales en la zona los integrantes mismos del ejido de Tollocan, cercano al ejido, que conforman el grupo de ejidatarios, serán los directamente involucrados para realizar las actividades del aprovechamiento propuesto, junto con el personal técnico forestal responsables de que se realice y ejecute al 100 % el Programa de Manejo Forestal, ya que tanto los ejidatarios, como las personas que se contrate para la ejecución de las actividades del aprovechamiento serán los beneficiados de manera económica, social y culturalmente.
IV.2. Caracterización y análisis del sistema ambiental
El propósito de este apartado es el de presentar el universo ecológico y ambiental donde se plantea el proyecto. (anexo mapa de zonificación).
IV.2.1. Descripción y análisis de los componentes ambientales del sistema
Medio físico Tipo de Clima.
El clima en la Península de Yucatán, según la clasificación de Köeppen, modificada por Enriqueta García (1981) entran dentro de los tipos cálidos y en particular en el área de estudio es el A(w)1, o sea, cálido subhúmedo con lluvias en verano; se distingue como estación húmeda de los meses de mayo a octubre y otra seca de los meses de noviembre a abril (Figura 3). El porcentaje de lluvias invernales es mayor de 10.2 % con una precipitación del mes más seco menor de 6.0 mm; la temperatura media anual es de 25.8°C, la más alta y extrema es en los meses de abril a mayo con 38°C y una mínima extrema de 10°C y una precipitación media anual de 1,204.5 mm.
Figura 3.- Tipos de climas para el estado de Quintana Roo, señalando la ubicación del ejido “Tollocan” (INEGI, 1996).
El área del proyecto, se sitúa en la zona de los vientos alisios y tiene influencia de otros, como son los vientos del norte y los del caribe. En la época de invierno se aprecia por lo general una alta presencia de humedad o niebla, obstaculizando la visibilidad en las primeras horas de la mañana. Según la clasificación climática de la FAO, el ejido presenta un clima que se ubica dentro del régimen denominado semitropical marítimo.
Fenómenos Naturales:
En el estado de Quintana Roo por su ubicación geográfica, es susceptible de que cada año haya amenaza de depresiones, tormentas y huracanes tropicales, los que han afectado desde hace más de 10 años son el “Gilberto” en 1988, afectando la parte norte del estado; el “Opal” y “Roxane” en 1995, afectando la parte centro-norte del estado; el “Mich” en 1998, aún cuando no llegó a terreno mexicano, por su magnitud de categoría V afectó de manera considerable las costas del estado, el “Keith” en el 2000, afectó las zona sur del estado y Península de Yucatán, y últimamente el Chantal en 2001 por las costas del Caribe Mexicano. La temporada de intemperismos de esta magnitud se presenta en el verano, en los meses de junio a Noviembre. Características litológicas del área.-
La base rocosa en toda la Península de Yucatán es de tipo calcáreo y reciente, y con elevado contenido de calizas y en menor porcentaje de dolomitas (<10%), es decir, de tipo sedimentario con abundante pedacería y fragmentos diminutos de conchas, coral y arena gruesa de origen biogénico. Estas características se desarrollan sobre calizas del Terciario Superior, la laja que constituye la roca madre.
Características geomorfológicas más importantes.
Se considera que la Península de Yucatán emergió completamente hacia el Triásico- Jurásico, al menos en su parte basal, y que el resto de la Península, en su parte norte y oriental, ha emergido lentamente con fenómenos importantes tales como las glaciaciones del Pleistoceno, donde el nivel oceánico disminuyó y afectó los procesos de depositación y erosión en la línea costera de la Península (Figura 4).
Figura 4.- Geología de la península de Yucatán (J.S. Flores; I. Espejel, 1994).
El basamento de la plataforma yucateca está formado por rocas de origen metamórfico del paleozoico, en el cual descansan lechos rojos del jurásico (Aguayo, 1980). Los depósitos cenozoicos están representados por las formaciones, Chichen-itza, Icaiche, Bacalar, Estero
Franco y Carrillo Puerto del Mioceno superior-Plioceno y las calizas de moluscos del Pleistoceno-Holoceno.
La zona erosiva del agua en substratos calcáreos produce conductos de disolución de diferente tamaño y forma, que son los principales responsables del paisaje karst típico. Estos conductos de disolución pueden formar cavernas horizontales o verticales. Los conductos verticales que dejan expuesto el manto freático reciben en Yucatán y Quintana Roo el nombre de cenotes (López Ornat, 1983).
Características del relieve.
El relieve del área de estudio presenta en general un relieve plano, con algunas zonas de lomeríos de poca elevación. El terreno es una extensa planicie con marcadas ondulaciones; la transición de planada a loma está representada por una escasa pendiente.
La altura en el estado de Quintana Roo aumenta de la periferia de la costa hasta el sector oeste del estado siendo en el primero de 0 a 10 metros y de 150 a 200 metros en el segundo (Figura 5).
Figura 5.- Fisiografía del estado de Quintana Roo, Ubicando el ejido “Tollocan” (INEGI, 1996).
Presencia de fallas y fracturamientos.-
no existen fallas o fracturas en el sitio de interés. El fenómeno de este tipo más notable es el río Hondo, que limita nuestro País del País de Belice, en Centro América, y se observa más del lado mexicano la diferencia del relieve, que se caracteriza por encontrarse fisiográficamente en la Subprovincia Costa Baja de Quintana Roo (INEGI 1996).
Susceptibilidad de la zona a sismicidad, deslizamientos, derrumbes, inundaciones, otros movimientos de tierra o roca y posible actividad volcánica.
La zona no es susceptible a movimientos sísmicos perceptibles.
Tipos de suelos.
Predominan dos tipos de suelo: uno corresponde a las Rendzinas, cuyo color va de café a gris obscuro, de menos de 30 cm de profundidad promedio. Descansa sobre caliza margosa (saskab), presentando gravas calcáreas en la superficie en más de un 10%, su textura es franca, conteniendo arcillas del tipo de montmorillonita y presentando un pH ligeramente alcalino. Su drenaje interno y superficial es eficiente. Estos suelos no retienen mucha humedad. Se encuentra asociado con los Gleysoles Cálcicos y Eutricos, Vertisoles Crómicos, Litosoles y Cambisoles Cálcicos; se encuentran también inclusiones de Vertisoles Crómicos y Rendzinas. Estos suelos se distribuyen principalmente en la zona centro sur del estado de Quintana Roo, ocupan una superficie aproximada de 1’125,300 hectáreas, presentándose en zonas de relieve ondulado a fuertemente ondulado con pendientes entre 3 y 10%. La vegetación que normalmente se desarrolla sobre este tipo de suelo, es la Selva Mediana Subperennifolia y Selva Baja Subperennifolia.
El otro tipo de suelo predominante es el Gleysol Clásico: este tipo de suelo se inunda durante los meses de junio a noviembre, su color es negro cafesáceo en los horizontes superficiales y gris a gris olivo en los inferiores, ocasionado por la fuerte gleyzación que se desarrolla a partir de los 15 a 60 cm de profundidad durante la época de inundación. Son suelos arcillosos, con un pH que varía de ligeramente ácido a ligeramente alcalino. El alto contenido de arcilla montmorillonitica le da una fuerte plasticidad y adhesividad en húmedo; en seco, se contrae y se agrieta, presenta micro relieve de gilgai. El horizonte superficial es rico en materia orgánica pero los inferiores son pobres. Su profundidad efectiva es de 15 a 50 cm debido a que los horizontes gleysados se presentan a partir de esta profundidad. Su capacidad de intercambio catiónico y su porcentaje de saturación de bases, es alto. El drenaje interno y superficial de estos suelos es muy lento. Este suelo se encuentra asociado con suelos Vertisoles Crómicos, Rendzinas y Litosoles; en el estado ocupan 432,600 hectáreas aproximadamente y se encuentran en la parte sur; se localizan en las partes bajas de las planicies, en depresiones o bajos. La vegetación que normalmente se desarrolla sobre este tipo de suelo, es la selva baja subcaducifolia, selva baja inundable, sabana, tasistal y tintal. De acuerdo con la clasificación Maya estos suelos se les denomina Tze´kel y el Akalché
Según la clasificación de suelos de la FAO-UNESCO (Figura 6), en el área de estudio, están presentes los suelos con predominancia de suelos secundarios Litosol, Cambisol, Vertisol- Gleico, Gleysol y Luvisol Crómico de textura fina y fase física litica, muy drenados, con
horizontes o con desarrollo moderado con espesor de 22.0 cm con afloración de roca, y PH de 6.5 a 7.5 en la clasificación maya de suelos que corresponde a los denominados Tzequel, Kan-kab, Ya’ax-Hom y Akalché (Foto 4).
Figura 6.- Clasificación de los suelos según la FAO-UNESCO (J.S. Flores; I. Espejel, 1994).