5 Results from the north-south Apennine transect
5.3 Relationships between O.M and ecological variables and statistical modelling
VIII
LA VIRGEN VIAJERA.
POTENZA (ITALIA).
Una imagen de la Virgen María de una parroquia de la ciudad de Potenza, en la región sur de Basilicatam, derrama lágrimas de sangre desde el 28 de mayo de 1991.
En Italia también es famoso en la actualidad el caso de la Virgen de las lágrimas de Siracusa, en Sicilia.
LIMA (PERÚ).
Desde el mes de febrero de 1991, cuatro imágenes de la Virgen se pusieron a llorar en Lima; concretamente una de la Virgen de Fátima, en dos meses, llegó a llorar dos veces. Existen además dos imágenes de la Virgen del Carmen y una imagen de la Virgen de Chapí, patrona de Arequipa; la Iglesia ante estos casos optó por pedir prudencia, pero nada pudo hacer frente a una población desesperada por la miseria y el cólera, que está deseando aferrarse a cualquier cosa que suene a espe ranza.
Y es que la necesidad es, por desgracia, el alimento de muchas apariciones que suelen surgir al amparo de grandes catástrofes, sean éstas naturales o espirituales.
P A N A M Á .
Muchas veces la Virgen suele manifestarse a determinadas perso nas para que éstas, a su vez, hagan llegar el mensaje a terceros, como
164
le ocurrió a la vidente panameña Virginia Alen, a quien la Virgen, al parecer, advirtió del terrible terremoto que asolaría Panamá pocos días después: debía decírselo al arzobispo Marcos McGrath. Pero presumi blemente esto último, según versiones del Sr. McGrath al diario Críti
ca libre, jamás llegó a realizarse, y subrayó que él no recuerda que
Alen le comunicase «ningún tipo de mensaje de la Virgen donde se pronosticase un terremoto en Bocas del Toro».
Según la vidente el presidente del país, Guillermo Endara, también fue advertido sobre el terremoto, que dejó un centenar de muertos, más de 1.500 heridos, miles de damnificados y millones de pérdidas en Panamá y Costa Rica.
La Virgen, tal vez, se confió excesivamente en un humano; si se trataba de evitar víctimas, ¿por qué no se presentó al arzobispo, directamente?
MÉXICO.
En el mes de septiembre de 1990, la supuesta aparición de la Vir gen de Guadalupe, en Acapulco, conmocionó a la opinión pública mexicana. Todo tuvo su inicio cuando una niña de once años, Reyna Vázquez, se desmayó en el colegio en horas lectivas y, al despertar, dijo: «La Virgen de Guadalupe cree que es necesaria la construcción de un templo en un lugar donde se aparecerá dentro de unos días».
Ese lugar resultó ser la copa de una palmera, situada en el barrio Juan R. Escudero, uno de los más populares de Acapulco. Miles de habitantes de la zona comenzaron a desfilar por allí y, aunque para muchos no era más que «una patraña inventada por alguna persona que no tiene nada que hacer», para otros muchos en lo alto de la palmera se aparecía realmente la Virgen: «primero es una luz tenue, después aumenta su brillantez cuando los cánticos y rezos se convier ten en auténticos gritos.»
No debemos dejar pasar por alto que la Virgen de Guadalupe fue proclamada «Patrona de la nación mexicana» en 1773, «Reina de México» en 1895, Pío XII la nombró «Celestial Princesa de América Latina» y, por fin, acabó siendo «Emperatriz de las américas».
POTENZA (ITALIA).
Una imagen de la Virgen María de una parroquia de la ciudad de Potenza, en la región sur de Basilicatam, derrama lágrimas de sangre desde el 28 de mayo de 1991.
En Italia también es famoso en la actualidad el caso de la Virgen de las lágrimas de Siracusa, en Sicilia.
LIMA (PERÚ).
Desde el mes de febrero de 1991, cuatro imágenes de la Virgen se pusieron a llorar en Lima; concretamente una de la Virgen de Fátima, en dos meses, llegó a llorar dos veces. Existen además dos imágenes de la Virgen del Carmen y una imagen de la Virgen de Chapí, patrona de Arequipa; la Iglesia ante estos casos optó por pedir prudencia, pero nada pudo hacer frente a una población desesperada por la miseria y el cólera, que está deseando aferrarse a cualquier cosa que suene a espe ranza.
Y es que la necesidad es, por desgracia, el alimento de muchas apariciones que suelen surgir al amparo de grandes catástrofes, sean éstas naturales o espirituales.
P A N A M Á .
Muchas veces la Virgen suele manifestarse a determinadas perso nas para que éstas, a su vez, hagan llegar el mensaje a terceros, como
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le ocurrió a la vidente panameña Virginia Alen, a quien la Virgen, al parecer, advirtió del terrible terremoto que asolaría Panamá pocos días después: debía decírselo al arzobispo Marcos McGrath. Pero presumi blemente esto último, según versiones del Sr. McGrath al diario Críti
ca libre, jamás llegó a realizarse, y subrayó que él no recuerda que
Alen le comunicase «ningún tipo de mensaje de la Virgen donde se pronosticase un terremoto en Bocas del Toro».
Según la vidente el presidente del país, Guillermo Endara, también fue advertido sobre el terremoto, que dejó un centenar de muertos, más de 1.500 heridos, miles de damnificados y millones de pérdidas en Panamá y Costa Rica.
La Virgen, tal vez, se confió excesivamente en un humano; si se trataba de evitar víctimas, ¿por qué no se presentó al arzobispo, directamente?
MÉXICO.
En el mes de septiembre de 1990, la supuesta aparición de la Vir gen de Guadalupe, en Acapulco, conmocionó a la opinión pública mexicana. Todo tuvo su inicio cuando una niña de once años, Reyna Vázquez, se desmayó en el colegio en horas lectivas y, al despertar, dijo: «La Virgen de Guadalupe cree que es necesaria la construcción de un templo en un lugar donde se aparecerá dentro de unos días».
Ese lugar resultó ser la copa de una palmera, situada en el barrio Juan R. Escudero, uno de los más populares de Acapulco. Miles de habitantes de la zona comenzaron a desfilar por allí y, aunque para muchos no era más que «una patraña inventada por alguna persona que no tiene nada que hacer», para otros muchos en lo alto de la palmera se aparecía realmente la Virgen: «primero es una luz tenue, después aumenta su brillantez cuando los cánticos y rezos se convier ten en auténticos gritos.»
No debemos dejar pasar por alto que la Virgen de Guadalupe fue proclamada «Patrona de la nación mexicana» en 1773, «Reina de México» en 1895, Pío XII la nombró «Celestial Princesa de América Latina» y, por fin, acabó siendo «Emperatriz de las américas».
BELPASSO (SICILIA).
La Maculopatía es el nombre de una enfermedad que se produce después de sufrir quemaduras, tras fijar los ojos durante algún tiempo en el sol; algo que es costumbre practicar, regularmente, en aquellos lugares donde los feligreses acuden para intentar ver a la Virgen. Especialistas en oftalmología nos comentaban que se trata de una afección bastante grave que daña la parte central del ojo, llamada «mácula», afecta a un milímetro cuadrado de materia que es utilizada por el ojo para enfocar las imágenes. Si no se cura a tiempo, puede conducir incluso a la ceguera.
En diciembre de 1988, en Sicilia, concretamente en Belpasso, loca lidad de la provincia de Catania, la Virgen se apareció como lo venía haciendo aproximadamente una vez al mes ante cerca de cien mil fieles, que esperaban contemplar algún prodigioso evento. Y dicho prodigio sucedió: más de trescientas personas sufrieron quemaduras graves en los ojos después de permanecer, sin pestañear, mirando el sol durante bastante tiempo. Los acontecimientos llegaron a ser consi derados realmente graves por las autoridades, que iniciaron una cam paña para que todos aquellos que sintiese algún picor en los ojos acudiesen lo más rápidamente posible a un especialista. Y hasta tal punto llegó la preocupación que la Virgen decidió anunciarle a Rosa rio Toscano, el joven vidente de 15 años, que a partir de ese momento había decidido aparecerse con menos asiduidad, y solamente a él y a unos cuantos elegidos.
Las declaraciones de la Madonna conmocionaron a sus seguidores, que interpelaron a Rosario para que le transmitiese en su próxima venida que no estaban en absoluto de acuerdo con tal decisión divina, y que querían que siguiese apareciendo delante de ellos. Con o sin sol.
AKITO (JAPÓN)™.
Esta es una aparición que durante más de quince años ha estado enfrentando a diferentes sectores de la Iglesia japonesa.
10 Información recogida de los archivos de ABC.
166
Todo viene del 28 de junio de 1973, cuando Sor Agnes Sasagawa, religiosa de la orden de las Siervas de la Eucaristía de Akita, vio una herida abierta en su mano izquierda. Durante algún tiempo no habló con nadie de la llaga, dado que pensaba que podía deberse a un castigo por sus pecados.
Días más tarde, con ocasión de encontrarse orando frente a una imagen de la Virgen, Sor Agnes escuchó una voz procedente de la estatua que le pidió que rezase mucho por la Iglesia. Poco después, compañeras de Sor Agnes vieron cómo de la mano derecha de la estatua manaban gotas de sangre.
El 24 de julio el obispo monseñor Ito fue informado de todo, y el 3 de agosto Sor Agnes recibió un segundo mensaje, esta vez sobre la castidad, la pobreza y la obediencia. El 27 de julio la llaga de la mano derecha de la imagen dejó de supurar sangre, y el 29 de septiembre desapareció.
El 13 de octubre Sor Agnes fue la destinataria de un tercer mensaje, que seguía la línea de cuantos mensajes marianos hemos analizado hasta el momento: hablaba de un terrible castigo si los hombres no se arrepentían, le pedía que rezase el rosario por la Iglesia y afirmaba que el Diablo se encontraba dentro de su seno (el de la Iglesia).
A partir de 1975, monseñor Ito optó por informar a Roma de los fenómenos. Al año siguiente, y por consejo del nuncio, pidió al obispo de Tokio la creación una comisión investigadora para estudiar la supuesta aparición. Después de dos años de trabajo (1978), dicha co misión emitió un dictamen negativo. La Conferencia Episcopal orde nó que no se realizasen peticiones colectivas a Akita, y el obispo de Tokio se pronunció contrario a los hechos. Pero Monseñor Ito, en una carta pastoral de abril de 1984, al despedirse de la diócesis por haber alcanzado el límite de edad, hizo un reconocimiento oficial de la apa rición, declarando que «no se puede negar el carácter sobrenatural de esta serie de acontecimientos inexplicables», y autorizó el culto a la Santa Virgen de Akita.
Aunque la Iglesia no llegó a reconocerlos explícitamente, sin em bargo permitió que esta advocación persistiese; lo cual significa con sentir, aunque sólo sea por omisión.
BELPASSO (SICILIA).
La Maculopatía es el nombre de una enfermedad que se produce después de sufrir quemaduras, tras fijar los ojos durante algún tiempo en el sol; algo que es costumbre practicar, regularmente, en aquellos lugares donde los feligreses acuden para intentar ver a la Virgen. Especialistas en oftalmología nos comentaban que se trata de una afección bastante grave que daña la parte central del ojo, llamada «mácula», afecta a un milímetro cuadrado de materia que es utilizada por el ojo para enfocar las imágenes. Si no se cura a tiempo, puede conducir incluso a la ceguera.
En diciembre de 1988, en Sicilia, concretamente en Belpasso, loca lidad de la provincia de Catania, la Virgen se apareció como lo venía haciendo aproximadamente una vez al mes ante cerca de cien mil fieles, que esperaban contemplar algún prodigioso evento. Y dicho prodigio sucedió: más de trescientas personas sufrieron quemaduras graves en los ojos después de permanecer, sin pestañear, mirando el sol durante bastante tiempo. Los acontecimientos llegaron a ser consi derados realmente graves por las autoridades, que iniciaron una cam paña para que todos aquellos que sintiese algún picor en los ojos acudiesen lo más rápidamente posible a un especialista. Y hasta tal punto llegó la preocupación que la Virgen decidió anunciarle a Rosa rio Toscano, el joven vidente de 15 años, que a partir de ese momento había decidido aparecerse con menos asiduidad, y solamente a él y a unos cuantos elegidos.
Las declaraciones de la Madonna conmocionaron a sus seguidores, que interpelaron a Rosario para que le transmitiese en su próxima venida que no estaban en absoluto de acuerdo con tal decisión divina, y que querían que siguiese apareciendo delante de ellos. Con o sin sol.
AKITO (JAPÓN)™.
Esta es una aparición que durante más de quince años ha estado enfrentando a diferentes sectores de la Iglesia japonesa.
10 Información recogida de los archivos de ABC.
166
Todo viene del 28 de junio de 1973, cuando Sor Agnes Sasagawa, religiosa de la orden de las Siervas de la Eucaristía de Akita, vio una herida abierta en su mano izquierda. Durante algún tiempo no habló con nadie de la llaga, dado que pensaba que podía deberse a un castigo por sus pecados.
Días más tarde, con ocasión de encontrarse orando frente a una imagen de la Virgen, Sor Agnes escuchó una voz procedente de la estatua que le pidió que rezase mucho por la Iglesia. Poco después, compañeras de Sor Agnes vieron cómo de la mano derecha de la estatua manaban gotas de sangre.
El 24 de julio el obispo monseñor Ito fue informado de todo, y el 3 de agosto Sor Agnes recibió un segundo mensaje, esta vez sobre la castidad, la pobreza y la obediencia. El 27 de julio la llaga de la mano derecha de la imagen dejó de supurar sangre, y el 29 de septiembre desapareció.
El 13 de octubre Sor Agnes fue la destinataria de un tercer mensaje, que seguía la línea de cuantos mensajes marianos hemos analizado hasta el momento: hablaba de un terrible castigo si los hombres no se arrepentían, le pedía que rezase el rosario por la Iglesia y afirmaba que el Diablo se encontraba dentro de su seno (el de la Iglesia).
A partir de 1975, monseñor Ito optó por informar a Roma de los fenómenos. Al año siguiente, y por consejo del nuncio, pidió al obispo de Tokio la creación una comisión investigadora para estudiar la supuesta aparición. Después de dos años de trabajo (1978), dicha co misión emitió un dictamen negativo. La Conferencia Episcopal orde nó que no se realizasen peticiones colectivas a Akita, y el obispo de Tokio se pronunció contrario a los hechos. Pero Monseñor Ito, en una carta pastoral de abril de 1984, al despedirse de la diócesis por haber alcanzado el límite de edad, hizo un reconocimiento oficial de la apa rición, declarando que «no se puede negar el carácter sobrenatural de esta serie de acontecimientos inexplicables», y autorizó el culto a la Santa Virgen de Akita.
Aunque la Iglesia no llegó a reconocerlos explícitamente, sin em bargo permitió que esta advocación persistiese; lo cual significa con sentir, aunque sólo sea por omisión.