• No results found

Relative importance of other parameters

4.1 Parameterization and steady state of the model

4.2.5 Relative importance of other parameters

Nuestro Diccionario de la real academia de la Lengua, nos habla de «responsabilidad» como «cargo u obligación moral que resulta para al- guien del posible yerro de una cosa o asunto determinado». en cuanto a «responsable»: «dicho de alguna persona que pone cuidado y atención en lo que hace o decide». Sobre «irresponsabilidad», se pronuncia con dos acepciones que nos afectan: «Dicho de una persona que toma decisiones importantes sin la debida meditación» y «dicho de un acto resultante de una falta de previsión o meditación». Se desprende que responsabilidad esta unida a la acción. Se actúa responsablemente cuando lo hacemos en la dirección correcta, que desde el punto de vista humano, el actuar siem- pre debe ser para «ser» no para el simple «estar». entiendo, pues, que la responsabilidad social proviene de actos que afectan al conjunto de la so- ciedad, y por consiguiente, la irresponsabilidad social resulta de decisiones importantes sin la debida meditación o resultante de una falta de previsión o meditación, que afectan al conjunto de la sociedad.

como también señala nuestro Diccionario de la Lengua, el malestar es «desazón, incomodidad indefinible», lo cual indica que estamos ante un sentimiento subjetivo difícil de objetivar, por lo que en una misma situa- ción una persona podrá sentir malestar y otra indiferencia o, incluso, bien- estar. estamos, pues, ante un concepto psicológico cuyos perfiles son prác- ticamente imposibles de determinar. Si damos un paso más veremos que cuando buscamos sinónimos de malestar también en algún célebre Diccio- nario se señalan como tal «molestia, desagrado, disgusto, fastidio, desaso- siego, inconveniencia, perjuicio, daño, penalidad, enojo, desazón, dificul- tad, engorro, contrariedad, pejiguera, mortificación, despecho, vejación,

burla, cansar, irritar, fastidiar, mortificar, perseguir, acosar, hostigar, marear, atormentar, maltratar» y por último se habla de «gastar la paciencia» (ca- sares, J., 1963).

Desde una perspectiva social el «malestar social» sería una especie de desazón e incomodidad indescriptible que se produce en una gran parte de la población de un ámbito social determinado, que conduce a una situación de molestia, desagrado, disgusto o fastidio colectivo y, por con- siguiente, generalizado. Pero sí, además, se considera como un perjuicio, daño o penalidad, se transforma en una dificultad, engorro y pejiguera, que conduce a la mortificación, y la situación de malestar se percibe como despecho, vejación, burla que fastidia, atormenta y maltrata. en una palabra, el malestar social gasta y agota la paciencia de quienes lo sienten.

cuando nos planteamos las consecuencias del malestar social, que in- dudablemente las tiene, debemos reflexionar respecto a que el malestar, en principio, no es causa sino efecto; asimismo estamos en presencia de un concepto cuya relatividad es evidente, especialmente la dimensión so- cial que aquí estamos tratando. Por consiguiente, consideramos el males- tar social como efecto y no causa, sean cual sean sus consecuencias. Y digo esto porque nos estamos acostumbrando a estudiar los grandes pro- blemas sociales como si lo fueran en sí mismos, sin apreciar que son efecto.

Por otro lado, quiero hacer hincapié en el relativismo del concepto al igual que sucede con su contrario, el bienestar. Lo que es situación de ma- lestar en una sociedad, sería para otra, en situación de desarrollo inferior, bonanza y bienestar holgado. el malestar social entraría, pues, dentro del clima social generalizado en el que la mayoría de las personas se sienten en desazón e incomodidad indefinible. es un concepto psicológico y real- mente es difícil determinar factores objetivos que lleven al malestar, pero sí podemos señalar algunos indicadores que se dan en nuestra sociedad, tales como falta de trabajo, impuestos muy altos, salarios y pensiones con pérdi- da del valor adquisitivo, malos servicios en la educación, la sanidad, defi- ciente abastecimiento de electricidad, gas, transportes públicos, etc., es decir, aquellos elementos que hoy creemos imprescindible para el bienes- tar, o sea, imprescindible para una vida abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad (Diccionario de la real academia de la Lengua). tendríamos que añadir factores más sutiles, pero no menos reales,

como la mala distribución de los recursos, el fraude fiscal, el despilfarro público y la corrupción generalizada.

Desde un planteamiento psicosocial el malestar social es producto de una disonancia cognoscitiva producida por el choque entre la expectativa y la realidad de un nivel alcanzado y la presencia de una situación que quiebra esa realidad y da al traste con la esperanza de alcanzar mayores cotas de bienestar y satisfacción. es el error de las continuas promesas del estado de bienestar, creando un clima de que todo se puede alcanzar o, peor; que todo se nos va a dar y proporcionar para nuestro regalo y satis- facción, cada vez en mayor cantidad y calidad. es la demagogia política de los votos haciendo promesas que halagan, sin la contrapartida de la exi- gencia del esfuerzo para alcanzar las metas prometidas. eso cuando no se falta a la verdad sabiendo que son objetivos inalcanzables, cuando menos, a corto y medio plazo. el crear la idea de que hay una entidad, en este caso «el estado», que nos va a proporcionar los elementos de bienestar, conduce a un mecanismo de atribución, mediante el cual las personas se liberan de responsabilidad y de toda culpa de su situación personal y que- dan exoneradas de compromiso social y colectivo.

Related documents