Los textos monetarios de Marx son muy extensos y abarcan desde los pri- meros análisis, sobre los aspectos filosóficos y culturales del dinero, a un análisis maduro de los fenómenos monetarios del capitalismo industrial, pasando por los escritos sobre acontecimientos financieros en la prensa y en su correspondencia. Marx consideraba que la teoría monetaria era una parte importante de su producción intelectual4. De todas formas, sigue siendo una parte relativamente subdesarrollada de la economía marxista5.
La teoría económica dominante por lo general reconoce la figura de Marx como un gran pensador pero, o bien rechaza rotundamente su teo- ría monetaria, o bien ni siquiera está al corriente de que exista. Existe una percepción injustificada sobre Marx como un «metalista», con poca relevancia para los fenómenos monetarios contemporáneos. Esta visión es predominante en gran parte debido a Schumpeter, cuyas frecuentes e injustificadas afirmaciones sobre la historia del pensamiento económico pueden confundir a aquellos no familiarizados con los textos originales6. Otra posible causa son las referencias de Marx al oro —ciertamente abun- dantes—, que frecuentemente han confundido a los economistas marxistas y heterodoxos7. Además, algunos teóricos monetarios marxistas han tra- tado de encontrar un posible papel del oro en los fenómenos monetarios contemporáneos, particularmente en los aspectos relacionados con la
función del dinero como medida de valor8. La presunción es que, a
menos que se demuestre que el dinero adopta la forma mercancía — una forma que contiene valor—, la teoría monetaria de Marx, por no mencionar la teoría del valor trabajo, estaría obsoleta.
4Ya en 1858, mientras completaba A Contribution to the Critique of Political Economy, Marx
escribió a Engels en una carta: «Si estoy equivocado, también lo está toda la historia de la teo- ría monetaria». K. Marx y F. Engels, Collected Works, Correspondence, 1856-1859, Londres, Lawrence and Wishart, vol. 40,1983, p. 396.
5Esto es especialmente cierto para el marxismo anglosajón actual, pero no tanto para el marxismo
alemán ni para el japonés.
6Véase, por ejemplo, J. A. Schumpeter, History of Economic Analysis, Nueva York, Oxford Uni-
versity Press, 1954, p. 290.
7Un ejemplo característico es Don Lavoie, «Marx, the Quantity Theory, and the Theory of
Value», History of Political Economy, núm. 18:1, 1986.
8Véase, por ejemplo, Claus Germer, The Commodity Nature of Money in Marx’s Theory, Londres,
El rechazo o la lectura partidista de los textos de Marx se debe tam- bién a la inherente dificultad del propio material. Gran parte del trabajo monetario avanzado de Marx se encuentra, organizado de forma caótica, en la Quinta Parte del tercer volumen de El capital. De hecho, se trata en realidad de un embrollo de notas que Engels encontró tras la muerte de Marx entre sus papeles y que organizó para que fueran publicables en un verdadero gesto de amistad. A primera vista, parece una mezcla de notas teóricas, observaciones empíricas, largas citas y comentarios sobre terce- ros. Para apreciar su profundidad es necesario perseverar y, sobre todo, situarlo en el contexto institucional apropiado, que incluye el desarro- llo del pensamiento monetario, algo que raramente hacen aquellos que comentan la teoría monetaria de Marx.
No obstante, incluso la teoría monetaria de Marx editada para ser publi- cada presenta problemas desalentadores. En su núcleo radica un análisis muy denso de la dialéctica del valor y el dinero, al lado de una discusión crítica con una gran variedad de teóricos monetarios. Para aquellos que estén familiarizados con el método de Marx, estos escritos monetarios pue- den ser una fuente inacabable de conocimiento. Para aquellos formados en la economía neoclásica, la predominancia de la dialéctica, así como las referencias sistemáticas de Marx a la historia del pensamiento económico, plantean un reto infranqueable.
La piedra angular del análisis publicado por Marx sobre el dinero se encuentra en el primer volumen de El capital. Los puntos relevantes están también disponibles en los Grundrisse, aunque estrictamente hablando estos últimos, de acuerdo con Marx, no estaban aún listos para ser publi- cados y aparecieron mucho después de su muerte9. Igualmente importante es La contribución a la crítica de la economía política, la primera incur- sión sistemática de Marx en la economía política, que fue publicada una década antes que El capital. En ese trabajo, Marx hizo una de las primeras revisiones de la bibliografía de la historia de la teoría monetaria, a la vez que situaba su propio análisis monetario en un contexto apropiado. El dominio de La contribución —y del trabajo de los teóricos revisados en ese libro— es una condición sine qua non para apreciar el valor de la teoría monetaria de Marx.
Durante décadas, los teóricos marxistas han leído cuidadosamente el primer volumen de El capital y los Grundrisse (pero mucho menos La contribución), a menudo con el objetivo de desarrollar la teoría del valor trabajo. En los últimos años, por ejemplo, ha surgido una oleada de textos que tratan el valor como
9La visión de Rosdolsky sobre el lugar que ocupan los Grundrisse entre los escritos de Marx es
excepcional, y muchos de sus trabajos se centran precisamente en el análisis del dinero de Marx. Roman Rosdolsky, The Making of Marx’s «Capital», Londres, Pluto Press, 1977.
trabajo abstracto, lo que necesariamente tiene una expresión monetaria —es decir, lo que necesariamente aparece como dinero. El origen de estos trabajos son en última instancia los Ensayos sobre la teoría marxista del valor de Rubin, publicados en la Unión Soviética en los años veinte. Su trabajo ha tenido una influencia muy fuerte en los textos contemporáneos sobre el valor, por ejemplo a través de la corriente «forma del valor»10. También ha influido el reciente resurgimiento de las interpretaciones monetarias de la teoría del valor de Marx, a menudo con un deje neohegeliano11.
La preocupación por la relación entre el valor y el dinero en los últimos años es un aspecto característico de un interés revivido por la teoría mone- taria entre los economistas marxistas12. Los trabajos resultantes han abierto perspectivas nuevas para la economía política marxista, aunque la mayoría de autores han dirigido sus esfuerzos fundamentalmente hacia el valor, en lugar de hacia el dinero. Es decir, rara vez se ha logrado una comprensión especí- fica de los fenómenos monetarios como un aspecto esencial de la economía capitalista13. En contraste con los escritos monetarios de Marx, estos trabajos casi nunca se enfrentan a los análisis monetarios no marxistas, ni sitúan el análisis marxista dentro de la amplia evolución de la teoría monetaria. Por último, aunque no menos importante, gran parte de estos trabajos sacrifican el análisis económico a expensas de un exceso de argumentación hegeliana14.
Los textos monetarios de Marx deberían ser evaluados de forma crítica, tanto por su coherencia interna como por su relación con la teoría monetaria clásica y otras teorías. En última instancia, el estatus de la teoría monetaria marxista depende del conocimiento que ofrece sobre los fenómenos mone- tarios contemporáneos. La relevancia es el requisito primordial, debido particularmente a las considerables características monetarias del capitalismo
10Geert Reuten y Michael Williams, Value Form and the State, Londres, Routledge, 1989. 11Por ejemplo, Christopher J. Arthur, «Money and the Form of Value» en Riccardo Bellofiore
y Nicola Taylor (eds.), The Constitution of Capital, Nueva York, Palgrave Macmillan, 2004; y Patrick Murray, «Money as Displaced Social Form: Why Value cannot be Independent of Price», en Fred Moseley (ed.), Londres, Palgrave Macmillan, 2004.
12La recopilación de Moseley resume admirablemente gran parte del estado actual en este campo.
Fred Moseley (ed.), Marx’s Theory of Money: Modern Appraisals, Londres, Palgrave Macmillan, 2004.
13La excepción destacada es Foley, cuyas ideas han sido vitales para desarrollar la teoría monetaria
de Marx, como también se menciona en otros lugares del libro. Véase, Duncan Foley, «The Value of Money, the Value of Labour Power and the Marxian Transformation Problem», Review of
Radical Political Economics, núm. 14:2, 1982; y D. Foley, «On Marx’s Theory of Money», Social Concept, núm. 1:1, 1983, pp. 5-19. Aun así, el concepto de Foley de Expresión Monetaria del
Trabajo, desarrollado en conexión con su solución al problema de transformación, tiene un poder explicativo sobre el valor del dinero que es limitado, véase Ben Fine, C. Lapavitsas y Alfredo Saad- Filho, «Transforming the Transformation Problem: Why the “New Interpretation” is a Wrong Turning», Review of Radical Political Economics, núm. 36:1, invierno de 2004, pp. 3-19.
14 Un ejemplo característico es C. J. Arthur, para quien la dialéctica hegeliana substituye por
completo la teoría monetaria y el análisis económico («Money and Exchange», Capital and Class, núm. 30:3, 2006). Para una respuesta explicativa, véase Thomas Sekine, «Arthur on Money and Exchange», Capital and Class, núm. 33:3, 2009.
financiarizado. Los propios textos de Marx fueron producidos, como es evi- dente, en condiciones muy diferentes del desarrollo monetario capitalista. No obstante, todavía pueden aportar una guía poderosa si se considera su contexto intelectual e histórico, tal y como se muestra en la siguiente sección.