I
A este nivel, el estudiante será capaz de ver mucha posibilidades de extensión de su trabajo meditativo. Muchas exploraciones de tipo psíquico y espiritual pueden llevarse a cabo por medio de la meditación que, en términos generales, es una técnica que consiste en dejar que la mente elabore libremente sobre cierto tema, de forma que las nuevas líneas de asociación se abran camino a la consciencia, permitiéndose la percepción de material hasta entonces inconsciente. Esto no sólo recupera datos perdidos en las profundidades de la mente personal, y que por este medio adquieren una identidad reconocible en el almacén de conocimientos del estudiante; en manos de un practicante con experiencia, asegura el acceso al material mucho más valioso del Inconsciente Colectivo. Y para conseguir tales resultados lo único que es invariablemente necesario es el hábito mismo de meditar. Sin embargo, ciertas condiciones deben ser observadas y, entre ellas, las más importantes son las relativas a los medios necesarios para mantener la libre actividad de la mente dentro de los límites del tema objeto de meditación, lo cual no conlleva ningún tipo de contradicción intrínseca: se trata tan sólo de introducir un punto focal adecuado para la atención. El juego de la mente continuará entonces sin perturbaciones, pero, por así decir, mantendrá el mojón la vista.
Un segundo punto interesante es que, en algunos casos, puede presentarse algún tipo de miedo o de aversión (aversión que generalmente en consecuencia de un miedo de uno u otro tipo) que causa dificultades cuando la mente quiere viajar en una dirección determinada. Esto, si persiste, requiere una cuidadosa atención hacia los aspectos personales del área en cuestión, pero no suele ser necesario llegar al temor de una grave preocupación por el tema. Sin embargo, el conocimiento así ganado resultará de valiosa ayuda en la evolución del estudiante.
Toda meditación, tanto si ha salido bien como si no, debe ser registrada en el diario. Sin embargo, se advierte al estudiante que no comunique ningún contenido personal de una meditación a personas ajenas a todo ello. Esto no es más que una preocupación psicológica ordinaria.
II
Hágase una práctica del hecho de dibujar diagramas del Árbol con todas las Sephiroth y Senderos. El acto de dibujar esos diagramas ayudará en si mismo a fijar en la mente las relaciones entre Sephiroth y Senderos. Pero además, los esquemas resultantes serán de ayuda en los estudios futuros. Vuélvase a ellos de vez en cuando para completarlos con atribuciones a las Sephiroth tomadas de tal o cual panteón, de tal o cual aspecto de la vida. Háganse a este respecto investigaciones personales sobre panteones no mencionados o tan sólo
ligeramente indicados en la presente obra. se pueden, quizá estudiar las correspondencias entre sólo las Sephiroth Planetarias y los animales mitológicos, los personajes legendarios o cualquier otro asunto susceptible de un tratamiento tal. Se aprenderá mucho con ello; y luego se deberá meditar sobre todo este nuevo conocimiento para imbricarlo con el antiguo.
Sin embargo, que la única fuente de estudio no sean sólo los libros porque la Materia Prima de la Magia es la Vida misma. Y renuévese el contacto, siempre que se pueda, con las fuerzas de la naturaleza: pasear a campo abierto bajo las estrellas de la noche (pasar incluso noches enteras bajo ese rutilante firmamento), el olor de la tierra calentada por el Sol y no evitar el contacto con la lluvia o con el viento... Así se abre el velo de la apariencia externa en esas fuerzas y se percibe y se ama a lo que está adentro de ellas. Y este conocimiento y este amor se levan después a la propia Cámara del Arte.
Aunque los preparativos de una meditación deben ser simples, se recomienda el uso de un incienso apropiado. Éste debe elegirse de acuerdo con los principios que se dan en el capítulo posterior sobre el tema.
Al meditar sobre una Sephirah en orden a explorar su naturaleza interna, el estudiante debe primero adorar a la fuerza Atzilútica correspondiente. Si después se emprende la meditación con la ayuda de Tablillas Relampagueantes, éstas proporcionarán el “punto focal2 antes recomendado.
Sin embargo, resulta también positivo que la meditación se emprenda sin ayudas externas de ese tipo. En tal caso se visualiza la Imagen Mágica relevante tras la Adoración Atzilútica, lo cual proporciona a la mente un punto focal de la máxima potencia. Una vez contemplado y establecido éste en la consciencia (como un “punto de referencia” mental, simplemente)[ ], se puede entonces dejar que la mente elabore sobre las asociaciones expuestas y expandidas en este libro o en el curso de las propias investigaciones, lecturas y contactos con las fuerzas naturales todas ellas cobran así poder y significado, y la propia comprensión de la Esfera se enriquece de igual modo.
Finalmente, obsérvese siempre un equilibrio en la programación de las , meditaciones, y que este instrumento sea siempre una fuerza viva en el trabajo del estudiante.
[ A este nivel debe emplearse la Escala Prismática de color. Una imagen mágica usada de esta manera no tendrá, por supuesto, armónicos de color Atzilútico correspondiente]