Pudiera entenderse que los cambios que se están produciendo en el proceso de enseñanza propugnados desde la Declaración de Bolonia no son, al menos en la práctica, tan sustanciales, desde la convicción de que ya con anterioridad muchos profesores desarrollábamos otras actividades docentes que complementaban la exposición magistral y el caso práctico, sin embargo tales actuaciones no eran más que fruto de la predisposición y la buena voluntad -a veces alentada por fondos o subvenciones de la propia institución-, que no llegaban más allá de donde el profesor quería –ni se imponía el adiestramiento del alumno en capacidades y habilidades, ni ser prescribía la evaluación de su evolución-. Ahora, el proceso de enseñanza-aprendizaje que provoca cambios de escenario y de papeles entre profesores y alumnos, se torna en exigencia de la normativa española sobre educación superior informada por los principios básicos que rigen el mencionado proceso de convergencia europea
En la enseñanza del Derecho parece adecuada la aplicación combinada de estrategias didácticas (lección magistral participativa, método de casos, comentarios de sentencias o de artículos doctrinales, jornadas, conferencia con un experto, trabajo colaborativo en pequeños grupos, acción tutorial), pero como los distintos contenidos del Derecho (fuentes del derecho, derecho individual, derecho colectivo, etc.) se imparten en diversas titulaciones, para establecer cuáles de aquellas pudieran ser las más idóneas, y con qué intensidad deberán utilizarse en el proceso de enseñanza-aprendizaje, será además conveniente tomar en consideración el número de curso en el que se imparte la docencia –puede actuar como indicativo del grado de madurez del alumno-, la formación previa recibida por el dicente, la que obtendrá posteriormente dentro de la propia carrera, y las
competencias que ha de adquirir y ejercitar para superar la asignatura dentro de la específica titulación (Weston, 2014).
La lección magistral: Si el objetivo en la enseñanza del Derecho del Trabajo es, entre otros, aprender a manejar las distintas fuentes del derecho, en especial el convenio colectivo, aprender a incorporar conceptos y terminología jurídica a su vocabulario, y a comunicarse con fluidez tanto de forma oral como por escrito, a comprender textos jurídicos y decisiones judiciales, y a dar solución a los problemas interpretativos que aquellos produzcan, a redactar documentos jurídico-laborales, a reconocer los derechos y obligaciones de trabajadores y empresarios, a identificar los sujetos que actúan en representación y defensa de unos y otros, a realizar un cierto asesoramiento de la gestión de mano de obra de las empresas desde una perspectiva jurídico-laboral –contratación, modificaciones de las condiciones de trabajo, suspensiones, extinciones del contrato, etc-, a determinar los intereses en juego ante situaciones de conflicto, y a ofrecer soluciones argumentadas con criterios jurídicos, al docente, cuya función tradicional frente al dicente ha sido la de transmitir información experta, desde los nuevos planes de estudio le corresponde además actuar como orientador o guía del alumno en la consecución de tales competencias y capacidades (Marafiotti, 2013).
Las Prácticas: El Método De Casos, Trabajos Cooperativos, La Técnica Del Puzzle Como avancé, la exposición oral del profesor se ha de conjugar con otras fórmulas didácticas, que en ciencias jurídicas y específicamente en el área de Derecho se concretan en la resolución de casos prácticos, en el análisis jurisprudencial y de doctrina judicial, en el estudio de convenios colectivos, de estatutos de sindicatos y de asociaciones empresariales, en la lectura y análisis de textos doctrinales, de artículos de prensa. En la elaboración de los casos que se presentarán a los alumnos, bien de laboratorio, bien real, conocido o extraído de alguna sentencia, se tendrá en cuenta el grado de conocimiento de la materia por parte del alumnado en ese momento, si está o no avanzado el temario, pues los primeros ejercicios deben dirigirse a conflictos o problemas sencillos que genere el tema estudiado, y solo a medida que avance el curso podrán ser de mayor complejidad, a fin de que se vayan relacionando las distintas instituciones, los conceptos estudiados. Se puede ejercitar un aprendizaje cooperativo, con la
finalidad de valorar la capacidad que tienen los alumnos para relacionarse con los compañeros y participar en un equipo, asumir sentido de la responsabilidad, liderazgo, capacidad para tomar decisiones, superación de discrepancias entre ellos, etc. (Atilano , 2010)
Congresos, jornadas, conferencias de experto Además de seminarios o conferencias preparadas de forma específica para el grupo de alumnos. El sindicato en el siglo XXI-, como forma de ir superando una enseñanza basada en disciplinas estancas, pues los problemas que se plantean en el mundo real tienen con frecuencia carácter multidisciplinar6 , el alumnado debe acostumbrarse a participar en actividades organizadas por otras áreas de conocimiento de la propia Universidad (Marafiotti, 2013)
La acción tutorial La tutoría, dependiendo de cómo se plantee, también puede constituir una estrategia didáctica en el proceso de enseñanza, sobre todo en atención a la función que ahora de forma principal asume el profesor; de orientador, de guía del aprendizaje del alumno. Como indica López- Romero González, “la tutoría debe ser una obligación para el profesor, no solo externa, sino también de actitud interna, de convencimiento personal e íntimo, […] no debe reducirse a la mera solución de dudas y problemas o al asesoramiento en la preparación de temas y utilización de fuente, con ser esto importante, sino que igualmente deberá posibilitar un intercambio periódico de opiniones sobre la marcha del curso, que permita con las sugerencias positivas que de ello pueda surgir, mejorarlo y hacerlo más útil.” (Avanzini, 2010)
El debate como estrategia didáctica para el mejoramiento de la expresión oral. La comunicación es una parte esencial entre los seres humanos, pues bien sabemos que somos sociables por naturaleza y necesitamos de ella para expresar nuestras emociones y sentimientos frente al mundo que nos rodea; aprender a escuchar y observar a los demás a través de las miradas, gestos y posturas nos permite mantener comunicaciones más asertivas. De acuerdo con la teoría de Daniel Goleman, donde menciona que la primera escuela de aprendizaje emocional es la familia, que inicialmente se experimenta la forma en que los demás reaccionan ante nuestros sentimientos, ahí es también donde aprendemos a pensar en los
mismos, en nuestras posibilidades de respuesta, en la forma de interpretar, expresar nuestras esperanzas y nuestros temores; es así que se considera la técnica del debate como la mejor estrategia didáctica para que todos los estudiantes logren expresar cada una de sus ideas con argumentos válidos. Para el ser humano dentro de un grupo social dar su punto de vista es muy significativo, pues además de dar la opinión frente al tema que se esté llevando a cabo es sentirse satisfecho y escuchado. Y saber así que su discurso y su capacidad oratoria son productivos expresando sus ideas frente a una situación contextual definida por los usuarios del lenguaje.
El debate es un acto propio de la comunicación, el cual consiste en el desarrollo y discusión acerca de un tema polémico entre dos personas o grupos, se lleva a cabo de manera argumentativa y es guiado por un moderador, en él los participantes deben sostener sus mejores ideas y defenderlas8 .Un debate será más completo y complejo a medida que las ideas expuestas vayan aumentando en cantidad y en solidez de argumentación. Se comporta también como una excelente instancia para reforzar y fomentar los aprendizajes en torno a ciertos temas, así como también puede ser una excelente manera de desarrollar determinadas habilidades relacionadas a la comunicación (Plantin, 2011)
La oralidad Según el texto de Julio César Goyes de La Universidad Nacional Abierta a Distancia - UNAD- Pedagogía de la Oralidad21, la importancia de la oralidad en la vida cotidiana y a su vez el interrogante del por qué la escritura sea el medio de comunicación más privilegiado en la educación. En las prácticas educativas, el énfasis de la comunicación oral es definitiva en los procesos de valoración y evaluación, procesos de información, formación y lo que conforman los pares educativos (profesor, alumno, institución y comunidad); “al nacer, el individuo se encuentra en presencia de un cuerpo de tradiciones propias a su etnia y, sobre planos variados, un diálogo se emprende desde la infancia entre él y el organismo social; de acuerdo a lo investigado por Julio César Goyes, la mayoría de estudios e investigaciones las han enfocado más en la lectura y escritura que en la escucha y el habla, para esto, es importante conocer el significado de la oralidad primaria, que se activa en una cultura que carece por completo de la escritura, de manera directa o indirecta, tiene absoluta conciencia a nivel temporal, y su percepción es
de un sonido que se consume en el tiempo que no perdura como la grafía escrita en el espacio. Por otro lado, en la vida cotidiana se encuentra la oralidad secundaria lo que la caracteriza en el uso de la tecnología, según Goyes dice “Aunque las palabras están fundadas en la habla oral, la escritura la encierra para siempre en el campo visual” (Goyes, 2012).
CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO
El docente no puede permanecer al margen de una actividad que es profundamente humana y moral, como la enseñanza, necesita implicarse. En esta óptica la didáctica no puede contentarse sólo con mirar impasible la realidad educativa: tiene que intervenir, pues es su compromiso con la práctica educativa lo que le da sentido a su desarrollo como disciplina.
Las estrategias didácticas constituyen formidables herramientas para desarrollar el pensamiento crítico y creativo de los estudiantes mientras aprenden los contenidos y temas de cada asignatura del currículo. Todas las Estrategias Didácticas de una u otra forma deben ir dirigidas al Aprendizaje Significativo del estudiante, pues allí queda fijada la situación expuesta o planteada, a través de dramatizaciones, discusiones socializadas, con preguntas directas individuales, a fin de conocer la posición o la opinión de cada uno, por equipos de trabajo, del análisis y estudio de casos, con reflexión profunda y así reflejar los nuevos conocimientos que logren los estudiantes.
CAPITULO II
MARCO METODOLÓGICO Y DESARROLLO DEL DIAGNÓSTICO
2.1. CARACTERIZACIÓN DEL SECTOR DONDE SE DESARROLLA LA