• No results found

3. CHAPTER 3 RESEARCH METHODOLOGY

3.4 RESEARCH DESIGN

A principios de los 90´s se levantaron más de cuarenta locales en el barrio Suecia. El éxito nocturno de estos locales tardó poco tiempo en propagarse convirtiéndose en la mejor alternativa entre los otros barrios del sector oriente.

A partir de la información recogida a través de entrevistas a especialistas del tema y a otros actores afines, como también de las distintas observaciones que se realizaron en terreno, fue posible encontrar ciertas descripciones en cuanto a los espacios de Suecia en su ayer y hoy.

El éxito casi instantáneo del que fue protagonista el barrio Suecia en sus inicios, tenía como registro una masiva asistencia y sus calles se repletaban de gente desde que anochecía hasta que amanecía. Si bien los locales de restoranes y

pubs abrían sus puertas con anterioridad, lo que congregaba más público eran las discotecas. Algunos pubs-discotecas emblemáticos del barrio como “Green Bull” y “Red Bull”, tenían una rutina de fin de semana, basada en congregar

jóvenes que bebían tragos desde los USD$4 sentados en mesas, mirando al escenario, donde se realizaban actividades como karaoke o música en vivo, y después las mesas eran retiradas por el personal del local, para dar lugar a noches bailables hasta las 5:00 am.

Desde las 12:00 am, estos locales empezaban a llenarse y el público esperaba largos minutos hasta poder ingresar y beber, o bailar. Algunos de los consumidores entrevistados en el curso de esta investigación, recuerdan estos locales como populares, con buena música y seguros:

“Cuando era más chica íbamos al “Green Bull” y teníamos que esperar afuera hasta que alguien saliera para poder entrar, eran muy chicas las discos de Suecia, pero en ese se pasaba muy bien, siempre nos encontrábamos allá con los compañeros del colegio”. (Consumidora, Mujer, 24 años, La Florida)

“Corrían las mesas hasta el fondo y en alguna escondida (mesa) dejábamos las cuestiones, las carteras, las chaquetas, y ahí nos poníamos a bailar todo el rato, y cuando nos íbamos, las pasábamos a buscar, nunca pasaba nada, ahora si voy a Suecia, no me saco nada” (Consumidora, Mujer, 26 años, Santiago)

Lo que muchos consumidores entrevistados comentaban, tenía estrecha relación con la seguridad durante la estadía en Suecia, sobre todo a la hora de establecer las principales diferencias con el barrio actualmente.

Otra característica que destaca en las entrevistas realizadas a consumidores y vecinos del barrio, fue la gran asistencia que se registraba cada fin de semana en este espacio público. No sólo dentro de cada local, si no también en las calles principales, como era la peatonal calle General Holley, y la misma avenida Suecia.

“Si un sábado tenias que pasar en auto por Suecia, era como estar en un taco, la gente se demoraba en pasar y cruzaba por Suecia toda la noche, estaba lleno

hasta el redbank de la esquina toda la noche, pura bulla hasta como a las cinco,

que recién ahí se empezaba a despejar” (Vecino, Hombre, 30 años, Providencia)

Una de las razones de por qué ocurría este fenómeno, está relacionada con que las calles de Suecia eran el punto de encuentro para los que visitaban el barrio, fueran estos turistas o jóvenes del sector oriente de la capital, por lo que las calles eran el lugar donde empezaba el “carrete”. El tiempo que trascurría entre

convocar al grupo que visitaba el barrio hasta entrar finalmente a un pub o una

discoteca podía superar la hora y media.

En este sentido, retomando la teoría que fue expuesta en el marco teórico, las visiones más nostálgicas describen al espacio público como un lugar de encuentro y de diálogo. Segovia y Oviedo entienden al espacio público como una inversión para hacer ciudadanía y crear lazos sociales. Los consumidores entrevistados efectivamente veían en Suecia una instancia para reunirse con conocidos y hacer de estas calles un espacio privilegiado para el encuentro seguro en el barrio.

Si bien este capítulo pretende describir comparativamente el espacio según el tiempo trascurrido en Suecia desde sus inicios -a finales de los 80´s-, hasta llegar al día de hoy; existen ciertos tipos de locales que han permanecido casi

inalterados. También se instalaron, hace 16 años atrás, varios restoranes, todos estos cercanos al límite con la avenida Providencia. Ahí se construyeron algunos clásicos como “Lousiana”, “Branigan´s”, entre otros, cuyo nivel gastronómico si bien no se reconocía como los mejores lugares para comer en Santiago, sí eran visitados por turistas y adultos jóvenes dispuestos a escuchar música en vivo mientras disfrutaban de platillos por unos US$ 20 por persona.

En general los dueños de restoranes como los mencionados anteriormente siguen siendo los mismos, y la oferta es igual a la de un principio. Los locatarios de estos espacios si bien han tenido que sobrellevar los cambios que afectaron a su entorno, no han lamentado deterioros al interior de sus recintos ni una baja considerable en su clientela, ni tampoco han tenido que ajustar drásticamente los precios, ni las medidas de seguridad al momento del ingreso de los consumidores.

Esto puede explicarse, en primera instancia, al limitado consumo de alcohol que se registran en los restoranes, además del tipo de consumidores que visitan el lugar: adultos y adultos jóvenes con capacidad de gastar en la cena, una suma de dinero, muy distante de lo que se consume en otro tipo de locales.

Un lugar a destacar dentro de este grupo de restoranes que no han sufrido mayores cambios, es “Boomerang”, que además cuenta con los servicios que

ofrecen un pub y una discoteca. A partir de algunas reseñas sobre restoranes

en el sector, éste lugar “es uno de los lugares más representativos del barrio Suecia y que a pesar de los años, mantiene un ambiente que lo distingue de

muchos del sector (...) Posee un segundo piso habilitado como discotheque los

cuando ya se acerca la medianoche”58

. Este local, estilo bar Internacional, a través de la adhesión que cobra por entrar, conserva su público y sus actividades.

Por este motivo, la descripción y el foco de análisis de esta investigación, estará

centrada fundamentalmente en pubs y discotecas, los cuales sí experimentaron

cambios y fueron el centro neurálgico de éstos.

A medida que Suecia albergaba a miles de personas los fines de semana, el espacio público fue sufriendo una serie de cambios que tuvieron estrecha relación con un decaimiento de las actividades debido a los crímenes y delitos específicos que amenazaron la seguridad del barrio, provocando que muchos de sus fieles consumidores dejaran de visitar Suecia, además de una fuerte sensación de temor, características que se repiten en los entrevistados cuando se les pregunta acerca de los rasgos que presenta el barrio actualmente:

“El barrio se “chacreó” y así está ahora, “chacreado”, donde en las noches no puedes estar seguro, no sólo porque te pueden robar sino porque te pueden pegar y hasta matar si es que te cruzas en el camino de la gente equivocada que ahora frecuenta Suecia”. (Consumidor, Hombre, 25 años, Huechuraba) “No es pa’ na’ lo mismo que hace 7 años. Me sentí súper desubicada, como que no veía a nadie de mi edad o estilo. Eran o puros pendejos, o gente muy adulta. Me desagradó harto. No volvería a ir”. (Consumidora, Mujer, 24 años, Ñuñoa)

58(2003).“De los mejores en Suecia” [En línea]. En Chile.com.

“¿Hoy?... ahora Suecia es poco menos que un antro de robos, drogas, mochas, y aspirantes a chulos, bastante prepotente por lo demás”. (Consumidor, Hombre, 25 años, Providencia).

En general, al describir los espacios, los consumidores de Suecia destacan la sensación de inseguridad en visitar al barrio, como principal diferencia entre los primeros años que empezaron a concurrir al barrio y los últimos días de visita.

A partir de las observaciones realizadas en el barrio, es posible percibir una baja considerable en cuanto a la cantidad de personas que visitan el lugar, así también queda de manifiesto cómo muchos locales han ido cerrando, cambiándose de nombre, y por sobre todo, generando un ambiente solitario, y con mucha vigilancia por parte de Carabineros.

Cuando fue entrevistado un Carabinero en su procedimiento de rutina, la que consiste en vigilar y actuar en el barrio, comentó lo frecuente que estaba siendo el cierre de locales y la ausencia de un público masivo que visitara el lugar. Advierte que no es antes de las 4:30 o 5:00 am que suceden los episodios de violencia. Antes, el público se concentra al interior de los locales, y no, como antes, caminado y rondando las calles del barrio.

En síntesis, los cambios ocurridos en el barrio trajeron como principal consecuencia, en torno al espacio, una disminución considerable de consumidores, además de la inseguridad asociada a las calles y al interior de los más de los 60 locales que existen en Suecia. A su vez, la ausencia de consumidores conllevó al cierre de muchos locales emblemáticos del lugar, lo que provocó una nueva imagen de soledad, oscuridad y deterioro, acompañado de vehículos de las fuerzas policiales estacionados en las calles.

Related documents