• No results found

Function 7: Creation of

3.2 Research method 

El presente capítulo se encuentra compuesto por un primer apartado: discusión y conclusiones, los cuales surgen de la interpretación de los resultados antes expuestos a la luz de los estudios previos, de manera que los descubrimientos permitieron ratificar lo ya conocido y, a su vez, aportaron nuevas interpretaciones que ayudaron a modificar los marcos teóricos existentes sobre la incidencia de los estilos de aprendizaje en el desarrollo de las competencias comunicativas. El segundo apartado corresponde a recomendaciones y sugerencias para estudios futuros en el que se explican algunas recomendaciones sobre posibles proyectos que podrían ayudar a un mejor entendimiento del fenómeno de estudio.

Discusión y conclusiones.

Realizar la “autocrítica del trayecto de la investigación” Giroux y Tremblay (2004, p. 252) demanda analizar en primera instancia cómo se respondieron las

preguntas de investigación y si se cumplieron o no los objetivos. Al respecto, la pregunta del presente estudio fue: ¿De qué manera inciden los estilos de aprendizaje en el

desarrollo de las competencias comunicativas en los alumnos de tercer ciclo de escuela primaria? Sobre ella pudimos comprobar que dicha incidencia se manifiesta en el desempeño diario de los alumnos dentro de las actividades de español que abordan el desarrollo de las competencias comunicativas y en la predominancia de resultados favorables o menos favorables dentro de las cuatro dimensiones de la competencia comunicativa presentadas por Canale (1983): gramatical, sociolingüística, discursiva y estratégica que requieren, cada una, ciertas habilidades, destrezas y actitudes especificas y que pueden manejar o no en cada estilo de aprendizaje, según la descripción que realizan los autores Alonso, Gallego y Honey (1994).

Para identificar de manera objetiva dicha incidencia fue necesario la concreción de los objetivos de la investigación y en primera instancia la identificación de los estilos

85 de aprendizaje en los alumnos de tercer ciclo mediante la aplicación del cuestionario CHAEA (Alonso, Gallego y Honey, 1994), instrumento que demostró un grado de confiabilidad alta al corroborarse sus resultados cuantitativos con los resultados cualitativos coincidentes con el instrumento de observación (bitácora) y de fácil aplicación por su adaptabilidad en el lenguaje cuando se utiliza la entrevista guiada, en previsión de confusiones en los términos. Mediante el CHAEA, se demostró que los estilos que predominaron en el tercer ciclo estudiado fueron el reflexivo y el teórico.

Una vez identificados los estilos y mediante un cuestionario (Apéndice B y C) que indagaba sobre las percepciones de alumno y maestro sobre el desempeño de las cuatro dimensiones de la competencias comunicativas en el aula, fue posible descubrir que cada estilo se desempeña de manera diferente y preferente en cada una. Centrando nuestra atención en los estilos reflexivo y teórico, por ser los estilos predominantes en los grupos, corroboramos que hallan interés, preferencia y mejor desempeño en las

dimensiones gramatical y estratégica las cuales revisando las particularidades de cada dimensión y los propósitos dentro de la enseñanza del español en el PPEE (2000) requieren el desarrollo de contenidos que sugieren el uso de habilidades propias predominantes y existentes en dichos estilos.

Los hallazgos también nos comprueban que así como al término competencia comunicativa, el paso del tiempo la fue enriqueciendo tanto en su noción como su abordaje dentro del aula, su desarrollo no implica más solo el manejo de conocimientos aislados y de ciertas reglas gramaticales, en su nueva concepción los procesos internos mentales en el aprendizaje de los alumnos son eje central a consideración de la

participación activa del sujeto con el objeto de aprendizaje. Dicha consideración se fundamenta en los propósitos y contenidos del Plan y Programas de Estudio del Español. SEP (2000), el cual considera de manera implícita las dimensiones de la competencia comunicativa propuestas por Canale (1983) y según los resultados del presente estudio, sugiere el abordaje de las competencias aplicando diversas habilidades, destrezas y comportamientos que conlleva a niveles de desempeño, muy particulares.

86 Por otro lado el estudio demuestra, que si bien los alumnos se encuentran

capacitados con procesos mentales para aprender: inteligencia, otras capacidades y conocimientos previos, motivación y experiencia, dichos procesos son tan diversos y tan específicos en cada caso, que según Alonso y Gallego (1993) cada alumno posee ciertos rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables en su aprendizaje. El reconocimiento de dichos rasgos se evidenció cuando los alumnos se realizaron una introspección respondiendo el cuestionario CHAE con 80 preguntas que indagaron sobre estas formas estables en diversas situaciones de su aprendizaje.

Desde otra línea, fue posible comprobar cómo la participación docente en el reconocimiento de los estilos de aprendizaje y la relación que guarda con las

competencias, incide en gran manera en el desempeño de los alumnos dentro del aula de clases. Pues si bien los docentes reconocen de manera intuitiva que los alumnos tienen sobre sus formas de aprender no lo hacen de forma sistemática llegando a ser, para ellos, confusas las razones del desempeño escolar de sus alumnos y ante tal confusión, como sucedió en el grupo de quinto grado, se tienen expectativas bajas sobre los alumnos respecto al desempeño idóneo de las competencia comunicativas.

Ante tal hecho resulta de importancia trascendente, tal y como señalan Alonso, Gallego y Honey (1994), no sólo tener en cuenta el estilo de aprendizaje de los alumnos sino también el estilo de enseñar de los profesores. Las teorías de los estilos de

aprendizaje deben repercutir seriamente en los estilos de enseñar. Se trata de que el docente tenga muy en cuenta cómo son los estilos de aprendizaje de los alumnos, desde el primer "borrador" del diseño educativo hasta el último momento de la impartición de la clase y la evaluación. Asimismo, se trata de retomar las consideraciones de autores como Ferreiro (2006) quien rescata la necesidad de que el maestro esté en posibilidad de utilizar los métodos y materiales de enseñanza más diversificados en función de las necesidades generales del grupo y de las necesidades individuales. No obstante, debemos rescatar que para tal efecto, los docentes deben poseer ciertos antecedentes y referentes conceptuales y metodológicos que lo hagan posible; lo cual no sucede pues los docentes

87 manifiestan no estar “muy informados” sobre dichas temáticas y sobre todo cuando son poco abordados en los cursos de actualización que el sistema educativo maneja.

Así pues, el presente estudio permitió comprobar que los estilos de aprendizaje inciden de manera natural, por el hecho de existir, siendo o no tomadas en cuenta, en las competencias comunicativas y pueden desarrollar, dependiendo de las inclinaciones de los alumnos, ciertos ámbitos de la competencia en mayor o menor nivel. Sin embargo convendría precisar de qué maneras inciden los estilos de aprendizaje cuando son tomadas en cuenta y comprendidas como el camino a seguir pues si bien quedó

comprobado en el estudio que son identificadas por docentes y alumnos como parte del proceso en la adquisición de las competencias comunicativas, no son consideradas como elementos que guíen o dirijan el proceso educativo.

Por lo pronto sólo avanzamos en el análisis de algunos aspectos dentro del aula que marcan las diferencias entre un papel más activo del docente y un papel expositor y poco dinámico; al respecto se halló evidente preferencia por parte de los alumnos hacia aquél que les invitaba a realizar cosas diferentes y apoyaba o dirigía sus diferencias de aprendizaje. No se trata de reforzar una a una las potencialidades de nuestros alumnos, se trata más bien de ensenarles y apoyarles a utilizar lo que mejor pueden hacer para que sirva como instrumento de mejora en aquello en lo que hallan dificultad (Gardner, 2001).

Conviene resaltar que una vez concluido en su aplicación y metodología, el estudio permitió comprender algunas formas de identificación de estilos dentro del aula, que pocas veces es sistematizado por los docentes en la práctica. Permitió el

acercamiento a la comprensión y análisis de la composición de la competencia

comunicativa que aunque dentro de los planes y programas de estudio no explicitan sus dimensiones y formas de abordar los estilos de aprendizaje desde alguna teoría o método, teniendo referentes teóricos y metodológicos los docentes pueden objetivar y retomar su trascendencia estableciendo relaciones y formas de abordar dichas relaciones en el aula.

88 Recomendaciones y sugerencias para estudios futuros.

En el proceso enseñanza- aprendizaje, los principales actores dentro de él (alumno, docente), la comprensión de lo que se requiere de uno y del otro y el

reconocimiento de aquello con lo que cuentan para lograr los objetivos, es esencial. Por tal motivo los docentes y alumnos deben contar con información suficiente de sus particularidades de aprendizaje y de enseñanza con el que cuentan para sincronizarlos como una dulce melodía, por ello las investigaciones que sobre estas acepciones fijen su atención no deberían desecharse. Este estudio, a partir de sus resultados, halla

conveniente presentar las siguientes recomendaciones y sugerencias a quienes después de leerla decidan indagar sobre la misma temática o bien sobre otros aspectos no abordados y convenientes de investigar.

Indagar la incidencia de los estilos de aprendizaje en el desarrollo de las

competencias comunicativas requiere siempre, considerar un método de identificación de estilos de aprendizaje y al respecto existen diversos estudios previos los cuáles se adaptan a diversos contextos y características de estudio particulares. En este caso se optó por el CHAEA, el cual resultó acertado a las características de los alumnos de tercer ciclo de escuela primaria, en cuanto a edad, organización escolar, horario escolar y material requerido. Sin embargo, la aplicación de otros instrumentos podría abrir la posibilidad de comprobar y validar su aplicación en contextos diferentes.

Asimismo, aunque en este caso el acercamiento al estudio de las competencias comunicativas sugirió, por su complejidad misma, realizarse desde sus cuatro

dimensiones a fin de objetivar el análisis; resultaría interesante, a fin de comprenderla aún más, abarcar en futuras investigaciones la incidencia de los estilos de aprendizaje en otros ámbitos de estudio: contenidos, tipos de contenidos, ejes de estudio, enfoques de enseñanza, etc. De las consideraciones anteriores podrían resultar diversas formas de incidencia de los estilos en el diversos aspectos del proceso educativo en afán de comprenderlo con mayor profundidad desde su naturaleza posible con miras a transformarlo y mejorarlo a favor de la tan anhelada calidad.

89 Por otra parte convendría ahondar con los resultados obtenidos en esta

investigación, sobre algunas propuestas de trabajo que permitan el apoyo a los estilos reflexivo y teórico de los grupos un mejor dominio y manejo de aquellas dimensiones de competencia comunicativa en la que tienen deficiencias, utilizando las potencialidades y procesos que predominan en dichos estilos. Siguiendo la línea de Gardner (2005) las competencias no son innatas, tampoco predeterminadas, no nacemos destinados para desarrollar una competencia. Las personas con su inteligencia están en condición de elaborar construcciones mediante la exigencia del entorno, que les aporta multiplicidad de estímulos, así pueden llegar a desarrollar capacidades específicas. Entonces es claro que la competencia es una manifestación de la inteligencia, que depende de la capacidad individual para obtener la competencia y el grupo social que la requiere. Dicha

consideración propone que los docentes participen de una manera más activa en proyectos de gestión que favorezcan el desempeño de sus alumnos y faciliten el abordamiento de otros contenidos de aprendizaje.

En virtud de lo anterior debe considerarse que el presente estudio puede

considerarse como un primer paso a acercamientos más extensos en el campo educativo, como por ejemplo las consideraciones de los currículos oficiales actuales a los estilos de aprendizaje, las actividades propuestas dentro de los materiales de apoyo al alumno y docentes para su manejo en las aulas, los requerimientos básicos de recursos e

infraestructura para el manejo óptimo de todos los estilos de aprendizaje y ante la ola de recursos multimedia y de tecnologías de la información cómo rescatarlas para optimizar su uso en pro de una educación diversificada.

90

Referencias

Alonso, C. y Gallego, D. (1993). Los estilos de aprendizaje. Bilbao. Mensajero

Alonso, C. (2001) Motivación y estrategias de aprendizaje. Principios para su mejora en alumnos universitarios. Madrid. La muralla.

Alonso, C., Gallego D., y Honey, J. (1994) Los estilos de aprendizaje: procedimientos de diagnostico y mejora .Bilbao. Mensajero.

Beltrán, F. (2008) Desarrollo de la competencia comunicativa. Recuperado el 2 de julio de 2009 de: http://www.robertexto.com/archivo9/compet_comunic_conclu.htm

Bruner, J. (1986) Actual minds, possible worlds. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Canale, M. (1983) From communicative competence to communicative lenguaje teaching pedagogy, en Languaje and communication. Londres: J.Richards y J. Schmit (eds)

Coll, C. (1991) Aprendizaje escolar y construcción del conocimiento. Barcelona, España. Paidos.

91 Chomsky, E. (1965) Language and Mind. El lenguaje y el entendimiento. Barcelona.

Seix-Barral.

Creswell, J.(2005) Educational Research: planing, conducting, and evaluating quantitative and cualitative research. Upper Saddle River. Pearson Education

D´Angelo, E. (2000): Elección de criterios para evaluar las competencias comunicativas de los usuarios del lenguaje escrito. Ponencia al II Simposio de “Lectura y Vida”. Buenos aires.

Díaz, E. (2006). Estudio sobre las inteligencias inter- e intra personales como

instrumentos de desarrollo en la disposición para comunicarse en el aula de inglés. Universidad de Huelva. Huelva, España.

Escandell V. (2004) Fundamentos de semántica composicional. Barcelona. Ariel.

EUROPEA (2006) Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de diciembre del 2006 sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente. Diario Oficial de la Unión Europea. L394/10-18. 30 de diciembre del 2006.

Ferreiro, E. (2003) Los niños piensan sobre la escritura, CD-Multimedia. México. Siglo XXI.

92 Fonseca M. (2006) Las inteligencias múltiples en la enseñanza del español: los estilos

cognitivos de aprendizaje. Actas de formación del ICM. España. Recuperado el 2 de Julio de 2009 de:

http://www.cervantesmuenchen.de/es/05_lehrerfortb/Actas06-07/2MCFonseca.pdf

Gallego, A. y Martinez, E. (2003). Estilos de aprendizaje y e-Learning. Hacia un mayor rendimiento académico. Revista de Educación a Distancia. (no.7). España.

Recuperado el 2 de Julio de 2009 de: http://www.um.es/ead/red/7/estilos.pdf

Gardner, H. (2005). The development and educación of the mind: The collected Works of Howard Garder. London. Tyalor and Francis.

Gardner, H. (2001). La inteligencia reformulada. Las inteligencias múltiples en el siglo XXI. Barcelona. Paidós.

Gardner, H., y Hatch, T. (1989). Multiple intelligences go to school: Educational implications of the theory of multiple intelligences. Educational Researcher

Giroux, S. y Tremblay, G. (2004). Metodología de las Ciencias Humanas. México. Fondo de Cultura Económica.

González, M. (s. f.). Aspectos Éticos de la investigación cualitativa. Recuperado el 16 de septiembre de 2008, desde http://www.oei.es/salactsi/mgonzalez5.htm

93 Glaser, B. G. (1992) Basic of grounded theory análisis: Emergente vs. Forcing. Mill

Vallery. The Sociology Press

Glaser, B. G. y Strauss, A. (1967). The discovery of grounded theory: strategies for qualitative research. Nueva York. Aldine

Hargreaves, A. (2005).Profesorado, cultura y Postmodernidad-Cambian los tiempos, cambia el profesorado. Barcelona, España: Morata

Hernández, S. et.al. (2008). Metodología de la investigación.4ta.Edición. México. McGraw-Hill

Hymes, D. (1984). Competence of Comunicación. París. Hatiers.

Hymes, D. (2003) Now I Know Only So Far: Essays in Ethnopoetics. Lincoln: University of Nebraska Press.

INEE. (2006). El aprendizaje de la expresión escrita en la educación básica en México. Sexto de primaria y tercero de secundaria. México. INEE.

INEE. (2006). El aprendizaje del español y las matemáticas en la educación básica en México. Sexto de primaria y tercero de secundaria. México. INEE

94 Lomas, C.; Osoro, A. y Tusón, A. (1993). Ciencias del lenguaje, competencia

comunicativa y enseñanza de la lengua. España: Paidós.

López, R. (2001) Los procesos cognitivos de la enseñanza y el aprendizaje: El caso de la Psicología Cognitiva y el aula escolar. México. Trillas

Manzano, D. (2007) Estilos de aprendizaje, estrategias de lectura y su relación con el rendimiento académico de la segunda lengua. Tesis doctoral. (Versión electrónica) recuperado el 25 de julio de 2009 de: http://hera.ugr.es/tesisugr/1665366x.pdf

Marqués G. (2001) Los procesos de enseñanza aprendizaje. La motivación. (versión electrónica) Web Peré Márquez. Recuperado el 2 de julio de 2009 de:

http://www.pangea.org/peremarques/actodid.htm

Martínez, M. (2006). La investigación cualitativa (síntesis conceptual). Revista IIPSI, Facultad de Psicología UN MSM. ISSN 1560-909X.

Mayan, M. (2001). Una introducción a los métodos cualitativos. Modulo de

entrenamiento para estudiantes y profesionales. Recuperado el 10 de Septiembre de 2008 en: http://www.ualberta.ca/%7Eiiqm//pdfs/introduccion.pdf

Mertens, D. (2005) Research and evaluation in Education and Psychology: Integrating diversity with quantitative, qualitative, and mixed methods. Thousand Oaks Sage.

95 Morín, E (2000) los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Bogotá.

Ministerio de Educación Nacional.

Novak, D. y Gowin, D. (1998). Aprendiendo a aprender. Barcelona, España. Martínez Roca

Ostrovsky (2006) cómo construir competencias en los niños y desarrollar su talento. México. Royce.

Pérez, L. y Beltrán, J. (2006) Dos décadas de inteligencias múltiples, implicaciones para la psicología de la educación. Papeles del Psicólogo. Vol.27. (no.3), recuperado el 2 de Julio de 2009 de: http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=1372

Quintana, A y Montgomery, (2006). Metodología de la investigación científica cualitativa. Tópicos de actualidad. Perú. UNMSM. Recuperado el 1 de abril de 2009 en: http://renacimientoenelpostmodernismo.blogspot.com

Reid, J. (1995) Learning Styles: issues ans answers. En learning Styles en the ESL/EFL classromm. U.S.A. Heinle & Heinl.

Rojas, R. (2002) Guía para realizar investigaciones sociales. México. Plaza y Valdés.

96 Ruiz, C. (s. f) Lo cualitativo en la investigación y su actualidad, Revista Electrónica

Internacional de la Unión Latinoamericana de Entidades de Psicología, recuperado el 22 de septiembre de 2008 de:

http://www.psicolatina.org/Dos/lo_cualitativo.html

Sancho, J. (2000) El entorno físico y simbólico de la enseñanza. Cuadernos de pedagogía. (no.192)

Sandín, M (2003) Investigación cualitativa en educación: Fundamentos y tradiciones. Madrid. Mc-Graw- Hill/ Interamericana

Salvador, F. (1997) Dificultades en el aprendizaje de la expresión escrita. Una perspectiva didáctica. Málaga. Aljibe

Salvador, F. (1999) Didáctica de la Educación Especial. Málaga, Aljibe

SEP. (1994). Avance Programático de primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto grado. México, D.F. Comisión nacional de los libros de texto gratuito

SEP. (1996). Español. Sugerencias para su enseñanza. Primer grado. (1ª reimpresión) México D. F: Comisión nacional de los libros de texto gratuito.

SEP. (1995). Español. Sugerencias para su enseñanza. Segundo grado. México D. F: Comisión nacional de los libros de texto gratuito.

97 SEP (1999), Fichero de actividades didácticas de primero, segundo, tercero y cuarto

grado, México D.F.: Comisión nacional de los libros de texto gratuitos.

SEP (1999), Libro para el maestro de primero, segundo, tercero y cuarto grado, México D.F. Comisión nacional de los libros de texto gratuito

SEP. (1999), Libro de Español actividades y lecturas de primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto, México D.F. Comisión nacional de los libros de texto gratuito

SEP. (1993). Plan y Programa de Estudios. Educación Básica. Primaria. México: Comisión nacional de los libros de texto gratuito.

SEP. (2000). Plan y Programa Español. México D. F: Comisión nacional de los libros de texto gratuito

Strauss, A. (1987) Qualitative analysis for social scientists. Cambridge. Cambryge University Press

Taylor S. y Bogdan R (1987) Introducción a los métodos cualitativos de investigación. México. Páidos.

98 Tobón, S. (2006). Formación basada en competencias. Pensamiento complejo, diseño

curricular y didáctica. Colombia: ECOE.

Torres, R. (1998). Qué y cómo aprender. México. SEP

Torrance, E. et.al. (1977): Your Style of Learning Thinking. Form A and B:Preliminary Norms, Abbreviated Technical Notes, Scoring Keys, and Selected References. Gifted Chil Quarterly, Vol.21, pp.563-573.

Velásquez, B. y Calle, M (2006) Teorías neurocientíficas del aprendizaje y su

implicación en la construcción de conocimiento de los estudiantes universitarios. Tabula Rasa. Red de revistas científicas de América Latina y el Caribe. Julio- Diciembre, Vol. 1. Recuperado el 2 de Julio de 2009 de:

http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/396/39600512.pdf

Vermunt, J.D. (1996). Aspectos metacognitivos, cognitivos y afectivos de los estilos y estrategias de aprendizaje. Un análisis fenomenográfico. Vol.31. pp. 25-50. Traducción y resumen: Pedro Lafourcade.

Vigotsky, L. (1979) El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Barcelona. Critica. Grijalbo

99

Apéndice A

Registro de observación general

Registro de observación general (bitácora)

Estudio sobre la incidencia de los estilos de aprendizaje en el desarrollo de las

Related documents