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2 Methodology

2.5 Research plan

“Venían de la calle. Gente que quedaba sin trabajo y no tenía donde ir, a mí me pasaba lo mismo. Bueno, se fueron juntando gente acá, cada uno se hacía su casita, en la misma selva pero en distintos lugares, no es como ahora que está todo más unificado” (T. Vecino del Barrio).

“No había tantas casas como hay ahora. En ese momento no había nada, era todo piedras y yuyales” (E. Habitante del asentamiento).

Son muchas las versiones y los argumentos en torno al surgimiento del asentamiento y sus primeros pobladores. Sin embargo, a través de las entrevistas realizadas y de la bibliografía consultada, fue posible reconstruir una historia del barrio.

Tomando en cuenta los aportes de Carman y Yacovino (2008), el asentamiento se desarrolló a partir de dos poblaciones que se encontraban en la zona a principios de la década del ‘80: una de ellas, ubicada en predios correspondientes a lo que hoy se conoce como Reserva Ecológica y la otra, a unos metros de allí, en tierras aledañas a los galpones que posee la Prefectura sobre la Av. España.

En busca de una alternativa para hacer frente al problema habitacional, estos pobladores se asentaron en la zona alejados de la ciudad. Muchos de ellos eran cirujas, changarines y en algunos casos albañiles u obreros no calificados (Lekerman, 2005) que con sus propios medios rellenaron los predios y construyeron sus casillas de manera precaria. La población que se instaló en los predios de lo que entonces no era todavía la Reserva, era un grupo reducido, en su mayoría personas solas que se habían asentado de manera dispersa en el lugar, en situación de extrema vulnerabilidad (carente de infraestructura y servicios).

Uno de los entrevistados “históricos” -residente en este predio desde la década del ‘80- hace referencia a las condiciones del lugar:

“Esto acá, no existía nada de casa, nada, era todo selva. (…) Unos cuantos andábamos por ahí y empezamos a hacer unos ranchitos para allá al fondo (...) Imaginate este lugar como una selva. En la parte de la reserva ecológica lavábamos y colgábamos la ropa. Era todo tierra. Y para acceder al agua teníamos que venir a Prefectura, en la salida había una canilla. Íbamos hasta allá con unos bidones a buscar agua para el consumo diario, porque la ropa la lavábamos en el río” (T. Vecino del barrio, 05/2009).

Esta población se asentó en tierras ganadas al río, en el marco de un proyecto propuesto por la última dictadura militar que consistía en la construcción de un centro administrativo y judicial de la ciudad. De esta manera, en 1979 se procedió a rellenar la zona costera con materiales y escombros obtenidos de las demoliciones realizadas para la apertura de las autopistas. A través de un sistema de terraplenes se rellenaron 350 hectáreas, sin embargo, el proyecto fue abandonado en 1984. Esto dio lugar al desarrollo espontáneo de una incipiente vegetación que trajo consigo una gran diversidad de flora y fauna53. La atracción de numerosos ecologistas, estudiantes y biólogos, impulsó a que en 1986 esos terrenos fueran declarados “Parque Natural y

53 Las aves en sus viajes migratorios fueron transportando semillas que quedaron en este lugar dando

lugar a una incipiente comunidad de vegetales (sauces, talas, ombúes, pajonales del delta, juncos, arbustos, pastizales pampeanos). A su vez, las crecidas del Paraná contribuyeron al arribo de diversas especies animales (camalotes, carpinchos reptiles, entre otros) que -dada la vegetación existente- buscaron refugio en esta zona. Hasta el presente han podido detectarse en la Reserva Ecológica 220 especies vegetales, y 236 especies de vertebrados terrestres y anfibios (200 de aves, 11 de reptiles, 9 de anfibios y 8 de mamíferos). [Disponible en Internet: http://www.porlareserva.org.ar/PlanManejoRECS.htm]

Zona de Reserva Ecológica”54, situación que otorgaría un nuevo status al lugar y la disposición de nuevos usos.

Ante la visita constante de turistas y paseantes, este grupo asentado cobró mayor visibilidad, motivo por el cual los representantes de la Reserva pidieron al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que trasladara a estas personas a otra zona, con el argumento de que muchos de ellos eran travestis y vendían servicios sexuales en el lugar. Un ex funcionario de la Comisión Municipal de la Vivienda (CMV) relata:

“(...) eran parejas de travestis y quedaba feo para los turistas, entonces se los corrió, aparte vivían en casuchas, taperas…”

(Buenos Aires, 09/2008).

En respuesta a estas demandas, en el año 2000, la Secretaría de Desarrollo Social (GCBA)55 trasladó a este primer grupo junto a los que se encontraban asentados sobre la Av. España, dando lugar a lo que posteriormente sería la manzana cuarta del asentamiento, denominada “Rodrigo Bueno” por los nuevos habitantes, en homenaje al cantante de cuarteto cordobés. A partir de la crisis de 2001 llegarían al lugar numerosas personas, provenientes de otros lugares (interior del país y otros países), que se asentarían, centralmente, en la zona intermedia entre la primera población y la segunda. De esta manera, la población de la manzana 2 y 3 crecería considerablemente,

54 Mediante la Ordenanza Nº 41.247/86, el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires

declara a la zona -comprendida entre el malecón de Dársena Norte y la ciudad deportiva del Club Boca Juniors- “Parque Natural y Zona de Reserva Ecológica” a cargo de la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires. La misma comienza a administrarse a través de la Subsecretaría de Medio Ambiente en 1991 a los fines de asegurar protección y conservación de la Reserva.

contribuyendo a unificar la población que estaba sobre la Av. España y los que fueron trasladados en la parte de atrás de ese predio, que conformarían la cuarta manzana56. Una asistente social, perteneciente a la Secretaría de Desarrollo Social, que tuvo participación en el traslado, comenta:

“…en realidad “Rodrigo Bueno” eran los que estaban al fondo (…) la parte de adelante era como una villita y la parte de atrás eran estos que antes estaban dispersos en la Reserva, entonces lo que los de la Reserva querían era como juntar a todos (…) después con el crecimiento se hizo casi toda una unidad, pero en un principio, los que se llamaron “Rodrigo Bueno” eran los del fondo” (Buenos Aires, 04/2009).

El Gobierno de la Ciudad colaboró no sólo en el traslado de este primer grupo sino que también otorgó unos módulos de madera y chapas para garantizarles un lugar donde habitar:

“…cuando la gente se tuvo que mudar a ese sector que los de la Reserva planteaban, hubo una intervención más oficial (…) se hacían reuniones con ellos, entonces se les dijo a qué sector tenían que pasar y el gobierno lo que se comprometió era a entregarles los materiales (…) y se puso mano de obra de Desarrollo Social, y se entregaron materiales para hacer como unas casillas, eran casas transitorias pero que estaban mucho mejor que donde estaban” (Asistente social, Buenos Aires, 04/2009).

56 En el anexo Mapas y Planos se podrá observar la distribución de cada sector por manzana (Ver Mapa

Esto se confirma desde los habitantes:

“Nos fueron trayendo, nos fueron trayendo. Eran 24 personas que estaban en la Reserva y así Ibarra nos dio estas casitas. Eran todas de madera las que nos dio Ibarra” (T. Vecino del barrio, 05/2009).

Resulta importante señalar que las viviendas que entregó el Gobierno de la Ciudad no eran de material sino de madera para evitar la consolidación del asentamiento. Una vecina del barrio expresa:

“En ese momento la municipalidad dio maderas y bueno la municipalidad había dicho que no se construya porque acá no se podía construir (...) Yo creo que pensaban que nos iban a poder sacar, porque ellos siempre decían ‘ustedes no hagan de material’” (B. Vecina del barrio, 03/2009).

Aunque esta población aceptó ser trasladada bajo el discurso estatal de brindarles “mejoras habitacionales”, el Gobierno de la Ciudad no impulsó una política habitacional definitiva. Si bien estos habitantes recibieron módulos de madera, a la vista del poder público sólo era una medida temporaria:

“...les hicieron firmar un papel que decía que los traían momentáneamente a ellos, por emergencia y después se tenían que ir” (G. Vecina del asentamiento, 12/2008).

En este sentido, el Estado procedió de manera diferenciada entre los habitantes de la manzana cuatro y quienes estaban en la parte de adelante. Esto fue percibido por los

“Entonces cuando la gente de la cuarta vino más para acá, con todos los materiales, mi mamá y yo fuimos a encarar a… [la asistente social] para decirle que por qué a la cuarta manzana solamente y no a esta también y a todos. Y entonces dijo ‘no, ese es un trato que tenemos entre la cuarta manzana y yo’. Esa fue la explicación que tenía” (M. Vecina del Barrio, 03/2009).

Sin embargo, el “traslado” y la entrega de módulos de madera, parecía ser una solución transitoria e inmediata -ante la necesidad de la Reserva de correrlos a ese predio- en un marco donde no había políticas habitacionales concretas hacia este sector de la población.

Así el poder público mantuvo una política discrecional con estos habitantes en tanto que brindó maderas y mejoras en infraestructura pero no garantizó un acceso formal a la vivienda. Un funcionario del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), expresa:

“...nada más que servicio de infraestructura, porque sino vos por un lado estás atendiendo y por el otro estas promocionando el asentamiento emergente” (...) “...entonces en el mientras tanto (...) vos tenés que brindarle servicios para tratar de lograr un nivel de calidad de vida en el cual la gente no esté expuesta a enfermedades, tenga agua, que se pueda higienizar, que tenga electricidad” (Buenos Aires, 08/2008).

A pesar de no considerarlo un lugar definitivo para las familias, el Gobierno de la Ciudad colaboró con la extensión de la red de agua y la entrega de postes de luz, para que, posteriormente, los propios habitantes hicieran llegar los servicios a sus domicilios. Dada la situación de “transitoriedad” de los habitantes estas intervenciones se realizaban con cierta informalidad por parte del Estado. Así lo relata un ex funcionario del Programa de Emergencia Habitacional:

“...hacemos la conexión clandestina tanto de red eléctrica como de agua, o sea el mismo gobierno infringiendo la ley...” (Buenos Aires, 09/2008).

El proceso de formación del barrio se constituyó sobre esta tensión gubernamental, entre no urbanizarlos porque no se consideraba que esas tierras fueran aptas para vivir en ellas, pero a su vez, trasladarlos allí y hacer entrega de materiales con una exigua e informal provisión de servicios a fin de otorgar condiciones mínimas de subsistencia. De esta manera, el Estado desempeñó un papel importante en la consolidación del actual asentamiento, para muchos conocido como Costanera Sur Rodrigo Bueno.