de diseño. Conceptos básicos.
El edificio como conjunto
Antes de la definición concreta de los criterios
y premisas para el proyecto arquitectónico
es necesario la implementación y el análisis de varios factores que siguen una lógica estructurada para responder a las
necesidades actuales de una edificación destinada al uso de viviendas, aunque incluya
además otras funciones.
Dichos factores deben desarrollarse de manera integral para contribuir a que el conjunto habitacional responda lo más cercanamente posible a las exigencias y necesidades de la sociedad contemporánea. Constituyen puntos que debe seguir el proyecto desde una escala más global y que son la base para la elaboración de los criterios
específicos que se trazan para la intervención.
El seguimiento de estas condicionantes o buenas prácticas se reajusta para lograr una perspectiva que se adecue al contexto de la ciudad de Sagua la Grande y particularmente
a la parcela del antiguo Hotel Paradero, dentro del Centro Histórico. Los mismos refieren al
procedimiento descrito en libro “Vivienda Total, alternativas a la dispersión urbana” (Saltj,
2010)
El primer aspecto a tratar es la integración
programática. El proyecto de un edificio
multifamiliar como componente fundamental del tejido urbano del territorio y principalmente al estar ubicado en un área de valor
patrimonial, debe tener la capacidad de
vincular e integrar multiplicidad de usos o
funciones como servicios, espacios públicos, áreas de ocio, de trabajo, o espacios que
se adapten además a los nuevos modelos de la economía local como la actividad del trabajador por cuenta propia (TCP) o el desarrollo controlado del turismo. Estas escalas deben estar vinculadas con tipologías de vivienda enfocadas hacia varios sectores de la sociedad. Garantizar una estructura
diversificada en la zona contribuye a un
desarrollo sostenible del área que permite el rescate del patrimonio y el desarrollo del hábitat de manera integral.
La multiplicidad de usuariosconstituye otra condición relevante. La ciudad presenta una heterogénea mezcla de habitantes que
se distinguen por diferentes modos de vida,
así como modelos de familias en cuanto a su número de integrantes y otros aspectos. Estos estilos de vida se caracterizan a su vez por
una estratificación social y económica que se
debe tener en cuenta para que el proyecto sea inclusivo y permita la interacción de todos estos sujetos sociales.
Existen, además, casos vulnerables en el territorio respecto a la situación del hábitat, ejemplos como: ancianos, mujeres u otros
sectores de la sociedad que deben encontrar respuesta a su situación en el proyecto
habitacional sin ser excluidos de este entorno
urbano. También hay diferentes vías de obtención de la vivienda que se pueden
integrar en el proyecto, esto incluye desde el
subsidio hasta modelos de un mayor estándar.
Un tercer criterio es el espacio comunitario
como parte del conjunto edificado. Es
significativa la presencia de áreas colectivas
de intercambio y socialización para los diferentes habitantes del conjunto. Este espacio se plantea como una zona de transición que vincula el núcleo doméstico con la ciudad. Ello se considera como un factor importante para que sean posible las relaciones entre los distintos sujetos del sistema habitacional proyectado para esta parcela.
Se valora también la densidad poblacional.
Este aspecto se concibe como la principal característica del tejido urbano y la clave de su éxito como modelo de asentamiento humano. El espacio destinado a uso residencial se conceptualiza más allá de garantizar óptimas densidades como buen parámetro de aprovechamiento del suelo en el territorio donde se inserta. Debe garantizar
la calidad del hábitat de esta población,
mediante las estrategias ya mencionadas de
diversificación de usos en la estructura urbana
que complementen el desarrollo habitacional.
En el caso de la compacidadse considera
no solo como referente a la trama urbana y a la necesidad de compactar las zonas dentro de la ciudad mediante soluciones
como este ejemplo, que recuperen el suelo
desocupado en el trazado ya existente. El criterio de compactar se desarrolla además para el área del antiguo Hotel Paradero como
edificación. Este se relaciona en dicho sentido
a la geometría de los espacios habitables y al uso racional de estos para poder optimizar
Vivienda en segundo nivel (edificio patrimonial)
Servicios
(edificio patrimonial) Vivienda en primer nivel
Vivienda en segundo nivel Dúplex en primer nivel
Vivienda en tercer nivel
63 64
Fig. 31. Primeras ideas de zonificación para el
proyecto de intervención
en la parcela del antiguo Hotel Paradero.
la relación entre los distintos programas que conformen el conjunto.
Por último, un factor muy abordado en la
actualidad y de suma importancia en lo que
respecta al sitio de estudio es la economía de
recursos. La elección de materiales locales y sistemas constructivos de producción local y territorial que estén al alcance de las instituciones y los demás decisores para la ejecución de este tipo de proyectos es un
factor clave. Se plantea, también, la utilización
de elementos de acondicionamiento
ambiental que contribuyan a la reducción del consumo de energía y materiales. El proyecto
debe ser sustentable y respetuoso, además,
con el medio ambiente.
La vivienda como espacio principal
En la vivienda también existen un grupo de factores de manera independiente que responden a las exigencias actuales de
este subsistema de la edificación, el cual
constituye el tema central del conjunto. Ellos
están enfocados hacia su diseño específico;
pero van a corresponderse en parte a las necesidades abordadas en las directrices anteriores. Todos estos puntos se relacionan
directamente al criterio de flexibilidad, que
se ajusta a muchas soluciones para los
requerimientos de los distintos modos de vida de la sociedad y la vivienda contemporánea. La adaptabilidad es uno de estos criterios. Se reconoce como la capacidad que tiene el espacio construido de la vivienda para facilitar y acoger el desarrollo de múltiples necesidades y funciones de los núcleos
familiares, que pueden ser en ocasiones
impredecibles. Para satisfacer este aspecto el diseño debe evitar ser rígido en su etapa inicial desde el punto de vista espacial y
funcional. Constituye una solución favorable que los sujetos puedan decidir sobre la
delimitación de los espacios opcionales dentro de su hogar en base a sus preferencias una vez ocupado el inmueble.
La flexibilidad de la vivienda se ve
condicionada también por la diafanidad.
Este término caracteriza la eliminación de la tradicional estructura de las soluciones habitacionales típicas. Se determina por
deshacer la identificación entre usos
y espacios compartimentados. Dicha determinación puede constituir un ahorro a
la hora de construir unidades residenciales,
ya que se eliminan prácticamente todas las divisiones que se consideran menos necesarias o funcionales en el interior. Ello permite también la futura participación de los usuarios.
Es necesario independientemente de la tipología o la forma de obtención de una
vivienda garantizar una mayor amplitud.
Existen componentes en la actualidad que
constituyen elementos superfluos y no
aseguran un confort adecuado para garantizar una buena calidad de vida de los usuarios. Estos elementos pueden ser despojados y en cambio dotar a la célula habitacional de
un mayor espacio, que constituye en realidad
el verdadero confort y la posibilidad para el desarrollo futuro de las familias. Una de las condicionantes principales de este criterio es el intento de aumentar el núcleo básico de
25m² que se estipula como solución mínima,
en este caso para el subsidio.
La diversidad es un tema que se convierte en un elemento indispensable para mejorar la calidad de las viviendas en este entorno. El término tiene un enfoque netamente social. Un proyecto de vivienda ya no debe responder
a un único programa estándar y a un usuario tipo. La diversidad de la sociedad debe ser el resultado de la complejidad espacial de
las soluciones, que deben responder a cada usuario en específico. A este aspecto se
suma la relevancia de la participación de los usuarios como actores en los procesos de gestión y diseño de sus viviendas para obtener una adecuación de los resultados
finales a las características y necesidades de
cada sujeto.
El espacio como patrimonio
El conjunto no debe desarrollarse solo enfocado en los parámetros funcionales de las nuevas demandas que solicita el espacio. El hecho de estar inserto en un contexto comprometido con valores patrimoniales hace
que sea más complejo el modo de intervenir,
ya que es necesario responder a ciertos parámetros y regulaciones como exigencias de este entorno. Es relevante un tratamiento
adecuado del patrimonio, así como la
conservación de elementos que tienen un
significado para la ciudad en general. Se
contribuye de esta forma a mantener vigente
el espíritu del lugar, además, respetar el perfil
y el entorno urbano.
De acuerdo con la Carta de Cracovia (2000) existen varios principios que se deben seguir para los procesos de conservación
y restauración del patrimonio edificado.
Estos objetivos se aplican a todo contexto patrimonial y se tomarán en cuenta como referentes para los criterios de intervención en el área de trabajo para el presente caso de
estudio. De tales métodos se identificaron los
elementos necesarios para adaptar y aplicar al espacio referido del proyecto.
En cuanto a la conservación como actividad
se define que puede ser realizada mediante
diferentes tipos de intervenciones que incluyen
el control medioambiental, mantenimiento, reparación, restauración, renovación y
rehabilitación, como acciones que se ejercen
para el rescate de las partes necesarias o
65 Fig. 32. Gama de colores y texturas presentes en el entorno. 66
de la parcela. Es importante la revalorización
de zonas que, aunque no cuenten con un significado específico en la actualidad, podrían
tenerlo en el futuro.
Se debe llevar a cabo un proyecto de
restauración, que incluirá a largo plazo
dichas estrategias para conservar el
patrimonio. Primeramente, se procede con
la recogida de información y el conocimiento profundo del espacio. Esto incluye el estudio
estructural y el análisis del significado histórico
y sociocultural. En estos trabajos deberán participar durante la fase de ejecución todas las disciplinas pertinentes de manera coordinada.
Un aspecto relevante en la proyección del
área a desarrollar es evitar la reconstrucción
en el estilo del edificiode partes enteras del mismo. En última instancia se puede proceder a la reconstrucción de zonas muy limitadas
que tengan algún significado arquitectónico,
pero este método se debe emplear solo si se
cuenta con una documentación precisa, por lo
que de manera general los nuevos espacios deben contar con un lenguaje totalmente contemporáneo en relación a la arquitectura. En el caso que se requiera constituye un criterio positivo de integración salvaguardar
elementos como las dimensiones espaciales,
las escalas cromáticas y otros puntos que aportan a la unidad del conjunto.
Premisas y criterios de diseño
Análisis del edificio:
- Rescate, en lo posible, de todos los ele-
mentos preexistentes de la edificación
del antiguo Hotel Paradero.
- Nueva arquitectura que se integre y
respete el entorno edificado y las edifi- caciones existentes en la imagen urba-
67 68
Gráfico 2. Relación entre la superficie libre y ocupada en la parcela por cada variante.
Gráfico 3. Distribución de las áreas según las funciones correspondientes en la parcela por cada variante.
na del contexto.
- Estructura espacial del conjunto por
bloques con patio central como el edifi- cio original.
- Uso mixto de funciones en el conjunto
(viviendas, servicios, espacios públicos,
zonas de ocio)
- Viviendas que respondan a diferentes tipologías constructivas y modos de vida para satisfacer diversos usuarios - Espacios comunes de intercambio
como vía de potenciar la mezcla social. - Densidad poblacional que demuestre el
aprovechamiento del suelo urbano en el Centro Histórico de la ciudad.
- Uso de materiales locales y sistemas constructivos producidos en el territorio. - Empleo de fuentes de energía alterna-
tiva y elementos de acondicionamiento ambiental.
- Zonas comunes para agrupar las redes e infraestructura técnica del espacio (patinejos de servicio).
- Uso de vegetación. Análisis de la vivienda:
- Flexibilidad de espacios con la menor cantidad posible de divisiones interiores y capacidad para albergar diferentes actividades.
- Mayor amplitud y dimensionamiento de los espacios mínimos.
- Uso de balcones o terrazas como forma de interactuar con el espacio público. - Aprovechamiento de la iluminación
natural y ventilación cruzada como vía
para ahorrar energía y garantizar el confort ambiental.
- Progresividad de la vivienda en algu-
nas soluciones, de manera controlada
mediante la regulación de los futuros crecimientos.
- Garantía de los núcleos básicos dentro de la vivienda y la infraestructura ne- cesaria para el acceso a los servicios básicos como el agua potable y la elec- tricidad.