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RESEARCH QUESTIONS FINDINGS

Los datos demuestran que, además de las amplias fluctuaciones generales de los niveles de aprovecha- miento entre las diferentes regiones de un país, se suelen dar también disparidades considerables entre algunos grupos de alumnos y entre distintos tipos de escuelas. Las disparidades más frecuentes están rela- cionadas con:

La condición económica y social - Los alumnos procedentes de familias de condición social elevada —calculada con factores como ingresos familiares, nivel de educación de los padres y cantidad de libros disponibles en el hogar— obtienen sistemáticamente en las evaluaciones del rendimiento escolar una pun- tuación mejor que los alumnos de familias de condi- ción social modesta. Este modelo funciona en todos los países, incluso en los países desarrollados que han tomado medidas para garantizar la igualdad de opor- tunidades en materia de educación.

Disparidad del promedio de puntuación entre las zonas urbanas y rurales, en los tests de lectura del Proyecto SACMEQ efectuados con alumnos del Grado 6 en 5 Estados africanos

Gráfico 14 Disparidad del promedio

de puntuación entre regiones de un mismo país, en los tests de lectura del Proyecto SACMEQ efectuados con alumnos del Grado 6 en 5 Estados africanos

Gráfico 15 Zambia Mauricio Zanzíbar Zimbabwe Namibia 0 4 8 12 16 20 (Puntos de Porcentaje) Zonas urbanas -

Zonas rurales Zambia

Zanzíbar Zimbabwe Mauricio Namibia 0 4 8 12 16 20 (Puntos de Porcentaje)

Región con puntuaciones más altas - Región con puntuaciones más bajas

Fuente: SACMEQ Policy Research: Report Nº 3, IIPE, UNESCO, 1998.

Situación y Tendencias 2000 Evaluación del Aprovechamiento Escolar

Parte IV

En el Gráfico 16, las columnas indican el prome- dio de los resultados de los alumnos del Grado 8 de 24 países desarrollados en el test de matemáticas de la encuesta TIMSS, mientras que los tres signos mues- tran el promedio de rendimiento escolar de los alum- nos en función de los distintos niveles de educación de sus padres. De este gráfico se desprende que en todos los países la educación de los padres sigue siendo un factor importante de las disparidades que se comprueban en el aprovechamiento escolar.

En el Gráfico 17 se muestran las diferencias en la puntuación media de los tests de lectura realizados por el SACMEQ en Africa Meridional con alumnos del Grado 6. Los datos nos muestran que el rendimiento de los alumnos de condición socioeconómica elevada es sistemáticamente superior al de los de condición social modesta.

Los autores de la encuesta SACMEQ clasificaron a los escolares en seis grupos, en función de los bienes

0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 Zambia (46) Zanzibar (44) Namibia (36) Zimbabwe (34) Mauricio (44)

Grupo socioeconómico elevado Grupo socioeconómico modesto

Portugal Grecia* Islandia Espa ña Escocia* EE.UU.** Dinamarca* Noruega Nueva Zelandia Alemania* Suecia Bélgica (fr)* Irlanda Canad á Australia* F. de Rusia Hungr ía Francia Austria* Países Bajos* Suiza** Rep ública Checa Bélgica (fl)* Rep ública de Corea 400 500 600 700 650 550 450

Padres que han finalizado la enseñanza secundaria, pero no la universitaria Padres graduados universitarios

Padres que han finalizado solamente la enseñanza primaria, pero no la secundaria

Promedio de puntuación en matemáticas obtenido por alumnos del Grado 8, en función del nivel de educación alcanzado por los padres

Gráfico 16

Promedios de puntuación en lectura de los alumnos del Grado 6 de los cinco países participantes en el Proyecto SACMEQ, en función de su pertenencia a un grupo socioeconómico elevado o modesto

Gráfico 17

* Países que no siguieron las directrices de la TIMSS ** Países que siguieron parcialmente las directrices de la TIMSS

Fuente: Tercera Encuesta sobre Matemáticas y Ciencia (TIMSS) de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Escolar (IEA), 1994-1995.

Nota: Las cifras entre paréntesis indican el número de “unidades esenciales” utilizadas en los tests. Fuente: SACMEQ Policy Research: Reports Nº 1-5, IIPE, UNESCO, 1998.

Parte IV

poseídos por sus familias, para representar su nivel socioeconómico. A continuación, calcularon la pro- porción de alumnos de cada grupo que alcanzaban los niveles mínimos deseables de dominio de la lectura. Los gráficos 18 y 19 muestran que, a pesar de las con- siderables variaciones de los niveles de rendimiento observadas de un país a otro, hay una disminución constante del rendimiento escolar que va de par con la condición social y económica de los alumnos. Las disparidades entre los sexos - En los datos rela- tivos a los países en desarrollo se puede observar que los niños se encuentran en posición más ventajosa que las niñas en una serie de aspectos relacionados con el acceso a la educación, y también que sus tasas de repetición y deserción son más bajas. Las razones de esa situación privilegiada son complejas y com- prenden, entre otros, los siguientes factores: la obli- gación que se impone a las niñas de trabajar dentro o fuera del hogar; los matrimonios y embarazos preco- ces; las expectativas menos ambiciosas de los padres para su prole femenina; y una serie de actitudes cul- turales con respecto a la educación de la mujer, ya sea niña o adulta.

No obstante, los datos relativos a las diferencias entre los sexos en materia de aprovechamiento esco- lar son muy variables de un país a otro y dentro de cada país, en función de las disciplinas, de los niveles escolares, y de los tipos de alumnos y escuelas exami- nados. En muchos casos, por no decir en la mayoría de ellos, las variaciones entre los sexos relativas a las capacidades y al aprovechamiento escolar son escasas si se comparan con las que se dan entre grupos del mismo sexo. Esto lo confirman las encuestas más recientes del Proyecto MLA en 11 países africanos (Gráfico 20).

En una encuesta del PASEC efectuada en la Côte d’Ivoire se comprobó que los niños del Grado 2 obtu- vieron mejores resultados en matemáticas y las niñas en lengua, pero las disparidades en ambas disciplinas se van reduciendo a medida que los alumnos se van acercando al Grado 5, que es el último del ciclo de la enseñanza primaria. La encuesta realizada en Zim- babwe sobre conocimientos básicos de lectura entre los alumnos del Grado 6 sacó la conclusión de que no había diferencias considerables en el rendimiento escolar de los niños y las niñas (Gráfico 6), pero entre los muchachos el número de analfabetos es mucho menor que entre las muchachas. Los autores de la encuesta del Proyecto MLA en Mozambique llegaron a la conclusión de que el aprovechamiento escolar de los niños es mejor que el de las niñas, especialmente

en las zonas rurales27. Los datos del Laboratorio 27. Education Update, pág. 6.

0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Muy modesto Modesto Relativamente modesto Relativamente elevado Elevado Muy elevado Zambia Zanzíbar Namibia Mauricio Zimbabwe (P or centaje)

Porcentaje de alumnos del Grado 6 que alcanzaron el nivel mínimo de dominio de la lectura, en función del nivel socioeconómico de los padres

Gráfico 18

Porcentaje de alumnos del Grado 6 que alcanzaron el nivel mínimo de dominio de la lectura, en función del nivel socioeconómico de los padres

Gráfico 19

Fuente: SACMEQ Policy Research: Reports 1-5, IIPE, UNESCO, 1998.

Fuente: SACMEQ Policy Research: Reports 1-5, IIPE, UNESCO, 1998.

Muy modesto Modesto Relativamente modesto Relativamente elevado Elevado Muy elevado 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Zambia Zanzíbar Namibia Mauricio Zimbabwe (P or centaje)

Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación muestran que, a excepción del Paraguay, las niñas obtienen sistemáticamente mejores resulta- dos en lengua que los niños. En Cuba, República Dominicana y Honduras, su aprovechamiento escolar en matemáticas es también mejor que el de los niños.

En un análisis de los resultados de los tests de lec- tura realizados por el SACMEQ con los alumnos del Grado 6 en cinco países del Africa Meridional, Mioko Saito estimó que no había diferencias considerables entre los niños y las niñas. No obstante, esta especia- lista señaló que a veces los resultados de las distintas encuestas eran contradictorios y sugirió que merecía la pena efectuar un estudio posterior sobre el tema de las disparidades entre los sexos. Saito aclaró también que, por considerables que pudieran ser estas dispari- dades, eran mucho menores que las causadas por las diferencias regionales, la situación geográfica de las escuelas y la condición social de los padres28.

Algunas encuestas realizadas a lo largo de varios años han llegado a la conclusión de que las alumnas de la enseñanza primaria y del primer ciclo de secundaria obtienen mejores resultados que los alumnos en las disciplinas relacionadas con la len- gua, mientras que en matemáticas y ciencias ocurre lo contrario. No obstante, los resultados de los estu- dios más recientes muestran que esas disparidades entre los sexos, pese a que son muy claras en los pri- meros años de escolarización, tienden a reducirse a medida que los escolares van accediendo a los gra- dos superiores.

28. Saito, Mioko, Gender vs.

Socio-Economic Status and School Location Differences in Grade 6 Reading Literacy in Five African Countries,

Informe 98.001del SACMEQ, UNESCO, Harare, Zimbabwe, pág. 259.

En materia de aprovechamiento escolar, la complejidad de la cuestión de las disparidades entre los sexos está muy bien ilustrada por el estudio de Mioko Saito sobre las competencias de lectura de los alumnos de sexto grado de primaria en cinco países de Africa Meridional: Mauricio, Namibia, Zambia, Zanzíbar y Zimbabwe. En ese estudio patrocinado por el Consorcio de Africa Meridional para la Supervisión de la Calidad de la Educación (SACMEQ), se miden los resultados obtenidos en la comprensión, el comentario y la producción de textos.

Saito ha llegado a la conclusión de que “no hay diferencias entre las puntuaciones medias obtenidas por las niñas y los niños, tanto en materia de capacidad de lectura global como en cada una de las tres competencias de lectura examinadas”. No obstante, el autor del estudio añade que “el nivel general del rendimiento en lectura resultó mediocre en los cinco países examinados”. Por eso, la tasa de analfabetismo mayor de las niñas no se puede explicar por el grado de aprovechamiento escolar, sino por sus menores posibilidades de acceso a la escuela y por su tasa de deserción escolar más elevada.

Los resultados obtenidos por Saito confirman los de un estudio nacional realizado en Zimbabwe con alumnos del sexto grado de primaria en el año 1991. En cambio,

contradicen los resultados de otros estudios llevados a cabo en Mozambique, en los que se demuestra que los niños logran mejores resultados que las niñas en los exámenes del primer ciclo de la enseñanza secundaria. El autor estima que estas contradicciones “exigen nuevas encuestas en el futuro”.

La observación más significativa de la encuesta del SACMEQ es la amplitud de las diferencias de rendimiento registradas en los cinco países entre los grupos socioeconómicos más elevados y los más modestos, así como entre los alumnos de las escuelas situadas en zonas urbanas y los escolares de las comarcas rurales. Saito llegó a la conclusión de que, “en la enseñanza primaria, las diferencias entre regiones, grupos socioeconómicos y zonas geográficas de implantación de las escuelas, revisten más importancia que las disparidades entre los sexos”. Esto indica que son necesarias “una mejor distribución de los docentes y los recursos, así como una reforma masiva del sistema”.

También es menester efectuar reformas en los sistemas de enseñanza de aquellos países en los que prácticamente

todos los niños van la escuela. Un informe reciente indica que en un país como Francia*, en el que la inmensa mayoría de los niños frecuentan la enseñanza preescolar desde los tres años de edad, las niñas obtienen mejores resultados que los niños en todos los niveles. No obstante, esto no se traduce por una igualdad en el mercado de trabajo, en el que las mujeres no suelen ocupar puestos de nivel elevado. Por regla general, las mujeres hacen carrera en el sector terciario, y el 60% de ellas desempeña una actividad profesional en seis sectores que sólo representan el 30% del mercado de trabajo.

Lo que distingue a las niñas de los niños es la elección de las ramas de estudios. Los muchachos predominan en las ramas científicas y las niñas en las de índole literaria y socioeconómica. Ahora bien, lo que permite el acceso a los sectores de excelencia de la educación superior y a las profesiones de mayor prestigio son las competencias técnicas y científicas de alto nivel. De ahí que las disparidades en el mercado de trabajo se expliquen, en parte, por las opciones de estudios.

¿Por qué las niñas y los niños optan por tipos de estudios diferentes? Los investigadores han demostrado que los escolares se adaptan a las funciones vinculadas al propio sexo, en función de lo que la sociedad espera de ellos. Esas funciones se aprenden por observación e imitación de lo que se ve en la familia, en los medios de comunicación y en la escuela. Es cierto que la escuela transmite el saber, pero también difunde normas, valores y modelos sociales. El resultado es que los escolares aprenden a interesarse por las disciplinas en función de la “cultura de sexo” específica que han adquirido.

Por consiguiente, se puede ver que la escuela trata de forma diferente a los niños y a las niñas, a través de procesos muy sutiles de los que muy pocas veces son conscientes los alumnos y los docentes en su conjunto. Para luchar contra esta forma de desigualdad no sólo es menester efectuar evaluaciones de los aprendizajes formales, sino también de los sociales y psicológicos. La escuela puede llegar a ser un instrumento poderoso para la emancipación de la mujer y la igualdad entre los sexos, en vez de contribuir a la

reproducción de las desigualdades entre ellos. La cuestión de la disparidad entre los sexos no es una cuestión exclusivamente femenina, sino un problema de índole política y social que atañe por igual a los niños y las niñas, a los hombres y las mujeres.

*F. Vouillot (compilador), Filles et garçons: Une egalité à construire, París, CNDP, 1999.

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