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De otro lado, se ha documentado abundantes contextos de fragmentería cerámica, donde dominan las formas de uso doméstico: ollas, cántaros, tinajas y platos. La presencia dominante de este tipo de cerámica nos ha permitido establecer una tipología exclusivamente doméstica.

Pampa Diana

El sitio se compone de estructuras simples y complejas en la parte baja del cerro. Las abundan-tes alineaciones de piedras parecen haber formando parte de posibles muros o banquetas; también se ha documentado algunos ambientes cerrados e interconectados. En algunos espacios abundan los fragmen-tos de plafragmen-tos, esto que abre la posibilidad de la existencia de zonas específicas para ciertas actividades. En la falda del cerro se registraron 2 terrazas, en una de ellas había estructura cuadrangular (posible puesto de vigilancia). Circundando la parte baja del cerro se encuentran rastros de un muro defensivo.

Cerro Cahcetón (Ciudadela Cerro Pampa de Faclo)

Se trata de una aldea amurallada de grandes dimensiones y gran complejidad con una serie estructuras en su interior. Presenta dos cortinas murarias defensivas, al interior de éstas se hallan espacios de tipo público y comunitario. Las estructuras habitacionales se localizan en terrazas desde la parte baja hasta la parte media del cerro, mientras que las obras de carácter comunitario se encuentran en la pampa. En las zonas residenciales se observa un patrón cuartos subdivididos; en la parte más alta de la aldea hallamos terrazas con concentraciones de cantos rodados y otras con grandes tinajas. Frente a la aldea, a mitad de la pampa, se distinguen dos claras zonas de basural con alta concentración de fragmentos de cerámica, mientras que en otro sector se halló abundantes restos de piedra trabajada y escasos restos de escoria de metal.

Dos Quebradas

Es una pequeña aldea situada en la confluencia de dos quebradas que debido a procesos de erosión parecen haber formado una suerte de vías de acceso al sitio. Las pocas estructuras aun

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distinguibles se distribuyen en pequeñas terrazas que mantienen un mismo patrón constructivo. En la parte más baja de las estructuras hay un espacio llano y ancho con abundante fragmentería cerámica.

Cerro Macho

Es una aldea de grandes dimensiones con distintas cortinas murarias y decenas de terrazas-parapeto que se suceden desde la parte baja del cerro hasta los primeros muros en la parte más alta del mismo. El sitio propiamente dicho ocupa la parte más alta, controlando así ambas vertientes (una de ellas amurallada y la otra defendida por la misma orografía del cerro). Las estructuras que aquí encontramos tienen formas rectangulares y son de grandes dimensiones, en su interior albergan estructuras habitacionales de menor tamaño y presentan posibles restos de techumbre. Los fragmentos de cerámica se concentran en las cercanías de estos espacios, aunque también parecen haber zonas de basurales en algunas pendien-tes externas a los muros.

Cerro Primo

Este sitio se presenta como una sucesión ascendente de estructuras defensivas que culminan en la parte alta del cerro con una zona arrellanada, en ella encontramos una serie de ambientes distribuidos en terrazas. En la parte superior también se puede distinguir una estructura semicircular que posiblemente funcionó como puesto de vigilancia.

Cerro Murciélago

Esta aldea de tamaño medio está situada en la parte baja del cerro y está circundada por un gran muro defensivo y algunos muros secundarios que cortan la quebrada en la parte baja. Una sucesión de terrazas-parapeto llegan hasta la parte alta del cerro donde hay una estructura rectangular con posible función de vigilancia (controla ambos lados del cerro). En la parte más baja de la aldea se distinguen varios espacios habitacionales y un patrón de ordenamiento que da forma a unos corredores.

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158. Mapa digitalizado del valle de Jequetepeque (LJ Castillo).

161 161. Cerro Cachetón. Murrallas defensivas.

162. Cerro Cachetón. Detalle de murralla con escala humana.

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164. Cerro Cachetón. Detalle de muro. 165. Cerro Cachetón. Vista del sector

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167. Cerro Cachetón. Cerámica superficial. Cocción reductora y piel de ganzo.

168. Cerro Cachetón. Cerámica

superficial. Borde con representación de rostro humano.

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¿Puede la arqueología ser un factor en el desarrollo sostenible de las comunidades donde trabajan los investigadores? Después de varios años de investigaciones en San José de Moro nos hicimos esta pregunta, enfrentados cotidianamente con las extremas necesidades de una población en el borde de la pobreza extrema, donde las oportunidades de trabajo son cada vez más reducidas y donde el futuro se presenta sombrío por la incapacidad de generar nuevas estrategias de desarrollo. Cuando nos plantea-mos esta pregunta incidiplantea-mos en el aspecto de sostenibilidad, ya que veíaplantea-mos con preocupación lo que las políticas de asistencialismo estaban haciendo con la comunidad, particularmente con su capacidad de organización y con la identidad y autoestima de los pobladores. Las políticas de asistencia, las alianzas que individuos y sectores establecen con agencias que «donan» infraestructura y recursos básicos han terminado por fragmentar a la comunidad en grupos aliados a diferentes ONG o agencias estatales y por minar las ganas de los individuos por emprender proyecto de mediano y largo plazo.

Creemos que el en el caso de San José de Moro, por su localización estratégica en medio de la ruta Moche, es decir sobre la Carretera Panamericana y a mitad de camino entre Trujillo y Chiclayo, y por su importante patrimonio arqueológico existe una verdadera posibilidad de desarrollo. Éste, desde nues-tra perspectiva, debía estar basado en tres factores:

· en la atracción del visitante a través de atractivos que exploren la riqueza arqueológica del sitio;

· en la producción de bienes y servicios que pudieran ser ofrecidos a los visitantes; y · en la construcción de una conciencia local acerca de la riqueza de su patrimonio, que permitiera sustentar programas que contribuyan al entorno de los dos factores anteriores.

171. Danzas tradicionales exhibidas por los niños de San José de Moro.