Erlenmeyer
Los erlenmeyer son recipientes de forma cónica y fondo plano, que se caracteriza por tener un diámetro 3 ó 5 veces mayor en su porción inferior con respecto a su porción superior.
Si lo colocamos sobre la mesa de trabajo y lo observamos de arriba hacia abajo podemos percatarnos que en el extremo superior presenta una abertura circular con rebordes, que corresponde a la boca, seguida de una porción cilín- drica de algunos cm a manera de cuello. Al concluir este espacio se va ensan- chando progresivamente de forma oblicua adquiriendo la forma cónica que lo caracteriza.
Aunque los erlenmeyer pueden emplearse para la preparación de diferen- tes reactivos, esta cristalería está diseñada específicamente para la preparación de compuestos que requieran ser sometidos a la acción del calor, como por ejemplo, la preparación de medios de cultivo, debido a que su forma cónica, hace que los vapores se condensen en el cuello, lo que propicia que no afecte significativamente el volumen de la preparación.
Los erlenmeyer se fabrican de diferentes tamaños. Los más empleados en el laboratorio de microbiología son los de: 100, 250, 300,500 y 1 000 ml. Los de menor o mayor volumen de capacidad se utilizan con menor fre- cuencia.
Kitasatos
Los frascos de Kitasatos, son similares a los erlenmeyer con la diferencia de que en el cuello tiene insertado un pequeño tubo corto en dirección horizon- tal abierto en su porción distal siendo las paredes de vidrio más gruesas, para soportar las diferencias de presiones externas e internas provocadas por las técnicas de filtración al vacío para los que básicamente son empleados. Al igual que los erlenmeyer se fabrican de diferentes tamaños.
Frascos para reactivos
Los frascos para reactivos son de diferentes tipos y pueden contener de acuerdo a su tamaño entre 25 ml y 1 litro. La tapa del frasco puede ser de cristal esmerilado o plástica si el cierre es de rosca, lo que dependerá del tipo de reactivo que contenga. Con ambas variantes se consigue el cierre hermético del
Fig.10 : Frasco de kitasato
Frascos de fondo plano
Se utilizan para la preparación de determinadas disoluciones, fabricándose de diferentes tamaños, debiendo ser termorresistentes por si se requiere some- terlos a la acción del calor. En el trabajo microbiológico se utilizan regularmente para la preparación del antígeno de cardiolipina, utilizado en las pruebas serológicas VDRL.
Frascos goteros
Existen en el mercado diferentes modelos. Los de vidrio, tradicionalmente empleado son incoloros o ámbar. De acuerdo con su capacidad, pueden conte- ner entre 25 y 100 ml. Estos frascos poseen una tapa de vidrio esmerilado provista de una ranura perpendicular, que cuando se rota la tapa y se hace coincidir con la ranura en el cuello del frasco, el contenido goteará si se inclina el frasco adecuadamente.
Otros modelos consisten en frascos provistos de un gotero con tapón de caucho, similar a los empleados en los frascos de medicamentos, en tanto que otro están diseñados para que comiencen a gotear si el frasco es invertido.
Fig.12 : Frasco de fondo plano
Vaso de Koplin
Estos vasos se caracterizan por ser cuadrados con paredes rectangula- res. Algunos están diseñados para ser utilizados en posición vertical y otros de forma horizontal, pero todos tienen, en dos de sus paredes inferiores que quedan frente a frente, 4 ó más salientes de vidrio de 1mm de grosor alineados a todo lo largo con una separación de 2 mm entre sí, lo que posibilita la insertación de varias láminas portaobjetos, de manera que quedan separados.
Estos vasos están provistos de tapas de vidrio y se utilizan para fijar prepa- raciones sobre láminas portaobjetos y/o colorearlas.
Tubos de ensayo
Son pequeños recipientes de vidrio o plástico, fabricados de diferentes ta- maños, con capacidad variable. Todos son cilíndricos, aunque la forma de sus extremos varía en función de su empleo. Los utilizados comúnmente en análisis cualitativos y cuantitativos tiene el fondo ligeramente cóncavos, en tanto que los tubos para cultivo son similares, pero se diferencian en que están provistos en
Fig.14: Vaso de Koplin
generalmente con estrías longitudinales para facilitar su sujeción cuando se van a desenroscar, mientras que los tubos de centrífuga se caracterizan por tener el fondo cónico, para acoplarse a los portatubos de la centrífuga, pudiendo tener impresa una escala de graduación en ml.
Los tubos ordinarios y los empleados para cultivo, mayormente utilizados en los laboratorios de microbiología, son los de 12 x 75, 13 x 100, 15 x 125 y 16 x 150 mm, correspondiendo el primer valor al diámetro y el segundo a la longitud.
Se utiliza esencialmente para contener, conservar y procesar muestras bio- lógicas, cultivar microorganismos y realizar pruebas de identificación para el diagnóstico de laboratorio, de las especies investigadas.
Vidrio reloj
Es un tipo de cristalería circular y cóncava de aspecto transparentes, simi- lar a las utilizadas para cubrir las esferas de algunos relojes despertadores.
Se utilizan regularmente para efectuar pesadas de productos sólidos con excepción de aquellos que sean higroscópicos que absorben la humedad del aire o volátiles.
Placas de "Petry"
Fig.16: Vidrio reloj
Están constituidas por una caja circular de vidrio de 11 ó más cm de diáme- tro con el fondo plano pudiendo o no estar tabicado con un borde de 1 cm de altura en todo su perímetro. La placa se completa con una tapa igualmente de vidrio con un diseño similar al de la caja, pero, ligeramente superior en diámetro. Cuando las dos partes se ensamblan, la superficie interior de la tapa queda descansando sobre el borde de la caja.
En el trabajo microbiológico se utiliza comúnmente para contener algún medio de cultivo sólido.
Embudos
Los embudos presentan la porción superior cónica y la posterior en forma de un tubo cilíndrico y delgado cortado oblicuamente en su extremo terminal, pudiendo tener una longitud, menor , igual o mayor que la porción cónica, cuya capacidad oscila entre 30 ml y 5 litros, teniendo las paredes internas, según el modelo, estriadas o lisas. Se emplean para traspasar líquidos.
Láminas portaobjetos
Las láminas portaobjetos son planas, delgadas y lisas, de aspecto transpa- rente y forma rectangular. Miden 7,5 cm de largo por 2,5 cm de ancho.
Se utilizan esencialmente para colocar sobre su superficie pequeñas frac- ciones o volúmenes de muestras, que serán sometidas o no a un proceso de coloración, con la finalidad de ser observadas a través del microscopio. Este tipo de lámina se emplea igualmente como soporte para realización de pruebas serológicas de aglutinación.
Láminas excavadas
Son similares a las láminas portaobjetos ordinarias, con la diferencia de que presentan una excavación cóncava de algo más de 1 cm de diámetro en centro de la lámina en forma de pozuelo.
Se utilizan para la preparación de la "gota colgante", una técnica mediante la cual se determina microscópicamente si la bacteria en estudio es o no móvil.
Láminas cubre objetos
Fig.20 : Lámina portaobjetos excavada
Son laminillas muy delgadas, transparentes e incoloras. La forma varía de cuadradas a rectangular; cuando son cuadradas miden 22 x 22 mm y cuando son rectangulares 22 x 50 mm.
Son empleadas para cubrir las muestras o preparaciones que han sido coloca- das previamente sobre las láminas portaobjetos para ser observadas al microscopio.