B. COMPARATIVE ANALYSIS WITH U.S POLICY 113
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PECTOS SOCIALES,,
POLÍTICOS Y ECONÓMICOSPOLÍTICOS Y ECONÓMICOS
La necesidad de los sublevados de d
La necesidad de los sublevados de dotarse de un Estado (mando militar unificotarse de un Estado (mando militar unifica-a- do, estructura administrativa, legislación, poder ejecutivo...), les llevó desde el princi- do, estructura administrativa, legislación, poder ejecutivo...), les llevó desde el princi- pio de la guerra a concentrar el poder político y militar en la persona del general Fran- pio de la guerra a concentrar el poder político y militar en la persona del general Fran- cisco Franco, quien a lo largo de casi cuarenta años concentró en sus manos todos los cisco Franco, quien a lo largo de casi cuarenta años concentró en sus manos todos los poderes del Estado.
poderes del Estado.
En la zona nacionalista se tomaron diversas disposiciones desde el principio de En la zona nacionalista se tomaron diversas disposiciones desde el principio de la guerra:
la guerra:
Anulación de la reforma agraria, devolviendo las tierras a los antiguos pro-Anulación de la reforma agraria, devolviendo las tierras a los antiguos pro-
pietarios. pietarios.
Prohibición de todos los partidos políticos y Prohibición de todos los partidos políticos y sindicatos.sindicatos.
Creación de un partido único (FET de las JONS) con Franco como jefe.Creación de un partido único (FET de las JONS) con Franco como jefe.
Supresión del derecho de huelga.Supresión del derecho de huelga.
Anulación de la libertad de expresión y establecimiento de la censura pre-Anulación de la libertad de expresión y establecimiento de la censura pre-
via. via.
Abolición de todos los Abolición de todos los estatutos de autonomía.estatutos de autonomía.
Estas medidas, tomadas durante los primeros años, dejan entrever cuáles ser- Estas medidas, tomadas durante los primeros años, dejan entrever cuáles ser- ían los principios ideológicos del franquismo:
ían los principios ideológicos del franquismo:
Rechazo al sistema político liberal y exaltación del pasado glorioso de Es- Rechazo al sistema político liberal y exaltación del pasado glorioso de Es- paña:
paña: Esto produjo una fascistización del sistema político (partido único,Esto produjo una fascistización del sistema político (partido único, exaltación del pasado, denominación pomposa del jefe del Estado...) muy exaltación del pasado, denominación pomposa del jefe del Estado...) muy similar a la de
similar a la de los regímenes totalitarios de Italia y Alemania.los regímenes totalitarios de Italia y Alemania. Anticomunismo,
Anticomunismo, ya que impedir el triunfo de la revolución comunista hab-ya que impedir el triunfo de la revolución comunista hab- ía sido uno de los objetivos fundamentales de los sublevados. Esto les llevó ía sido uno de los objetivos fundamentales de los sublevados. Esto les llevó a firmar el Pacto Antikomintern con Alemania y con Italia. Asimismo, la a firmar el Pacto Antikomintern con Alemania y con Italia. Asimismo, la cruel represión del marxismo y de todo lo que sonara a
cruel represión del marxismo y de todo lo que sonara a movimiento obreromovimiento obrero se mantuvo hasta el final del régimen franquista. Esta característica anti- se mantuvo hasta el final del régimen franquista. Esta característica anti- comunista permitió al franquismo salir de su aislamiento internacional du- comunista permitió al franquismo salir de su aislamiento internacional du- rante la guerra fría.
rante la guerra fría.
Rechazo a toda idea liberalRechazo a toda idea liberal, así como al sistema parlamentario, acusado, así como al sistema parlamentario, acusado
de ser el origen de los males de España y posteriormente como inadecuado de ser el origen de los males de España y posteriormente como inadecuado para España, dado el carácter de los
Página | 52 Exacerbado nacionalismo de carácter centralizador, unitario y totalizador,
rechazando cualquier tipo de autonomía regional por considerarlo separa- tista y antiespañol, prohibiéndose el uso de las lenguas vernáculas en actos públicos, escuelas e iglesias.
Catolicismo oficial del régimen, lo que significó para Franco el poder pro- poner al Vaticano el nombre de los futuros obispos y entrar bajo palio en las iglesias. La Iglesia, a cambio, obtenía el dominio de la enseñanza, el res- tablecimiento de las retribuciones al clero e incluso el control del profeso- rado. La relación régimen-catolicismo fue tan estrecha que se convirtió en la religión del Estado, doctrina conocida como “nacionalcatolicismo”.
Otro aspecto a destacar son las familias institucionalizadas y políticas, que con- vivieron dentro del régimen franquista y que se repartían el poder. Entre estas familias del régimen encontramos:
Ejército, garante permanente de las esencias del régimen y de su perma- nencia, pues siempre fue leal al dictador. Tuvo mucha más influencia que la Falange y la mayoría de los mandos militares desempeñaron puestos im- portantes dentro del gobierno, la administración y las empresas.
La Iglesia, que formó parte del Estado a través del nacionalcatolicismo, ocupando puestos relevantes en las instituciones, contribuyendo a formar a las élites del régimen.
Falange, que tras el decreto de unificación de 1937 se integró en el Movi- miento Nacional. Franco asumió el mando del partido, desvirtuando su ideología original y obligó a carlistas y funcionarios a encuadrarse en sus fi- las. Fueron perdiendo importancia dentro del gobierno, conservando el ministerio de Trabajo, los sindicatos y los medios de comunicación.
El régimen se sostuvo en sus primeros años en la represión y en la promulga- ción de diversas leyes encaminadas a eliminar cualquier atisbo de oposición. Así, te- nemos la Ley de Responsabilidades Políticas (1939), la Ley de Represión de la Masoner- ía y el Comunismo (1940), la Ley de Seguridad del Estado (1941) y la Ley de Represión del Bandidaje y del Terrorismo (1947), lo que se tradujo en numerosos fusilamientos y encarcelaciones de disidentes al régimen.
La Segunda Guerra Mundial estalló al poco tiempo de finalizar la guerra civil española. La actitud de Franco hacia el conflicto fue variando según se desarrollaba la guerra. Así, encontramos las siguientes fases:
Página | 53 Neutralidad, producida por la debilidad inicial del régimen y a pesar de
haber firmado un pacto de amistad con Alemania en 1939, Franco se man- tuvo neutral, e incluso firmó acuerdos comerciales con Inglaterra y Francia. No beligerancia, a partir de la entrada de Italia en la guerra (junio de 1940), con lo que España empezó a proporcionar materias primas y recur- sos, así como ayuda estratégica a las potencias del Eje (Italia y Alemania). El objetivo era la entrada de España en la guerra, negociando Franco y Hitler en Hendaya, reclamando para España territorios del África francesa (Ma- rruecos y parte de Argelia), la ampliación de Guinea, la recuperación de Gi- braltar y más ayuda económica. Hitler rechazó estas pretensiones, pidien- do incluso establecer bases en las islas Canarias para interrumpir los con- voyes aliados. A pesar de la negativa de Franco, el ministro de exteriores, Ramón Serrano Súñer, parte de Falange y casi todo el ejército, deseaban la entrada en el conflicto. Ésta no se hizo realidad por la guerra entre Alema- nia y la URSS y porque Franco se dio cuenta de las ventajas de no enemis- tarse con Inglaterra y EE.UU., que ofrecían ayuda económica a cambio de la neutralidad.
Envío de la División Azul, una división de voluntarios para luchar contra la URSS y el comunismo, al lado de Alemania.
Regreso a la neutralidad estricta tras la entrada de EE.UU. en el conflicto y la caída de Mussolini, con lo que Franco comenzó a romper todos los lazos que le unían al Eje, repatriando a la División Azul y absteniéndose de pro- vocar a los aliados.
En resumen, la postura de Franco con respecto a la guerra fue siempre intere- sada, apoyando a unos o a otros en función de los vaivenes del conflicto. Sin embargo, la derrota del Eje en 1945 supuso la pérdida de relevancia política del fascismo en el régimen, aunque los aliados decretaron el aislamiento internacional de España, ex- cluyéndola de las ayudas económicas del Plan Marshall y de participar en la formación de la ONU.
En esta época comienza a aumentar la influencia política de los católicos en detrimento del poder de Falange, simbolizada en el nombramiento del almirante Luis Carrero Blanco como subsecretario de la presidencia (llegaría a ser presidente del go- bierno en 1973, justo antes de su asesinato por ETA) y de Alberto Martín Artajo como ministro de Asuntos Exteriores, con el encargo de romper el aislamiento internacional.
El reconocimiento internacional se consideró de vital importancia, de ahí que Franco iniciara un acercamiento a EE.UU. aprovechando el inicio de la guerra fría. Esta coyuntura internacional hizo ver a los norteamericanos que España ocupaba una posi-
Página | 54 ción geoestratégica fundamental. En 1953 se firmaron los Pactos Bilaterales (militares
y económicos) con EE.UU., consolidándose el régimen y mejorando su imagen interna- cional. Estos convenios contemplaban la apertura de cuatro bases aéreas y navales norteamericanas en suelo español (Torrejón, Zaragoza, Rota y Morón), la introducción de armas atómicas en estas bases, y la libre utilización de las mismas contra enemigos de EE.UU. A cambio, España recibió una ayuda económica de 1.500 millones de dólares y diverso material militar.
También se firmó en 1953 un Concordato con el Vaticano, que suponía una antesala a la apertura internacional del régimen franquista, que en 1955 fue admitido en la ONU y posteriormente en el FMI. Sin embargo, se vetó la incorporación a la OTAN y a la CEE hasta que se cumplieran unas condiciones dignas de democratización, algo que no sucedería hasta la muerte de Franco en 1975.
El franquismo necesitaba dotarse de un entramado jurídico y administrativo con el que poder gobernar y formar un cuerpo ideológico e institucional constituyente. Estas leyes fundamentales son las siguientes:
Fuero del Trabajo (1938).
Ley de Cortes (1942), mediante la que se restauraban las Cortes, aunque sin representatividad democrática, puesto que sus miembros, los procura- dores, eran nombrados por el gobierno o a través de los sindicatos vertica- les. Su trabajo consistía en aprobar sin discusión las leyes que Franco pre- sentaba.
Fuero de los Españoles (1945), en el que se contemplaba una serie de de- rechos y deberes ciudadanos, algunos realmente muy limitados.
Ley de Referéndum Nacional (1945), que contemplaba la posibilidad de realizar consultas populares para ratificar leyes trascendentales.
Ley de Sucesión (1947), que confirmaba el carácter vitalicio de la dictadura y regulaba el medio de sucesión, pudiendo Franco nombrarlo a su antojo. En esta ley se definía a España como un reino, pero el restablecimiento de la monarquía quedaría supeditado a los deseos del dictador.
A pesar de la promulgación de diversas leyes, el franquismo se caracterizó por la concentración absoluta de todos los resortes del poder en manos del general Fran- co, ya que en su persona reunía los cargos de Jefe del Estado, Presidente del Gobierno, Jefe del Movimiento Nacional y Generalísimo de los ejércitos.
La política económica tomada por la dictadura tras finalizar la contienda civil estaba condicionada por tres factores: las enormes pérdidas materiales, el aislamiento
Página | 55 internacional tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y el fuerte proteccionismo im-
puesto por el régimen.
Esta política proteccionista, denominada “autarquía”, perseguía alcanzar el au- toabastecimiento y la autosuficiencia con respecto del exterior. Para lograrlo se produ- jo una fuerte intervención del Estado en la economía. Así, mediante decretos y leyes el gobierno controlaba los salarios, los precios, el consumo y las inversiones. En este sen- tido se tomaron las siguientes medidas:
Restringir las importaciones, para así reservar el mercado interior a los productos nacionales.
Fijación de los precios de cereales y legumbres, obligando a los producto- res a vender la totalidad de sus cosechas al Estado.
Creación en 1939 de la Comisaría General de Abastecimiento y Transpor- tes, así como la imposición de un estricto racionamiento de los productos de primera necesidad, mediante las cartillas de racionamiento para evitar el hambre.
Creación del Instituto Nacional de Industria (1941) para conseguir la indus- trialización del país, a través de la creación de diferentes industrias de capi- tal y gestión pública que cubrieran los sectores productivos más importan- tes, como por ejemplo ENDESA, IBERIA, SEAT…
Creación de la RENFE tras la nacionalización de las redes ferroviarias.
Las consecuencias de esta política autárquica fueron: el descenso de los salarios y del nivel de vida; la disminución de las cosechas; el aumento de los precios y la ex- tensión del mercado negro de alimentos; la caída de la producción industrial por la falta de materias primas; el déficit comercial por la baja calidad de los productos espa- ñoles; y el aumento de la inflación. En resumen, la autarquía supuso un fracaso, ya que no pudo cumplir sus objetivos, y sólo benefició a los latifundistas y los grandes empre- sarios.
A partir de los años cincuenta, se inician cambios en la política económica que supusieron el inicio del abandono de la autarquía, debido al fin del bloqueo diplomáti- co, el aumento de las protestas sociales por la inflación y el peligro de bancarrota por la falta de divisas con las que financiar el déficit comercial.
A partir de 1956 entraron en el gobierno una serie de ministros provenientes del Opus Dei: los tecnócratas (Ullastres, López Rodó…), que promovieron una mayor integración en la economía internacional y realizaron el Plan de Estabilización, cuyos objetivos eran: abandonar la autarquía, reinsertar la economía en el mercado interna-
Página | 56 cional y modernizar la economía nacional. Para ello se tomaron diversas medidas como
la devaluación de la peseta (para favorecer las exportaciones), la limitación del gasto público, el aumento de los impuestos indirectos, las facilidades a las inversiones ex- tranjeras, etc.
El Plan de Estabilización de 1959 resultó un éxito en algunos aspectos, pues redujo la inflación y alejó el peligro de la bancarrota, aunque también tuvo consecuen- cias negativas como el aumento del desempleo y la disminución del poder adquisitivo de los trabajadores, sentando las bases del desarrollo económico de la década de los sesenta.
En la década de los cuarenta, la oposición a la dictadura fue muy escasa, li- mitándose a algunos núcleos de guerrilleros en zonas montañosas y rurales, pero prontamente sofocados por el ejército. Esta guerrilla estaba formada por socialistas, anarquistas y comunistas, pero nunca pudo disfrutar de apoyos populares. En lo que respecta a la oposición del exterior, las actuaciones del gobierno republicano en el exilio fueron poco efectivas, pues carecía de representatividad y de apoyos sociales por la división de los partidos que lo formaban. Un grupo que intentó una cierta oposi- ción fue el de los monárquicos, pero al promulgarse la Ley de Sucesión, Juan de Borbón desistió de enfrentarse abiertamente a Franco y negoció la presencia de su hijo en Es- paña para completar su educación. A partir de los años cincuenta, se inicia una lenta reorganización de la oposición política y sindical en el interior, caracterizada por su descoordinación y por manifestarse a través de las organizaciones franquistas: el SEU y los sindicatos verticales, y buena muestra de ello fueron las huelgas obreras de 1951 y los conflictos en las universidades de 1956.
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