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RESOURCES OF THE MANAGER

In document Religious Program Specialist 1 & C (Page 37-41)

MANAGEMENT OF THE OFFICE OF THE CHAPLAIN

RESOURCES OF THE MANAGER

La influencia que ejerce la facultad de la memoria en nuestra actividad mental durante toda nuestra vida es incuestionablemente clara. Este don de Dios administra y dirige todos los asuntos pertenecientes a la mente. Si la mente no tuviera la capacidad de retener pensamientos, nuestra actividad mental sería infructuosa, se cortaría nuestra relación con los acontecimientos pasados y el alcance de nuestro conocimiento se limitaría al aquí y ahora.

El propósito del que escribe no es entrar en descripciones científicas de la memoria, ya que éste es un tema importante en el estudio de la psicología y, además, un capítulo posterior tratará de la memoria y de cómo fortalecerla. El objetivo es, más bien, hacer ver a los padres el daño que puede producirse al sobrecargar la memoria de un niño.

Todo niño sano está dotado naturalmente con una memoria fuerte, pero debe entenderse que este poder, al igual que muchas otras capacidades y características, puede ser fuerte, mediano o débil en personas diferentes. Si los educadores del niño están familiarizados con la mejor manera de tratar este poder interior y si guardan moderación al usarlo, el niño se beneficiará; si, por el contrario, su enfoque es torpe y pueril, resultará un inmenso daño para el niño. El hombre puede considerarse como una "mina rica en piedras preciosas", incluyendo la memoria; para utilizar de la mejor manera esa riqueza, necesita inteligencia, agudeza mental y sobre todo práctica.

La memoria normalmente es muy eficiente durante los años de niñez: todo lo que el niño ve y escucha se graba, a menudo, por repetición, lo que es más importante que cualquier cosa para la retentiva. Sin embargo, los educadores se inclinan por explotar este divino don, y muchas madres y padres, por diferentes razones añaden su carga a ese caballo, desconociendo aparentemente que llegará el momento en que el caballo caerá y el jinete se encontrará a medio camino en una situación desesperada. Es, por lo tanto, esencial que los educadores presten atención a ciertos aspectos:

l.-Una memoria puede ser buena o mala. Aquellos que no poseen buena memoria son incapaces de comprender, retener y asociar fácilmente, y no pueden aprender a recordar un tema con tanta prontitud como aquellos que tienen buena memoria. Por lo tanto, no es razonable esperar lo mismo de dos niños cuando uno posee una memoria débil y el otro una memoria buena; no pueden tratarse de la misma manera. La falta de atención a este principio ha llevado a muchos padres a disminuir y a azorar a sus hijos enfrente de sus compañeros.

2.-Los niños débiles y de mala salud, que tienen defectos en su sistema nervioso o que sufren de trastornos digestivos o de secreción glandular anormal, generalmente no tienen buena memoria. En lugar de obligar a tales niños a memorizar lecciones y dominar los diferentes cursos académicos, a fin de no retrasarse con respecto a sus amigos y compañeros, los padres deberían buscar el remedio para su enfermedad y tratar a sus

hijos de esas incapacidades físicas con paciencia y compasión, ya que, eliminando la causa, desaparecerá también el efecto.

3.-Prescindiendo del tipo de memoria que tengan los niños, buena o mala, recargar esa facultad es dañino. No debería forzarse a los niños a memorizar poemas o aprender cosas incomprensibles. El memorizar trozos y poemas puede ser beneficioso, si se utilizan en la vida diaria o si son esenciales para fortalecer la memoria. De otro modo, aprender de memoria cosas que son innecesarias, que no pueden ser aplicadas a la práctica y que, por lo tanto, a la larga serán olvidadas sólo puede causar dificultades. En resumen, es evidente que también en este caso debemos atenemos a la moderación.

La fatiga

El efecto de la fatiga en los niños ha sido por largo tiempo un tema focal de investigación: los psicólogos en general y los psicólogos infantiles en particular con la ayuda de fisiólogos, han efectuado extensos estudios sobre el tema. He aquí un resumen de los aspectos más importantes:

l.-El agotamiento es de dos tipos:

a) la fatiga superficial y temporaria que se disipa con un poco de descanso, restaurándose la energía consumida;

b) fatiga profunda y prolongada que causa agotamiento mental y físico y que requiere no sólo descanso y relajación, a fin de recuperarse, sino medidas más efectivas, tales como un largo periodo de recreación, un cambio de clima y tratamiento médico.

2.-Las causas de la fatiga no son las mismas para todos. Es decir, las personas no son igualmente afectadas por actividades físicas y mentales similares, ni se cansan en un mismo grado a consecuencia de ellas. La estructura del cuerpo, la condición mental y los hábitos personales ejercen gran influencia en el grado de agotamiento que se sienta. Si una persona se acostumbra a hacer una tarea y disfruta haciéndola, y vence los obstáculos desagradables mediante su determinación de lograr una meta, sentirá fatiga mucho después que alguien que carezca de estas características.

3.-Por "agotamiento" se quiere señalar que una persona es afectada por una condición tal que no puede reponer sus energías por otro medio que no sea el sueño y el descanso. Ciertos tipos de fatiga física y mental no afectan a todos y pueden ser eliminados por otros medios también. Las personas que sufren de histeria, por ejemplo, se sienten cansadas sin trabajar o gastar energías, y este tipo de cansancio se elimina mediante el poder de la sugestión y el razonamiento.

4.-En opinión de los fisiólogos, el agotamiento real consiste en lo siguiente: una deficiencia de elementos corporales esenciales y la producción de venenos en el cuerpo al realizar un trabajo.

5.-Cuando se realizan tareas físicas, los órganos del cuerpo (incluso el cerebro, que es el punto central del sistema nervioso) se fatigan; el trabajo mental también cansa el cuerpo. En consecuencia, uno no puede decir que la gimnasia, la esgrima, la natación, el montañismo y los deportes similares sean formas de relajación después de un trabajo mental. Tales deportes intensifican el agotamiento corporal producido al momento del trabajo mental. Nada que no sea descanso completo y sueño profundo eliminará este agotamiento. Pero incluso si no nos ocupamos en ningún trabajo especial durante el día, al llegar la noche, es cierto que necesitamos descanso y sueño. Ernst Neumann, erudito alemán del siglo XIX que fue un pionero en la pedagogía experimental, creía que la gimnasia y los ejercicios físicos cansan y agotan el cerebro de un niño tanto como el trabajo mental; asimismo, investigaciones más recientes han demostrado que el agotamiento causado por la resolución de problemas matemáticos es comparable a aquel causado por el ejercicio físico.

6.-Los niños pequeños se cansan rápidamente, tanto física como mentalmente; un signo distintivo de su fatiga es el insomnio, que es el enemigo terrible de los niños, pues les priva del descanso y les impide resarcirse de energías.

7.-La fatiga severa produce en los niños muchos y complicados efectos. Los siguientes son algunos de ellos: se acorta la duración de la atención; se debilita la comprensión; la memoria deja casi de funcionar; se produce distracción; disminuye la rapidez y la agudeza del proceso del pensamiento; el estado de felicidad, el buen humor y la alegría se transforman en tristeza, melancolía y angustia; los niños excesivamente cansados no estudian tan bien como otros niños; sus músculos pierden fortaleza y sus movimientos corporales se descordinan; a menudo cometen faltas al leer y escribir; no reaccionan normalmente a los factores externos; sus pensamientos no son muy profundos o intensos; su capacidad creativa disminuye. Un niño cansado es muy nervioso, irritable y fácilmente se enoja; siempre está enfadado; en la clase no es capaz de pensar claramente; su mente y cerebro son altamente irritables y esto le causa insomnio. No tiene paciencia en labores que requieren concentración ni para desempeñarse con orden y disciplina; es descuidado en todo; a menudo está pálido y su circulación sanguínea no es normal; reacciona anormalmente a incidentes naturales y cambios ambientales; su cuerpo tiene poca resistencia a las neurosis, debilidades del sistema nervioso y condiciones que tienen que ver con ellas, y es siempre susceptible de contraer diferentes enfermedades.

Se han establecido principios científicos para evaluar el nivel de agotamiento físico y mental en los niños. Por consiguiente, los eruditos han podido hacer sugerencias a los maestros de escuela respecto de la preparación de programas, de métodos de enseñanza y de cómo aprovechar al máximo el tiempo del niño. Seguir discutiendo este asunto está fuera del tema de nuestra presentación, pero es necesario mencionar algunos aspectos a los padres y especialmente a las madres. Ellos tienen que ver con la vida familiar, y se refieren a evitar el agotamiento en los niños. Observando las recomendaciones siguientes que han sido dadas por los expertos, en la medida que sea posible, los padres pueden proteger a sus hijos de un gran peligro:

l.-Cuando los niños llegan a casa para almorzar y tienen que volver inmediatamente a la escuela, están cansados. El trabajo mental y la actividad física (desde la mañana hasta el mediodía) han debilitado las facultades mentales y físicas de los niños. Por lo tanto, deberían abstenerse de jugar, ejercitarse y hacer tareas durante este breve intervalo. Asimismo, deberían dormir una siesta o tenderse silenciosamente, sin moverse, durante algunos minutos, a fin de que el cuerpo pueda refrescarse lo máximo posible después de media jornada de trabajo y prepararse para el resto del día. Si el tiempo lo permite, deberían también pasar algunos minutos al aire libre, pero sin correr ni hacer actividad física.

2.-Cuando los niños vuelven a casa en la tarde, con toda probabilidad estén rendidos. No deberían comenzar a estudiar inmediatamente, ni ocuparse en actividades físicas intensas. Si hay labores domésticas que hacer, pueden ayudar primero en ellas y después, si es posible, pasar algún tiempo al aire libre para relajarse antes de comenzar a hacer sus tareas.

3.-Descansando a intervalos regulares en medio de los estudios, se reduce muy efectivamente la fatiga. Cuando los estudiantes están haciendo sus tareas deben tener esto presente y tomarse un recreo de 15 minutos después de 30 ó 45 minutos de trabajo.

4.-El mejor método mediante el cual todos, y especialmente los niños, puedan renovar su abastecimiento de energía es el sueño profundo y regular. Nada que no sea el sueño reduce el agotamiento.

Los padres, y especialmente las madres, deberían aprovechar al máximo esta oportunidad dada por Dios, para descansar y nunca reducir el sueño de sus hijos. Deben evitar salir con ellos de noche, práctica que es muy común en todos los niveles de la sociedad. No sólo puede esto tener efectos morales dañinos (un tema que requiere discusión separada) sino que también perjudica la salud de los niños.

Se han hecho innumerables estudios referentes al sueño y su efecto vigorizante en los niños. Se les recomienda a las madres que:

l.-Deberían habituar a los niños pequeños a dormir a veces sobre su lado derecho y a veces de espalda, a fin de que, no se interfiera el funcionamiento del corazón y otras partes del cuerpo no sufran presión indebida.

2.-No deberían servir a los niños comidas pesadas antes de ponerlos a dormir, ya que el alimento que no es digerido fácilmente les entorpece el sueño.

3.-Debería evitarse el uso excesivo de bebidas como café, té cargado y otros estimulantes que en general son dañinos para la salud de los niños.

4.-Deberían preocuparse de asear y ventilar las piezas y camas de los niños todos los días y deberían airear los colchones y exponerlos a la luz solar frecuentemente. Deberían eliminarse los insectos en las piezas de los niños mediante higiene.

La tabla siguiente da una indicación general de cuánto sueño requieren los niños: Edad Número de horas por

cada 24 horas Lactantes hasta 4 años 16 4-7 años 13 8-12 años 12 12-15 años 8-9

En general, los niños sanos pueden arreglárselas con menos sueño que los niños que están débiles o muestran tendencia nerviosa. Pero si los padres ponen en práctica estos consejos que han sido cuidadosamente investigados por especialistas, se producirá una disminución significativa en el número de los niños nerviosos.

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