Multicolor Fluorescent and Permeation-Selective Microbeads Enable Simultaneous Sensing of pH, Oxygen, and Temperature
6.2. Sensor Composition
6.5.8. Response Functions of Triple Sensor TS-
Las obras de Manuel Vázquez Montalbán tienen como fondo de la acción novelística su ciudad natal, Barcelona, una de las ciudades españolas más problemáticas de esta época por los elevados índices de criminalidad, la mayor parte de ellos cometidos a causa de la agitación política, las muchas oposiciones entre la clase del proletariado y de la burguesía, el anonimato urbano, la corrupción materialista y la resistencia a la integración multicultural. Barcelona fue la ciudad más desarrollada durante la transición española y al mismo tiempo la más oprimida durante la dictadura de Franco.
Las cuatro novelas de la serie Carvalho que tienen como marco común la época de la transición española transitan de un ámbito posfranquista (1975-1982) hasta la entrada de un ambiente democrático en España. En el contexto histórico de estos años España se enfrenta a cambios radicales en muchos ámbitos, como el modelo de economía, político, ideológico y el de la sociedad.
En el proceso de la transición democrática, Barcelona, ciudad hedonista y alocada, se convirtió en un foco de recepción de inmigrantes debido a Desarrollismo que “se caracterizó por la construcción masiva de viviendas con participación de capital privado y la aplicación
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de un modelo urbanístico nuevo y característico de la época como es el polígono” (Meritxell Benedí Altés, Laia Herrera Pujol, Marc Lecha Adan, 2001 : 5). Por tanto, desencadenó enfrentamientos ideológicos claros y constantes. Así pues esta ciudad constituye un espacio implícito para demostrar una España multicultural.
Pues no lo diga en broma. Hay negros. Guineanos y de otras partes. Lo que no se puede controlar ya es el lío de los realquilados. Hay viviendas pensadas para cuatro personas y muy justitas, en las que están viviendo diez. Dicen que es para pagar los plazos, pero también por dejadez. Donde caben cinco, caben veinte. Adelante, y no es manera. Ahora tengo una carpeta llena de anónimos sobre realquilados chilenos y argentinos que no tienen los papeles en regla. ¿De dónde ha salido toda esa gente? (Los mares, p. 128)
Según el diálogo entre Carvalho y Vila en Los mares, podemos saber que la Barcelona de aquella época estaba llena de inmigrantes y extranjeros indocumentados.
Junto a la garita donde vendían los tickets para las golondrinas, yacía una desastrada y sucia muchacha con niño mamante y semidormido. Un cartón a su lado contaba la historia de un marido canceroso y de una situación de extrema necesidad que exigía la limosna del paseante. Pedigüeños, parados, seguidores del Niño Jesús y de la santísima madre que los parió. La ciudad parecía inundada de fugitivos de todo y de todos. (88)
También en Asesinato la descripción del autor nos hace imaginar que Barcelona era una ciudad muy desordenada que perdió el control por abusar de la libertad.
La calle de la Cera ancha se bifurcaba en la de la Botella y de la Cera estrecha, donde el cine Padró había dejado de ser cine de viejos, gitanos y niños campaneros para convertirse en Filmoteca. Quién te ha visto y quién te ve, barrio del Padró repoblado de inmigración cosmopolita, guineanos, chilenos, uruguayos, muchachos y muchachas en flor y marihuana ensayando relaciones postmatrimoniales, prematrimoniales,
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antimatrimoniales, librerías contraculturales donde el nazi de Hermann Hesse coexistía [...]. (Asesinato, p. 39)
En las descripciones de Barcelona, Vázquez Montalbán suele usar los nombres reales de los lugares y los acontecimientos históricos para dar verosimilitud a su obra. Especialmente, en Los mares, la ubicación de los trabajos y de las residencias de los personajes se describe con todo detalle. Sobre ello Dennis Porter (1981: 189) asegura lo siguiente: “In its broadest sense, then, the landscape which is represented as the backdrop to crime in a detective novel is as ideologically significant as stylistic level and the type of hero”.
Si dividiésemos Barcelona en cuatro zonas serían el Este, el Oeste, el Sur y el Norte, Sant Andreu está en el Norte de Barcelona, San Magín en el Sur, Ciutat Vella en el Este, Sarrià-Sant Gervasi en el medio del Oeste y Sant Cugat en el extremo del Oeste.
En esta obra los personajes de la clase alta viven en Sarrià-Sant Gervasi y los de la clase baja viven en San Magín (espacio virtual en la obra), Trinitat, Hospitalet, Ciutat Vella y San Cugat, que están situadas en las afueras de Barcelona. Por lo tanto, si nos fijamos en la ubicación residencial de los personajes, podemos saber que los lugares donde viven están
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distinguidos por su clase social. Como se mencionan muchos nombres reales de sitios y de calles, también podemos comprobar fácilmente dónde se ubican estos entramados de ficción que reflejan la realidad.
La casa de Stuart Pedrell pertenece a la burguesía y está ubicada en Putxet, zona de Sarrià-Sant Gervasi. La casa del marqués de Munt está en esta zona que se llama Tres Torres y las oficinas de Viladecans y Pedrell están situadas en esta zona. El chalet de la amante de Pedrell y los restaurantes lujosos están en Sarrià. Todos estos lugares se sitúan en el centro de Barcelona, que es el espacio más desarrollado y más caro de la ciudad. Por lo tanto, esta zona simboliza el poder como una marca de clase dominante.
Los personajes de la clase baja viven en las afueras de Barcelona. La oficina del detective privado Carvalho está en la zona más alejada del centro de la capital catalana y los restaurantes baratos como Tunél y Casa Leopoldo a donde suele ir Carvalho, el estudio del pintor profesional Artimbau, el piso de Charo que es la amante de Carvalho, el bar al que suele ir Bromuro, que es limpiador de zapatos, etc. están situados en Ciutat Vella, situada al extremo este de Barcelona. Sergio Beser, amigo de Carvalho, vive en Sant Cugat, que está en el noroeste de Barcelona.
Podemos cenar esta noche con Beser, mi amigo, en su piso de San Cugat. (Los mares, p. 91)
Para dar verosimilitud a la obra, Vázquez Montalbán emplea muchos nombres reales, excepto el nombre de “San Magín” que es la zona más importante de esta obra. Sobre el nombre de San Magín, Mario Santana (2000: 543) escribe lo siguiente: “Significantly, the only exception to this rule appears to be San Magín, the one neighborhood in the novel to bear an imaginary name, and obviously so (magín being rooted in the Latin imago). It has been noted that San Magín can easily be seen as a fictional image of real life urban areas like Bellvitge an La Pau9”.
9 San Mag ín, que es e l espacio virtual que está ubicado en el barrio de Hospitalet, se considera
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En Los mares esta zona marginal de Barcelona está descrita como una zona pobre:
San Magín fue mayoritariamente poblado por proletariado inmigrante. El alcantarillado no quedó totalmente instalado hasta cinco años después del funcionamiento del barrio. Falta total de servicios asistenciales. (Los
mares, p. 107)
Pero no era un logro del progreso, sino todo lo contrario. Los habitantes de San Magín no podían autodestruirse hasta que no pagaran todas las letras que debían para comprar su agujero en aquella ciudad nueva para una vida nueva. (137)
Antonio Porqueres, nombre que usaba Stuart Pedrell como seudónimo, trabajaba y vivía en esta zona. Ana Briongos, que era la amante de Antonio Porqueres, y su familia, también viven aquí, asimismo, el cadáver de Pedrell se descubrió en Trinitat, que está cerca de San Magín.
Según la ubicación de la residencia de los personajes, como se oberva, podemos saber más o menos a qué clase social pertenecen. Pero hay una cosa curiosa y es que la casa de Carvalho está ubicada en Vallvidrera, que está al margen de Sarrià-Sant Gervasi. Por lo menos, su casa está en la colina marginal donde viven los ricos. Conocemos la ubicación de Vallvidrera observando el diálogo entre el taxista y Carvalho:
-Ahora el que más disfruta soy yo. Porque hay una paz allí arriba, una paz. Me cogen ganas de meterme a fraile. Y qué preciosa es la montaña. Parece cosa de magia. Aquellas piedras cómo se aguantan. Y durante
Está usted entrando en San Magín. Procla maban los cie los y añadían: Una ciudad nueva para una nueva vida. La ciudad satélite de San Magín fue inaugurada por Su Excelencia el Jefe del Estado el 24 de junio de 1966. Constaba en una lápida centrada sobre el obelisco que entorpecía
la desembocadura de la urbanizac ión de doce man zanas iguales, diríase que colocadas por el prodig io de una g rúa o mnipotente. (Los mares, p.111)
La fecha de l 24 de junio de 1966, que está escrita en el carte l, es la fecha en que, histórica mente, Franco declaró la construcción del barrio de La Pau.
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siglos, oiga, durante siglos. Antes de que naciese mi abuelo y el abuelo de mi abuelo.
-Y el abuelo del abuelo de su abuelo.
-La naturaleza nos enseña cada cosa. En cambio, mire, mire alrededor. Mierda. Mierda pura. ¡Si supiéramos lo que respiramos! A veces cojo alguna carrera al Tibidabo y desde Vallvidrera, madre, la mierda flotante que se ve en esta ciudad.
-Yo vivo en Vallvidrera. -Choque.
Le tendió una mano mientras controlaba el volante con la otra.
-Eso es inteligencia. A usted también le van las alturas. Como a mí. (61)
Carvalho vive en el barrio de Vallvidrera, una zona alejada del centro de Barcelona, y su despacho está en el barrio chino. Geográficamente, Vallvidrera se ubica en una posición alta de la ciudad, a diferencia de las Ramblas que se encuentran en el centro urbano. Nuestro protagonista frecuenta habitualmente el mítico barrio barce lonés por su trabajo o para quedar con sus amigos. Para investigar cada caso, el detective privado recorre casi todos los lugares de Barcelona así que la dimensión vertical es bastante notoria.
Vallvidrera está a la altura de Sarrià-Sant Gervasi, así que desde allí se puede ver toda la zona de los adinerados. Carvalho, desde la clase media baja, puede mirar por encima de la clase alta, lo que puede implicar que la observación del detective sea superior a la de los demás en una clara señal técnica de la narrativa de Vázquez Montalbán para dar fiabilidad al papel de Carvalho como detective.
De las cuatro novelas seleccionadas, Los mares es la única que presenta la trama argumental en toda Cataluña. En La soledad, excepto las escenas de la visita a los Estados Unidos donde había conocido a Jaumá, la historia transcurre, concretamente, en Barcelona. Vázquez Montabán conocía bien la capital de Cataluña, hecho que propició la elección de esta ciudad como fondo espacial en sus primeras novelas, aunque en sus obras posteriores presentará una gran diversidad espacial, dado que su protagonista realizará constantes viajes al extranjero.
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Según Stewart King (2013: 31), “la Transición también significó un cambio radical en el discurso identitario en España. Esto se ve oficialmente en el rechazo de la política monolingüe y monocultural franquista y, en cambio, el reconocimiento y la celebración de la diversidad cultural y lingüística del Estado español que se encuentran en la constitución de 1978”. La dictadura no permitía el separatismo, “Bajo el franquismo hasta los barrios se llamaban España” (Asesinato, p. 203). Cataluña ha sufrido mucho, el espacio de Barcelona en las novelas de Vázquez Montalbán muestra con fuerza la identidad y la cultura catalanas en la época postfranquista con solo su presencia.
Los personajes muestran su orgullo de ser catalanes. Como dice en El pianista (1985), otra novela de Vázquez Montalbán, “bajo el franquismo Cataluña es, pues, poco más que un país conquistado por otro” (Stewart King, 2013: 36). Exalta, por tanto, esta pasión enardecida hacia su tierra atribuyéndole el rango de país independiente.
En La soledad, este catalanismo exacerbado se observa a través de la descripción del piso de Alemany, el contable de la familia de Jaumá:
Ya desde el recibidor, el piso de Alemany era una declaración de principios. Sobre una bandera catalana, las fotos enmarcadas de Macià, Companys y Tarradellas, los tres presidentes de la Generalitat de Catalunya en el siglo XX. (La soledad, p. 150)
Además, en estas series podemos encontrar frecuentemente que los personajes catalanes hablan en catalán mientras conversan con Carvalho, aunque la mayor parte de la conversación se realiza en castellano. Tras el franquismo fue primordial en España reconocer las identidades culturales, en este caso, el catalanismo. Si atendemos a las conversaciones entre los personajes, por un lado, los que pertenecen a la denominada clase baja, normalmente hablan en castellano. Por otro lado, los de clase alta hablan en calatán y muestran su respeto y admiración profunda hacia Cataluña.
La población inmigrante se queja mucho de la situación actual que atraviesan tanto ellos mismos como el país, por lo que expresan una cierta nostalgia de la dictadura, pero, contradictoriamente, también desean involucrarse en la sociedad catalana. Michael Eaude
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(2011: 28) explica sobre esta situación de entonces de siguiente manera: “La prohibición del catalán fue vivida también como un agravio por los no catalanohablantes. Esta unidad fue precursora de la unidad en la lucha que se fraguaría en las fábricas y las asociaciones de vecinos de toda Barcelona durante los años sesenta y setenta, cuando las comunidades de inmigrantes hicieron suyas las reivindicaciones de los derechos nacionales de Cataluña, imprimiendo dinamismo al movimiento para derrocar la dictadura”. Alemany, que es muy catalán, expresa su queja del centralismo :
En el centro solo saben robar a todos los demás y después de la guerra querían convertirnos en un pueblo de pastores y agricultores, como Churchill con Alemania. [...] ¿Qué ha hecho sino apuntalar la dictadura que ha hundido a Catalunya? (La soledad, p. 154)
Aunque ha vivido toda su vida en Barcelona, el detective Carvalho se niega a ser catalán, una situación que ya vivió el propio Manuel Vázquez Montalbán, por lo que resulta evidente el reflejo del escritor en el personaje Carvalho, lo que nos permite poder comparar la situación de ambos. Manuel Vázquez Montalbán tiene una madre murciana y un padre gallego. Sus padres eran trabajadores emigrados a Cataluña. Su lengua materna es el castellano, no el catalán. Al igual que el autor, su protagonista Carvalho tiene un padre gallego. Sin embargo, el autor, Manuel Vázquez Montalbán, nació en Barcelona y es catalán mientras que su protagonista no es catalán. Como dice el detective en La soledad: “Gallego de nacimiento, pero casi siempre he vivido en Barcelona” (1997: 10), por lo que no se considera de la región. En la novela citada Alemany le pregunta a Carvalho:
-[...] ¿Usted es catalán?
-No lo sé. Yo más bien diría que soy charnego. (155)
Por lo tanto, el autor sitúa a su detective en una situación de cierto extrañamiento hacia Barcelona. Por no ser catalán, desde el punto de vista de Carvalho, se pueden observar los casos y sus descripciones más objetivamente y ponerse en la piel de los inmigrantes. Sin embargo, al haber vivido siempre en Barcelona, las críticas que realiza son inofensivas, lanzadas siempre desde el cariño e intimidad inocente que le guarda a la ciudad. Según dice Kari Berglund (2011), “las descripciones de Barcelona implican una comodidad de Carvalho,
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del narrador, y del lector, en Barcelona. Entonces, sugiere que Carvalho se considera parte de la sociedad barcelonesa”. Así que puede tener una mirada más detallada y más crítica manteniendo su posición neutral por negarse su identidad, pero manteniendo una mirada personal por ser un conocedor privilegiado de las calles.
En la conversación mantenida en un bar de Barcelona en Asesinato, Carvalho está hablando con el dueño sobre un tipo vino. Está buscando un vino concreto que no sea famoso y popular sino algo que sea diferente:
Suplicó Carvalho que le vendieran algún vino que no fuera Rioja o Valdepeñas, sin éxito, y al cuarto bar consiguió sostener una conversación de experto con un señor de Simancas partidario del Cigales.
-¿Y en Barcelona saben ustedes que existe el vino de Cigales? Pues mire, por aquí solo me lo piden los que son de Segovia para arriba. No es que sea mejor que el Rioja pero es otra cosa. Usted lo ha dicho, caballero, usted lo ha dicho. ¿Habéis oído? No es que sea mejor que el Rioja, pero otra cosa. Pues en León hay muy buenos vinos. En León no, coño, en El Bierzo. Es que este es separatista de El Bierzo. Yo soy donde soy, como tú y como este señor, que es de Barcelona, pues no son suyos los de Barcelona que digamos. Muy suyos.
- Una conversación arrancada.
- Hemos pasado del vino a las autonomías. Es curioso pero suele suceder. España será algún día una federación de denominaciones de origen. (Asesinato, p. 210)
Los personajes están discutiendo sobre los orígenes del vino, pero, de forma progresiva, el tema de este diálogo pasa a ser meramente político, como solía suceder en aquellos momentos. También Michael Eaude (2011: 27) lo opinaba : “Barcelona era una ciudad derrotada, culpable para los vencedores de tres pecados capitales: el anarquismo, el republicanismo, y el separatismo”.
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muy general en España. Hay reticencias a aceptar el reconocimiento de la diferencia o la catalanidad debido al centralismo de la época postfranquista y llegamos a conocer la crónica del desarrollo del descentralismo o el separatismo en España, tema que llega hasta hoy.