• No results found

CHAPTER III EFFECT OF FORAGE SOURCE ON DIGESTION AND RUMINAL

Experiment 2: Responses in ad libitum ruminal fill

Del caso dominicano vale la pena rescatar tres experiencias aleccionadoras que bien podrían orientar otros procesos en la región.

El Sistema de Planificación e Inversión Pública, en cuya definición y organización participan activamente los actores políticos de todas las escalas territoriales (local, provincial y nacional) y que por lo tanto supone un espacio de encuentro con alto potencial para la identificación y priorización de las inversiones públicas con enfoque territorial

El “momentum político” creado a inicios del 2009 por la denominada Cumbre de las Fuerzas Vivas en la cual una parte importante de la sociedad dominicana se pronunció a favor de avanzar rápidamente en la construcción de los marcos políticos, legales e instrumentales del ordenamiento territorial, como factor determinante para fortalecer la economía nacional frente a las amenazas de la crisis mundial. La vinculación entre ordenamiento territorial y desarrollo económico, pero sobre todo, su reconocimiento por un amplio grupos de actores sociales constituye una experiencia prometedora para la República Dominicana

De esta manera, trasluce la riqueza y diversidad de experiencias centroamericanas, las cuales deberían convertirse en insumo fundamental de una futura agenda regional de abordaje del tema de ordenamiento territorial.

V. Hacia una agenda regional de

investigación y promoción del

ordenamiento territorial

En las úlmas décadas Centroamérica y República Dominicana atravesaron por un cambio económico profundo y a la vez diferenciado. En los años recientes, cobraron fuerza nuevos factores de cambio como el turismo, la expansión del comercio internacional, la maquila agrícola, la inversión en infraestructura de transporte y comunicaciones, la urbanización y la migración que no solo enen un fuerte impacto en los espacios rurales y urbanos, sino que, sobre todo generan nuevas dinámicas territoriales. En la coyuntura regional actual, la seguridad alimentaria, la generación de empleo y el fomento de las economías locales, han surgido como temas de creciente interés y preocupación. En el contexto internacional han aparecido también importantes señales de inestabilidad que podrían presagiar cambios profundos y generar una mayor vulnerabilidad económica, social y ambiental para la región. Los impactos de la recesión económica mundial, son probablemente el mejor ejemplo de ello.

Este contexto redimensiona los retos para el desarrollo sostenible de Centroamérica y la República Dominicana y hace que cobren mayor relevancia los esfuerzos por facilitar el diálogo políco sobre aspectos fundamentales para el desarrollo, entre ellos el ordenamiento y la gesón territorial.

Una agenda de invesgación y promoción con ese propósito debe mantener una perspecva regional , pero apoyada fuertemente en los esfuerzos sustanvos que se realizan nacionalmente, de modo que reconozca diferencias nacionales al mismo empo que idenfique los patrones y las tendencias comunes de los fuertes vínculos que los países siguen manteniendo entre sí. En este punto Centroamérica y República Dominicana enfrentan un gran desao. Los enfoques y niveles del desarrollo del ordenamiento territorial son tan disímiles entre los países, que el esfuerzo por construir una agenda y una apuesta regional debe parr desde la base, es decir, reconociendo la diversidad de enfoques, aprendiendo de los éxitos y fracasos de los diversos modelos y previendo probablemente la adopción de principios comunes que orienten el diálogo y permitan ir avanzando hacia una visión supranacional sobre este importante tema.

En esta agenda regional debe prevalecer estratégicamente una perspecva territorial. Esta resulta imprescindible porque los procesos de cambio económico y social enen una clara – y a veces muy profunda – expresión territorial, con evidentes implicaciones para las polícas públicas sectoriales en las que más tradicionalmente se involucra el Estado. En efecto, la irrupción de nuevas acvidades como el turismo y los servicios de logísca en espacios tradicionalmente rurales, hacen necesario un enfoque más territorial de las polícas públicas dirigidas a esos espacios. Por otro lado, existen nuevas diferencias al interior de los países que los vuelven más heterogéneos a su interior.

Las migraciones campo – ciudad y las elevadas tasas de urbanización son muestra palpable de ello. Adicionalmente, algunos procesos territoriales cruzan las fronteras y pueden crear tendencias homogenizadoras en esos espacios transfronterizos, o por el contrario, pueden profundizar las brechas existentes a cada lado de las fronteras. Tal es el caso de la maquila agrícola y del turismo en el norte de Costa Rica que se beneficia de las brechas salariales y sociales entre este país y su vecina Nicaragua, y las relaciones “tensas pero funcionales” de la frontera Dominicana con la República de Hai. Lo anterior sin dejar de lado la importancia críca de avanzar en la gesón conjunta de algunos temas ambientales, tales como las cuencas hidrográficas supranacionales (río Lempa, río San Juan), los espacios marímo costeros (Golfo de Fonseca) o la construcción efecva del corredor biológico mesoamericano.

Bajo esta doble perspecva regional y territorial es posible avanzar en una agenda regional de invesgación, promoción e incidencia políca que permita dar cuenta de las diferentes trayectorias de cambio que han seguido los siete países, de los factores que incidieron en definir esas trayectorias parculares y de las dinámicas territoriales específicas que se han establecido o que se están estableciendo en la región. A parr de esto, es posible idenficar las bases de una estrategia centroamericana de ordenamiento territorial que posicione esta temáca en el centro de los debates integracionistas en la región.

A. Principios de una estrategia regional de

Related documents