Evolución de la economía negra de las drogas ilícitas
Tras la ratificación de la Convención de La Haya en 1912 a raíz de los tratados de paz firmados al término de la primera guerra mundial -los cuales incluían una disposición por la que los signatarios ratificaban automáticamente esa Convención- la producción y el uso indebido de drogas disminuyeron notablemente a nivel mundial en las décadas inmediatamente posteriores39.Al mismo tiempo, en varios países se empezaron a detectar señales de emergentes mercados negros de drogas ilícitas.
39 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, A Century of International Drug Control (2009). Disponible en
www.unodc.org/documents/data-and-analysis/Studies/100_Years_of_Drug_Control.pdf. 59 111 3% 7,1% - 50 100 150 200 OCDE No-OCDE N ú m er o de c o ns um id or es (m illo n es ) 0 0,02 0,04 0,06 0,08 Pr evalenc ia ent re la poblac ión de 15 a 6 4 años (por ce n taje) Consumidores (millones) Tasa de prevalencia (porcentaje)
166 61 1,6% 4,5% 0 8,0 6,0 4,0 2,0 0,0
IN FORM E M U NDI AL S O BRE LA S DROGAS 2012
Figura 8. Tendencias percibidas del consumo de drogas ilícitas comunicadas
por los Estados Miembros, 1992-2010
Fuente: Datos procedentes del cuestionario para los informes anuales de la UNODC.
Nota: Promedio de todas las tendencias del consumo de drogas ilícitas comunicadas (cannabis, opioides, cocaína, estimulantes de tipo anfetamínico, tranquilizantes y sedantes, alucinógenos, disolventes e inhalantes) ponderado respecto a la población de 15 a 64 años de edad.
Nota: Proporciones de transformación aplicadas a las tendencias del año sobre el que se informa en términos de prevalencia: disminución notable = 2; alguna disminución = 1; estable = 0; algún aumento = 1; aumento notable = 2. Si todos los países hubiesen comunicado “algún aumento”, la tendencia en un determinado año habría mostrado un aumento de 1; si todos los países hubiesen comunicado que no se registró “ningún cambio notable”, la curva de la tendencia habría permanecido en el mismo nivel.
El problema presentó un cariz especialmente agudo en los Estados Unidos: los grupos de la delincuencia organizada empezaron a participar en el tráfico ilícito de heroína procedente de China y Turquía hacia ese país. Los grupos de la delincuencia organizada estadounidense también contaban con vinculaciones internacionales. Por ejemplo, los grupos delictivos italianos con sede en los Estados Unidos estaban estrechamente involucrados en el tráfico de drogas, así como los grupos judíos vinculados a otros grupos que operaban tanto dentro del país como en el extranjero40. Además, la década de 1930 presenció los comienzos de la “Conexión francesa”, un sistema según el cual se adquiría opio en Turquía que luego se transformaba en heroína en laboratorios a cargo de corsos en Marsella (Francia) y se introducía de contrabando en los Estados Unidos. La Conexión francesa, que tuvo su máximo auge a fines de los años sesenta y principios de los setenta, proveyó la mayor parte de la heroína consumida en los Estados Unidos.
Preocupados por el aumento de las actividades de tráfico de drogas, los Estados respondieron con la aprobación de la Convención para la supresión del tráfico ilícito de drogas nocivas de 193641. Debido a la difícil situación política imperante en los últimos años del decenio de 1930 y al comienzo de la segunda guerra mundial, solo un limitado número de Estados firmó y ratificó la Convención, lo que hizo que su efecto fuera insignificante. Transcurrieron más de 50 años antes de que el tráfico ilícito de drogas se abordara de forma integral en la Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988.
Uno de los objetivos básicos de la Convención de 1988 era el desmantelamiento de los grandes cárteles de la droga que habían surgido en el decenio de 1980. La Convención incluía disposiciones encaminadas a alentar una mayor cooperación internacional, la tipificación del delito de tráfico ilícito de drogas, la extradición de los traficantes de drogas, la asistencia judicial recíproca, las entregas vigiladas, la cooperación en la lucha contra el tráfico ilícito por mar, la fiscalización de los precursores de drogas ilícitas, y un llamamiento a los países para combatir el blanqueo de dinero. Algunos años más tarde se desmantelaban en Colombia los mayores cárteles de la droga del mundo.
El desmantelamiento de los grandes cárteles de la cocaína dieron lugar a profundos cambios en el mercado de las drogas ilícitas. Surgió un gran número de pequeños grupos de traficantes de drogas, lo que a su vez redundó en una mayor competencia. Los precios de las drogas -en particular los de la cocaína- bajaron
40 Observatoire géopolitique des drogues, Atlas mondial des drogues (Paris, Presses Universitaires de France, 1996). 41 Sociedad de Naciones, Treaty Series, vol. CXCVIII, núm. 4648.
96 98 100 102 104 106 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 Indi ca dor de bas e: 1998 = 100
Países no miembros de la OCDE Países miembros de la OCDE
notablemente. Todo indica que los esfuerzos de prevención y tratamiento impidieron que aumentara el consumo de cocaína en los Estados Unidos a pesar del descenso de los precios.
Las ganancias derivadas de las drogas ilícitas disminuyeron. En valores constantes del dólar de los Estados Unidos en 2009, las ventas mundiales de cocaína se redujeron en casi la mitad entre 1995 y 2009, de 165.000 millones de dólares a 85.000 millones (margen de variación: 75.000 a 100.000 millones de
dólares)42. En 2003, el total de las ventas al por menor de todas las drogas ilícitas se estimó en
320.000 millones de dólares. La UNODC calcula que en 2009 las drogas representaron aproximadamente una quinta parte del producto del delito a nivel mundial.
No obstante, en términos relativos, los mercados de drogas ilícitas son mucho más prominentes en algunos países. Las estimaciones de la UNODC indican que el valor de las ventas de los comerciantes afganos
relacionadas con opiáceos representaron poco más del 60% del PIB del país en 200443. Si bien dicha
proporción disminuyó al 16% en 201144, esa cifra no deja de ser bastante considerable. Aunque las ventas
relacionadas con drogas generan las mayores ganancias en los países desarrollados, si estas se calculan en función del mayor tamaño de esas economías por lo general se sitúan apenas entre el 0,3% y el 0,7% del PIB45.
El funcionamiento de la economía de las drogas ilícitas
Como otros sectores de actividad en que existe intercambio de mercancías para obtener una ganancia, la economía de las drogas ilícitas se rige esencialmente por la ley de la oferta y la demanda, aunque la adicción y la prohibición influyen notablemente en la interacción de la oferta y la demanda de drogas ilícitas.
Figura 9. Presentación esquemática del impacto de la fiscalización de drogas en la producción
y el consumo de drogas
Fuente: UNODC.
Actualmente, de cada ocho personas que consumen drogas ilícitas una desarrollará una drogodependencia46. El comportamiento de los consumidores drogodependientes incide en la curva de la demanda haciéndola menos elástica a los precios. Contrariamente al comportamiento normal de los consumidores, en el que el precio determina en gran medida la demanda (a precios más altos, menos consumo), a corto plazo las
42 Informe Mundial sobre las Drogas 2011, pág. ….
43 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y Afganistán, Dirección de Lucha contra los Estupefacientes,
Afghanistan: Opium Survey 2004 (noviembre de 2004).
44 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y Afganistán, Ministerio de Lucha contra los Estupefacientes,
Afghanistan: Opium Survey 2011 (diciembre de 2011).
45 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Estimating Illicit Financial Flows Resulting from Drug Trafficking
and Other Transnational Organized Crimes: Research Report (Viena, octubre de 2011).
46 Existen unos 27 millones de consumidores “problemáticos” de drogas de un total anual de 210 millones de consumidores de
drogas (véase Informe Mundial sobre las Drogas 2011).
Consumo/producción
Pr
ec
io
Potential demand for drugs (licit market) Potential supply of drugs (licit market) Current demand (w ith drug control) Current supply (w ith drug control)
Equilibrio (mercado lícito) Equilibrio
(con fiscalización de drogas)
Oferta potencial de drogas (mercado lícito) Oferta actual (con fiscalización de drogas) Demanda potencial de drogas (mercado lícito)
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personas dependientes de las drogas ilícitas no se dejan disuadir por las alzas de precios. A más largo plazo, sin embargo, el consumo global disminuirá si los precios registran un aumento notable, puesto que los consumidores dependientes enfrentarán crecientes dificultades para financiar su drogodependencia. Inversamente, los consumidores dependientes posiblemente incrementarán su consumo una vez que los precios vuelvan a bajar. Los que consumen drogas con fines recreativos tienden a reaccionar más rápidamente frente a las fluctuaciones de los precios, tal como sucede en general con el consumo de productos lícitos. Aunque el grupo de consumidores con fines recreativos (no dependientes) es mucho más numeroso, representa una pequeña proporción de las ventas totales47.
El sistema de fiscalización de drogas incide tanto en la oferta como en la demanda (véase la figura 9). La prohibición de la producción y el tráfico tiende a desplazar la curva de la demanda hacia la izquierda, lo que significa que un menor número de productores y traficantes estará dispuesto a correr el riesgo que supone la oferta de drogas a cualquier precio de mercado. La intensidad de ese desplazamiento depende no solo de que se promulgue una ley, sino también de que esta se aplique. Paralelamente, la fiscalización de drogas también tiende a desplazar la curva de la demanda hacia la izquierda, lo que entraña una reducción del consumo global de drogas. Menos personas estarán dispuestas a consumir drogas si ello supone una violación de la ley y el riesgo de posibles sanciones, sea cual fuere el precio de la droga. Tales desplazamientos de la demanda hacia la izquierda también pueden lograrse, o intensificarse, mediante la adopción de políticas de reducción de la demanda basadas en la prevención y el tratamiento del consumo de drogas. Al mismo tiempo, la aplicación de la ley también puede alentar a los consumidores de drogas ilícitas a iniciar y continuar un tratamiento. De modo similar, en lo que respecta a la oferta, las medidas socioeconómicas pueden amplificar el efecto de la fiscalización de drogas.
Una consecuencia fundamental del sistema de fiscalización de drogas, en particular de las intervenciones de fiscalización de la oferta, es el aumento y el mantenimiento de un nivel elevado de precios por encima del equilibrio que se hubiese alcanzado en un mercado lícito. Es por ello que la cocaína y la heroína se venden al por menor a un precio que es muy superior a su peso en oro, mientras que su precio potencial en el mercado lícito sería similar al del café48. Esto conduce, en primer lugar, a una reducción de la iniciación al consumo de drogas. En segundo lugar, muchos estudios empíricos muestran que los consumidores de drogas problemáticos responden a los aumentos de los precios ajustados en función de la pureza del producto con una disminución de los niveles de consumo. Además, se ha demostrado que las perturbaciones de la oferta generadas por las intervenciones destinadas a fiscalizarla producen reducciones sustanciales y a veces duraderas de la disponibilidad, la pureza, el consumo y el efecto adverso de las drogas en los países consumidores49.