5.5. Comparison with multi-view face recognition using a deep convolutional neural network
5.5.2. Results and comparison
Mi querido Hermano:
Sí habéis estado atento a las ceremonias de vuestra recepción, a los relatos que os han sido hechos y a las decoraciones de la Logia, habréis podido advertir cosas completamente nuevas que quizá parecen contradecirse. No obstante, estas contradicciones no son más que aparentes, estaréis de acuerdo con ello algún día; están fundadas en la diversidad de objetos que la Orden os presenta en los tres grados fundamentales que habéis recibido y principalmente en este último, los cuales, a pesar de las relaciones existentes entre sí, son esencialmente distintos y diferentes; se relacionan en general y en particular, con la naturaleza universal y con el hombre moral, que están ligados el uno a la otra por el mismo centro que es el autor de uno y otra; es esto lo que se ha visto desde el primer paso que habéis dado en nuestras Logias; todos los símbolos, todos los emblemas, todas las alegorías que os han sido presentadas, han tenido este doble fin.
Estamos de acuerdo con vos en que esta mezcla hace vuestra tarea más penosa, pero nada se adquiere, en esta carrera, sin trabajo. Ya es haceros un gran servicio el enseñaros que es necesario no confundirlo todo y que debe separarse lo que debe ser distinto.
Solamente podemos daros las explicaciones relativas a vuestro grado; aprovechadlas y cumpliréis el deseo de la Logia, que me encarga de este cometido.
El Templo de Salomón en Jerusalén, es la base invariable de toda la Francmasonería; encontraréis la misma doctrina bajo diferentes formas, en todos los grados. Este edificio ha tenido siempre un rango distinguido entre las maravillas del mundo terrestre; meditad pues cuál fue su destino, los planos sobre los que se levantó, la mano que los trazó, la sabiduría de aquel que los hizo ejecutar, los extraños talentos de aquel que dirigió su construcción, sus dimensiones, sus divisiones, sus ornamentos, en fin, los grandes cambios que ha sufrido; puede ser que encontréis grandes relaciones con vos mismo,
también puede ser que encontréis grandes relaciones con la naturaleza entera y con su Autor.
Las Sagradas Escrituras os instruyen lo bastante sobre el extraño saber de nuestro Respetable Maestro Hiram Abif, de este sublime obrero que mereció ser el amigo íntimo del más sabio de los reyes, que a todos asombró por el conjunto de sus talentos y que será siempre célebre por sus éxitos; ellas callan la verdad sobre su muerte y sobre las circunstancias de las que se os ha hecho el relato; pero su silencio os fuerza a estudiar el emblema; y, sea esta historia verdadera o sea que se os presente como una ingeniosa alegoría, aún y así os ofrece, en lo moral y en lo físico, importantes verdades a descubrir, si tenéis el valor de ocuparos de ello.
El lúgubre aspecto que ha sorprendido vuestra mirada al entrar en la Logia, y el féretro situado en el centro del tapiz que representa el interior del Templo, se relacionan con las ceremonias de las que habéis sido objeto y que os recuerdan, al mismo tiempo, la muerte y el fin de todas las cosas elementales, después de su duración pasajera. Habéis entrado en Logia, como Compañero, acusado de ser cómplice de un gran crimen; mi querido Hermano, hechad un vistazo atento al hombre; mirad si está en su estado de primera naturaleza y osad decir, si podéis, que no ha sido culpable.
Habéis sido situado a Occidente, de espaldas a Oriente, triste imagen del hombre que ve venir su ocaso, sin preguntarse ni saber de dónde viene ni a dónde va. Este emblema ha sido mantenido en el curso de vuestros viajes misteriosos, durante los que el Venerable Maestro os ha exhortado a pensar en la muerte, puesto que estábais cerca de vuestra tumba; pensad en ello con provecho y no menospreciéis las advertencias de la naturaleza y de Aquel que vela por vos.
Se os ha mostrado la tumba que os esperaba y habéis visto los tristes restos de aquel que ha vivido. Esta tumba es el emblema de la materia universal, que debe de acabar tanto en su totalidad como en parte, y a la que un nuevo reino, más luminoso, debe suceder.
Como Aprendiz, subistéis tres peldaños de la escalera misteriosa; como Compañero cinco; como Maestro, acabáis de subir siete y habéis adquirido la edad distintiva de vuestro grado; pero, Hermano
mío, temed desde hoy el descender y alterar el número de perfección con que acabáis de ser decorado; esta escalera os ha puesto a la puerta del Templo. Os había sido cerrada, en vuestras primeras tentativas, pero hoy, la entrada os ha sido abierta, para enseñaros que un deseo puro, un ejercicio inteligente, un valor firme y perseverante llegan a disipar todo obstáculo.
Habéis dado tres pasos sobre la tumba, entre la escuadra y el compás, para ir a Oriente. Nacer, morir y volver a nacer para la Eternidad donde estará el verdadero Oriente, esa es nuestra suerte actual y nuestro destino; no será más que nuestro tercer paso el que decidirá si nuestro viaje era para la vida o para la muerte. Marchemos siempre en la Justicia, y nuestro último paso nos llevará a un puerto seguro. Se os ha hecho prestar un nuevo compromiso y renovar los antiguos. ¡Mi querido Hermano ! Contad a menudo con vos mismo, pensad a menudo en vuestros deberes y renovad, en el fondo de vuestro corazón, los compromisos que os ligan al Ser Supremo, con vuestros Hermanos y con vos mismo. Es el verdadero medio para cumplirlos y de tener siempre el alma en calma y tranquila.
Habéis recibido tres golpes mortales, y habéis sido derribado en la tumba. Estos tres golpes indican los peligros de las tres pasiones dominantes en el hombre y que le son más funestas; la envidia, que emponzoña toda felicidad y busca destruir la del prójimo; la avaricia, que nos hace a menudo injustos y casi siempre insensibles a las desgracias de los demás; y el orgullo que se molesta por todo y no perdona nada. Habéis estado como amortajado en la tumba, para enseñaros que el hombre entregado al vicio está como muerto en la sociedad, que gime por sus errores.
Habéis sido levantado de la tumba por el Venerable Maestro, ayudado por los Vigilantes, que habían sido vuestros guías; pero han hecho falta tres fuertes sacudidas para retiraros de ella. Se os ha enseñado con esto que, si el peor de los males es consumirse en la muerte del vicio, el hombre puede, con coraje, buena voluntad y la ayuda de buenos consejos, someter las pasiones que le dominan y adquirir una nueva vida; es entonces que llega a ser un verdadero Maestro, útil para la instrucción y para el ejemplo; es entonces que puede hacer uso de la plancha de trazar, ofreciendo planos seguros y luminosos a sus semejantes.
Esto os muestra también los peligros de la indolencia, la debilidad del Aprendiz y la del Compañero, puesto que ha sido necesaria toda la fuerza del Maestro para arrancaros de la tumba y devolveros a la vida. Esta es la nueva vida que el hombre más corrompido puede adquirir mediante firmes y constantes decisiones, que le devuelven a la virtud, que os ha sido indicada, mi querido Hermano, cuando el Venerable Maestro os ha exhumado de la tumba. Es para caracterizarla que se os han dado nuevos signos, palabras y toques. Entonces la Luz ha sucedido a las tinieblas, la Logia ha brillado con un nuevo resplandor y todos los Maestros, testigos de vuestros nuevos juramentos, se han apresurado a reconoceros como su Hermano.
Estas obligaciones deben seros suficientes, mi querido Hermano, para haceros saber que la Francmasonería no tiene otro fin que el de hacer a los hombres mejores y más útiles a sus semejantes.
Hasta aquí tenéis bastante como para haceros de ella, en general, y en vuestro nuevo grado en particular, una opinión que pueda dirigiros felizmente en la carrera que os queda por recorrer.
APENDICE III
INSTRUCCIÓN POR PREGUNTAS Y RESPUESTAS PARA