ORGANIC PRODUCTION IN PROTECTED AREAS OF THE UPPER
RESULTS AN DISCUSSIONS
La primera carta de Iola estaba fechada el 12 de mayo y señalaba el problema bastante bien. La menopausia en las mujeres generalmente crea un desequilibrio hormonal permanente, puesto que ya no se suministran los estrógenos y andrógenos que producen los ovarios. Los resultados son los clásicos “bochornos” ya que el cuerpo trata, mediante diversas reacciones, de ajustarse a esta falta de flujo hormonal.
Sin embargo, la corteza suprarrenal, localizada en cima de los riñones y la sección central de las glándulas suprarrenales, tiene la capacidad de producir hormonas sexuales. Generalmente esta producción se desvía para ayudar en la producción de cortisona pero, en mi opinión, con el cese de la producción de la hormona sexual por parte de los ovarios, la corteza suprarrenal debe recoger esta producción para mantener así el equilibrio hormonal. Esto explicaría por que algunas mujeres pasan a través de la menopausia, o a través de la operación de los ovarios, con pocos de los efectos usuales adjuntos. Sus cortezas suprarrenales respondieron adecuadamente. En solo un caso de menopausia he usado la técnica de dar marcha a tras a la menopausia y hacer que el paciente vuelva a su flujo menstrual normal. Fue un éxito, pero se hizo solamente a petición específica del paciente.
Con Iola Maher, primero hice contacto de mente a mente y revise su cuerpo físico. Encontré que los ovarios se habían vuelto más bien inactivos y me dieron la impresión de que la parte interna estaba empezando a atrofiarse. Había sobre actividad de la medula suprarrenal, o sea de la cubierta exterior de las glándulas suprarrenales que esta separada de la corteza, y estaba causando el exceso en la producción de adrenalina. La glándula pituitaria estaba comportándose erráticamente. Esta es la glándula maestra que dirige todo el sistema hormonal es un sistema de armonía y equilibrio, cada hormona debe ser usada para un propósito especifico o ser inhibido por una hormona igualmente poderosa pero opuesta. Debe recordarse que estas hormonas son poderosas sustancias químicas que causan cierta acción en el cuerpo.
Entonces procure obtener un equilibrio hormonal en el cuerpo de Iola. Puse mentalmente el dedo índice de la mano izquierda en su glándula pituitaria; mi dedo medio
en su glándula del hipotálamo, arriba y atrás de la pituitaria; mi dedo meñique en la glándula pineal; y mi dedo pulgar en la base del cerebro, debajo de las glándulas. Después mostré a la mente interior del paciente que había un desequilibrio hormonal revisando la corriente sanguínea con las puntas de los dedos de mi mano derecha para comprobar que la sangre se sentía caliente y “aromática” en lugar de tibia y neutral. Entonces, use la misma mano derecha para señalar a la mente interior los ovarios inactivos y conduje un alambre simbólico de energía desde los ovarios hasta el interior de las glándulas adrenales o suprarrenales, sus cortezas.
En ese momento empecé a pulsar un flujo rítmico de energía de los dedos de mi mano izquierda a las glándulas de la cabeza y les mande la idea de armonizarse y equilibrarse. Estas glándulas de la cabeza son las glándulas que gobiernan todo, por lo que les instruí para que produjeran todo lo necesario en cantidades adecuadas y en el momento oportuno, sin nada que sobrara o faltara. Después, con las puntas de los dedos de mi mano derecha, empecé a llenar de energía a la glándula tiroides, que esta envuelta alrededor de la tráquea, además de mandar energía a las cuatro pequeñas paratiroides encajadas en ella, pulsando la energía al unísono con mi mano izquierda, para armonizarlas y equilibrarlas.
Tan pronto como estuve satisfecho de que todo estaba en armonía, me dirigí a la glándula del timo, localizada frente al pecho. Esta gobierna el sistema de auto inmunización, así es que la equilibre y la puse en armonía con las otras glándulas. Luego, con mi mano derecha, me puse en contacto mentalmente con la Isletas de Langerhans en la superficie del páncreas. Estas producen insulina y regulan el contenido de glucosa en la sangre. Las armonice y equilibre de la misma manera. Luego me dirigí a las adrenales o suprarrenales mismas y las equilibre, como si estuvieran con los ovarios funcionando, normalmente, poniéndolas en armonía con el resto del sistema glandular. Fui entonces hacia los ovarios, los toque mentalmente con las puntas de los dedos de mi mano derecha, “seguí la pista” de los “alambre” arriba, a las cortezas adrenales, mientras tanto bombeaba energía dentro de ellos con la idea de que empezaran a producir hormonas sexuales. Esto lo repetí varias veces hasta que sentí que el mensaje estaba penetrando. Finalmente, me dirigí al hígado y a los riñones con mi mano derecha y les di instrucciones para liberarla de toxinas y elementos venenosos. En ese momento probé otra vez la corriente sanguínea con las puntas de los dedos y encontré que esta estaba normalmente tibia y del todo neutral.
Antes de terminar el tratamiento, di instrucciones a su mente interior para que iniciara, recibiera y ejecutara la secuencia anterior de armonizar y equilibrar tres veces al día, hasta que su sistema estuviera completamente ajustado y el flujo hormonal fuera adecuado. Luego, la bañe en un pesado flujo de color azul de energía vital para aliviar y calmar, y después la deje.
Esta conferencia presenta en forma extractada casi un curso completo de dirección hormonal y equilibrio glandular. Le servirá mucho estudiarla cuidadosamente. Aprenderá mucho.