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A.- SOBRE SU CARGO Y FUNCIONES EN EL BATALLON CONTRASUBVERSIVO 313 “LOS LAURELES” Y SUS DESPLAZAMIENTOS.

Refiere que su carrera en el ejército la inició en el mes de enero de 1985 cuando ingreso a la Escuela de Inteligencia del Ejército (EIE) donde estudio dos años, egresando a fines del mes de noviembre de 1987. La preparación recibida en la Escuela de Inteligencia estaba dirigida a la búsqueda de información.

En el año 1998 trabajo en la 31° División de Infantería de Huancayo un año para regresar a Lima al Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) donde estuvo un año.

      

43 Acusado de haber intervenido a los agraviados Samuel Ramos Diego y Jesús Licetti Mego el día 07 de mayo de  1990. Declaró en audiencia de fecha  28 de agosto de 2008 hasta la audiencia de fecha 02 de septiembre de 2008. 

Salió cambiado al Batallón Contrasubversivo 313° de Tingo María y en el año 1990.

Llego la última semana de enero, siendo sub oficial de tercera, y permaneció hasta Junio en que salió cambiado la primera semana de junio a la Gran Unidad de Tarapoto (Frente Huallaga) para trabajar en el G-dos, donde estuvo hasta septiembre de 1991, luego fue cambiado a Iquitos al G-dos hasta enero de 1992, regresando a Lima al Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE); posteriormente en el año 1993 fue cambiado al Hospital Militar Central donde estuvo en funciones de seguridad hasta 1994, en 1995 pidió su pase a disponibilidad por motivos familiares.

B.- SU LABOR EN EL BATALLON CONTRASUBVERSIVO 313 LOS LAURELES

Cuando estuvo en el Batallón Contrasubversivo 313, nunca ha interrogado a nadie y que su trabajo en el batallón consistía en la “verificación de los Reglamentos de los Oficiales” y su remisión al Cuartel General, tenía una oficina; los días domingos conversaba con la tropa buscando información porque no contaban con los medios para obtener información por otros medios. En su labor de obtención de información no revisaba los periódicos, no disponía de partida para comprarlos.

En el BCS 313 trabajaban dos los auxiliares de inteligencia, él con el seudónimo de “Chino” y otro con el seudónimo de “Negro”, este ultimo “era medio acholado, medio moreno”, mas bajo que él, de un metro sesentitrés de estatura, “era sacalagua y pelo ensortijado”.

El sobrenombre de “Negro” lo tenían en el batallón tres efectivos, y en la tropa cinco personas tenían el apelativo de “Chino”, asimismo había un Capitán y un Sub Oficial con este seudónimo, la palabra común allá era “Chino” o “Negro”, y cuando no se acordaban los seudónimos para llamarlos les decían “Chino” o “Negro” por las características físicas.

El trabajo del S-DOS del apodado “negro” era el mismo que suyo, ninguno practicaba interrogatorios.

C.- SOBRE LOS HECHO QUE SE LE INCRIMINAN SOBRE LA INTERVENCION Y PRESUNTA DESAPARICION DE RAMOS DIEGO Y LICETTI MEGO.-

Refiere que no ha tenido ninguna intervención en los hechos, ni conocimiento de la existencia de este proceso, enterándose sólo a consecuencia de la notificación de esta Sala el año 2008 para que se apersone al juicio, nunca antes se enteró que en la ciudad de Tingo María se había llevado a cabo un proceso judicial por delito de secuestro, ni nadie lo cito.

Desconoce porque el Comandante Rojas García habría informado que participo en la detención de estas personas. Ni siquiera cuando regreso al batallón le comentaron sobre la desaparición de Ramos Diego y Licetti Mego, ni reviso los periódicos porque no tenían recursos.

El día 07 de mayo de 1990 se encontraba de bienestar en la ciudad de Lima porque le tocaba ese servicio, ya que llegó al batallón a principio de enero y el bienestar se da cada tres meses.

Mientras estuvo en la ciudad de Lima “de bienestar” la paso en la casa de sus padres ayudándolos en el comercio de carnes. Desconoce porque, “siguiendo con lo declarado por Miguel Rojas García en su instructiva”, el Capitán Valdiviezo Ruiz habría referido (en un primer momento) que estuvo con el Sub Oficial de Inteligencia Máximo Augusto Camacllanqui cuando ciertamente él estuvo de vacaciones, y que en todo caso concluye que se ha equivocado su coacusado Miguel Rojas García porque lo que ha expresado lo hizo en base a la información que le entrega el furriel.

Refiere también que en el batallón 313 había una camioneta de doble tracción y de doble cabina de la cual los auxiliares no podían disponer; quien manejaba la camioneta era el chofer de servicio y a uno de ellos le decían “Chino”, éste era como de un metro sesenta y cinco, medio acholado.

No conoce a Julio Ignacio López Cortez, al sub oficial de seudónimo “Rodillo”, al Sub Oficial Juan Carlos Peña Guerrero, ni a Belinda Ruiz.

La última semana de abril salió de “bienestar” hasta la segunda semana o quincena del mes de Mayo de 1990, y en Junio salió cambiado a la Gran Unidad de Tarapoto.

“Bienestar” es el descanso laboral que les dan cada tres meses a los efectivos que trabajan en zonas de emergencia por el lapso de quince días como vacaciones para que se trasladen a su ciudad de origen, el trámite lo realiza el Capitán S-1 (Personal); el interesado en obtener este beneficio primero da cuenta a su superior inmediato, en su caso al capitán de inteligencia, y luego va al S-1 de personal con un documento, al ser aprobada la solicitud se entrega el original de la boleta de bienestar al interesado y la copia se queda en el archivo del Batallón. El bienestar se solicitaba con una semana de anticipación mientras se esperaba el avión Antonov que llegaba cada quince días los días miércoles, tiempo en el cual se continuaba trabajando; en su caso salio del batallón y regresó en el avión Antonov que realizaba vuelos de apoyo, para ello previamente se enviaba a la FAP un oficio con la relación de las personas que iban a viajar para que dispongan el cupo.

Refiere que no aparece en el legajo personal el beneficio de bienestar de fines de abril a quincena de mayo, siendo que los archivos del Batallón cada 5 años se incineran.

Las papeletas de bienestar las firma el Comandante de la Unidad y se informa al inmediato superior, en las boletas aparecen consignados los nombres completos del personal que sale de bienestar mas no el seudónimo

D.- RESPECTO A SU COPROCESADO VALDIVIEZO RUIZ.-

Llegó al batallón en la quincena de abril (de 1990), y fue su jefe inmediato S-DOS, usaba el seudónimo de “Ruco”, antes fue su jefe un capitán de seudónimo “Tigre”.

A la semana que llegar Valdivieso Ruiz, “Ruco” al batallón, él salió de bienestar y cuando regresó al batallón, Valdivieso Ruiz continuó tres semanas más. No recuerda quien salió primero de la Unidad (Batallón 313) si fue “Ruco” o él.

Con el Capitán “Ruco” no salían de la Base ni hacían patrullajes, quiénes salían eran los oficiales de armas; refiere que el Sub Oficial de Inteligencia no sale de patrullaje eso es practica en todos los Cuarteles. No ha salido “camuflado” a la ciudad para recabar información puesto que esto implicaba disfrazarse de “canillita” o “vendedor” y el S-DOS no tenía medios, por lo que la información se recababa a través de la tropa, de manera interna, cuando salían de bienestar o de paseo.

En el Cuartel todos eran conocidos por sus seudónimos y nunca llego a conocer los apellidos del Capitán “Ruco” ni del Sub oficial “Negro”, no volviendo a ver al capitán “Ruco” después que salió de disponibilidad.

E.- CON RELACION A SU COPROCESADO MIGUEL ENRIQUE ROJAS GARCÍA.-

A Miguel Enrique Rojas García recién lo conoció en el Cuartel Los Laureles en la fecha que llegó y se presento como jefe de Unidad (del Batallón 313), ahí dio sus pautas y órdenes, pero no tuvo contacto con él y nunca lo ha tratado; cree que su seudónimo era “Tauro”.

Luego que el Comandante llegara a la Unidad solo estuvo una semana y media y luego salio de bienestar. F.- CON RELACION A LAS CONSTANCIAS DE LIBERTAD.-

Refiere que ha podido ver en el batallón cerca de diez a quince constancias de libertad pero eran de años anteriores, en ellas aparecía la firma de la persona que había sido detenida y su huella digital, no apareciendo la firma del oficial.

No hay manual o guía que establezca el procedimiento para dar libertad a una persona, que en todo caso eso lo debe saber la policía.

El comandante de la Unidad era quien tenía la facultad de dar libertad a una persona o enviarla al Ministerio Público. G.- SOBRE SUS COPROCESADOS DEL CARPIO CORNEJO Y SALAZAR CABRERA.-

A Jesús Del Carpio Cornejo lo conoció en la ciudad de Iquitos como Jefe del Estado Mayor en 1991 con anterioridad a esa fecha no lo conoció ni lo ha visto en el Frente Huallaga ni en el batallón 313, desconociendo que éste haya sido el Jefe del Estado Mayor de ese Frente.

A Mario Rodolfo Salazar Cabrera lo conoció en la oportunidad que fue cambiado a Tarapoto, era el G-2 de Tarapoto y se presento ante él, era su superior manifestando además que no lo ha visto en el batallón 313. EL G-2 dependía del Estado Mayor Operativo.

El G-2 y S-2 tienen funciones distintas. El G-2 dispone de autonomía en sus movimientos, el S-2 esta limitado a lo que diga el jefe de la Unidad.

No le consta que Del Carpio Cornejo y Salazar Cabrera hayan comandado tropas o participado en operativos. Oswaldo Hanke Velasco y Mario Brito Gomero sabe que eran generales (del Ejército).

El aeropuerto estaba pegado a la base, los helicópteros llegaban a un blade que había ahí, se abastecían de combustible y después salían, cuando ellos llegaban al aeropuerto caminaban de frente a la base; asimismo cuando tenían que desplazarse a otra base u otro lugar lo hacían en helicóptero.

No ha visto en ninguna de estas oportunidades que aterrizaran los helicópteros con sus coacusados Jesús Del Carpio Cornejo, Mario Salazar Cabrera y Mario Brito Gomero.

Cada batallón tiene su área de responsabilidad por lo que el comandante de una unidad, específicamente el comandante del batallón 313, no podía realizar operativos en otra área.

H.- SOBRE LA EXISTENCIA DE CALABOZOS

Había una Sala de Disciplina, eran dos cuartos de material noble cuya puerta de ingreso estaba a la espalda del Estado Mayor, y no tiene conocimiento de la existencia de una celda hecha de palos.

Por último refiere que está involucrado en estos hechos solamente porque le decían “Chino”. En el Cuarto Juzgado Anticorrupción también estuvo procesado por delito de tráfico ilícito de drogas, porque cuando pidieron información sobre un capitán apodado “Chino” dio su nombre y lo hicieron llamar, pero salió absuelto.

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