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D 21 Components interacting in a Function Analysis

E.1 Results Inquary Workshop

Los resultados de la investigación de campo de cómo funciona, y el uso y gestión que los pobladores locales hacen de la técnica tradicional para captar, conducir y almacenar escorrentía, proporcionan los elementos necesarios para afirmar que las propuestas teóricas de los recursos o usos comunes; los recursos críticos o escasos; y la metodología utilizada en estudios de sistemas de riego a través del análisis de la tareas siempre presentes, son útiles para abordar el estudio de los jagüeyes e identificar y describir la organización social que genera la gestión de ésta técnica.

En la mayoría de los casos analizados el área de captación y la magnitud de las obras de conducción rebasan lo limites territoriales de comunidades o de propietarios particulares que poseen obras de almacenamiento; razón por la cual, al norte de los Llanos de Apan es común la presencia de acuerdos entre dos o más comunidades, entre comunidades y particulares, o entre particulares para que se permita el flujo de la escorrentía hacia las obras de almacenamiento. La sola presencia de este tipo de acuerdos permite asegurar para ésta región, que es necesaria y existe organización social para mantener operando dichos sistemas de captación y almacenamiento de agua de lluvia. Tarea que a juzgar por los resultados de campo difícilmente puede realizar de manera individual un particular e incluso una sola comunidad cuando la totalidad del sistema rebasa los límites territoriales de ésta.

Tareas siempre presentes en la zona de captación: en esta parte del sistema las tareas siempre presentes son la captación de escorrentía y la construcción de atarjeas cuando se abren nuevas tierras al cultivo.

Al suceder lluvias torrenciales, la precipitación que escurre sobre el área de captación se controla y canaliza por las obras de conducción hacia la obra de almacenamiento; tarea difícil o imposible de llevar a cabo si no existen las obras de conducción o si éstas se encuentran deterioradas. Por lo tanto, cuando se abren nuevas tierras al cultivo en laderas de cerros o lomeríos donde la obra de conducción es una atarjea, los usuarios de los jagüeyes vigilan que los propietarios de dichas parcelas respeten el paso del agua de escorrentía, para lo cual se debe de construir una atarjea entre la parcela abierta al cultivo y la ladera donde se concentra y escurre la precipitación; tarea que no en todos los casos se realiza ya que algunos propietarios de éstas parcelas no radican en el lugar, no necesitan del agua almacenada dentro de los jagüeyes, y no son usuarios de estos. Tareas siempre presentes en las obras de conducción: la construcción de atarjeas, su mantenimiento y rehabilitación, y la resolución de conflictos, son las tareas presentes sobre ésta parte del sistema.

Como un acuerdo no escrito pero si presente, la construcción y conservación de las atarjeas que existen sobre la totalidad de la zona de captación es responsabilidad de los propietarios de las parcelas por donde éstas pasan. No realizar ésta tarea tiene como consecuencia inmediata que la

escorrentía se introduzca a la parcela, arrastre consigo el suelo y el cultivo en turno; por tanto, como afirman los entrevistados, son pocos quienes no tienen en buenas condiciones la parte del trayecto de atarjea que pasa por su parcela.

Respecto al mantenimiento de las obras de conducción, los entrevistados señalan casos en que éstas se limpian cada año, cada cinco años, y sistemas en los que esta tarea no se ha realizado en los últimos diez años, el mantenimiento y rehabilitación de la obras de conducción depende de la cantidad de azolve o del deterioro que presenten dichas obras.

Para las obras de conducción se hace presente el conflicto entre usuarios del jagüey y propietarios de parcelas en tres situaciones: cuando en laderas se abren nuevas tierras al cultivo y no se construye atarjea; cuando sobre laderas o planicie se abren nuevas tierras al cultivo y desconociendo el paso de agua, los propietarios de éstas parcelas llegan a tapar las atarjeas con la vegetación que retiran del terreno; y cuando algunos propietarios de parcelas localizadas en la planicie destruyen la atarjea que pasa por su parcela para sembrar sobre la superficie que ésta ocupa. Para solucionar los conflictos, los usuarios mencionan que se reúnen para solicitar a los propietarios de parcelas que respeten los pasos de agua y no obstruyan las atarjeas, situación que se ha logrado para algunos casos y en otros no.

La presencia de conflictos sobre ésta parte del sistema sugiere que la construcción de atarjeas se relaciona más estrechamente con la conducción del agua hacia el jagüey que con la protección de las parcelas, lo anterior corrobora el papel e importancia de los acuerdos entre usuarios de jagüeyes y propietarios de parcelas, y la participación de los pobladores locales para mantener funcionando ésta técnica tradicional para captar y almacenar agua de lluvia.

Tareas siempre presentes en la obra de almacenamiento: en la mayoría de casos estudiados la obra de almacenamiento es de propiedad comunitaria, la responsabilidad de cada una de las obras comunitarias recae en el Delegado Municipal o el Comisariado Ejidal. Además de las obras comunitarias en la zona de estudio también existen las de propiedad privada, el responsable de cada uno de los jagüeyes de éste tipo invariablemente es el propietario del terreno sobre el que estos se asientan.

Dado que en todos lo casos estudiados ya existía la obra de almacenamiento, las tareas siempre presentes en la gestión de los jagüeyes estudiados son: mantenimiento y rehabilitación; reparto o distribución del agua almacenada; drenado de excedentes de escorrentía; y resolución de conflictos.

El mantenimiento de los jagüeyes, ya sean comunitarios o privados, consiste en retirar la tierra y basura que la escorrentía deposita dentro de la obra de almacenamiento. Tarea que se realiza cada año, cada dos años o cada tres años dependiendo de la cantidad de agua que almacene la obra y de lo azolvada que se encuentre. En general la rehabilitación de la cortina o bordo que retiene la escorrentía, se hace con la tierra que se desaloja del vaso de almacenamiento.

La tarea de mantenimiento se hace de dos formas, en las obras comunitarias con maquinaria pesada, y en las obras propiedad privada con el trabajo manual de los usuarios.

Para el mantenimiento de las obras comunitarias el responsable del jagüey (Delegado Municipal o el Comisariado Ejidal) convoca a una asamblea comunitaria y de usuarios en la cual se programa la fecha del desazolve, se define el costo del mantenimiento calculado con base al combustible que se estima ocupe la maquinaria y el costo de la comida del operador, en función del numero de animales que cada usuario abreva en el jagüey se establece la cuota que se debe aportar para esta tarea, y se determina si el Delegado Municipal, el Comisariado Ejidal o un comité de usuarios se encargan de llevar acabo las actividades para realizar el desazolve: solicitar la maquinaria, reunir la cuota que cada usuario debe aportar, y coordinar la ejecución de los trabajos.

En los jagüeyes de propiedad privada la tarea de mantenimiento y rehabilitación se hace con trabajo manual, en general el azolve se retira con carretilla, pero cuando la cantidad de éste es considerable se utiliza una camioneta y entre todos los usuarios del jagüey cooperan para el combustible. Para realizar ésta tarea el propietario del jagüey o una persona que él comisiona comunica a los usuarios los días en que se realizará el desazolve; enterados los usuarios se reúnen en el jagüey y se reparte a cada quien su parte o tramo para limpiar. Estas actividades son posibles porque el tamaño de la obra de almacenamiento, en los jagüeyes propiedad privada, es menor que el de las comunitarias.

En todos los casos estudiados el acceso y uso del agua almacenada en los jagüeyes no es exclusivo de los propietarios de la obra de almacenamiento, los usuarios de los jagüeyes son de diferentes comunidades. Al ser considerados como usuarios de un sistema, quienes abrevan sus animales en un jagüey determinado, tienen los mismos derechos de acceso y disponibilidad de agua pero también las mismas obligaciones y tareas que permiten mantener en funcionamiento dicho sistema.

Para tener acceso al agua almacenada se debe participar con las cuotas monetarias o con trabajo manual según sea el caso. Tanto en los jagüeyes comunitarios como en los de propiedad privada, cumplidos estos requisitos cada usuario puede tener acceso al agua almacenada hasta en tanto ésta se agota.

Los entrevistados afirman que aún en la temporada del año en que el agua almacenada es muy poca no hay impedimentos para abrevar los animales, y señalan que cuando se llega a terminar el agua almacenada en un jagüey los usuarios de éste pueden abrevar su ganado en el más cercano. Este acuerdo no escrito es posible porque a todos lo jagüeyes estudiados al menos en una ocasión se le ha se les ha terminado el agua almacenada.

La situación descrita se acentúa porque si bien la obra de almacenamiento es propiedad comunitaria o privada, en la totalidad de casos estudiados el sistema rebasa los límites territoriales de una comunidad; por lo tanto el funcionamiento de éstos sistemas requiere que las comunidades o

propietarios de parcelas localizadas en la parte alta de la zona de captación dejen fluir libremente la escorrentía.

Los entrevistados puntualizan que cuando se llega a terminar el agua almacenada en el jagüey de una comunidad, y ésta es propietaria de una parte de la zona de captación del jagüey de otra comunidad, los pastores de la comunidad propietaria de la zona de captación pueden abrevar su ganado en el jagüey de ésta ultima; lo anterior como una forma de compensar a la comunidad propietaria de la zona de captación en reciprocidad por dejar fluir la escorrentía aguas abajo, situación que se presenta en dos de los casos estudiados.

Como otro acuerdo no escrito pero sí presente, se prohíbe nadar y lavar ropa dentro del jagüey. El encargado de solucionar los conflictos que surgen por el mal uso del agua almacenada es el responsable de la obra de almacenamiento, pero en todo momento los usuarios de un jagüey también tienen la facultad de llamarle la atención a quien hace mal uso del agua almacenada dentro éste. La sanción más severa a que se puede hacer acreedor quien no cumple con los acuerdos y reglas es no tener acceso a ésta agua.

El desalojo de excedentes de escorrentía es una tarea que se hace en automático a través del vertedor de demasías. La escorrentía que desalojan los jagüeyes, una vez que sale de estos, fluye sobre las parcelas que lo circundan o sigue su trayecto sobre arroyos secos. Como señalan los informantes nadie reclama las demasías y no existe conflicto por estas.

Dado que las personas que tienen ganado necesitan del agua almacenada en los jagüeyes para abrevarlo, y que éste sector de la población sea el que se encarga de la gestión de los jagüeyes, la cohesión que genera el uso de éstas obras hidráulicas es tan marcada que no es común el conflicto por incumplimiento en la tarea de mantenimiento y rehabilitación.

V.3.- Organización social para la gestión del sistema de captación, conducción y