2 Study 1 High-resolution Versus Standard-resolution Perfusion CMR for the
2.4 Results
Teniendo como antecedente que es de fundamental importancia para cualquier nación que ella posea capacidad para actuar en de- fensa de sus intereses y, por lo tanto, encarando como necesaria y alta mente deseable para un país la conservación o ampliación de su grado de autonomía, veremos que el Brasil no constituye una excep- ción a la regla. En el caso del Brasil no se trata de apenas mantener, sino de ampliar esa autonomía, por razones que nos parecen obvias. En tonces, nuestro próximo paso será el análisis de la potencialidad del país, en relación a la conquista de la autonomía nacional, y del papel que desempeñarán en este proceso la ciencia y la tecnología.
Debido a ciertas particularidades, el Brasil presenta posibili- dades de éxito en la conquista de su autonomía. Especificando: su extensión territorial, el número elevado de su población y un
potencial con siderable en términos de recursos naturales, son fac- tores capaces de influir de manera positiva en la activación de las potencialidades de poder. Paralelamente, el Brasil posee una eco- nomía relativamente di ferenciada y la inexistencia de barreras ma- teriales intransponibles a su ampliación puede ser encarada como una potencialidad activable de autosuficiencia. Para ser más preci- sos: la existencia de una eco nomía razonablemente diferenciada y de recursos naturales será de considerable valor para la obtención de un mayor grado de autosufi ciencia; este factor, unido a la ex- tensión territorial y a una gran po blación, por ejemplo, llevaría necesariamente a un aumento del poder. Esto se explica: la auto- suficiencia, en un país de pequeñas dimensiones o de poco peso político, que por ventura adoptase una posición de aislamiento, no traería grandes repercusiones al ámbito internacional. Pero el logro de autosuficiencia por parte de una nación de conside rable importancia estratégica en el contexto mundial –y el Brasil se en- cuadra en este caso, por lo menos en función del área geográfica que ocupa– llevaría a que esa nación viera ampliado su poder de negociación en el juego de las fuerzas mundiales, visto que, a la par de otros aspectos, la autosuficiencia permitiría a esa nación adoptar una política externa más agresiva (como ejemplo, podría- mos citar a la República Popular de China). Conviene señalar, una vez más, la relatividad del concepto de autosuficiencia: pensar en autosuficiencia absoluta sería, a estas alturas, bastante ingenuo.
De acuerdo con esa línea, en el caso brasileño tal vez el ideal se- ría una acción simultánea sobre los dos frentes: intentar obtener el máximo de autosuficiencia y actuar sobre todas las posibilidades de ampliación de poder surgidas de esa autosuficiencia. Ahora, la auto- suficiencia puede intentarse mediante la simple elevación cuantita- tiva de la producción, y ése sería probablemente el camino señalado para el Brasil por un observador que se atuviese a la consideración del potencial económico del país, a la extensión de las tierras o a la capacidad ociosa quizás existente. A primera vista, ésta sería la opción más simple; mientras tanto, a medio o largo plazo surgi- ría la necesidad de calificar esa producción, como esencial para el
manteni miento de un ritmo constante de crecimiento. Es ahí que resalta la importancia del papel a ser desempeñado por la ciencia y la tecnolo gía en la conquista y mantenimiento de un grado conside- rable de autonomía nacional.
Entre tanto, debe aclararse que el progreso científico y tecnoló- gico por sí solo no conducirá a la autonomía en el caso de Brasil. Es evidente que ese progreso es uno de los factores necesarios, pero su efi- cacia real está directamente vinculada a la existencia de una deci sión política que objetive, en términos realistas y no meramente for males u oportunistas, la conquista de la autonomía nacional. Esa de cisión conduciría a la formulación de directrices para una acción ar ticulada y planificada en todos los frentes de real importancia en el proceso de conquista; existiría la necesidad de una política económica, cultural y social que concentrara esfuerzos, asumiendo los riesgos que pudie- sen surgir en el transcurso de esa acción. Una decisión de ese género y amplitud acarrearía necesariamente cambios estructurales internos en el país, pues sería bastante difícil pretender alcanzar un nivel ra- zonable de autosuficiencia nacional, manteniendo al mismo tiempo disparidades regionales o sociales tan características y exten sas como las que aquí se encuentran. En caso de existir esa decisión política (condición sine qua non), entonces sí el progreso científico y tecnoló- gico encarado como instrumento de una política global, me recerá que se formulen políticas específicas, ya que solamente en este caso puede pensarse en una contribución social positiva de ese pro greso. En caso contrario, de no existir la decisión citada, cualquier crecimiento o de- sarrollo deberá ser encarado con reservas: el creci miento económico, como benefactor de determinadas capas sociales, concentrador (y ahí surge el problema de la tecnología: una mayor sofisticación tecnológi- ca, sin distribución o aprovechamiento más am plio de sus beneficios, ¿será realmente positivo, a medio o a largo plazo?); el crecimiento científico, desvinculado de la sociedad como un todo, un crecimiento por el crecimiento, corre el serio peligro de propiciar la construcción de “torres de marfil” que, aunque profun damente gratificantes para el ego de cierto tipo de cientista preten didamente alejado de la rea- lidad que lo rodea en términos de la so ciedad como un todo, poco
o nada tienen que ofrecer. Que quede claro que no propiciamos el oscurantismo, o una nueva Edad de las Tinie blas; lo que defendemos es que, en el mundo actual, si existe lugar para una ciencia apartada de la realidad social, ese lugar está bastante limitado y, además, dado el tema de nuestro trabajo, ese tipo de com portamiento científico no reviste importancia ya que su contribución al proceso de conquista de la autonomía nacional es bastante dudosa. (...)
4. Política científica y tecnológica y conquista de autonomía en