práctica pedagógica se concibe como una actividad social y cognitiva que pone en relación el conocimiento, el alumno y el profesor, en un contexto determinado. La reflexión sobre la práctica pedagógica se manifiesta de la mejor manera en la gestión colectiva del conocimiento que genera la investigación educativa. La relación entre práctica pedagógica e investigación educativa es un modo de conjugar investigación más desarrollo - I+D - en educación.
La relación de ida y regreso entre acción y reflexión implica una relación entre
investigación y práctica que persigue que los aportes de la investigación, tales como hipótesis, conjeturas, modelos, teorías, métodos o técnicas, resultados, tomen sentido cuando aportan al desarrollo y al aprendizaje del estudiante, al desarrollo profesional de los profesores y al desarrollo escolar. El vínculo entre investigación y desarrollo es clave para el cambio escolar pero su relación no es tan clara en educación: una de las preocupaciones que aparecen cuando se indaga sobre las relaciones entre
investigación y desarrollo I+D en educación, es la poca relevancia o pertinencia de la investigación en la transformación de las prácticas pedagógicas y la baja incidencia en las políticas institucionales que regulan la vida cotidiana de las escuelas; esta baja afectación hace que disminuya la demanda y confianza en la investigación educativa, por ejemplo, comparada con el mayor atractivo de la innovación educativa.
En el documento New challenges for educational research (OCDE, 2003) se señala que la investigación educativa muchas veces es poco pertinente, no obedece a
necesidades de desarrollo escolar y del aula, e irrelevante, no entra en un marco general de políticas educativas. En el documento El lugar de la investigación en la
formación posgradual de los y las docentes docentes en Bogotá (Herrera y Vega,
2014) se señala un interesante avance en las relaciones entre formación e
investigación, pero también se hace alusión a la necesidad de indagar más sobre la transformación de las prácticas pedagógicas e incidencia en políticas educativas:
Hay que insistir en que la incidencia de la formación en las prácticas aún no puede observarse, describirse; pero sí puede constatarse por la recurrencia de los datos que los objetivos de transformación de visiones y posicionamientos están alcanzándose. Habría que preguntar sobre la coincidencia de las
políticas y por la pertinencia de los procesos ante las necesidades del contexto escolar; sin embargo, es innegable que se está produciendo una importante cualificación en los participantes y que la investigación ocupa un lugar central en el desarrollo de esa cualificación (p. 227).
En el documento Premio a la investigación e innovación educativa 2013 - 2015. Un
estado del arte se define la la investigación educativa como:
La investigación educativa se define como un proceso de creación de
conocimiento sobre la realidad educativa, sobre su estructura, las relaciones entre sus componentes, su funcionamiento, los cambios que experimenta el sistema en su totalidad o en algún aspecto. Se considera investigación educativa a los procesos de indagación y sistematización de los hallazgos en el desarrollo de un proyecto. La identificación de un problema y las hipótesis para su solución constituyen la columna vertebral de toda investigación. Los resultados son objeto de sistematización y permiten avizorar la producción de nuevo conocimiento en lo metodológico o en lo teórico. La investigación es liderada de manera personal o grupal por docentes y directivos docentes del sistema educativo oficial de Bogotá, D. C. Los proyectos de investigación focalizan las interacciones, las prácticas de aula o institucionales, el currículo, las pedagogías, la evaluación o la organización de la comunidad educativa.
La investigación educativa, desde esta definición, se concibe como un proceso de creación y de producción de un nuevo conocimiento que aporta a la comprensión de los diferentes sucesos que constituyen los procesos educativos en relación con las
prácticas de aula, el currículo, el gobierno institucional y los modos de organización de la comunidad educativa. Adicionalmente se llama la atención sobre la realización de la investigación educativa por grupos de maestros.
En el documento ya citado sobre la investigación en la formación posgradual (Herrera y Vega, 2014) se señala que “sin desmedro de investigaciones con otro enfoque, vías como la sistematización, la investigación-acción, la etnografía, entre otras, han sido presentadas por los docentes indagados como las mejores alternativas para
aproximarse a las problemáticas que les preocupan.” (p. 218); lo que indica la preocupación de que la investigación educativa se acerque a las realidades de los contextos educativos, transforme prácticas y tenga en cuenta las características de organización social y participación de los colectivos de maestros.
La investigación educativa se realiza en los contextos de aplicación por los colectivos de maestros: la investigación es situada y se realiza en comunidades de práctica. La
investigación situada hace alusión a los procesos de producción de conocimiento pedagógico que se originan en los intentos reflexivos y sistemáticos de solución de los problemas que surgen en la cotidianidad de escuela, y que no son fácilmente
aprehensibles desde la intuición o el conocimiento común. La investigación en
comunidades de práctica hace referencia a la manera como de manera informal y auto- organizada se asocian grupos de personas para gestionar y producir conocimiento alrededor de sus actividades pedagógicas. La investigación situada y en comunidades de prácticas pedagógica se podría ver paradójicamente como una actividad que no es investigación: al ser situada se cuestiona su capacidad de generalización y al ser realizada por grupos que se auto regulan se pone en duda su efectividad organizativa. Sin embargo, más allá de estas tensiones estas características conllevan una
preocupación por el carácter aplicado de la investigación educativa y por la participación centrada en el interés y compromiso de los grupos de trabajo. La
investigación situada y en comunidades de práctica responde mucho mas a los modos 2 y 3 de producción de conocimiento.
En el modo 1 de producción de conocimiento la investigación educativa se realiza por expertos o académicos que no necesariamente son profesores, los procedimientos utilizados se derivan de los métodos analíticos de las ciencias sociales o naturales y la divulgación del conocimiento se realiza entre grupos de especialistas utilizando los modos convencionales de presentación del conocimiento científico a través de informes y artículos especializados. En el modo 2 y 3 la investigación se realiza en los contextos de aplicación con la participación de los profesores, que viven las situaciones
problémicas, y que se agrupan por sus intereses de solución; los métodos utilizados pueden ser fenomenológicos y de investigación acción, tales como los estudios de caso, los grupos focales, la observación participante, etc. Los resultados se divulgan en comunidades amplias y en redes. En el modo 1, algunas veces, el poco uso de los resultados de la investigación educativa se puede originar en la ausencia de formas organizadas de acumulación y diseminación del conocimiento; en los modos 2 y 3, comunicar el conocimiento pedagógico es esencial para crear capital social educativo y democratización del conocimiento.
La investigación sobre la práctica pedagógica no es una actividad individual sino se constituye en un proceso de producción cognitiva en comunidades de profesionales docentes, en los contextos de aplicación, y utilizando métodos y técnicas variados según los objetos de investigación. Los procedimientos de investigación pueden enriquecer las acciones de innovación educativa sugiriendo métodos y técnicas de intervención, análisis de información y sistematización, y a su vez la innovación puede
sugerir hipótesis, conjeturas, campos de aplicación, y esquemas de comunicación apropiación y transferencia de resultados.
La investigación sobre las prácticas pedagógicas transforma rutinas y aporta a la producción de conocimiento pedagógico. Se caracteriza por:
• Realizarse en los contextos de aplicación; la investigación es situada.
• Realizarse por grupos de maestros que se constituyen en comunidades de práctica pedagógica alrededor de problemáticas presentes en su cotidianidad.
• Utilizar métodos y técnicas variadas según los objetos de investigación; los métodos fenomenológicos y de corte pragmático son frecuentes.
• Formalizarse en protocolos e informes técnicos de investigación, pero también se generan formatos de alto valor comunicativo. Se acumula el conocimiento de manera organizada, se disemina en comunidades amplias y se busca su democratización.
• Generar estrategias de apropiación y uso de sus resultados en redes de conocimiento pedagógico.