• No results found

Rhythm Identification

Se dice que existe un lenguaje cuando hay un conjunto sistemático de signos que permiten un cierto tipo de comunicación. Así cuando un lenguaje se encuentra caracterizado por una agrupación de signos se le puede definir como un sistema semiótico. En un sentido, se puede decir que el lenguaje verbal está compuesto por sonidos. Visto así, el sonido se puede definir como todo ruido elaborado o clasificado, en una cadena significante, en una cadena que se puede interpretar. Medios de comunicación como el cine y la televisión, han utilizado eficientemente el sonido para apoyarse en la transmisión de mensajes e información, sin embargo es en la radio donde se puede observar una gran creatividad al momento de comunicar mensajes. Dado que el audio, los sonidos en general, tienen la facultad principal de activar nuestros sentidos, de despertar la memoria y de detonar procesos cognitivos de forma muy eficiente, pues nos son sumamente naturales.

Desde sus primeras transmisiones en 1920, la radio ha evolucionado e inventado nuevas y novedosas maneras de hacer funcionar la imaginación de las personas. Ha utilizado la voz como elemento central de la comunicación verbal. Ha utilizado la música no sólo para llenar los “espacios vacíos” que deja la voz. Al tiempo que ha utilizado los sonidos de fondo que acompañan los mensajes en todas las comunicaciones sonoras (Balsebre, 2004:1-5). Sin olvidar el uso de los silencios, como un elemento obligado que ayuda a determinar el sentido y la intensión de los mensajes. Así, los atlas cibercartográficos retoman los recursos casi infinitos de la música, las palabras, los sonidos–reales y

84 fabricados– y los silencios para construir no sólo mensajes, sino también para generar un conglomerado de emociones y sentimientos que detonen los procesos de comunicación y generación de conocimiento.

4.4.1 Sonido

Las formas sonoras, y no sonoras [silencio], son el conjunto de elementos que caracterizan el proceso de percepción sonoro-imaginativo de los usuarios. Los sonidos, presentes en los atlas cibercartográficos tienen la capacidad de potencializar la visualización de la información, pues ofrece una dimensión más profunda para visualizar no sólo datos espaciales. Investigaciones sugieren que los sonidos abstractos, como el sonido de un “clic” al oprimir un botón o el sonido de breves “destellos” al abrir o cerrar vínculos en una interfaz, pueden ser utilizados para mejorar el rendimiento y facilitar el uso y la interacción entre el hombre y la máquina (Edworthy y Hards, 1999:604-607). Así, los sonidos sintéticos o abstractos pueden ser utilizados en combinación con algunos gráficos para crear no sólo efectos auditivos, sino también para establecer un vínculo cercano y familiar con el prototipo cibercartográfico.

El uso de sonidos como un recurso de comunicación, puede ayudar a construir una atmósfera no sólo natural y común para el usuario, tal y como nos comunicamos en un ambiente sin tecnologías, ni aplicaciones digitales. El utilizar efectos de sonido, puede ahorrar mucho tiempo y palabras para comunicar mensajes al dar ambientación a la aplicación. Los sonidos también son capaces de inyectar fuerza y dramatismo, bien utilizados, pueden reforzar la intensión de un mensaje y captar la atención de los usuarios. Por ello, es importante que tanto los sonidos, como las voces y la

música sean claros, libres de ruidos o distorsiones acústicas. El audio siempre debe escucharse limpio

y claro para no sólo evitar “deformar” el mensaje, sino también para mantener la atención del usuario, siempre y cuando, no sea la intensión justamente el transmitir esos ruidos o distorsiones en los mensajes. Sin lugar a dudas, los efectos de sonido son una herramienta estupenda de comunicación, pero si se utilizan demasiados, o todo el tiempo sin propósito, ni justificación real, resultarán no sólo inapropiados, sino también desvirtuarán cualquier información que se busque transmitir. Así, el sonido necesita ser considerado como un elemento formal y con contexto propio, el cual siempre está colmado de significados y asociaciones particulares (Théberge, 2005:389).

85

4.4.2 Voz

La voz presente en los atlas cibercartográficos como narración pueden tener diferentes efectos en el usuario dependiendo de la forma en cómo es presentada. Así, la voz en off [la voz presente sólo en la narración y no en la escena], o la voz en in [la voz y el sujeto de la narración presentes en la imagen], pueden tener diferentes efectos a la hora de comunicar mensajes, pues no es lo mismo escuchar la voz narrativa de Homero Simpson a la voz narrativa de Carmen Aristegui. Así como tampoco es lo mismo sólo escuchar la voz de Carmen Aristegui, que también verla comunicar información de una forma no verbal. Es importante recordar que las voces son un tipo particular de atención en la mayoría de los medios, las voces a menudo son utilizadas para transmitir mensajes con una cierta intención y también para crear una conexión casi discursiva con la audiencia (Morse, 1985).

De igual manera, dentro de los atlas cibercartográficos resulta importante la selección de una voz, ya sea ésta femenina, masculina, infantil, adulta, grave, aguda, etc., pues “quién” diga “qué” cosa también influirá en la percepción del mensaje. De hecho, elementos básicos como el volumen, el tono, el ritmo o el timbre son elementos que también contribuyen a la apreciación del mismo (Leean

et al., 2005:268). Así, el manejo de la voz vista como un recurso, puede tener diferentes reacciones;

por ejemplo, el mantener la misma voz en las narraciones de los atlas cibercartográficos de CentroGeo podría tal vez generar la sensación de familiaridad, confianza y cercanía [i. e. la voz en off de la cortinilla de entrada de “La Ley y El Orden”]; podría ser sinónimo de certeza, de saber qué esperar. Donde tal vez un cambio en el narrador podría generar descontrol e incertidumbre, o tal vez, podría generar una reacción agradable y sumamente favorable, tan sólo será cuestión de estar bien claros en qué tipo de mensaje es el que se quiere transmitir a la hora de comunicar información.

Es importante reconocer que el uso de la voz humana presenta un rango de posibilidades que pueden enormemente contribuir a un proyecto cartográfico. Donde mapas, datos estadísticos y otras formas de información están con frecuencia presentados como un target, sin cuerpo y socialmente neutrales. Es cuando la voz, puede ser utilizada para personalizar e incorporar no sólo conocimientos, sino también calidez, familiaridad y cercanía. El acceso a múltiples voces puede enfocar no sólo diferentes puntos de vista, sino también pondría sobre la mesa aspectos sociales, culturales y políticos que siempre están implícitos dentro de la noción de geografía, territorio, identidad, economía y estado de nación (Théberge, 2005:396).

86

4.4.3 Música

La música dota de fuerza y poder a la imagen en cualquier plano audiovisual, sea éste digital o no; la música ayuda a crear una atmósfera apropiada, soporta los procesos narrativos y es capaz de influir sobre el espectador. Así, la música dentro de los atlas cibercartográficos recoge la influencia de la música cinematográfica como la música incidental [aquella que potencia una determinada situación]; la música accidental [aquella que surge de elementos presentes en una escena, i. e. un radio o un teléfono]; la música asincrónica [aquella que es usada como contrapunto, i. e. una playa dorada y mar azul, con bocinas de autos pitando como sonido de fondo]; o bien, la banda sonora o soundtrack [música creada ex profeso, o bien, un compilado ya publicado].

Dentro de la televisión se utilizan exitosamente fragmentos musicales [sintonías] que permiten identificarlos por sus sencillos ritmos pegajosos, sirviendo de cortinilla de entrada o de salida. Tal es la asociación de una sintonía a un programa, película o comercial, que se internaliza no sólo la música asociada a un determinado programa, sino también se internalizan las asociaciones a la época en la que se veía el programa, a las personas con las que se veía, a los sabores que se disfrutaban mientras tanto, a las emociones que provocaba, en fin a todo un conjunto de recuerdos y experiencias ya vividas. Este tipo de asociaciones y recuerdos se detonan por el efecto de la música en sí, más que por el ver el programa, la película o el comercial. Este hecho, es utilizado en la transmisión de mensajes que pueden ser asociados dentro de la colectividad de una sociedad inmersa en un contexto social y cultural particulares. Pues la sintonía de entrada de Anpanman [personaje de kodomo manga japonés], no nos va a significar mucho, o bien absolutamente nada, en comparación con la sintonía de la serie televisiva de los 80’s de Batman [en E.U.A. se transmitió a finales de los 60’s, pero no fue hasta principios de los 80’s que se transmitió en el país] (Figura 4.9.). Lo mismo ocurre con la banda sonora de una película como por ejemplo, Star Wars de J. Williams, donde los temas se componen con un propósito y un fin en particular, aunque después estos por asociación se retomen en otros proyectos [comerciales, escenas de ciertas películas o programas, etc.]; o bien, se opta por tomar una composición la cual se adapta lo mismo para un programa de TV, como para un comercial o película, por la fuerza tan grande, tan impactante con la que logra transmitir emociones y sensaciones, como

La cabalgata de las Valquirias de R. Wagner por ejemplo, que por su versátil dinamismo y energía se ha

utilizado en más de sesenta películas e incontables cortometrajes, documentales, series de TV, videojuegos, comerciales de radio y televisión, hasta el momento.

87

Figura 4.9. Asociación sincrónica [imagen-música]

Anpanman, personaje infantil de manga japonés (Izq.) Batman, entrada de la serie televisiva de los 80’s (Der.)

Así, el simple hecho de ver imágenes con música de fondo lo vuelve ya una experiencia más agradable, más amena, hace que las personas en general se muestren más receptivas y atentas. Ahora, con una selección más escrupulosa y precisa, que deliberadamente sincronice –o no, en el caso de la música asincrónica–, la música con las imágenes hace que los mensajes logren impactar, trascender y permanecer, en el inconsciente colectivo de las personas; con el conocimiento de que esos mensajes que permanecen en el recuerdo y la memoria de las de los seres humanos, pueden ser activados por el estímulo de la música, de una musicalización ex profeso a un objetivo particular. Tal vez resulte un ejercicio interesante el asociar una sincronía como “cortinilla de entrada” a los prototipos cibercartográficos de CentroGeo, no sólo como una especie de introducción o preámbulo de lo que está por explorarse, sino también como el detonante cognitivo que permite la natural asociación de ideas.

El video del sismo de 1985 de la Ciudad de México presente en el atlas cibercartográfico de

Vulnerabilidad y Riesgos en la ZMCM, se encuentra acompañado por música suave y parsimoniosa, al

tiempo que se escucha de fondo una tranquila voz masculina que narra sosegadamente lo ocurrido; es así que se exponen las imágenes de la gran cantidad de edificios caídos, de la infraestructura destruida, de los autos estropeados y de la gente caminando confundida y asustada entre escombros tratando de recobrar la dirección. La forma en la que se presenta esta información, genera un determinado efecto en la percepción de las personas; un efecto que sería otro completamente diferente si la misma información se presentase con una música dramática o melancólica, y con una voz de fondo agitada o taciturna. Sin lugar a dudas, el empleo de música dentro de los atlas cibercartográficos es una herramienta sumamente útil y eficiente para evocar sentimientos y

88 emociones; que dependiendo de cómo se desee –o necesite– comunicar un mensaje, es que se podrán seleccionar las formas y maneras más apropiadas.

4.4.4 Silencio

Por definición, el silencio es la ausencia de todo sonido. Se puede decir que el silencio está claramente presente en el cine mudo o en los comics, sin embargo, éstos no están por completo carentes de sonido, ya que insinúan los sonidos haciendo que tengamos una evocación, una sensación de sonido. Así, al llamar a una puerta se puede ver un “toc-toc”, una persona dormida puede leerse en un “zzzzzzzz”, mientras que una ambulancia puede verse como un “iu-iu-iu” (Petersen, 2009:163-165). Si bien es cierto que el sonido produce un efecto emocional, el silencio también, pese a que no emite ondas acústicas, son las pausas y los ritmos con los que se acompaña el sonido lo que ayuda a producir y evocar sensaciones. Sin lugar a dudas, la idea del silencio es necesaria, la interrupción o la ausencia de sonido dentro de una película, un programa de televisión o un videojuego, pueden reafirmar ciertas ideas, como el temor, el suspenso, la ausencia, el vacío, la calma o la reflexión (Théberge, 2005:393).

De esta manera el uso y manejo de los silencios puede evocar determinadas sensaciones o sentimientos, así como conducir a determinados procesos de pensamiento o reflexión. Dentro de los atlas cibercartográficos en particular del Atlas de Vulnerabilidad y Riesgos en la Zona Metropolitana de la

Ciudad de México, en su video del sismo de 1985 de la Ciudad de México, narrado por una voz

masculina y tranquila, y acompañado por una suave música de fondo, que ejerce un efecto “guía” al espectador [usuario], acerca de qué sentir y cómo sentirlo, al igual que si hubiese sido una narración agitada y con música dramática de fondo. Un efecto completamente diferente se podría obtener si el mismo video se presentase en silencio, sin sonidos, ni voz, ni música de fondo; dejando al usuario así, sentir y construir sus propios y particulares sentimientos y reflexiones (Figura 4.5).

Related documents