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4.1. Situación global del mercado de trabajo provincial.

Antes de pasar al capitulo de conclusiones, y para ofrecer una imagen más completa del mercado de trabajo provincial, es conveniente recordar que además de este “mercado” de la oferta y la demanda ó la contratación, hay otro mercado constituido por aquellos colectivos que no salen a la luz cuando se analizan estos componentes, y que son estructuras básicas a la hora de configurar la situación económico – laboral de un determinado ámbito geográfico….

….Y es que de los 126.000 afiliados a la Seguridad Social a 31 del 12 del 2005 en la provincia, 85.000 no han sido contratados en ese año, con lo que, o bien firmaron un contrato con más de un año de duración en años anteriores (porcentaje muy pequeño, según contratación por tipo de contrato) o bien pertenecen a colectivos como autónomos, Régimen especial agrario, funcionarios o laborales de la administración pública, trabajadores con contrato indefinido de la empresa privada, etc. que junto con los 41.000 contratados en el 2005, configuran la totalidad del mercado de trabajo provincial…

….Y si bien es cierto, que el mercado dinámico de la contratación y la demanda, es un gran indicador y motor de cualquier economía, no hay que olvidar que el verdadero sostén de la misma,

subyacer un 89,5 % de temporalidad en la contratación. La situación global del mercado de trabajo lucense, queda configurada pues, por un 32,5 % de trabajadores inmersos en el juego de la oferta y la demanda y con un alto índice de temporalidad en el empleo, y por el 67,5 % restante, que proporciona cierta estabilidad al mismo.

CONCLUSIONES

La población lucense presenta un alto grado de envejecimiento y sigue descendiendo. De los 357.625 habitantes censados a 1 de Enero de 2005, cerca de 100.000 (98.633) tienen 65 años ó más, y prácticamente en su totalidad, en situación de jubilación. Así, es lógico que los inactivos superen a los activos en casi 10.000 y que las tasas de actividad y ocupación se queden en el 48,47 y 44,92 %, respectivamente. Las perspectivas no son, además, muy halagüeñas, cuando la cifra de menores de 25 años (71.998) es muy inferior a la que supera los 65, y la población., por otra parte, sigue descendiendo.

Se incrementa ligeramente la tasa de parados, aunque baja la de mujeres. Según la Encuesta de Población Activa, la tasa de paro se incrementa un 0,7 %, aunque contrariamente a lo que cabría suponer este aumento se produce a costa del hombre. La mujer baja su tasa un 0,69 para situarla en un 10 frente al 10,69 del 2004, 2,4 puntos por debajo de la gallega y 1,61 en relación a la española. Los demandantes inscritos, también descienden un 2,8 %.

Tanto empresas como afiliados a la Seguridad Social conforman un periodo cuyas cifras configuran uno de los mejores datos del mercado laboral lucense. Tanto empresas como trabajadores afiliados la Tesorería de la Seguridad Social, se han incrementado un 2 y un 3 % respectivamente en el 2005. Pero, el crecimiento sostenido que presentan desde finales de los 90, es el marco que configura un contexto que se puede calificar de bueno, o muy bueno, dentro del mercado de trabajo provincial. El crecimiento del 7,16 % en trabajadores y del 13,36 % en empresas en los últimos cinco años, no deja lugar a dudas en este sentido, y sobre todo en estos dos últimos que se han incrementado tanto como en los cuatro anteriores.

La permanencia como demandante de empleo sigue perjudicando a la hora de encontrar trabajo. La contratación desciendo drástica y de forma progresiva, a medida que pasa el tiempo sin que un demandante encuentre trabajo. De los 20.130 contratos realizados en la provincia a personas que figuraban inscritas como demandantes de empleo durante el año 2005, el 40,6 % tenía menos de un mes de antigüedad y el 62,3 % menos de 3. Los contratados con una antigüedad mayor de dos años, no llegan al 4 %.

Las actividades y ocupaciones más contratadas y demandadas siguen siendo las mismas. Tanto en actividades como en grupos primarios de ocupación los más demandados y contratados, siguen siendo los mismos de los últimos años. Lo cierto es que al mercado de trabajo lucense le cuesta cambiar (pero tanto innovar como involucionar) y la estructura del ranking de sus elementos, permanece prácticamente invariable. Tanto en actividades como en ocupaciones, la última década, solamente es capaz de desplazar ó incorporar a uno de sus componentes, independientemente de que los demás suban o bajen en la lista.

La mujer mantiene su progresión a la hora de incorporarse al mundo laboral, al mismo tiempo que mejora sus condiciones. De los 79.640 contratos que se firmaron en el 2005, “con destino” a la provincia de Lugo, más de la mitad han sido firmados por mujeres, concretamente

40.581, superando al hombre por tercer año consecutivo. Por otra parte incrementa el número de contratos con respecto al año 2004 en un 5,61 %, desciende su tasa de temporalidad en casi un punto porcentual para dejarla en el 92,38 % y aumenta el número de personas contratadas en un 9,87 %.

Se incrementan considerablemente los contratos y las personas contratadas, descendiendo ligeramente el índice de rotación y la temporalidad. El 2005, deja tras de si un incremento del 5,28 % en el numero de contratos y un 7,57 en el de personas contratadas, con lo que el índice de rotación también desciende, aunque solo sea cuatro centésimas (1,96 en el 2004, 1,92 en el 2005). Este descenso no es extraordinario, pero el hecho de seguir haciéndolo después de que el año 2004 ya bajase otras 4 centésimas, ya es mencionable. Por su parte la temporalidad se sitúa por debajo del 90 % (89,5) después de años por encima de dicha cifra, destacando el descenso del hombre en 4 puntos porcentuales, para situarse en el 85,5.

Los extranjeros siguen su progresión ascendente, pero todavía representan un porcentaje bajo, tanto en demandas como en contratos. La contratación de extranjeros en la provincia, de momento se cifra en 4.267 contratos, que representan el 5,35 % del total provincial y un 1,35 % más que el año 2004. Estas cifras son todavía muy inferiores a las de otras provincias ó a la media nacional, que se sitúa en torno al 13 %.

La empresa sigue prefiriendo jóvenes. El 62,6 % de los contratados en la provincia durante el año 2005 tenía menos de 35 años, mientras que los mayores de 55 se quedaron en el 3,6 %. Los jóvenes (< 35), que representan el 42,5 % de las demandas, acaparan sin embargo, el 62,6 % de la contratación, dejando el 37,4 % restante, para los otros tres tramos de edad. Por lo que se refiere a la distribución por género, la mujer es la más contratada entre los 25 y 44 años, mientras el hombre lo es en los tramos finales y en el primero, por las razones ya expuestas en demandas.

Servicios se convierte en el verdadero motor económico de la provincia, mientras que los autónomos pertenecientes al Régimen Especial Agrario siguen descendiendo y los “otros” autónomos incrementándose. Servicios acapara ya el 77,98 % de la contratación provincial y el 56, 3 % de la población activa, convirtiéndose en el verdadero motor del mercado de trabajo lucense. Agricultura, que no hace mucho tiempo representaba el 40 % de esta población, en el 2005 se queda en el 16, 5 % (10 puntos por debajo del año anterior) y con 21.500 afiliados al R. Especial Agrario., cerca de 1.500 menos que el año 2004. Por su parte los autónomos siguen incrementándose, y ya representan el 19 % del total de afiliados a la Tesorería de la Seguridad Social en la provincia.

FUENTES

- Instituto Nacional de estadística. Encuesta de población activa. Cuarto trimestre de 2005. - Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Boletín de estadísticas laborales. 2005.

- I. G. E. padrón municipal de habitantes.

- Servicio Público de Empleo Estatal. Base de datos Datawarehouse. Datos extraídos en Abril de 2006. Observatorio Ocupacional de Lugo.