3.2 Empirical Framework and Hypotheses
3.4.3 Robustness Checks
referencia al <<caos>> como una antigua palabra que originalmente denotaba la falta de forma o de organización sistemática, pero que ahora suele indicar la ausencia de un cierto orden que debería estar presente . En efecto, los orígenes del uso de la palabra caos109 hacen referencia a una connotación negativa para todo fenómeno rebelde y desordenad o, y, en el campo de la ciencia específicamente, p a ra todo
108
LORENZ, Edward. La Esencia del Caos. Madrid: Debate, 2000, p. 1.
109
“For the non-scientist, the term “chaos” conjures up images of a birthday party for 20 four-year- olds, or an airport terminal when runways have closed down in a blizzard, or a shopping mall on Christmas Eve. These images lead us to see chaos as synonymous with confusion, disarray, and pandemonium” (TETENBAUM, Toby. Shifting Paradigms: from Newton to Chaos. En Organizacional Dynamics, vol. 26, n. 4, p. 21, 12 p., 1998. Traducción libre).
aquello fuera del rigor del determinismo absoluto. Sin embargo, esta concepción ha cambiado; Briggs y Peat escriben: “El término científico <<caos>> se refiere a una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios. La ciencia del caos se centra en los modelos ocultos, en los matices, en la <<sensibilidad>> de las cosas y en las <<reglas>> sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo”110.
Lorenz se enco ntró con que la tradicional certeza de las matemáticas no era fiable para la incertidumbre que acompañaba a las predicciones meteorológicas, siendo necesario pensar unas nuevas matemáticas que permitieran trabajar con sistemas dinámicos no-lineales. El hallazgo de Lorenz estimuló nuevas investigaciones en el campo de la
impredecibilidad dando lugar a la creación formal de una nueva teoría
matemática conocida como la <<teoría del caos>>, difundida ampliamente a través de la relación entre el aleteo de mariposas y los tornados.
La teoría del caos surge como una contraposición al orden absoluto, y, como disciplina , busca una explicación a los fenómenos naturales proponiendo un nuevo modo de estudiar la realidad, no desde la linealidad sino desde la complejidad . Esta teoría representa, ante todo, el embate contra los viejos paradigmas, desplazando el sueño determinista de la modernidad.
El caos es a menudo asociado al desorden, pero es precisamente a partir de éste de donde surge la armonía, el desarrollo y la evolución. Por lo tanto, según destaca George Balandier en su libro El Desorden : “El desorden, portador de una infinidad de posibles, de una fecundidad
110
BRIGGS y PEAT, Las Siete Leyes del Caos, op. cit., p. 4.
inagotable, es él mismo generador del orden; hace de éste un accidente, un acontecimiento”111. En el caso de un arrollo, recurriendo a un ejemplo, son millones de partículas las que con sus movimientos generan un desorden, pero todas confluyen a una corriente armoniosa como propiedad emergente del aparente caos; se trata de un sistema continuamente cambiante y , sin embargo , estable.
El término caos, señala Lorenz112, se utiliza por distintos científicos para designar tanto la aleatoriedad como el papel creativo que cumple . Un ejemplo lo constituye el libro de Ilya Prigogine en colaboración de
Isabelle Stengers, Order out of the Chaos, donde estudian la manera en
que sistemas desorganizados pueden organizarse espontáneamente, como sucede con una masa uniforme de líquido que al enfriarse solidifica en un cristal exquisito.
El caos se ha propagado como objeto de estudio en muchas disciplinas ; en medicina se ha n estudiado las arritmias cardíacas, en economía las variaciones bursátiles, en ingeniería el tráfico vehicular, en hidráulica los cauces, y, en general, muchos otros fenómenos en los cuales prima la aletoried ad y la emergencia. Y no es para menos, pues la realidad es caótica y turbulenta por naturaleza.
La teoría del caos, como nuevo paradigma, se presenta como la posibilidad de entender ya no sólo los fenómenos físicos y biológicos , sino también los proceso s sociales y políticos. Por tal motivo, en los últimos años se ha desarrollado en los diversos ámbitos del quehacer científico, una concepción que introduce la noción de caos como un elemento central en la investigación y en la explicación científica . La
111
BALANDIER, op. cit., p. 44.
112
LORENZ, op. cit., pp. 1-2.
i dea de caos, de desorden, de indeterminación e incertidumbre, ha empezado a orientar la búsqueda de los científicos para dar respuesta a los muchos interrogantes que el universo, la naturaleza y la sociedad plantean.
El caos y la ciencia clásica. El caos, si bien embate a la linealidad en su carácter de pretendida universalidad, no la niega, pues reconoce que en la naturaleza existe también cierto determinismo; lo dice Cazau: “Tengamos presente que la teoría del caos no se opone radicalmente a la teoría determinista, en el sentido de proponer que sólo existe el caos y el azar. Si esto fuera así sería imposible cualquier intento de hacer ciencia, salvo que esta consistiera en inventar algún orden artificial en los fenómenos”113. En este sentido, como presenta Sarasty, el Caos surge como conciliador entre orden y desorden.
El caos concilia los dos puntos de vista de una ciencia que ve al universo como regulado, ordenado, determinístico y predecible, y otra corriente que lo ve difuso, incomprensible e indescifrable, recreando una perspectiva desde la cual es un principio creador, con diversos rostros, entre los cuales, el más determinante es la organización emergente del mismo núcleo del caos”114.
Por consiguiente, la teoría del caos no desconoce la existencia de sistemas ordenados, pues los mismos sistemas caóticos luego de tomar uno de los caminos en un punto de bifurcación115, pueden exhibir estructuras tanto complejas como también autoorganizadas.
113
CAZAU, op. cit.
114
SARASTY, Alejandra. Introducción a la Teoría del Caos y su Impacto en las Organizaciones. Trabajo de Grado, Facultad de Ciencias y Administración. Universidad Nacional de Colombia: Manizales, 2000, pp. 58-59.
115
Las bifurcaciones se desencadenan por sobretensión en los sistemas complejos, que los empuja más allá de los umbrales de estabilidad. Hasta este punto el comportamiento de los sistemas es relativamente ordenado, pero más allá del punto crítico el orden se rompe y el sistema cae en el caos. Luego, en la mayoría de los sistemas complejos, el caos da paso, por último, a una nueva variedad de
1.2.5.2 La esencia del caos. El reto de encontrar y comprender la