6 Chapter Six CONCLUSION AND RECOMMENDATIONS
6.4 The Role of Amicus Briefs
La responsabilidad social corporativa es un nuevo sistema de gestión que nace en el ámbito empresarial, aunque también es aplicable en administración pública en general. Desde hace algunos años viene implantándose con fuerza, sobre to- do, en las grandes compañías, convirtiéndose en un factor estratégico dentro de las mismas y, aunque hay expertos que consideran esta corriente como una mo- da, hay quienes también aseguran que ha venido para quedarse.
En palabras de González-de la Cruz (2006: 136), «hay que enfocar la respon- sabilidad social corporativa como un elemento para ganar valor y aumentar la rentabilidad a largo plazo. Si se ve bajo ese prisma quedará integrado en lo que
es la estrategia de la empresa y en las acciones en curso, y no se convertirá en una actividad esporádica».
El concepto de responsabilidad social corporativa (RSC) como tal nace a me- diados del siglo XX, entre los años 1950-60, pero realmente su desarrollo fuerte se puede cifrar en los últimos diez años; y dentro de esos diez años, en España surge durante los últimos dos o tres. En la década de 1980 se inicia una etapa en que la Universidad y escuelas de negocio comienzan a sentar las bases del con- cepto moderno y actual de la responsabilidad social corporativa, pero no es has- ta 1990 cuando sus prácticas, con más o menos éxito, empiezan a introducirse ya en las empresas.
La razón por la que este modelo de gestión haya surgido en estos momentos se debe a que el papel de la empresa ha cambiado en los últimos tiempos y éstas, cada vez más, necesitan mejorar su imagen, legitimar su actividad o comunicar sus actuaciones, si quieren sobrevivir y ser competitivas en el mercado. De esta manera, la empresa no solo tiene responsabilidades hacia sus accionistas y em- pleados, sino también hacia su entorno y colectividad. Actualmente, la mayoría de los consumidores exigen empresas con buenas prácticas sociales y medio- ambientales, sancionando aquellas que solo buscan aumentar el poder que pose- en. Así lo asegura De la Rosa (2008: 4) cuando reconoce que «las empresas se están dando cuenta de que la responsabilidad social corporativa es un punto di- ferenciador importante, no solo desde el punto de vista externo, sino también interno, en la medida en que una empresa que apuesta por ir más allá del mero cumplimiento de la ley en materia medioambiental y de conciliación tiene una ventaja competitiva frente a cualquier otra empresa que no aporte más que el es- tricto cumplimiento de la norma».
Lo primero que hay que tener en cuenta es la multiplicidad de términos que se utilizan para referirse a este sistema de gestión. Hoy día se utilizan indistin- tamente los conceptos de RSC (responsabilidad social corporativa), RSE (respon- sabilidad social empresarial), empresa ciudadana, empresa sostenible, etc., para designar una misma cosa. En la práctica, todos estos conceptos significan lo mis- mo, lo que ocurre es que cada empresa escoge uno u otro en función de su de- cisión particular.
Según el Foro de Expertos en Responsabilidad Social Corporativa, creado en 2005 por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, «la responsabilidad social de la empresa es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria en su gobierno y gestión, en su estrategia, po- líticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, medioambien- tales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuen- cias y los impactos que se derivan de sus acciones». Como se deduce de esta defi- nición, la responsabilidad social implica el compromiso de atender las necesida-
des de los diferentes grupos de interés de la empresa, tanto internos como ex- ternos, desde la triple dimensión económica, social y medioambiental.
Las Universidades, al igual que las grandes empresas, también están cambian- do sus planteamientos en los últimos años y se han dado cuenta de la necesidad de desarrollar la responsabilidad social corporativa en sus sistemas de gestión y en sus sistemas de información como acción de mejora de la calidad y como ga- rantía de la prestación del servicio que ofrecen.
«Actualmente es inevitable contemplar la Universidad sin ver la relación Uni- versidad y sociedad. Es evidenciable la función social de la Universidad, ya que influye, transforma y forma parte de los procesos que acontecen en su entorno, contribuyendo así a la transformación de la sociedad en la que se integra. Esta re- lación tradicionalmente se enmarcaba en aspectos tales como la educación, la re- lación de Universidad-empresa o la investigación. En la actualidad podemos des- tacar que la labor universitaria puede llegar a influir y tener presencia en dife- rentes ámbitos de la sociedad: es generadora de empleos e influye en los mismos, mantiene una estrecha relación con sus públicos internos, se integra en la socie- dad en la que participa, toma parte en procesos económicos y de toma de deci- siones locales y regionales, difunde el conocimiento y potencia la investigación, entre otros ámbitos de influencia. Es por esta relación por la que la responsa- bilidad social universitaria adquiere sentido y presencia» (Ruiz y Soria, 2009).
Las Universidades deben gestionar la responsabilidad social de sus acciones sin olvidar la comunicación de las mismas para ser generadoras de valores positivos para la sociedad y para ellas mismas. Las autoras anteriormente citadas incluyen la responsabilidad social en el ámbito de actuación de las Relaciones Públicas por necesitar éstas de una interrelación continua con los públicos de las organiza- ciones e instituciones. Para ello, se apoyan en la definición de Relaciones Públicas ofrecida por la Asociación Internacional de Relaciones Públicas (IPRA), que ayu- da a enmarcar el concepto de responsabilidad social de las Universidades en esta disciplina: «Actividad de dirección de carácter permanente y organizado por la cual una empresa o un organismo, público o privado, busca obtener o mantener la comprensión, la simpatía y el concurso de aquellos con los que tiene o puede tener que ver» (Castillo, 2009:15).
De este modo, se puede apreciar la importancia que esta definición otorga a la relación de la organización con sus públicos o grupos de interés. De ahí la im- portancia que tiene para cualquier empresa, organismo e institución contar con el Departamento de Comunicación para gestionar, mantener y fortalecer esta relación con los públicos. «El conocimiento por parte de los públicos de la orga- nización e institución de las políticas de responsabilidad social llevadas a cabo, son un elemento de gran impacto en la imagen corporativa de la institución y, por consecuencia, en la imagen de sus productos y servicios» (Ruiz y Soria, 2009).
En opinión de Losada-Vázquez (1998: 75), «las instituciones universitarias no pueden contentarse con la satisfacción de las necesidades y el cumplimiento de unos objetivos definidos por una élite de conocimiento. En definitiva, la Uni- versidad no se concibe como un fin en sí mismo, o como una institución útil para una minoría, sino que debe ser útil y rentable socialmente».
Si bien es cierto que las Universidades ya habían venido llevando a cabo acti- vidades relacionadas con la responsabilidad social, éstas no se han sabido comu- nicar a la sociedad apropiadamente. Y tan importante como la puesta en práctica de estas buenas prácticas corporativas es también el saber darlas a conocer. Co- mo determina López-Lita (2006: 129), «lo que hay que hacer es tener esta res- ponsabilidad, ejercerla y finalmente comunicarla. Las cosas deben ser percibidas; si no se perciben no aportan valor a la empresa y al fin y al cabo su objetivo prioritario es que aporten valor».
Por su parte, González-de la Cruz (2006: 134) argumenta que «hay una parte visible que todo el mundo valora como valor de esa empresa, y otra parte no vi- sible ligada a la reputación, a los intangibles y demás que nadie ve. En la medida en que podamos sacar a la luz esa parte sumergida, podremos aumentar el valor de esa empresa; con esa parte de responsabilidad social corporativa estaremos contribuyendo a la mejora del valor de esa empresa en su mercado correspon- diente. Esa labor de sacar a la luz parte de los valores escondidos es el motivo de la información pública y la comunicación por parte de la empresa».
«En el mundo mediatizado en el que vivimos, comunicar es una de las ac- ciones fundamentales para logar presencia social. Las Universidades no están ex- entas de esta actividad por lo cual crean diversos canales de información» (Va- larezo, Cesibel y Elizalde, 2010).
La responsabilidad social universitaria «es una política de compromiso ético en el desempeño de sus responsabilidades por parte de la comunidad universitaria (estudiantes, PAS y PDI) a través de la gestión responsable de los impactos educa- tivos, cognitivos, laborales y ambientales que la Universidad genera, en un diá- logo participativo con la sociedad para promover el desarrollo sostenible» (defi- nición aportada por Barro Ameneiro, Rector de la Universidad de Santiago de Compostela, en la conferencia presentada en las Jornadas de Reflexión sobre la Responsabilidad Social Universitaria, celebrada en Granada el 26 de marzo de 2008, organizada por la Foro de los Consejos Sociales de las Universidades Pú- blicas de Andalucía).
El Proyecto Universidad Construye-País (2002) define la responsabilidad social universitaria (RSU) como «la capacidad que tiene la Universidad de difundir y poner en práctica un conjunto de principios, valores generales y específicos, por medio de cuatro procesos claves: gestión, docencia, investigación y extensión».
Vargas (2008).
De la misma manera, en la Memoria de Sostenibilidad de la Universidad de Santiago de Compostela, la responsabilidad social universitaria se explica como «una política de compromiso ético en el desempeño de sus responsabilidades por parte de la comunidad universitaria (estudiantes, personal de administración y servicios, y personal docente investigador), a través de la gestión responsable de los impactos educativos, cognitivos, laborales y ambientales que la Universidad genera para promover el desarrollo sostenible».
Para la Universidad Católica del Perú (2008), la responsabilidad social univer- sitaria propone una manera diferente de hacer las cosas en el ámbito universita- rio y desde él. Plantea la transformación de los procesos del quehacer univer- sitario a partir de una gestión enfocada en el vínculo recíproco, sostenible y efec- tivo entre la Universidad y su entorno social y natural. De igual forma, se orienta a minimizar sus impactos negativos y maximizar los positivos para hacer de la or- ganización un agente de cambio social.
El Manual de Responsabilidad Social Universitaria de la Universidad de Huel- va (Pérez-Domínguez, 2009: 15) la define como «una nueva manera de funcio- namiento de la Universidad, un nuevo modo de hacer y comportarse basado en una relación más fluida y directa de la Universidad con su entorno social, para lo que se toman en consideración los efectos, repercusiones y expectativas que la actividad de la Universidad genera tanto en sus propios miembros (docentes, in- vestigadores, personal de administración y estudiantes) como en la sociedad».
Como grupos de interés de la Universidad se identifican los siguientes: alum- nos, empleados, otras instituciones de educación superior, empresas, autoridades públicas, sociedad y comunidad local y entorno natural(Vargas, 2008).
Gestión
Investigación
Extensión Docencia PRINCIPIOS Y VALORES GENE-RALES Y ESPECIFICOS
desarrollo y difusión
SOCIEDAD - INTER- DEPENDENCIA
Vargas (2008).
El Manual de Responsabilidad Social Universitaria de la Universidad de Huel- va (Pérez-Domínguez, 2009: 6-7)señala razones de por qué y para qué aplicar el concepto de responsabilidad social en el ámbito universitario:
• Porque la Universidad se encuentra en la necesidad de repensar su posición y su función en la sociedad ante los grandes cambios económicos, sociales y culturales planteados en los inicios del siglo XXI.
• Porque la Universidad debe ser responsable y honesta al afrontar los nuevos retos, pues en su esencia está ofrecer el mejor servicio posible al ciudadano. A ese respecto, la responsabilidad social universitaria significa una evaluación del normal nivel de exigencia y desempeño de la Universidad.
• Porque la Universidad se encuentra ya inserta en un gran proceso de cambio como consecuencia de la implantación del Espacio Europeo de Educación Su- perior, que la conduce a la asunción de nuevos roles y funciones respecto a lo que la sociedad demanda de ella.
• Porque en los últimos años la relación entre la Universidad y la sociedad no ha sido todo lo fluida que era de esperar.
• Porque la Universidad no detenta ya el monopolio de la producción del conocimiento y gestión del saber, ni el control de la agenda científica y tecno- lógica, sino que convive con otras instancias y redes de información, como la investigación privada, los grandes grupos de comunicación o los grupos de in- terés surgidos al albur del desarrollo de la sociedad de conocimiento.
• Porque la Universidad tiene la obligación de aparecer ante su alumnado y ante la sociedad en general como una comunidad socialmente responsable, capaz de gestionarse a sí misma de acuerdo con valores humanos, democrá- ticos, sociales y ecológicos; por lo que el desarrollo tanto teórico como prác-
“Stakeholders” o Grupos de In- terés Alumnado Centros de enseñanza/ Universidades Administración Pública Ciudadanía Trabajadores PAS, PDI Proveedores USC Empresas Otros
tico de la responsabilidad social universitaria ofrece un contexto especialmente idóneo para ello.
• Porque la aplicación de la responsabilidad social universitaria representaría un factor de diferenciación de la Universidad en la que se aplica, y por tanto de éxito, en un entorno cada vez más competitivo.
√ Para que la Universidad formule un nuevo compromiso ante la sociedad que permita satisfacer sus demandas, una suerte de autocontrato que to- ma como base la relación de reciprocidad e interdependencia con esta última.
√ Para que la Universidad salve la posible distancia que la alejaría de la sociedad, ya que la responsabilidad social corporativa consiste en una práctica de organización respecto de terceros; que toma en consideración tanto su relación e impactos en la sociedad, como la influencia que la so- ciedad y las expectativas de los actores sociales tienen sobre ésta.
√ Para que la Universidad defina su posición estratégica en la sociedad sin faltar a la coherencia con sus funciones académicas y de investigación. √ Para que la Universidad aporte un valor agregado a sus actividades y funciones tradicionales al implementar criterios de gestión socialmente responsables.
√ Para que la Universidad incluya la excelencia y el liderazgo social, cultu- ral y científico entre sus objetivos, pues éstos forman parte esencial del modelo de responsabilidad social de las organizaciones.
√ Para que la Universidad recupere y ejerza con eficacia su rol de factor de transformación social y crecimiento que tradicionalmente ha cumplido. √ Para que la Universidad establezca una relación con la sociedad basada en el beneficio recíproco de ambas.
√ Para que la Universidad resulte competitiva entre los nuevos actores e instancias públicas y privadas relacionadas con la producción del conoci- miento, y pueda garantizar así su supervivencia y protagonismo en la nue- va sociedad del conocimiento.
Existen varias iniciativas para promover el desarrollo sostenible en el ámbito de las universidades. A nivel nacional, la Conferencia de Rectores de las Univer- sidades Españolas (CRUE) tiene un grupo de trabajo sobre Desarrollo Sostenible y Calidad Ambiental, y varias instituciones como, por ejemplo, la Universidad de Zaragoza, la Universidad de Málaga, el Centro de Investigaciones Sociológicas
(CIS), la Escuela de Negocios ESADE, la Fundación EOI (Escuela de Organización Industrial), el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE), la Univer- sidad de Navarra, el Instituto de Empresa o también la Universidad de Santiago de Compostela han llevado a cabo buenas prácticas en el ámbito de responsa- bilidad social.
El Foro de los Consejos Sociales de las Universidades Públicas de Andalucía ha elaborado una Memoria de Responsabilidad Social para las Universidades anda- luzas con el objetivo de normalizar sus actuaciones en esta materia y analizar el estado de salud de las relaciones de la Universidad con los diferentes agentes so- ciales. «La Memoria de Sostenibilidad o Responsabilidad Social es el mejor instru- mento para ofrecer la imagen más completa de una organización y de su com- portamiento»(Vargas, 2008).
La Universidad de Huelva presentó el 15 de marzo de 2012 su primera Me- moria de Responsabilidad Social Universitaria, correspondiente a los años 2009- 10 y en la que se siguen las directrices marcadas por el Foro de los Consejos So- ciales de las Universidades Públicas de Andalucía. El documento contempla nue- ve apartados en total: perfil organizativo, recursos, compromiso con el alum- nado, compromiso con el personal, compromiso social, compromiso ambiental, compromiso con el sector empresarial y las instituciones y compromiso con la mejora continua.
El Manual de Responsabilidad Social Universitaria de la Universidad de Huel- va (Pérez-Domínguez, 2009: 17) concluye que «la Universidad encuentra en la responsabilidad corporativa un eje estratégico muy fundamental de acción y de- sarrollo de su importante función social. Los procesos de responsabilidad corpo- rativa permiten hacer sostenible la gestión del modelo universitario en cada mo- mento; es por ello, que nuestras Universidades deben interiorizarlos como ga- rantía de un uso eficiente y eficaz de los recursos de que dispone la institución. La responsabilidad social universitaria, en definitiva, nos sugiere cómo llegar a la meta de una Universidad socialmente rentable y eficaz».