4.2 Russia
4.2.2.1 The Russian Tax Code: Transfer Pricing Rules from 1999 to 2011
La función de los museos se centraba tradicionalmente en con- servar, investigar y exhibir sus colecciones. Sin embargo, desde la aparición de tendencias museológicas modernas, como la "Nueva Museología" de los años 70, que apelaba a que los museos pasen de ser templos a ser foros y espacios orientados al visitante, los museos se han ido transformando de acuerdo a las exigencias de su tiempo, con la finalidad de convertirse en espacios relevantes a su entorno, su comunidad y contexto.
En base a dichas definiciones, se emplearon los siguientes indicado- res para elaborar el cociente de comparación entre museos:
a. Cantidad y frecuencia con que realizan programas públicos. b. Cantidad y frecuencia con que realizan exposiciones tempo-
rales al año.
c. Existencia de programas educativos (experiencias participati- vas e interactivas).
d. Existencia de programas con la comunidad circundante/ programas de voluntariado (en los que es mayor el nivel de participación por parte de personas externas a la organización).
Un museo es participativo cuando cuenta con espacios, progra- mas o estrategias que permiten la interacción y el activo involucra- miento de los visitantes en el museo. El museo se vuelve una zona de contacto para la comunidad cuando reconoce la existencia de multiplicidades de públicos y acomoda sus diversas voces de forma integrada (Barret; 2010).
Ello no significa que debemos abdicar a nuestros acervos materiales o dejar de cuidarlos; significa que debemos utilizarlos de manera más amplia para ofrecer a las sociedades experiencias de mundo que sean efectivamente transformadoras. Nosotros, profesionales de museos, tenemos en las manos los testimonios materiales y no materiales de la riqueza del mundo, del saber del mundo; nos corresponde darles forma y sentido, permitiendo que cada socie- dad pueda, efectivamente, situar de manera nítida el lugar del Museo en su sistema de representaciones (Scheiner; 2008).
De esta manera, los museos a nivel mundial vienen tratando de adaptarse a las exigencias del presente siglo en las que conviven nuevos medios de comunicación, nuevos métodos de aprendizaje y nuevas formas de entretenimiento, junto con un acelerado rit- mo de innovación tecnológica y de conectividad. Por ello, en un contexto en el que el público está acostumbrado a comentar, a tener una voz en el ciberespacio, a producir, reproducir, compartir y descargar contenidos culturales, los museos del S.XXI o mu- seos del futuro se caracterizan por ser espacios activos, centros culturales dinámicos, participativos y de gran apertura a su comu- nidad, en los que priman el diálogo y la diversidad.
En relación a esto, en el presente eje se evalúa la medida en que los museos de Lima son participativos, así como su nivel de dina- mismo. Para tales fines, se entiende que el dinamismo de un mu- seo se refleja en la cantidad y frecuencia de su programación; de manera que si un museo realiza programas, actividades y eventos semanalmente, podemos calificarlo como un espacio dinámico.
100 80 40 60 20 MUSEO GRANDE MUSEO MEDIANO MUSEO PEQUEÑO 11 24 15
Puntaje en Escala
de Participación y
Dinamismo por tipo
de museo
25
40
28
La escasa presencia de museos que cuenten con programas de vo- luntariado o programas con la comunidad circundante responde más a su interés por la apertura del museo a diferentes voces y a ser relevantes para su comunidad más que a la capacidad operativa de su organización. Una de las principales barreras es la cultura orga- nizacional ligada a una visión del museo como un espacio al que los demás deben acudir para ser “culturizados”, pues bajo esa visión, los intereses, opiniones y saberes de sus visitantes no son relevantes para el museo. Ligado a ello, la carencia de áreas y especialistas en pedagogía de museos o mediación se puede considerar como otro limitante para la construcción de museos más participativos. Como resultado, se observa que en Lima los museos grandes son aquellos más dinámicos, debido a que realizan mayor cantidad de programas públicos y mayor cantidad de exposiciones temporales. Por el contrario, la programación de museos pequeños es menos frecuente e incluso aislada, lo cual los sitúa en desventaja competitiva, pues al presentar una oferta reducida no generan retorno de visitantes, ni rentabilidad económica. Esto puede generar un círculo vicioso en el que el reducido presupuesto y escasa generación de ingresos es directamente proporcional al desarrollo de menos actividades, así como a la contratación de menos personal.
En un panorama en que los programas educativos y los programas comunitarios y de voluntariado son el mayor indicador del nivel de participación de un museo, se puede concluir que en general, el índice de nivel de participación en los museos de la ciudad es aún reducido. Esto se debe a que de los 50 museos estudiados, solo 15 cuentan con programas educativos y 4 cuentan con programas de voluntariado. En este sentido, se observa que el sector, a pesar de ser regularmente dinámico, está aún en vías de convertirse en plataformas más amplias de diálogo e interacción.
Puntaje sobre 100
Un museo o centro expositivo es accesible física- mente en la medida que el público puede visitarlo sin barreras infraestructurales, así como sin limi- taciones de horarios (días y horas de atención) y tarifas. De similar modo, se considera que una organización es accesible virtualmente en la medi- da que se puede obtener acceso a sus contenidos, información básica y de contacto actualizados en internet. En base a estos criterios, a continuación se evalúa a través de un cociente compuesto por los siguientes indicadores:
Indicadores empleados para medir el acceso físico:
a. Horarios
b. Días de atención
c. Porcentaje de condiciones de infraestructura libre de barreras cumplidas respecto a los 12 criterios establecidos para fines de este estudio (ver análisis de la dimensión 2). d. Rango de tarifas de ingreso al museo, consi-
derando que a mayor tarifa, menos accesi- ble es el museo.
Por otro lado, la capacidad operativa de cada tipo de museo, junto con la necesidad de generación de ingresos económicos para la organización, son factores que permiten y motivan respectivamente el desarrollo de una programación más dinámica, lo cual les per- mite ser más eficientes y competitivos. En este sentido, se encuen- tra una relación directa entre tamaño de museo y su capacidad de dinamismo.