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Safe Services Standard 3:

In document Coovagh House (Page 40-43)

Action Plan

Theme 3: Safe Services Standard 3:

Al entender la ciudad como estadio permanente para la interacción social de los individuos y la confrontación de sus propósitos con sus semejantes y el entorno, se establece el espacio público como elemento esencial dentro de la urbe, en la medida que el mismo representa el escenario ideal para el desarrollo del sujeto social, la construcción de sus fines y la consolidación del cuerpo social como entidad representativa cultural.

El Espacio Público era definido por los griegos como aquél espacio esencial que daba vida a la cultura, donde el cuerpo social interactuaba y fundamentalmente, desarrollaba sus conceptos políticos dentro de un espacio de características públicas. Era entonces, el espacio adecuado para que el individuo se proyectara como sujeto social dentro de un colectivo determinado, que se enmarcaba a su vez, por un espacio físico que lo definía.

Concepto este, muy similar por ejemplo, al estructurado dentro de la concepción normativa de espacio público consagrado en el artículo 5 de la Ley 9 de 1989, en

el cual se define: “…como el conjunto de inmuebles públicos y los elementos arquitectónicos y naturales de los inmuebles privados, destinados por su naturaleza, por su uso o afectación, a la satisfacción de necesidades urbanas

colectivas…”. Estas definiciones implican que el espacio público es público, en la

medida en que se destina a responder por las necesidades colectivas de la población de la ciudad y porque es el lugar donde tiene lugar la vida pública, la vida colectiva.

El espacio público es considerado como un conjunto orgánico de dinámicas vivas y cambiantes, reflejo de la apropiación temporal que la ciudadanía realiza en su vivencia cotidiana de la ciudad. Se da en sí mismo como el resultado de la interacción permanente de los individuos dentro de tal entorno, y se transforma constantemente como producto de la confrontación real de los proyectos individuales y colectivos superpuestos dentro del marco urbano. Consecuente con tal descripción, el espacio público se entiende como un concepto dinámico que se debe definir según las necesidades y propósitos de los individuos que se desenvuelven dentro del mismo, confrontando tales, con el espacio real ambiental del que se dispone.

Con todo lo anterior, podemos deducir que el espacio público se imagina teniendo como base tres elementos urbanas:

Lo sociocultural y la política

Los elementos materiales que lo componen

Y la forma como los individuos ejercen su ciudadanía y se apropian de este espacio

Como soporte de la función urbana, el espacio público se constituye en la infraestructura que permite la existencia de la ciudad y por extensión y complejidad, en la estructura ambiental que la relaciona con el contexto natural y con la región y la geografía a la que sirve de referente, es en este aquí en donde el concepto de paisaje se hace importante, porque como lo dice María Cristina Morláns en la Introducción a la Ecología del Paisaje: hay tres formas de entender

el paisaje que hacen que “…no haya duda que el estudio tanto descriptivo como funcional del paisaje debería ser un paso previo a cualquier proyecto o actuación que suponga una intervención del hombre, a cualquier decisión que afecte al uso del suelo o a la gestión de los recursos naturales en un espacio geográfico

determinado… • El paisaje puramente estético, que hace alusión a la armoniosa

artística de él. • El paisaje como término ecológico o geográfico, que se refiere al estudio de los sistemas naturales que lo configuran, es decir, la interrelación entre agua, aire, tierra, plantas y animales, a lo que debería agregarse la actividad humana. • El paisaje como estado cultural, es decir, el escenario resultante de la actividad

humana”25.

Consecuente con el objetivo principal de la presente investigación, haciendo referencia al rol que el espacio público de la ciudad de Villavicencio juega en la vida cotidiana de sus habitantes, como principal eje social de la capital, la antropóloga Nancy Espinel caracterizó al paisaje como uno de los escenarios simbólicos del espacio público, preferidos por los villavicenses. Esta definición permite vislumbrar la capacidad que determinados lugares tienen para concentrar y promover la producción de representaciones culturalmente significativas que los habitantes de una ciudad hacen respecto de esta. Representaciones que a su vez permiten visualizar la existencia de un imaginario urbano colectivo, que por su naturaleza, se convierte en determinada cualidad que reside en la posibilidad de compartir experiencias con los semejantes sociales y recrear situaciones comunes sustentadas en la identidad de propósitos.

Henry Lefèbvre, en sus “Reflexiones sobre la política del espacio (1973, p31)” habló sobre el carácter político del espacio.

El espacio no es un objeto científico separado de la ideología o de la política;

siempre ha sido político y estratégico. Si el espacio tiene apariencia de neutralidad e indiferencia frente a sus contenidos, y por eso parece ser puramente formal y el epítome de abstracción racional, es precisamente porque ya ha sido ocupado y usado, y ya ha sido el foco de procesos pasados cuyas huellas no son siempre

25

MORLANS. María Cristina.INTRODUCCIÓN A LA ECOLOGÍA DEL PAISAJE. ÁREA ECOLOGÍA - Editorial Científica Universitaria - Universidad Nacional de Catamarca ISSN: 1852-3013. 2005.

evidentes en el paisaje. El espacio ha sido formado y modelado por elementos históricos y naturales; pero esto ha sido un proceso político. El espacio es político

e ideológico. Es un producto literariamente lleno de ideologías”26.

El espacio público, se define como un concepto variable, mutable que evoluciona y está en constante transformación, dependiendo de las circunstancias coyunturales, el querer de los individuos que se desarrollen en tal estadio, y la capacidad de tales sujetos para concebirlo y proyectarlo. La trasformación de este espacio políticamente desarrollado, se produce del imaginativo social del colectivo, confrontado con variables estructurales, de tal manera que, el surgimiento del espacio en el cual el ente social convive e interacciona, se da como resultado de un fenómeno de confrontación ideológico.

Al concebirse dentro del plano político, el espacio conlleva intrínsecamente el concepto de lo público, y por ende, la búsqueda constante del bien común del ente social organizado, enmarcado dentro de sus distintas realidades, las cuales, deben ser el marco de referencia para proyectar social e institucionalmente ese espacio, de tal manera que, identificado como público, él mismo, refleje el querer colectivo acondicionado a las exigencias de su entorno como por ejemplo, el poder y el deber

constitucional que tiene el Estado de “velar por la protección de la integridad del

espacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalecerá sobre el particular”27.

Su destinación, como lo sostiene el Decreto 1504 de 1998, busca “la satisfacción de las necesidades urbanas colectivas que trascienden los límites de los intereses

individuales de los habitantes”. Desde esta perspectiva el espacio público se

26

OSLENDER, Ulrich. ESPACIALIZANDO RESISTENCIA: PERSPECTIVAS DE 'ESPACIO' Y 'LUGAR'

EN LAS INVESTIGACIONES DE MOVIMIENTOS SOCIALES.http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/geografia/osle/3.htm

27

puede entender como el conjunto de inmuebles a los cuales se puede acceder y desarrollar libremente actividades, sin estar supeditado a restricciones políticas, económicas o sociales.

Se puede complementar la definición anterior con la siguiente: “el espacio público está destinado para el disfrute universal de los ciudadanos, en los cuales se concentran formas de ejercicio de la vida democrática en sociedad, garantizadas por las reglas constitutivas del contrato social, esto es, por la Constitución Política

propia del Estado Social de Derecho”28de igual forma “son los espacios en donde

se manifiestan y deben manifestarse ciertas formas básicas del ejercicio de la ciudadanía contemporánea :la igualdad, la equidad, la libertad de expresión y difusión del pensamiento y las opiniones; el derecho de reunión y manifestación; el derecho a la recreación, al deporte y al aprovechamiento del tiempo libre; la

expresión de la diversidad cultural y la libre circulación”29.

En la actualidad el espacio público tiene un carácter polifacético que incluye desde los andenes, donde la socialización es aparentemente simple, hasta los

escenarios que concuerdan con lo que Marc Augé30, define como "lugares": Lugar

de la identidad:los individuos pueden reconocerse en él y definirse en virtud de él;

28

ALCALDÍA DE BOGOTÁ. Plan maestro de espacio público .documento técnico de soporte. Tomo 2. 2006.p. 35

29

Ibid..p. 35

30

El lugar común al etnólogo y a aquellos de los que habla es un lugar, precisamente: el que ocupan los nativos que en él viven, trabajan, lo defienden, marcan sus puntos fuertes, cuidan las fronteras pero señalan también la huella de las potencias infernales o celestes, la de los antepasados o de los espíritus que pueblan y animan la geografía íntima, como si el pequeño trozo de humanidad que les dirige en ese lugar ofrendas y sacrificios fuera también la quintaesencia de la humanidad, como si no hubiera humanidad digna de ese nombre más que en el lugar mismo del culto que se les

consagra…Sí nos detenemos un instante en la definición de lugar antropológico, comprobaremos que es ante todo algo geométrico. Se lo puede establecer a partir de tres formas espaciales simples que pueden aplicarse a dispositivos institucionales diferentes y que constituyen de alguna manera las formas elementales del espacio social. En términos geométricos, se trata de la línea, de la intersección de líneas y del punto de intersección. Concretamente, en la geografía que nos es cotidianamente más familiar, se podría hablar, por una parte, de itinerarios, de ejes o de caminos que conducen de un lugar a otro y han sido trazados por los hombres; por otra parte, de encrucijadas y de lugares donde los hombres se cruzan, se encuentran y se reúnen, que fueron diseñados a veces con enormes proporciones para satisfacer, especialmente en los mercados, las necesidades del intercambio económico y, por fin, centros más o menos monumentales, sean religiosos o políticos, construidos por ciertos hombres y que definen a su vez un espacio y fronteras

mas allá de las cuales otros hombres se definen como otros con respecto a otros centros y otros espacios”. AUGE, Marc.

LOS «NO LUGARES» ESPACIOS DEL ANONIMATO. Una antropología de la Sobremodernidad.Quinta reimpresión; ©

lugar de relación: un grupo de individuos, siempre los mismos, pueden entender en él, la relación que los une a los otros y lugar de historia: Los individuos que ocupen un lugar pueden encontrar en él, los diversos trazos de antiguos edificios y establecimientos.

La legislación actual colombiana, en el Decreto 1504 de 1998, considera como espacio público no sólo aquel al cual se accede libremente, sino como aquel que le da importancia a las diversas funciones que cumplen dichos espacios, independientemente de su tenencia.

Tal Decreto en su artículo segundo establece: “El espacio público es el conjunto de inmuebles públicos y los elementos arquitectónicos y naturales de los inmuebles privados destinados por naturaleza, usos o afectación a la satisfacción de necesidades urbanas colectivas que transcienden los límites de los intereses

individuales de los habitantes31”.

El espacio público comprende, entre otros, los siguientes aspectos:

1) Los bienes de uso público, es decir, que pertenece a todos los habitantes del

territorio nacional, destinados al uso o disfrute colectivo (vías, plazas, parques, etc.).

2) Los elementos arquitectónicos, espaciales y naturales de los inmuebles de

propiedad privada que por su naturaleza, uso o afectación satisfacen necesidades de uso público (antejardines, fachadas y cubiertas).

El espacio público está compuesto por:

1) Zonas viales: Calzada, separador, Andén, Antejardín, Franja de Control

ambiental, Alameda, Bahía de estacionamiento, Paso a desnivel y Vía Peatonal.

31

2) Zonas recreativas de uso público: Zona verde, plaza, plazoleta, parque y campo deportivo.

3) Zonas de equipamiento comunal: Zona verde y comunal.

4) Zonas de servicios públicos: Franjas de aislamiento, Rondas de río,

Quebradas, Canales, Lagunas y sus respectivas zonas de preservación ambiental. Respecto a lo anteriormente mencionado, el gobierno municipal de la ciudad de Villavicencio tiene un proyecto de mejoramiento del espacio público central

denominado “Cielos Abiertos”, en el cual se pretende convertir los diferentes

espacios comunes en zonas atractivas, sostenibles y amigables, en donde los individuos sientan agrado y confianza al permanecer en ellas. Son espacios seguros, hechos pensando en el bienestar y confiabilidad del peatón, con un buen alumbrado, adecuados cerramientos, señalizaciones notorias e infraestructura amigable. Lastimosamente, en situaciones estructurales como las de este tipo, se confronta el anhelo estatal con las necesidades y proyecciones individuales de ciertos sujetos que al propender por su propósito personal, generan un conflicto de intereses que posteriormente se convierte en el principal obstáculo para el desarrollo de estos programas, por tanto, en determinados escenarios no se respeta ni se tiene en cuenta el interés general de este mejoramiento y consolidación urbana.

El Espacio Privado: El espacio privado se entiende, no sólo como aquel sobre el

cual ejercen dominio, mediante su propiedad, un grupo o persona determinada, sino como una espacialidad que tiene características diferentes y que está compuesta en primer lugar del espacio individual, que proporciona la intimidad y cuyo acceso es prohibido, como la vivienda. De igual manera, se incluyen todas aquellas espacialidades que tienen un acceso limitado por la propiedad particular como lugares de trabajo, oficinas y fábricas entre otros.

La Relación Público Privado: Son dos elementos a partir de los cuales se

pretende entender la complejidad de la ciudad; Aldo Rossi en 1966, afirma en su libro La arquitectura de la ciudad, que el "contraste entre lo particular y lo universal, entre lo individual y lo colectivo, es uno de los puntos principales desde

los cuales se estudia la ciudad…”, y añade: "este contraste se manifiesta en

diversos aspectos, en las relaciones entre la esfera pública y la privada, en el contraste entre el diseño racional de la arquitectura urbana y los valores del locus,

entre edificios públicos y edificios privados"; y concluye: "sí la división de la ciudad

en esfera pública y esfera privada, elementos primarios y zona residencial, ha sido varias veces señalada y propuesta, nunca ha tenido la importancia de primer plano

que merece"32.

Espacio Público, Centralidades y Movilidad: El proceso de globalización no

sólo ha generado importantes transformaciones en el ámbito político, económico y social, sino también en los modelos de organización territorial. Sin duda el principal factor que ha hecho posible la movilidad de los espacios públicos en las ciudades, ha sido el desarrollo tecnológico, que tiene en el transporte y en las comunicaciones sus principales exponentes, en cuanto han posibilitado la superación de las fronteras físicas que impiden la libre circulación de productos y servicios. La computación e informática, carreteras, vehículos de alta velocidad, han creado redes globales donde los espacios urbanos, comienzan a tener especial relevancia.

Los espacios urbanos se presentan como el escenario perfecto para el desarrollo industrial, desarrollo que por definición encuadra debidamente dentro de tal marco, conforme a que las distintas actividades desarrolladas, interaccionan y se interrelacionan consecuentemente con el constante movimiento y lenguaje urbano del ruido, para concluir en una expresión urbana de proyección, conforme al

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entorno definido por la conjugación de los factores anteriormente referidos, que a su vez, surgen correlativamente con las necesidades del cuerpo colectivo.

En el conjunto urbano moderno, y especialmente en el espacio público, se destaca las diferentes experiencias que día a día se ven reflejadas en las ciudades del mundo y que se plasman en la cotidianidad del individuo, como es la construcción de grandes edificios corporativos y de la ampliación de los espacios peatonales, a través de una ornamentación y de un mobiliario que invita más al desplazamiento constante y acelerado, que al uso y el disfrute colectivo que permite la permanencia en un lugar.

Se ve igualmente, como la cultura urbana contemporánea presenta una importante tendencia a la fragmentación y exclusión del cuerpo social organizado dentro de la

ciudad actual. Ante esto, en la investigación denominada “13 Grandes Proyectos

Urbanos en 12 países de la Unión Europea”33 de los autores Erik Swyngedouw

(Universidad de Oxford, Reino Unido), Frank Moulaert (Universidad de Lille, Francia) y Arantxa Rodriguez (Universidad del País Vasco, Bilbao, España) se señala:

“en la esfera cultural, la aparición de nuevas elites urbanas, beneficiarias de la reestructuración socioeconómica, contrasta con el aumento de la pobreza y la marginación de clases menos favorecidas de ese mismo proceso. La codificación de los valores y símbolos del éxito a la medida de estas nuevas elites urbanas y, en su caso, su solapamiento monolítico con nuevas imágenes publicitadas de la ciudad contribuye, así mismo a construir identidades urbanas excluyentes para los grupos sociales con menos éxito”.

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Esta transformación a la vida urbana y la importancia que el transporte y las comunicaciones han adquirido para el habitante, especialmente de las grandes

ciudades, se expresa con certeza mediante el concepto de “espacio de flujos”,

tema éste que es ampliamente tratado en la investigación de Carlos Lange Valdes,

en “Espacio Público, Movilidad y Sujetos Urbanos34”, en donde se hace un análisis

de los autores que han trabajado este tema, encontrándose primordialmente el

dado por M. Castells, como: “la organización material de las prácticas sociales en

tiempo compartido que funcionan a través de los flujos”, los cuales, permiten la

generación de secuencias de intercambio e interacción entre los diferentes actores sociales que componen las estructuras económicas políticas y culturales de la sociedad contemporánea. Conforme a tal condición, se constituyen en herramienta esencial de desarrollo social y proyección estructural.

El espacio público es el escenario físico donde se desarrolla la interacción social y por ende, la realización plena del colectivo humano como entidad. En términos urbanísticos, el espacio público promueve la accesibilidad de los sujetos a los distintos sectores de la ciudad y organiza física y funcionalmente las actividades existentes en su interior. De ello dan cuenta, las calles, avenidas, incluso carreteras; los parques, plazas y espacios verdes en general; los servicios, preservación y protección. De ahí, se desprende un conjunto de funciones por las cuales, los espacios públicos son reconocidos, importantes y vitales, no solo para los usuarios, sino también para los planificadores y administradores de la ciudad, como son la conectividad (calles, avenidas); la recreación (plazas, parques, canchas deportivas); la organización social (centros comunitarios), la memoria histórica y la identidad urbana (edificaciones de uso público y patrimonial), la preservación ecológica y la vida al aire libre (playas, ríos, lagos, parques nacionales y privados). Esta multifuncionalidad permite la existencia de un interés

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LANGE VALDES, Carlos. “Espacio Público, Movilidad y Sujetos Urbanos”. Tesis presentada al Instituto de Estudios

voluntario, manifiesto y conveniente, respecto de su uso, protección, desarrollo y disfrute colectivo, por parte de los habitantes de la ciudad.

El espacio público adquiere relevancia en los centros urbanos para constituir un espacio abierto a la diversidad socio cultural de sus habitantes, donde sus distintos usos y representaciones culturales confluyen en la conformación de lugares significativos. De esta manera, los espacios públicos propician dinámicas de comunicación e intercambio cultural entre las personas, promoviendo el encuentro, la sociabilidad y la convivencia de sus habitantes, alrededor de un espacio común, dando paso a procesos de agregación e identificación colectiva de producción y expresión de identidades, pertenencias, relaciones y reconocimiento.

La aparición de la diversidad sociocultural como fenómeno distintivo de las

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