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Sample of firms with no foreign sales

3.4 Dependent variable

4.3.2 Sample of firms with no foreign sales

En base a la pregunta planteada de ¿Cuáles son los factores críticos que influyen en la sostenibilidad de las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo, asentadas en el voluntariado según su interacción con las Empresas Privadas?, surgen una serie de razonamientos sustentados en la técnica de análisis de contenido mixto, ya planteada. Siendo así, se reconoce lo siguiente:

Los años de funcionamiento de una ONGD se presentan como un factor crítico, en tanto una entidad del tercer sector se halle en periodo de fundación. Aquello debe razón a que la mayoría prefiere trabajar con instituciones no gubernamentales que cuenten con al menos 6 años de funcionamiento, por razones de prestigio así como respaldo de su labor.

A pesar de aquello, y en reconocimiento de lo planteado por uno de los entrevistados, el tema de la data puede no resultar tan relevante si la institución cuenta con un proyecto consistente y coherente con los valores de la empresa a la cual se dirige. Un caso de aquellos es el de la alianza Banco de Chile y Desafío Levantemos Chile. Este punto se constituye como un llamado de atención para el subsistema de las ONGD, en tanto desarrollar vínculos potentes con las empresas halla raíz en compartir ciertos códigos comunes, como los valores que sustentan a cada una de ellas, a fin de compartir en primeros términos, al menos un marco de compresión respecto a la realidad observada e intervenida.

En términos panorámicos de los Recursos Humanos, los factores más importantes para las empresas privadas contactadas, y por tanto críticos para las ONGD interesadas en tal vínculo, refieren a la Profesionalización, Rotación así como Experticia en Formulación y ejecución de proyectos sociales.

La profesionalización relaciona su relevancia con la seriedad y calidad del trabajo que puede desarrollar la ONGD. Esto se vincula, por parte de 4 de los 7 entrevistados, con el alejamiento de la caricatura del “hippie” o “lana” que caracteriza a las entidades del tercer sector y que implica una serie de características de informalidad, poca minuciosidad y escasa exigencia.

En este sentido se evidencia uno de los más importantes obstáculos para la relación de los subsistemas de empresa privada y ONGD, en tanto existen ciertos discursos de los unos hacia los otros que obstaculizan la apertura a

43 un diálogo desprejuiciado, y consecuencialmente impiden el desarrollo de relaciones sostenibles y de confianza mutua.

Respecto a la rotación, se señala de modo fundamental, la pérdida de un vínculo de confianza, específicamente con el sujeto a cargo de contactarse con la empresa privada, hecho que implica necesariamente la reconstitución de una relación que permita trabajar de modo responsable y comprometido recíprocamente.

Del mismo modo, la rotación es importante porque de ser algo constante dentro de la ONGD puede hablar de problemas internos de la institución que motivan a la existencia de tal escenario. Sumado a ello, la entrada y salida periódica de sujetos de un mismo cargo, propicia la pérdida del aprendizaje en marcha, es decir aquel que toma lugar en la ejecución del cargo mismo, hecho que indudablemente afecta la calidad del trabajo resultante de aquel cambiante rol.

En términos de experticia en formulación y ejecución de proyectos sociales, los individuos consultados señalan su relevancia, en tanto el trabajo mancomunado desde la empresa privada hacia las ONGD se basa en el presupuesto de que son estas últimas las especialistas en el tratamiento de las temáticas sociales y siendo así, son ellas quienes cuentan con el conocimiento específico y la práctica adecuada para poder desarrollar los proyectos sociales de modo óptimo, como no podrían hacerlo las propias entidades del segundo sector.

En base a esto es que las expectativas de los privados dicen relación con la generación de iniciativas con indicadores así como informes con apropiados estándares de calidad, todo lo cual de pie a evidenciar el impacto de lo aportado. El paradigma ha pasado entonces de relevar no sólo el input, para dar importancia al output social de las intervenciones ejercidas por las ONGD.

En tal sentido, es fundamental la presencia de profesionales minuciosos con su labor, con historiales laborales estables, que cuenten con conocimientos acabados respecto a la lógica de proyectos sociales.

En lo que refiere a los vínculos de las ONGD, es decir a su relación con el entorno que rodea su intervención, la totalidad de las preguntadas planteadas a los consultados situó la mayoría de sus respuestas a un nivel de alta relevancia.

Siendo así, el Perímetro de Acción de una ONGD es un factor crítico para la vinculación, en tanto la empresa privada focaliza su contribución a instituciones que intervengan socialmente el territorio donde el primero

44 desarrolla sus negocios. La muestra utilizada manifiesta su interés por el área nacional e internacional, mas considerando siempre sólo las áreas de alcance de sus empresas.

Con el mismo orden de importancia, las Redes que tenga una ONGD con otras empresas privadas, es algo llamativo. Contrario a ser un factor inhibidor el hecho de que las ONGD tengan vínculos con otros privados, esto es un factor motivador, pues brinda respaldo respecto al accionar de la institución social, así como mayor seguridad de su sostenibilidad, dada por el constante y diverso flujo de ingresos. En tal sentido, para el subsistema de la empresa privada constituye una seguridad saber que otro participante de su propio subsistema, con códigos y funcionamiento símil, aprueba y apoya la iniciativa social presentada.

Luego, la Difusión y posicionamiento social de la ONGD así como la Percepción de su impacto por parte de la sociedad son relevantes pues se constituyen como elementos de retribución desde lo social al subsistema privado.

Es decir, desde la perspectiva de la empresa, se maneja la hipótesis relativa a que si una ONGD es conocida, respetada y validada por la sociedad, aquello ha de contribuir a la percepción que la población tenga del privado que colabora con tal accionar social. Del mismo modo, si la entidad del tercer sector tiene un mal posicionamiento, esto podría afectar negativamente la reputación y negocios de la empresa.

Este factor se constituye especialmente crítico para algunas de las entidades consultadas, pues es un componente del vínculo que determina la sostenibilidad o finalización de la relación con una ONGD.

Otro factor crítico de la vinculación privados y ONGD, dice relación con la existencia de un lenguaje común en términos de valores institucionales, de visiones y misiones.

Por tanto, es esencial que exista una coherencia entre los lineamientos estratégicos de RSE de una empresa y la oferta de la ONGD. Por ejemplo, si una Organización No Gubernamental de Desarrollo focaliza su accionar en Educación, debe dirigirse a entidades privadas cuyos lineamientos apunten al mismo fin, y no a otra empresa cuyo foco esté en el emprendimiento.

Cómo ya ha sido mencionado, la formalidad de las ONG para realizar su trabajo es otro factor crítico, y en esto se engloban temáticas como; cumplimiento de objetivos y acuerdos en los tiempos establecidos, estándares de calidad ofrecidos, compromiso, gestión de los recursos brindados así como los productos resultantes.

45 En conocimiento de los resultados ya expuestos, las hipótesis planteadas también adquieren respuesta.

Respecto a la primera de ellas, relativa a que parte importante de los factores críticos que influyen en la sostenibilidad de las Organizaciones No Gubernamentales, reside en que su carácter de voluntariado resulta menos atractivo que aquellas productoras de bienes, para las Empresas Privadas con las cuales interactúan, es posible refutar su asertividad, en tanto ninguno de los factores recién expuestos refiere al voluntariado como un elemento inhibidor, sino simplemente indiferente o no tan relevante.

De hecho, al interrogar a los entrevistados respecto a la importancia de la estrategia de voluntariado de una ONGD al momento de vincularse con ella, ninguno la calificó como algo determinante, motivador o inhibidor. Tampoco se hizo contraste o comparación en relación a aquellas productoras de bienes, como por ejemplo las encargadas de construir casas, plantar árboles, etc.

Respecto a la segunda hipótesis, la cual afirma que existe, por parte de los sistemas privados con los cuales se vinculan, un descendiente interés por colaborar con las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo, es totalmente refutable, en tanto se menciona incluso que hoy en día la Responsabilidad Social Empresarial, y dentro de ella la colaboración con ONGD, es parte de un modelo de negocios, de inversión social, incorporada en la planificación estratégica de la empresa.

Siendo así, uno de los entrevistados señala que “Estoy convencido, por años de experiencia en el mundo privado, de que la ONG es un socio relevante para la empresa privada, lo que pasa es que son muy pocas las que han logrado afinar la forma de poder comunicarse, encontrarse, pero se necesitan y hoy, con todo el movimiento social, la necesidad se hace mucho más patente, pero siento que todavía no han encontrado el cruce clave para comenzar a caminar juntos” (Entrevistado n°4).

Sumado a lo anterior, se presenta por parte de los entrevistados una doble cara de las acciones de Responsabilidad Social Empresarial a través de las ONGD.

En primer lugar, por motivos de negocios, es decir, por la dimensión de competencia que implica su área social e imagen corporativa.

Y en segundo lugar, un interés por contribuir con aquellas zonas donde se insertan sus negocios, por poder colaborar para mejorar las condiciones de vida de los sujetos que habitan tales territorio, especialmente, según lo

46 señalado por los sujetos de la muestra, Niños, niñas y adolescentes y comunidad, con foco en Educación y Desarrollo local.

En conocimiento de aquello, es pertinente destacar la narración de uno de los consultados, al respecto. “Desde la cámara se entiende que el ejercicio de RSE es un modelo de negocios, no es beneficencia, no son buenas acciones, no necesariamente es voluntariado, sino que es un modelo de negocios donde la responsabilidad social es centrada en los trabajadores y sus familias” (Entrevistado n°2).

En coherencia con aquello, muchas empresas deben contribuir con proyecto sociales por norma legislativa, específicamente por Resoluciones de Calificación Ambiental, donde el accionar social se constituye como un requisito para poder accionar en un territorio determinado.

En este sentido, no parece existir un descendiente interés por el trabajo mancomunado con las ONGD, sino principalmente con las formas que esta labor adquiere en la práctica.

Siendo así, la tercera hipótesis relativa a que los tipos de Responsabilidad Social Empresarial ofrecidos por parte de las ONGD no son coherentes con aquellos que desean desarrollar las empresas privadas con las cuales interactúan, es un espacio destacado para explicitar algunos importantes hallazgos de esta investigación.

En primera instancia, es necesario señalar que no existe un problema con, específicamente, los tipos de RSE que ofrecen las ONGD, puesto que en la mayoría de las oportunidades las empresas privadas se adecuan a los requerimientos que tengan las entidades del tercer sector, esto en términos de la naturaleza y operativización de las aportaciones.

Por tanto, en esta temática el único requerimiento un tanto insatisfecho para las entidades privadas, refiere a la escasa existencia de planes minuciosos de voluntariado corporativo, presentados por la ONGD, para involucrar a sus empleados. Así, un representante de empresa privada declara: “Creo que las ONG tienen el desafío de mirar las necesidades internas de la empresa, no como que necesitan trabajadores, sino que los propios trabajadores tienen inquietudes sociales y quieren canalizar esas cosas, y la unión de la ONG y la empresa puede ser un buen espacio, en términos de voluntariado corporativo” (Entrevistado n°5).

Luego, en términos menos evidentes, se reconoce que existe una serie de aspectos del vínculo de RSE que brindan las ONGD, que no es coherente con lo deseado por las empresas privadas.

47 En lo que a esto refiere, la totalidad de los entrevistados mencionó en algún momento de su relato, el deseo de que existiese una mayor comprensión, por parte de las entidades del tercer sector, de las necesidades de las empresas privadas, principalmente en términos de formalidad de operación.

Esto se presenta, como ya fue mencionado, como un factor crítico de la vinculación entre empresa privada y ONGD, por tanto si bien se puede entablar una alianza de trabajo, su sostenibilidad depende fuertemente del factor de seriedad y compromiso que se obtenga de tal relación, ya sea al momento de entregar informes de proyecto, de rendición de dineros, capacidad de cuantificar su producto, socializar el impacto de sus resultados, la gestión de recursos, entre otros.

Siendo así, uno de los entrevistados señala: “Siento yo que las ONG no han ido a levantar la necesidad del mundo privado para saber que está necesitando el mundo privado de ellas (Entrevistado n°4).

En comprensión de todo lo ya expuesto, se constituye como esencial para la presente investigación, evidenciar al lector lo siguiente:

Dentro de la interacción entre el subsistema de las empresas privadas y el de las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo, se constata una diferencia y significativa distancia de lenguajes, todo lo cual se traduce en interferencias a su proceso de acoplamiento y consecuencial complejización estructural.

En términos más claros; la empresa privada observa en las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo a un ejecutor de los proyectos sociales que, por una serie de motivos ya mencionados, les interesa desarrollar, concibiendo que son estas entidades del tercer sector los especialistas en el área de conocimiento y acción social.

En base a tal noción, los privados construyen ciertas expectativas del trabajo con las ONGD, vinculadas a la formalidad, seriedad, minuciosidad, entre otras, mas estas intenciones nacen de su propio marco de acción y comprensión.

Luego, al encontrarse con el diferenciado subsistema de las ONGD, con su propio proceder y comprender, las expectativas de los privados se interrumpen y desde allí se comienzan a elaborar concepciones respecto a los bajos niveles de calidad que se manejan en el trabajo de las entidades sociales.

48 En base a tales interferencias y otras preconcepciones provenientes desde el subsistema del tercer sector en relación a los privados, la comunicación y el proceso de acoplamiento de ambos subsistemas se ve dificultado o, a veces, impedido.

CONCLUSIONES

Diversas son las acotaciones posibles de realizar una vez finalizada la recientemente expuesta investigación, respecto a metodología algunas, de teorías otras tantas.

En consideración de aquello, en primera instancia, resulta fundamental explicitar la necesidad de constituir espacios y códigos comunes para la interacción entre la empresa privada y las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo. Tales espacios han de caracterizarse por la discusión de los prejuicios que rondan el vínculo, así como de las necesidades y posibilidades que cada uno de los subsistemas presenta en tal interacción.

Es fundamental el día de hoy que los dos actores que convocan la actual investigación, sean capaces de desarrollar procesos de acoplamiento que posibiliten un accionar mancomunado, productivo y retroalimentativo para cada uno de ellos y, por supuesto beneficioso para la sociedad en general.

Sumado a lo anterior, obviamente cabe incluir dentro de la ecuación al subsistema político, a fin de que los recursos y esfuerzos de privados y civiles para el bienestar social, hallen tierra fértil en las políticas sociales y económicas que rigen el país. Se espera que de este modo, en consideración de todas las dificultades comunicativas que implica, se construya en el tiempo como un mecanismo de transformación social integral así como efectivo.

Siendo así, resulta imprescindible en los tiempos que nos acompañan, comenzar un proceso de análisis, discusión y modificación de las concepciones y tratamiento que recibe lo social. ¿Qué relevancia tienen las problemáticas sociales y sus posibles intervenciones en el mundo de hoy? ¿Brindamos recursos humanos y monetarios de excelencia para mejorar el escenario social contemporáneo? Y de no ser así ¿Por qué?

En este sentido es prudente proponer un autoexamen a las entidades no gubernamentales actuales, a fin de generar críticas, reconocer fortalezas, oportunidades, debilidades, amenazas y frente a ello construir estrategias de mejora. Las empresas privadas, desde su postura, declaran una serie de imperfecciones en la labor que realizan las ONGD. Considerando que sus

49 concepciones y mecanismos son altamente diferenciados ¿Algunas de las críticas son asertivas? ¿Falta profesionalismo, excelencia, minuciosidad, compromiso, conocimiento específico, en las ONGD? ¿Cuán fuertes son los prejuicios respecto al mundo privado y la Responsabilidad Social Empresarial? ¿Es posible, desde su lado del vínculo desarrollar modificaciones operacionales que den pie a mejoras en la interacción? Todo ello en consideración de que su foco y misión de labor, está transformar la sociedad, de modo comprometido y sostenible.

Por otro lado, respecto a las propias empresas privadas que convocan la presente investigación, es necesario también desarrollar un proceso de autoanálisis respecto al modo en que enfrentan la conexión con las ONGD, en tanto su postura al respecto se presenta como firme, mas cerrada a la capacidad de ceder y comprender posturas y expectativas ajenas a las propias. ¿Son realistas los estándares de exigencia a las ONGD en consideración del contraste de recursos propios? ¿Estamos realmente escuchando lo que las ONGD quieren, reconociendo lo que necesitan?

En consideración de todo lo anteriormente expuesto, se confiesa al lector que, en coherencia con lo planteado en un principio acerca de lo inabarcable del conocimiento, que esta investigación se constituye tan sólo como una pieza del puzzle de la vinculación entre la empresa privada y las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo, consecuencialmente del tratamiento que recibe lo social, del perfil de nuestra sociedad actual y las esperanzas de la futura.

En consideración de ello, cabe recordar que estos resultados reflejan las respuestas obtenidas de una muestra reducida y no necesariamente representativa de la situación país.

Luego, en caso de que algún investigador interesado desease continuar este camino de búsqueda, una serie de recomendaciones son pertinentes.

En primer lugar, a fin de poder entregar un mensaje más potente, se propone considerar una muestra más amplia, representativa en términos estadísticos de las empresas que existen en Chile.

A continuación, se debiese incorporar la postura de las propias ONGD, respecto a la vinculación que toma lugar con las empresas privadas.

En tercera instancia, a modo de complejizar el contenido de análisis, se debiese sumar al análisis el rol del estado dentro de la temática relativa a las intervenciones mancomunadas en lo social. Considerar esta tríada de subsistemas, sus posturas, comprensiones y códigos, posibilitaría entregar al mundo académico, político, privado y social, una mirada multifocal del

50 escenario actual, y con ello, diversos puntos para la reflexión y transformación.

Otra acotación fundamental, refiere fundamentalmente al lenguaje del investigador. En términos prácticos, si se ha de plantear una indagación respecto a los códigos de diametralmente distintos espacios o subsistemas sociales, se debe considerar de modo principal, una claridad de lenguaje desde el propio sujeto a cargo de la investigación, relevando en todo momento, con cada uno de los actores, una comunicación asertiva y explicativa que realmente propicie una comprensión transformadora.

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