CHAPTER 6: RESEARCH METHODOLOGY
6.2 RESEARCH DESIGN
6.2.3 Research method
6.2.3.3 Sampling and participants
En los siguientes versículos Santiago nos da dos ilustraciones que demuestran que fe verdadera es algo que uno hace. La fe es activa, no es pasiva. La fe es un compromiso.
Dos ilustraciones de dos personas muy diferentes. Abraham y Rahab. Opuestos en muchas características. Abraham es hombre, Rahab es mujer. Abraham es un judío y Rahab es gentil. Abraham es un patriarca y Rahab es ramera. Abraham es un gran personaje en la Biblia y Rahab es un personaje menor. Lo que tienen en común es su fe. Su fe en Dios les condujo a la acción.
Vs. 20-24 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Ya sabemos la historia bíblica. Es
la suprema prueba de Abraham cuando Dios le pidió a ofrecer su hijo en el altar. Pero este no tiene nada que ver la salvación, Abraham era un creyente ya. 25 años antes Jehová le ha dicho “eres justificado”. Santiago no está hablando de ser salvo por las obras. Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia. Abraham subiendo a la monte con su hijo Isaac dijo a su siervo, “regresaremos”. Abraham subió al monte. Cortó la madera, edificó el altar, alzó el cuchillo demostrando su fe en las palabras de Dios y su obediencia a ellas. Dios le estaba probando y Abraham demostró su fe, sus creencias por medio de sus acciones, por sus buenas obras. Sus obras comprobaron su fe.
Santiago también menciona Rahab la ramera. La historia está en Josué capítulo 2. Habla de una ramera que ayudó un par de
espías cuando entraron la tierra de Jericó. Rahab eventualmente entra en el linaje de Cristo mismo. Ella riesgo su vida y su fe fue demostrado en sus acciones.
Nuestra fe no está determinada por lo que hacemos, está demostrado por lo que hacemos.
Hace como 35 años era un hombre se llama Blondin. Andaba sobre las cuerdas flojas. Decidió a cruzar las cataratas de Niágara sobre una cuerda floja. Se pasó una vez y la gente maravillaban. Regresó y pasó otra vez. Después pasando varias veces y agarró una carretilla lleno de tierra y se pasó. Todos estaban asombrados. Un turista que estaba se acercó a Blondin y dijo, creo que puedes cruzar todo el día. Blondin echó la tierra de la carretilla y dijo al hombre, Súbete.
Eso es lo que Dios nos está diciendo. Hablar es barato. ¡Yo creo en Jesús! Compruébalo. Nuestras acciones hablan más fuertes que nuestras palabras. Nuestro comportamiento demuestre lo que en verdad creemos.
2 Corintios 13:5 Examinaos a vosotros mismos si están en la fe. ¿Hay cambios que puede señalar en mi vida que demuestre
que estoy en la fe? Muchos creen que no importa como uno vive a lo largo que creo, pero Santiago dice que de pensar así está equivocado. ¿Cuántos creen que Dios proveerá todo lo que os falte? Porque no está diezmando entonces. ¿Cuántos creen que Dios quiere que estemos en los cultos? De donde está en domingos entonces. ¿Cuántos creen que Dios quiere salvar a los perdidos? Porque no les está testificando entonces. Hermanos, cualquiera persona puede decir que es creyente. Pero las acciones de uno demuestran lo que creen en verdad. Es tiempo de dejar de jugar con las cosas de Dios y arreglan nuestras acciones para que sean en conforme a nuestras creencias.
Así, también la fe, si no tiene obras, es muerta en si misma. Santiago 2:17
CAPÍTULO OCHO LA BOCA
Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí !cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda
naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. Santiago 3:1-12