• No results found

Scanning electron microscopy

5. PAPER 2 PROCESSING, COOKING, AND COOLING AFFECT PREBIOTIC

5.4.3. Scanning electron microscopy

Doctor en teología, traductor, intérprete y escritor. Fue pro- fesor en la Universidad Bíblica Latinoamericana (Costa Rica) e investigador en la Queen’s Foundation for Ecumenical Theological Education (Reino Unido). Es miembro de varias asociaciones internacionales dedicadas a la investigación académica de la Biblia.

RUT Y

NOEMÍ

3/3

En Rut 4,17 el narrador hace resaltar una vez más la fuerza del vínculo que une a las dos mujeres. Hemos visto como Booz formalmente “tomó” a Rut convirtiéndola en esposa suya. De forma análoga, Noemí “toma” al recién nacido y lo coloca en su regazo. En este instante las vecinas exclaman al unísono: “¡A Noemí le ha nacido un hijo!” De tal manera, las mujeres de Belén nombran a Noemí madre adoptiva del niño favo- reciendo así que Obed crezca gozando del privilegio de contar con dos madres. Gracias a los insólitos planteamientos del libro de Rut, y dada la elegancia de la prosa hebrea, en repetidas ocasiones la obra ha recibido el calificativo de perla literaria. La narración comienza en medio de escenas de hambre, tragedia y luto para finalizar en un ambiente im- pregnado de vitalidad, optimismo y jú- bilo. Como es natural, la composición lleva el nombre de Rut ya que esta joven sobresale como una persona no- tablemente segura, valiente y enérgica. Tanto es así que su espíritu aventurero e independiente le permite en algunos momentos desacatar las jerarquías so- ciales vigentes y, en otros instantes, aprovecharlas en beneficio propio. Visto así, el carácter de Rut tiene mucho de atractivo para la mujer de nuestro tiempo. En cualquier caso, y en contraste con la mayoría de los escritos bíblicos, los hombres que intervienen en el relato ceden el protagonismo a las mujeres, apareciendo generalmente como perso- najes secundarios.

A lo largo del libro, se produce un hecho significativo: la fidelidad que ca- racteriza la relación entre Rut y Noemí recibe la bendición de YHVH, Dios de Israel. Todos los habitantes de Belén se dan cuenta de ello (4,11-14). La proce- dencia moabita de Rut no constituye un obstáculo para su integración en la comunidad sino que su dedicación a Noemí es motivo suficiente para que la acepten los lugareños. Y la historia no termina ahí sino que se proyecta hacia el futuro. A Rut le toca ocupar un lugar de honor en la historia del pueblo de Is- rael puesto que se convierte en bisabuela del rey David (4,22). Incluso el Testa- mento Griego mantiene vivo su recuerdo. El evangelista Mateo (1,3-6) inscribe a la moabita en el árbol genealógico de

Jesús junto con Tamar y Rahab, ambas cananeas.

Ritos de casamiento

Por último, es interesante observar que varios versículos del libro de Rut forman parte de los ritos de casamiento utilizados en diferentes partes del mundo. En las liturgias de miles de parejas heterose- xuales se incrusta aquella escena del capítulo primero donde Rut declara ante Noemí que permanecerá a su lado hasta el día de su muerte. He aquí sus palabras (1,16): “Adonde tú vayas, iré yo; donde tu vivas, viviré yo; tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tu mueras moriré y allí seré enterrada”. Es totalmente comprensible que una declaración solemne de amor inque- brantable de esta índole se haya incor- porado como un elemento apreciado en diferentes rituales matrimoniales.

A menudo se esgrime en círculos ecle- siales el argumento de que no existe ninguna base bíblica que justifique el matrimonio entre dos mujeres o entre dos hombres. Sin embargo, tal punto de vista carece de solidez. La historia de Rut y Noemí demuestra ante todo el valor que tiene una relación íntima y firme entre dos personas del mismo sexo. De hecho, ambos testamentos bí- blicos hacen gala de una considerable variedad narrativa que cuestiona con frecuencia las interpretaciones tradicio- nales o habituales del comportamiento humano. Con la implantación del ma- trimonio igualitario en numerosos países, el libro de Rut vuelve a cobrar actualidad convirtiéndose en fuente de inspiración para la vida en pareja de muchas personas y para la conformación de nuevas es- tructuras familiares. R

0. Introducción

Tengo la esperanza de que este escrito pueda servir de cierta ayuda para superar ese terrible desencuentro entre la religión y la cultura, que amenaza de manera muy radical la credibilidad y aun la comprensión misma de la fe en nuestros días.

Con la entrada de la Modernidad se ha producido, en efecto, una situación pe- ligrosamente dual. Mientras la cultura secular, espoleada por los descubri- mientos de la ciencia, por la renovación de la filosofía y por un inédito senti- miento de la libertad, la igualdad y la autonomía, avanzaba decidida hacia nuevos horizontes, la cultura religiosa, sintiéndose custodiadora de una tradición secular y frenada por el peso de una institución sacralizada, tendió a mante- nerse fiel a las formas del pasado. La novedad fue demasiadas veces sentida como amenaza y los intentos de cambio, como ataque a la pervivencia.

El resultado es que el verdadero escán- dalo se produce, cuando datos que son pan cotidiano en los manuales de teología saltan a los periódicos como peligrosos descubrimientos para la fe: que si no ha habido un Paraíso con Adán, Eva y la serpiente; que los Magos y su estrella, la matanza de los inocentes y la huida a Egipto no pretenden ser narración de

hechos reales; que en numerosas e im- portantes cuestiones los Evangelios no concuerdan entre sí… sirven de blanco para el ataque desde fuera y ponen, dentro, la fe en cuestión para muchos. O logramos cambiar muy hondamente las palabras y conceptos con que ex- presamos y vivenciamos nuestra fe, o la hacemos incompresible e increíble para las nuevas generaciones. O creer

Related documents