Este proceso histórico resulta en el creciente reconocimiento de la economía solidaria y de su diversidad de formas organizativas.
Aunque existan divergencias relativas a la concepción y el significado de la economía solidaria actualmente existe un amplio consenso cerca de la comprensión solidaria en el país. En térmi- nos generales, se define la economía solidaria como un conjunto de actividades económicas la producción de bienes y de servicios, la distribución, el consumo y las finanzas organizados y realizados solidariamente por trabajadoras y trabajadores en la forma colectiva y autogestio- naria. La Economía Solidaria posee las siguientes características:
a.
Cooperación: la existencia de intereses y objetivos comunes, la unión de los esfuerzos y de las capacidades, la propiedad colectiva de medios de producción, la repartición de resultados y la responsabilidad solidaria. La cooperación está presente en diversos tipos de organizaciones colectivas asociativas: las empresas autogestionarias o recu- peradas (asumidas por trabajadores); las asociaciones comunitarias de producción; las redes de producción, comercialización y consumo; los grupos informales productivos de segmentos específicos (mujeres, jóvenes, quilombolaslas, etc.); los clubes de true- ques, etc.184
b.
Autogestión: los participantes de las organizaciones ejercitan las prácticas participati- vas en los procesos de trabajo, en las definiciones estratégicas y cotidianas de los em- prendimientos, en la dirección y coordinación de las acciones en sus diversos grados e intereses, etc. En un proyecto autogestionario, los apoyos externos, de asistencia técnica y gerencial, de capacitación y asesoría, no sustituyen y tampoco impiden el protagonismo de los verdaderos sujetos de acción. Todo conocimiento producido por asistentes técnicos o por trabajadores debe estar disponible para todos.c.
Priorización de la Dimensión Económica: es una de las bases de motivación de la agre- gación de esfuerzos y recursos personales, y de otras organizaciones para la produc- ción, el beneficio, el crédito, la comercialización y el consumo. Ella involucra el conjunto de elementos de viabilidad económica, permeados por criterios de eficacia y efectivi- dad con los aspectos culturales, ambientales y sociales. Priorizar no significa excluir las dimensiones sociales, ambientales, culturales, etc.d.
Solidaridad: La solidaridad en los emprendimientos se expresa en diferentes dimen- siones: en la distribución justa de los resultados logrados; en las oportunidades que llevan al desarrollo de capacidades y de la mejora de las condiciones de vida de los participantes; en el compromiso con un medio ambiente saludable y con el desarrollo sustentable; en la relación de compromiso con las generaciones futuras en lo que se refiere a las posibilidades de existencia digna de las mismas; en las relaciones que se establecen con la comunidad local, en la participación activa en los procesos de desa- rrollo sustentable de base territorial, regional y nacional; en las relaciones con los otros movimientos sociales y populares de carácter emancipatorio; en la preocupación con el bienestar de los trabajadores y de los consumidores; y en el respeto a los derechos de los trabajadores.No existe una única forma organizativa propia de la economía solidaria. En este sentido el con- cepto de Emprendimientos Económicos Solidarios (EES) busca abarcar y contemplar la diversi- dad organizacional de la economía solidaria. Se define los EES como organizaciones colectivas, suprafamiliares, cuyos participantes o socios son trabajadores de los medios urbanos y rurales que ejercen colectivamente la gestión de las actividades así como la distribución de los resulta- dos, incluso emprendimientos con diversos grados de formalización, prevaleciendo la existen- cia real al registro legal.
Por lo tanto, se define el emprendimiento económico solidario por la unión de tres elementos: una forma organizativa, una actividad económica y un conjunto de principios.
Emprendimiento
(Organización) (Actividad Económica)Económico (Vínculos Sociales)Solidario Cooperativa
Cooperativa 2º Grado (Central) Asociación
Colectivo Informal Fondo Rotatorio Solidario Banco Comunitario Club de trueque Red de Cooperación
Colectivos (Suprafamiliares/ permanentes)
Producción
Prestación de servicios Comercialización Crédito y finanzas solidarias Consumo Utilización de bienes Intercambios, etc. Autogestión Cooperación Solidaridad Sustentabilidad
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Considerando los datos del Sistema de Informaciones en Economía Solidaria (SIES), se puede identificar que la forma organizativa predominante es la asociativa y no la cooperativa, que es minoritaria. También se puede constatar que la participación de organizaciones (los colectivos/ los grupos) no formalizados es significativa. En la base del SIES 2005-2007 se identifica que 52 % de EES estaban organizadas como asociaciones y sólo 10 % como cooperativas. También se encuentra EES formalizados como sociedades mercantiles. La participación de EES no for- malizados era de 36,6 %. En la base preliminar de informaciones de la última actualización del SIES, la participación de las asociaciones es aún más expresiva (59,9 %) y de las cooperativas es proporcionalmente menor (8,8 %). Sin embargo, es una base de informaciones que posee más EES formalizados, pues la participación de EES no formalizados es de 30 %.
Considerado que son los mismos principios ideológicos y políticos que orientan la organización asociativa y cooperativa, la hipótesis de análisis de esta prevalencia de las asociaciones en re- lación a las cooperativas en la economía solidaria puede estar en el hecho de que la gestión de una asociación es más sencilla y menores costos para formarla. La ventaja de la organización cooperativa es el vínculo entre los socios y el patrimonio y la distribución de los resultados económicos. En esto, hay que considerar que se trata de organizaciones hechas por sectores populares y pobres que aún no poseen facilidades de acceso al crédito y al mercado. Por lo tanto, la cuestión patrimonial no tendría tanta importancia.
Es necesario también referirse a la cuestión política. Aunque las decisiones judiciales más re- cientes han sido favorables a la aplicación del principio constitucional de la libertad de organi- zación y asociación, hay conflictos entre el campo de la economía solidaria y la Organización de las Cooperativas Brasilera que reivindica la prerrogativa de monopolio representativo para los efectos de registro de las cooperativas.
En todos los casos, del punto de vista legal, por tratarse de actividades económicas y de la prác- tica de la autogestión, la organización cooperativa sería más adecuada pues las cooperativas son organizaciones que tienen por finalidad viabilizar las actividades económicas (los negocios) y en las cooperativas los socios son igualmente dueños del patrimonio y beneficiarios de los beneficios resultantes de la actividad económica.
Otra cuestión se refiere a la informalidad de los emprendimientos económicos solidarios. A principio la economía informal está asociada al debate de la modernización. La informalidad económica asociada a ilegalidad, a la baja productividad, la precariedad de las condiciones de trabajo y no competitividad. Sin embargo, comparto de la proposición de que este fenómeno se comprende mejor en la medida que se lo asocia a la denominada economía popular. Es decir, una economía de los sectores populares fundamentados en racionalidades económicas vincu- ladas a otras racionalidades sociales y culturales tales como, el sustento de la vida familiar, la reproducción de modos de vida, la preservación de vínculos sociales, lógicas recíprocas, etc. Así, las formas de organización económico solidarias no formalizadas constituyen procesos organizativos más cercanos a los vínculos familiares (las relaciones de parentesco ampliadas) y comunitarios (por ejemplo, los fondos rotatorios, los bancos comunitarios, las monedas so- ciales). Buscase también conciliar el acto asociativo con la preservación del trabajo individual y autónomo o incluso estrategias organizativas más complejas como la articulación de redes de cooperación territoriales, de segmentos económicos o de articulación entre los productores y los consumidores.
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Aunque la cuestión de la relación entre economía solidaria y la economía popular sea una cues- tión abierta en el debate teórico y en la política nacional, la definición de economía solidaria más vinculada a los procesos económicos colectivos y autogestionarios excluye las unidades familiares, los emprendedores individuales y los trabajadores autónomos, por ejemplo. Para que se los incluya se debe promover vínculos organizativos entre ellos.