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Scholarly Activity

CATEGORY 2: SCHOLARLY CONTRIBUTIONS

2. Scholarly Activity

En cumplimiento con sus funciones y obligaciones, la administración municipal de Santander de Quilichao emprendió un proceso de construcción de vivienda prioritaria, en donde el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia subsidió una parte del proyecto y la otra es complementada por el gobierno local, quien se encargó de disponer los terrenos para la construcción de las viviendas. En este proyecto se integró a las víctimas del desplazamiento forzado con población vulnerable y proveniente de zonas de riesgo.

Un elemento que se destaca de esta unión es que la población no víctima ratifica la inclusión a la población víctima del desplazamiento forzado, en pro del mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad en general y la no competencia por los recursos. Se reorientan las acciones hacia la convivencia y la construcción de la paz, las gestiones que se han emprendido son muy importantes para fortalecer los lazos comunitarios que se empezaron a construir.

“Cuando hay reuniones con los de bienestar (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar), la cogestora no pone problema en que lleguen personas de más, ahí llega de todo, ella para que, desde que hace las reuniones así no estén inscritos, nos dice “¡no, inviten!” Fuera de la gente que ella les dice….y la gente sale… Así mismo es cuando hay jornadas donde nos pone a hacer ejercicios” (Comentario de Gaby mujer afro colombiana de 40 años de edad beneficiada por vulnerabilidad asistentes al grupo focal realizado en la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque el 19 de 0ctubre de 2015)

El Gobierno Nacional es quien proporciona lo relacionado con marcos normativos y recursos financieros, son los gobiernos locales los que implementan las políticas de Estado; es común ver que la población víctima del conflicto armado interactúe con las autoridades municipales, ya que son estas las que le brindan la atención inmediata y a su vez colaboran con los trámites a seguir, que son más complejos y a largo plazo.

En cuanto a la atención de las necesidades de las víctimas del desplazamiento forzado, son las autoridades municipales quienes representan las acciones del Gobierno Nacional, en donde se ven en la tarea de cumplir con la satisfacción de las necesidades inmediatas y la búsqueda de soluciones para el restablecimiento de los derechos vulnerados. Por lo tanto es esencial contar con los recursos y capacidades suficientes para cumplir con dichas responsabilidades.

El funcionario encargado del Enlace Unidad de Victimas, manifiesta al respecto que:

“La ruta la define claramente la Ley 1448 del 2011, que es la Ley que está abarcando todo el tema de medidas de reparación, indemnización, garantías de no repetición, para la población denominada víctima. La Ley dice que todo parte por la declaración que de forma voluntaria y personal haga la víctima frente al Ministerio Público, ministerio comprendido por entidades como las personerías municipales, procuradurías provinciales, defensorías del pueblo, donde estas entidades están en la obligación de recibir la declaración de la víctima sin ningún tipo de barrera o limitante, la cual será a su vez enviada a la Unidad de Víctimas para ser sometida a un proceso de valoración, dando respuesta a un término que no puede ser superior a los 90 días, respuesta que se puede dar en tres modalidades: incluirla, lo cual significa que se le está reconociendo a esta persona su calidad de víctima por la declaración que rindió; no incluirla, obviamente es la negativa por parte de la unidad probablemente por no cumplir los requisitos que la ley exige; o rechazado por ley, que es cuando se presentan declaraciones con leyes que ya no están vigentes, entonces la persona debe presentar una nueva declaración con la ley que se está aplicando en el momento47. Una vez incluida la persona debe empezar a gozar de todos los programas

tanto a nivel nacional, departamental y municipal, que para ellos se ofrezca por parte de todas entidades que conforman el Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a

las Víctimas (SNARIV)” (Fragmento entrevista realizada el 14 de octubre de 2015 a Gustavo Hincapié Funcionario Contratista de la Administración Municipal encargado de la modalidad Enlace Unidad de Victimas)

Continuando con las percepciones que tienen las víctimas del desplazamiento forzado frente a la medida de reparación material y su grado de satisfacción,

Se asume la reparación como un derecho de las víctimas, que ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, esto implica que se reconozcan las compensaciones por los daños y perjuicios que se les han causado. Además se ha reconocido que la reparación puede materializarse en distintas modalidades con las medidas de restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición.

“Yo pienso si Dios quiere que con la indemnización, como dicen que nos van a indemnizar, comprar una “huertica” por fuera, porque dicen que ese es el único subsidio que uno tiene, porque ya…No nos van a dar más ayuda. Entonces pienso con esa plata comprarme un lote por fuera… Eso lo hemos hablado con mi esposo…Para cultivar también porque uno con un lote por fuera puede sembrar su café y todo… Yuca, plátano, arracacha… y tiene uno su finca y está viviendo uno en su vivienda pero tiene de donde uno entrar la yuca y todas esas cosas. En cambio aquí no, usted necesita una yuca y tiene que comprarla” (Fragmento entrevista realizada el 24 de septiembre de 2015 a María mujer indígena de 38 años de edad víctima del desplazamiento forzado)

Con respecto a otro hallazgo, sobre las percepciones de las personas no víctimas, podemos encontrar que en algunos casos se describen a las personas víctimas del desplazamiento forzado como delincuentes o causantes del deterioro social, generando una exclusión por parte de algunos habitantes receptores. A través de las experiencias narradas por las víctimas del desplazamiento forzado entrevistadas, respecto a cómo sería la convivencia en el proyecto de vivienda Prados de la Samaria de personas no víctimas y víctimas del desplazamiento forzado, algunas manifestaron sentir en su momento inseguridad en este nuevo entorno; la aparición de dificultades relacionadas con los diferentes estilos de vida de quienes allí habitarían es un ejemplo concreto. Con la llegada paulatina de las familias víctimas del desplazamiento forzado y no víctimas, expresan que nunca han sido excluidos de las dinámicas propias de la

urbanización48, por el contrario han aflorado sentimientos de tristeza, compasión, pesar y apoyo, por la

situación que han vivido las víctimas. En relación con estos sentimientos se pudo ver que la población no víctima, a partir del análisis que realizan de la situación problema de las víctimas del desplazamiento forzado, expresan sentimientos de empatía, al preguntarse cómo sería haber vivido tales situaciones de vulneración de los derechos fundamentales y atropellos a los que se han visto expuesto sin justificación alguna por parte de los grupos armados.

Al respecto de la situación de desplazamiento forzado Gaby manifestó en el grupo focal algunos de los sentimientos que le genera este tipo de delito:

“Yo digo que eso es muy duro; ¡Ay Dios mío! Dios nos ampare y nos favorezca de una situación como esa, porque eso ha de ser muy duro… Imagínese uno salir dejando todo botado, aguantar hambre, porque yo creo que dónde le toque sin saber uno a donde va a llegar, sin saber cómo le toque y a veces hasta con muchacho a bordo y mujeres hasta en cinta….No Dios mío bendito, eso es una cosa muy terrible, Virgen santísima, a veces hasta herido uno… Uno no quisiera tener que vivir una situación de esas” (Comentario de Gaby mujer afro colombiana de 40 años de edad beneficiada por vulnerabilidad asistentes al grupo focal realizado en la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque el 19 de 0ctubre de 2015)

A través de los relatos de los participantes del grupo focal, se pudo evidenciar que tratan de colaborar en lo que más se puede (Alimentos, Cuidado temporal de los niños de sus vecinos.), teniendo en cuenta que son personas en situación de vulnerabilidad y algunas provenientes de zonas de riesgo (ola invernal). Por lo anterior expresan que la colaboración es poca debido a la escasez de recursos económicos.

“Son personas que uno ni las siente, son personas que si usted necesita un favor, lo hacen…Y si ellas necesitan de un favor, yo con mucho gusto” (Comentario de Edith mujer afro colombiana de 38 años de edad beneficiada por zona de riesgo asistentes al grupo focal realizado en la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque el 19 de 0ctubre de 2015)

Consideran esto como una forma de mantener las buenas relaciones y la cooperación entre vecinos, y la percepción inicial que se tenía en relación a la posible inseguridad que generaría la llegada de la población víctima del desplazamiento forzado, no les ha impedido que se den manifestaciones de colaboración y generosidad. Plantean a lo largo de la conversación que las atenciones por parte del Estado son

necesarias para proporcionar la estabilidad de estas personas. Es una realidad reconocida por las participantes como diferente de la propia, afloran sentimientos compasivos y de empatía, que se pueden relacionar con el rol de madre, que es común en todas ellas. Entre estos sobresalen los valores de solidaridad, apoyo y organización, formándose desde las significaciones que se le asignan a las acciones de los otros.

Sin embargo, las percepciones que se desarrollaron antes de la entrega de las viviendas pudieron ser influenciadas en algunos casos por personas o funcionarios de los entes institucionales encargados de comunicar a quienes les fue asignada la vivienda; una de las personas que asistió al grupo focal al momento de indagar qué opinión tenían sobre las personas víctimas del desplazamiento forzado y si se sentían en peligro al convivir con ellas manifestó que: “La cogestora sí nos dijo que íbamos a vivir con personas que no sabíamos quién era y que debíamos tener mucho cuidado, y pues yo sí sabía que íbamos a vivir acá con gente desplazada… Pero por ahí por la cuadra donde nosotros nos pasamos, no hemos tenido roces con nadie” (Comentario de María mujer afro colombiana de 50 años de edad beneficiada por vulnerabilidad asistentes al grupo focal realizado en la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque el 19 de 0ctubre de 2015). Esto influye en las acciones excluyentes, ocasionando que la comunidad se sienta prevenida y desconfiada, previenen a las personas no víctimas con ello.

El intercambio de palabras con la población receptora no víctima nos permitió analizar que el acercamiento con la comunidad víctima del desplazamiento forzado y las relaciones que se van construyendo a su alrededor, han hecho que las percepciones que se tenían vayan modificándose, dejando ver otro tipo de posturas y resaltando valores importantes para los asistentes. Entre otros sobresalen la solidaridad y el apoyo, de acuerdo con sus narraciones las modificaciones se han alcanzado gracias a la cotidianidad, la incertidumbre que se sintió en algún momento ha ido desapareciendo.

“Al frente de donde nosotros vivimos hay gente de vereda, como de Tacueyó, de todas esas partes de por allá, y esa gente es normal, no se sienten… A mí ellas cuando llegan con su fruta y todas las cosas que traen de allá, cuando menos siento es que me tocan la puerta y me pasan mis cosas. Para qué, nosotros somos unidos, mejor dicho, son muy buena gente… Hay veces que nos reunimos y nos ponemos a conversar y a reír” (Comentario de Gaby mujer afro colombiana de 40 años de edad beneficiada por vulnerabilidad asistentes al grupo focal realizado en la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque el 19 de 0ctubre de 2015)

Las percepciones que se van desarrollando van trasformando las ideas y los sentimientos que se habían formado antes de la interacción entre todas las personas que habitarían la urbanización, esto genera dinámicas nuevas que se van moldeando a los hábitos de la comunidad, produciendo de esta manera que se establezcan y se acepten cambios en los valores comunitarios, de manera que en vez de sentirse desamparados, indiferentes, puedan hacer parte de las redes de apoyo.

Sin embargo, también es cierto que dichas pautas no funcionan y aplican para todos los casos, lo que imposibilita en gran medida que se continúe estigmatizando a la población víctima del desplazamiento forzado. Tales afirmaciones o expresiones sociales como mecanismos de defensa, tildan a la población desplazada. Durante el desarrollo del grupo focal, emergieron sentimientos negativos hacia la población víctima del desplazamiento forzado, utilizando expresiones como “… y yo creo que la gente que tiene 60 millones para meterle a un carro, tiene con que vivir, ¿o no?”. (Comentario de Gaby mujer afro colombiana de 40 años de edad beneficiada por vulnerabilidad asistentes al grupo focal realizado en la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque el 19 de 0ctubre de 2015)

Finalmente después de haber analizado las dinámicas institucionales y las percepciones que tienen la población receptora sobre las víctimas del desplazamiento forzado, ahora pondremos en conocimiento las percepciones que tiene el funcionario de la modalidad Enlace Unidad de Victimas sobre la población víctima del desplazamiento forzado, quien durante la entrevista expresó que tiene una percepción positiva de las personas víctimas del desplazamiento forzado,

“En principio los veo como personas común y corriente, yo soy uno de los que piensa que las víctimas no son un “bicho” raro, sino que son personas común y corriente, como usted y como yo, las cuales simplemente han sufrido percances en el devenir de sus vidas. Más aun cuando a mi concepto la palabra víctima no discrimina y tampoco estigmatiza a la persona como poniéndola a un lado, que son las personas vulnerables, sino que simplemente son personas que se encontraron en una situación en la que el día de mañana nos podemos encontrar tú o yo, de alguna manera” (Fragmento entrevista realizada el 14 de octubre de 2015 a Gustavo Hincapié Funcionario Contratista de la Administración Municipal encargado de la modalidad Enlace Unidad de Victimas)

Reconoce que las víctimas en algunos casos son consideradas como grupos poblacionales “problemáticos” por parte de la población receptora y afirma que en el ámbito institucional también son

consideradas de forma similar. Durante la entrevista nos menciona que el desplazamiento forzado ha sido asociado con la mendicidad, imaginario y construcciones colectivas que de una u otra forma permean nuestras formas y maneras de pensar y ver a las personas víctimas del desplazamiento forzado. También es cierto que muchos de estos imaginarios se han construido por las acciones de personas que simulan ser víctimas, que se aprovechan del tema de las atenciones y de la asistencia que brinda el Estado actuando como víctimas del desplazamiento forzado. Frente a esta situación, el funcionario comenta que en esos casos a la administración municipal “le queda muy duro saber quiénes son y quienes no son víctimas” (Fragmento entrevista realizada el 14 de octubre de 2015 a Gustavo Hincapié Funcionario Contratista de la Administración Municipal encargado de la modalidad Enlace Unidad de Victimas). Siendo muy homogénea su percepción, considera que las personas víctimas del desplazamiento forzado tienen una capacidad de sobreponerse y reconstruir sus proyectos de vida de manera admirable.

“El Estado debe reconocer la calidad de víctima…En palabras más palabras menos, las víctimas no son fenómeno de pobreza ni de precariedad, ni tampoco…de indigencia, siempre que hablan de desplazamiento dicen que “pobrecito” o qué harían, por qué los sacarían. Ese es el estigma que se tiene sin saber qué es lo que ha sucedido” (Fragmento entrevista realizada el 14 de octubre de 2015 a Gustavo Hincapié Funcionario Contratista de la Administración Municipal encargado de la modalidad Enlace Unidad de Victimas)

Gran parte de los obstáculos a los que se ven enfrentadas las víctimas del desplazamiento forzado es el goce efectivo de sus derechos y su vulnerabilidad por la poca capacidad que tienen las entidades públicas para garantizar tales derechos, por ello la percepción que se tiene de los funcionarios públicos es que “no servimos”, “son unos ineficientes”, elaborándose de forma negativa el que hacer de los funcionarios.

REFLEXIONES FINALES

¿SERÁ POSIBLE LA RECONSTRUCCIÓN DE TEJIDO SOCIAL EN UN NUEVO TERRITORÍO? Presentamos las consideraciones finales que acopian los elementos desarrollados a lo largo del ejercicio investigativo para dar cuenta sobre la contribución de la reparación material a la reconstrucción del tejido social de la población víctima del desplazamiento forzado beneficiaria del proyecto de vivienda prioritaria “Prados de la Samaria”.

De igual manera damos cuenta de algunas reflexiones sobre el proceso investigativo, el quehacer del Trabajo Social frente al desplazamiento forzado y el proceso de reparación integral, finalizando con una reflexión frente a al proceso de construcción de paz y la no violencia en Colombia.

De acuerdo a lo anterior, Ela Isabel Téllez Murcia retoma el concepto de territorio desde una experiencia de campo, visualizándolo como un espacio de interacción continua, en donde se transforman las relaciones sociales; el territorio se concibe como un elemento favorable para la construcción de identidad colectiva, constructor de tejido social, puesto que se percibe como ese espacio en donde se construye sentido, a partir de la interacción entre las personas.

Es ese sentido, el tejido social adquiere relevancia ya que garantiza la continuidad y consolidación de las experiencias que se establecen con las relaciones cotidianas. Los individuos entran a formar parte de comunidades participando de las correlaciones que a su interior se establezcan (familiares, vecinales, laborales, ideológicas); convirtiéndose el tejido social en una red en algunos casos fuerte y en otros débiles.

El estudio del tejido social, como se evidenció en el desarrollo de la investigación, ha sido abordado desde diferentes perspectivas, asignándole un gran valor al individuo y a su acto de relacionarse con los otros; esta interacción sucede dentro de un espacio geográfico que resulta vital para la construcción de las redes de relaciones y la identidad de los individuos y comunidades; en este espacio las comunidades establecen sus relaciones sociales, enmarcadas por una gran cercanía física, donde cada quien conoce sus vecinos más próximos, estableciendo algún tipo de relaciones.

El tejido social puede caracterizarse y/o definirse como “el entramado de relaciones cotidianas que implican a su vez relaciones de micro vínculos en un espacio local y social determinado como lo es el barrio, donde sus habitantes se relacionan entre ellos para obtener algún fin determinado, al interaccionar con su entorno y medio macro social” (Castro y Gachón 2001), Es decir, el tejido social supone pensar en una serie de relaciones dinámicas mutuas y de influencia recíproca entre los habitantes de un territorio, donde se cumple con la tarea de brindar apoyo solidario entre las personas que lo habitan.

Por esa razón, la reconstrucción del tejido social en población víctima del desplazamiento forzado se encuentra determinada por condiciones ligadas a factores psicosociales, de exclusión, vulnerabilidad y ejercicio de los derechos humanos, situaciones evidenciadas en las personas que habitan un nuevo contexto en el proyecto de vivienda “Prados de la Samaria”; lo que imposibilita de cierta manera la reconstrucción del tejido social fragmentado y perdido con todo lo que acarrea el desplazamiento forzado.

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