2005, p. 336. A pesar de las abundantes pruebas de ignorancia del ár. de este clérigo audaz, aquí parece estar transmitiendo un dato cierto, reflejo de ese giro o de rafaʕa ra'san bi- (Dozy 1881:I 641) “honrar”, pues no parece tratarse de una orden de levantar algún miembro, sino de una expresión de aplauso al bailarín.
en 1996:36 con la sugerencia del áa. raqqáda “durmiente”, posteriormente con- firmada por un dato extraído de los documentos de los mozárabes de Toledo,87 y por el mismo cs. dormilona, variedad de pendiente.
arrequife “ponta de ferro na extremidade de um pau para fazer a limpeza do algodão”: no existe el ár. *rakīb “adaptado a outra coisa”, aunque lo registre Dozy 1881:553, precisamente para proporcionar étimo a aquel arabismo, y dando crédito a una acentuación errónea de Alcalá. En realidad, se trata de una com- prensible metonimia del ár. rikāb “estribo”, a causa del acicate, con imālah intensa, ya reflejada en Alcalá como riquíb.
arriaz: aparece explicado como “fivela presa à sela pela qual se introduzem os loros do estribo”, lo que corresponde exactamente al cs. arricés, aunque ense- guida da el étimo correcto de la entrada, ár. ar-riʔās, lo que indica una confusión semántica de los datos o las fuentes, a la que aludimos en 2008:195, donde también devolvemos la razón a Dozy & Engelmann en cuanto al étimo rizāz, que aparece efectivamente en Alcalá, de arricés y vars., que habiamos descartado en 1999:229.
arrife “recife; espaço aberto em floresta; fina camada de terra em que apa- recem pequenas pontas de roca”, y el lusismo can. homófono “terreno pedregoso, o sin cultivar entre fincas”, coinciden mal con el ár. rīf “terreno cultivado junto a un desierto”, que se aplicó a la costa norte de Marruecos, por lo que llegó a entenderse como “orilla”. La degradación semántica ha podido ser causada y pro- pagada por las mismas poblaciones de la zona, por comparación con la fertilidad de las tierras más meridionales del propio país, o las que conocieron muchos de ellos en la Península Ibérica.
arroba: sorprende en voz tan bien conocida la extraña transcripción ru- baḤa, por ár. rubʕ.
arrocova “sentinela”: se le da el étimo ar-roqaba, de Morais, ajeno a la var. mejor arrotova, reflejo próximo del áa. rútba “turno de guardia” < cl. rutbah “gra- do, rango”, puesto que se asignaban por orden. V. más detalles en Corriente 2008:196.
arrofo “orifício ... no remate da tarrafa”: dado como de origen oscuro, parece arabismo, tal vez abreviación de un sintagma áa. *fúmm arráfʕ “boca de retirar”, con labialización de la vocal ante /f/.
arroz: a su étimo ár. suele darse un último étimo tamil arici.
arrufar “tornar(-se) irritado”, documentado en el s. XIII y dado como de origen controvertido, podría ser otro caso de retraducción al ár. por mudéjares o moriscos (cf. açamoucar, alboroque, ataire, alicate, marfuz, etc.) en este caso, 87 V. I. Ferrando, El dialecto andalusí de la Marca Media en los siglos XII y XIII, Zaragoza, Área de
basado en áa. rúḥ, que podía significar “viento”, del cs. airarse, donde arrufarse
tiene sentidos similares a los del pt.
arsênico: las formas de bl. que se dan como su étimo son sólo reflejos del áa. zarníḫ, que remonta al pahl. zarrnēk “oro hermoso”.
arzola: como planta del género Xanthium, no le puede convenir un éti-
mo basado en ár. lawzah “almendra”, ni existe *zula en ár. Parece indudable la identidad con el cs. arzolla “Syllibum marinum”, planta espinosa como ese “es- pinho-de-carneiro”, que F.J. Simonet88 localizaba en Ibn Albayṭār como arzullah, sin que sea creíble su etimología bl. auricellus, sino más probable un dim. del romand. ÁRČA, que él mismo cita como equivalente del cs. zarza, y que el mala- gueño universal da como equivalente rom. del gr. bátos.89
assacate “sebo que se extrai do mesentério das reses; intestino delgado dos ruminantes”: dado como de origen oscuro, no parece dudoso que se trata de un nuevo arabismo no identificado, del áa. saqáṭ “entrañas del animal sacrificado”90 < cl. saqaṭ “residuo sin valor”.
assa-fétida: el étimo de su primer elemento np. debe ser corregido como azā, no asa, “almáciga”.
assassin-: se da como étimo ár. de este elemento léxico un inexistente *haxxīxīn “consumidor de haxixe”, en lugar de ḥaššāšīn, pl. de ḥaššāš de dicho sentido, por interpretación errónea de ciertas grafías medievales como el cs. anxi- xin; v. Corriente 2008:199.
assírio: las fases de transmisión de este patronímico son lt. Assyrius < gr. Assýrios < acad. aššurû, sin mediación alguna del hb. bíblico aššur, y mucho menos del verbo ašār “caminar”, mera etimología étnico-popular, como otras de la Biblia, que nada tienen de científicas, cosa que no queda clara de la cita de Is. 7,18.
atabaque “pequeno tambor”: no figura por omisión y descuido en Corrien- te 1999:234 y 2008:201, aunque sí estaba en 1996:37, junto a la acepción “ayo de príncipe”, de étimo np. y tr., que no aparece, en cambio, en Houaiss, pero sí el der. atabalaque de la primera, por cruce con atabal. En cuanto a atabalhoar,
parece der. de un híbrido en que el áa. ṭabál < ár. ṭabl recibe el sufijo aum. rom., o sea, *A(D)+ṭabal+ÓN+ÁR.