• No results found

FOR BUILDING-BASED I&RS TEAMS PROGRAM FOCUS

SCHOOL VIOLENCE

necesidad de recurrir a la fe, que el Dios que asumió el rostro humano, el Dios que se encarnó, que tiene el nombre de Jesucristo y que sufrió por nosotros, ese Dios es necesario para todos y es la única respuesta a todos los desafíos de este tiempo, sin renunciar al respeto por las demás religiones y culturas, donde las semillas de bondad y verdad que en ellas se encuentran representan una preparación para el Evangelio. El clima cultural relativista que nos rodea hace cada vez más importante y urgente arraigar y hacer que madure en todo el cuerpo eclesial la certeza de que Cristo, el Dios del rostro humano, es nuestro verdadero y único Salvador.

El propio Benedicto XVI, siendo entonces cardenal Ratzinger, el 28 de noviembre de 1996 durante una conferencia internacional en el Vaticano, con ocasión del Consejo

Pontificio de Pastoral Sanitaria, habló de un hecho doloroso que no habla en su autobiografía, como signo de a lo que puede llevar una mentalidad relativista: Los nazis mataron a uno de sus parientes afectado por el síndrome de Down. Ratzinger habla de ello para advertir sobre el riesgo “siempre inminente” de un “retorno a la barbarie”, es decir, el riesgo de exclusión de algunos seres humanos de la categoría de seres que merecen respeto: «El chico que eliminaron los nazis, dijo el cardenal, que en 1941

tenía 14 años, era unos años más pequeño que yo. Era robusto, pero demostraba progresivamente los signos típicos del síndrome de Down. Suscitaba simpatía en la simplicidad de su mente ofuscada y su madre, que ya había perdido a una hija prematuramente, le tenía mucho cariño. Sin embargo, en 1941 el Tercer Reich ordenó que lo llevaran a una institución donde pudiera recibir una mejor atención. Todavía no sospechábamos, continúa Ratzinger, las operaciones de eliminación de los incapacitados mentales que ya habían iniciado a finales de la década de 1930. Después de poco tiempo llegó la noticia de que el chico había muerto de pulmonía y de que su cuerpo había sido incinerado. Desde ese momento se multiplicaron las noticias de ese tipo»6.

1. Lc 24, 13-35.

2. Cf. G. LOHFINK, La muerte no es la última palabra, AA. VV., Pascua y el hombre

nuevo, Sal Terrae, Santander 1983.

3. Mt 9,27-30.

4. C. DE FOUCAULD, Obras Espirituales, San Pablo, Madrid 1998, 113.

5. A. PIERRE- B. KOUCHNER, Dieu et les homes, Ed. Robert Laffont, París 1993. 6. A. TORNIELLI, Benedicto XV, Santillana, Madrid 2007, 41-42.

CONCLUSIÓN

La felicidad y el amor van juntos. Es un estado de continua conciencia. Solamente cando amamos somos felices. Amar es un estado que no elige a quien amar, pues no puede hacer otra cosa que amar. De esta manera, la felicidad nunca se pierde, puede estar oscurecida, pero quien ama es la felicidad. Recibir la iluminación, tomar conciencia de la realidad, desarrollar la (IES) consiste en morir de verdad al pasado para instalarse en el presente con ojos nuevos. Sólo la realidad existe y entramos en la realidad a condición de entrar en la noche del no-saber, liberándonos de todas nuestras programaciones. Es peligroso vivir de la memoria. Sólo el presente está vivo y todo lo pasado está muerto, no tiene vigencia. El doctor Boris Cyrulnik en su libro De cuerpo y

alma, afirma que podemos intervenir y modificar la idea o la película que tenemos de

nosotros mismos, pues somos materia y alma. Así, la mente modifica nuestro cuerpo y, por tanto, una infancia infeliz no determina la vida. El cerebro es la consecuencia de nuestro estado de ánimo. Y, para ser inteligentes, debemos ser amados, pues nuestra manera de percibir el mundo es lo que le da el sabor de felicidad o de infelicidad. Necesitamos de las demás personas, pues aunque genética y neurológicamente estemos sanos, si estamos solos, todo nuestro desarrollo biológico se para. Un bebé necesita a otras personas para desarrollarse biológicamente y no convertirse en un pseudoautista, ya que si nuestro entorno es cruel, caemos enfermos. Así, es el ahora lo que importa, pues el ahora es la vida, ahora todo es posible, esta es la realidad1.

La (IES) purifica a las emociones, ya que nos ayuda a no anclarnos en los recuerdos para no sufrir nostalgias y añoranzas. Nos ayuda a liberarnos de las emociones del pasado. Nos ayuda a liberar la memoria de toda emoción para recibir limpiamente todo lo nuevo. Cuando la (IES) nos arrebata, nos ilumina, somos amor y vivimos la eternidad en cada instante. El ser humano apunta en su proyecto vital a un futuro-plenitud sin límite en el tiempo ni fijado en realizaciones históricas que siempre llevan el sello de la caducidad. La persona aspira a un futuro absoluto capaz de proporcionarle ese más de realidad al que se siente remitido desde su constitución ontológica. Si tiene que justificar su existencia como ser que va-a-más, no encuentra explicación adecuada fuera de la órbita de un absoluto personal, un Tú inconvertible en ello, un Dios personal.

En lo que aquí hemos reflejado aparece siempre la misma constante, la autoliberación de la persona como deber ineludible. Esto nos permite pensar que el problema de la persona desemboca necesariamente en el problema de Dios y que el planteamiento de las condiciones del proyecto de su autodesarrollo y cumplimiento como persona no puede establecerse fuera de la órbita de la trascendencia. Necesitamos de alguien que nos libere de nuestra existencia creativa hasta hacerla plena y auténtica. Pero este alguien no puede ser otro que una instancia suprema, alteridad absoluta, que, lejos de enajenarnos, nos confiera desde nuestro mismo núcleo la verdad de nuestra identidad y de nuestra perfección debida. Una alteridad de esta índole no tiene parangón con nada de este

mundo. Es metaempírica y trascendente. Un Bien por excelencia, cuya bondad absoluta es vista como prolongación que trasciende todos los proyectos humanos de mejora radical. Por eso, desde su conciencia de finitud y desde su ansia de infinito, la persona se constituye en reclamo del verdadero liberador, en exigencia de Dios.

La clásica separación entre el mundo y Dios, el dualismo helénico, asimilado por el cristianismo, es corregida en su dirección por el personalismo, sin que quiera esto decir que se identifican y mezclan como intentan los movimientos secularizantes, haciendo desaparecer la trascendencia de Dios y el sentido religioso del mundo y de la persona. El amor a la persona por la persona no es ninguna negación del amor de Dios, puesto que él mismo es el que inspira nuestro amor y nos capacita para él desde la condición de personas. Así pues, el personalismo, además de una forma de acceso a Dios, es, también, una antropología hecha a la luz de todas las consecuencias del ser personal: el nosotros formado por el yo y Dios. El futuro es místico.

BIBLIOGRAFÍA

ALFARO, J., De la cuestión del hombre a la cuestión de Dios, Sígueme, Salamanca 1981.

ARANGUREN, J. L., De ética y moral, Círculo de Lectores, Barcelona 1992.

ARENDT, H., Eichmann en Jerusalén, Editorial Debolsillo, Barcelona 2005; La crisi de la

cultura, Pòrtic Assaig, Barcelona 1989.

AYLLÓN, J. R., 10 ateos cambian de autobús, Palabra, Madrid 2009.

BALLEST EROS, M., Historia de la Cultura Universal, Editorial Surco, Barcelona 1968.

BALT HASAR, U. VON, El problema de Dios en el hombre actual, Guadarrama, Madrid,

1960.

BAUÇA OCHOGAVIA, M., L’exemplarisme de Ramon Llull, Publicacions del Centre d’estudis

teològics de Mallorca No.7, Mallorca 1989.

BE N E DIC T OXVI, Discurso a la Conferencia Episcopal Italiana, Roma 24/5/2007;

Discurso a Rettori e Docenti delle Università Europee, Roma 25/6/2007; Economia y ética, Roma 4/7/2007.

BERGSON, H., Les deux sources de la morale et de la religion, Alcan, Paris1932.

BET TO, F., Generación postmoderna, Acompaz, 14/6/2007.

BLANCH, A., Falses utopíes actuals, Quaderns Institut de Teologia Fonamental, nº 42, San

Cugat del Vallés, Barcelona 2004.

BOFF, L., La moda de Dios, Koinonia, Diciembre 2007; El punto Dios en el cerebro,

Koinonia, Mayo 2003.

GÓMEZ CAFFARENA, J., La entraña humanista del cristianismo, Verbo Divino, Estella 1987.

CARDENAL, E., La vida en el amor, Sígueme, Salamanca 1979.

CARLOS DE FOUCAULD, Obras Espirituales, San Pablo, Madrid 1998.

CODINA, V., Agenda Latinoamericana 1993, Comités Oscar Romero, Editorial Nueva

Utopía.

COLMAN, R., Pensar con el alma, Ediciones Obelisco, Barcelona 2003.

Nova Terra, Barcelona 1970.

COMÍN, A. C., Cristianismo y socialismo en libertad, Barcelona 1979; El testimonio universal del cristiano, AUN, nº 54, 1964.

CONCILIOVATIC ANOII, Gaudium et Spes; Sobre la Iglesia en el mundo actual; BAC,

Madrid 1965.

CORTINA, A., Ética mínima: Introducción a la filosofía práctica, Tecnos, Madrid 1986.

CYRULNIK, B., De cuerpo y alma, Gedisa, Barcelona 2007.

DÍAZ, C., Preguntarse por Dios es razonable, Encuentro, Madrid, 1989; Razones de un creyente, Imágenes de la Fe, Nº 277, Madrid 1993; Manifiesto para los humildes,

Edim, Valencia 1993.

DÍA Z PRIETO, M., El mejor rostro del ser humano, La Vanguardia, Barcelona 16/9/2001; Tiranía de los superfluo, La Vanguardia Revista 13, Barcelona 3/6/2007.

EAST ERBROOK, G., The Progress Paradox. How Life Gets Better While People Feel Worse,

Random House, Nueva York 2003.

FRANKL, V., El hombre en busca del sentido, Barcelona 1982; Ante el vacío existencial,

Barcelona 1980; La voluntad de sentido, Herder, Barcelona 1991; El hombre

doliente, Herder, Barcelona 1990; La presencia ignorada de Dios. Herder, Barcelona

1979.

FROMM, E., ¿Tener o ser?, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 1980; Ética y Psicoanálisis, Fondo de Cultura Económica, Madrid 1985; La Revolución de la esperanza, México 1970.

GARNER, H., Estructuras de la mente, Fondo de Cultura Económica, Bogotá 1997.

GONZÁLEZ DE CARDENAL, O., Salvador del mundo. Historia y actualidad de Jesucristo,

Secretariado Trinitario, Salamanca 1997; Las palabras, el sentido y Dios, Saber Leer, Nº 170, 2003.

GORICHEVA, T., Hablar de Dios resulta peligroso, Herder, Barcelona 1986.

HERRANDO, C., Sobre la banalidad del mal según Hannah Arendt, Acontecimiento, Nº 83,

Madrid 2007.

HORKHEIMER, M., Die Sehnsucht nach dem ganz Anderen. Ein Interview mit Kommentar

HÜGEL, F. VON, The Mystical Element of Religion as Student in Saint Catherine of Genoa and her Friends, J. M. Dent, Londres 1908.

JUAN PABLOII, Fides et ratio, 14/9/1998.

JUSTINO, Padres Apologistas Griegos, BAC, Madrid 1954.

LACROIX, J., Marxisme, existentialisme, personalisme, París 1966.

LANZADEL VASTO, Umbral de la vida interior, Salamanca 1989.

LARRAÑAGA, I., Muestranos tu rostro, Ediciones Paulinas, Madrid 2007.

LARRAÑETA, R., La preocupación ética, Salamanca 1986.

LAVALLE, L, De l’acte, París 1937.

LEBEAU, P., Vers une théologie postmoderne? Un point de vue nordaméricain, Nouvelle

Revue Théologique 113 (1991).

LEIBNIZ, G. W. Filosofía para princesas, Madrid 1982.

LEVINAS, E., Ética e infinito, Madrid 1991.

LOHFINK, G., La muerte no es la última palabra, AA. VV., Pascua y el hombre nuevo, Sal

Terrae, Santander 1983.

LUCAS, J. DES., Antropologías del siglo XX, Sígueme, Salamanca 1983.

MACLAREN, D., La globalización de la solidaridad, Pax Romana, 22/5/2007 .

MARCUSE, H., El hombre unidimensional, Joaquin Moritz, México 1968.

MARITAIN, J., Distinguir para unir, o los grados del saber, Buenos Aires 1978; Christianisme et démocratie, Oevres completes, Éditions Universitaires, Friburgo

1986.

MART ÍNVELASCO, J., Mística i humanisme, Editorial Cruïlla, Barcelona 2006

MET Z., J. B., Antropocentrismo cristiano. Sobre la forma de pensamiento de Tomás de Aquino, Salamanca 1972.

MIRANDA, G., Cuestiones éticas en torno al amor, Zenit, Roma 18/5/2007.

Antropología cristiana en los conflictos del presente, Sígueme, Salamanca 1973.

MORENOVILLA, M., El hombre como persona, Madrid 1995.

MOUNIER, E., El pensamiento de Charles Péguy, Obras Completas I, Sígueme, Salamanca

1992; Obras completas III, Sígueme, Salamanca 1990; De la propiedad capitalista a la

propiedad humana, Obras completas I,

Salamanca 1993.

NÉDONCELLE, M., La reciprocidad de las conciencias, Caparrós, Col. Esprit Nº 20, Madrid

1997; De la fidélité, Aubier, Paris 1953; Conscience et Logos. Horizons et méthode

d’une philosophie personnaliste, París 1961; Explorations Personnalistes, París

1970.

ORT EGA CAMPOS, P., Educar preguntando, PPC, Madrid 2005.

PASCAL, B., Pensamientos, Tomados de la traducción de

C. R. Dampierre, B. Pascal. Obras. Pensamientos. Provinciales. Escritos científicos.

Opúsculos y cartas, Madrid 1981.

PET RALLA, R., El bien común. Elogio de la solidaridad, Madrid 1997.

PIERRE, A. y KOUCHNER, B., Dieu et les homes, Ed. Robert Laffont, Paris 1993.

POUPARD, P., Causas del alejamiento de Dios, Budapest 9/1/ 2007; Síntesis entre cultura

y fe, Consejo Pontificio para la Cultura, Roma 13 /6/2007.

RADCLIFFE, T., Je vous apelle amis, Cerf, París 2002, 248. RAHNER, K., Espíritu en el mundo, Barcelona 1963. RAT ZINGER, J., El Dios de la fe y el Dios de los filósofos,

Taurus, Madrid 1962.

SÁBATO, E., La verdad está en el corazón y no en la ciencia, La Vanguardia, Barcelona,

29/8/1993; La verdad poética, El Mundo, Madrid, 24 /8/1993.

SAHAGÚNLUCAS, J. DE, Las dimensiones del hombre, Sala-manca 1996. SCHELER, M., Die

Stellung des Menschen im Kosmos, Gesammelte Werke, B.9, Bern 1976.

TAMAMES, R., Ecología y desarrollo, Alianza Editorial, Madrid, 1980.

TERESA DE JESÚS, Moradas del castillo interior, Obras Completas, BAC, Madrid 2002.

TORNOS, A. y APARICIO, R., ¿Quién es creyente en España hoy?, PPC, Madrid 1995.

TORNIELLI, A., Benedicto XVI, Santillana, Madrid 2007.

TRIAS, E., Vigencia de la religión, El Mundo, 5 /7/1996; Ciudad sobre ciudad, Destino,

Barcelona 2001.

VALVARDE, C., Antropología Filosófica, Valencia 1995.

VÁZQUEZ BORAU, J. L., Blondel, Zubiri y Nédoncelle, Colección Persona Nº 6, Fundación

Emmanuel Mounier, Madrid 2002; Los Nuevos Movimientos religiosos, San Pablo, Madrid 2004.

VELASCO, J. M., Mística i humanismo, Editorial Cruilla, Barcelona 2006.

VIANDOR, J., Valores humanos: la cualidad esencial, El Ciervo, Nº 550, Barcelona 1997.

WEILER, J., Una Europa cristiana, Editorial Encuentro, Madrid 2003.

Índice