9.2.1. Climatología-Hidrología
El Instituto Nacional de Meteorología dispone un total de cinco estaciones pluviométricas en la zona:
La más representativa en función de los años de control y de la fiabilidad de los datos, es la de Navaluenga «Trampalones» (3323). A continuación se presenta una tabla con los valores de precipitación media mensual.
Código estación Denominación
3322E Navalmoral de la Sierra
3322E Burgohondo
3323E Navaluenga Trampalones C.F.
3324E Barranco Las Juntas C.F.
Se puede observar como la época más lluviosa corresponde al otoño (máximo en noviembre) y los valores mínimos se producen en agosto. En esta zona la precipitación en forma de nieve puede tener cierta importancia, sobre todo en las zonas altas, siendo los meses con más días de nieve los de enero y febrero.
No existe ningún observatorio termométrico en la Hoja ni en sus proximidades. A partir del mapa de isotermas del Plan Hidrológico se puede considerar como representativo un rango entre 12 y 14 °C. La amplitud de la variación anual de la temperatura es grande, con veranos secos de temperaturas agradables e inviernos húmedos y fríos.
La mayor parte de la Hoja está incluida en la cuenca hidrográfica del río Tajo. Unicamente la vertiente norte de la Sierra de la Paramera es tributaria del Duero. El drenaje principal se rea- liza hacia el río Alberche que disecta la Hoja en sentido O-E. La vertiente meridional de la Sie- rra de Gredos corresponde a la cabecera del río Tietar.
Es notable el control tectónico sobre la distribución de los cauces que se reconoce funda- mentalmente en los tramos rectilíneos de los mismos. Este efecto se manifiesta especialmen- te en los valles de los ríos Gaznata y Arroyo de La Balsaina, afluentes del Alberche por su mar- gen derecha, que presentan una alineación morfológica N-S en una longitud superior a 10 km.
En la zona correspondiente a la Sierra de la Paramera son frecuentes áreas endorreicas rela- cionadas con fenómenos periglaciares. Las bajas tasas de infiltración del agua en el medio motivan también la formación de estas depresiones.
La Confederación Hidrográfica del Tajo dispone de dos estaciones de control de caudales, ambas situadas en el río Alberche. La codificada como 231 registra el caudal circulante y la calidad de este río, a su paso por Navaluenga, desde 1974. La número 131 controla al Alber- che en Burguillo. El embalse de El Burguillo, al este de la Hoja, tiene un volumen de 217 hm3, y se utiliza con fines de riego y producción de energía hidroeléctrica.
La calidad química de las aguas superficiales es bastante buena y no presenta oscilaciones estacionales de consideración: los flujos son muy rápidos, lo que dificulta la interacción roca- agua. La facies típica es bicarbonatada cálcica, con presencia de elevadas concentraciones de oxígeno disuelto.
9.2.2. Inventario y usos del agua
Como se puede deducir simplemente a partir de la observación del mapa topográfico son numerosos los manantiales situados en el área. Pese a esto, el ITGE no dispone de registro de
Estación 3323. Precipitaciones medias mensuales (mm)
Mes Oct Nov Dic Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Total
puntos de agua en la hoja ya que no existe en la zona ningún sistema acuífero y las surgen- cias existentes son de escasa entidad. Las respectivas confederaciones también disponen de un registro de puntos; así por ejemplo la Confederación Hidrográfica del Duero que sólo con- trola un pequeño sector de la hoja tiene contabilizados 12 manantiales. Su distribución por octantes es la siguiente:
Los manantiales se relacionan en general con las fracturas o con drenajes en la parte inferior de los depósitos superficiales, en el contacto con los macizos graníticos impermeables. Los caudales más frecuentes suelen ser inferiores a 1 l/s y muestran variaciones estacionales importantes, lo que indica un caudal de base de poca entidad.
Los pozos aparecen asociados a la franja más superficial de alteración o a los depósitos alu- viales-coluviales. Son de escasa profundidad y su aprovechamiento es muy pequeño, care- ciendo la mayoría de ellos de instalación de bombeo.
El uso más extendido es el abastecimiento ganadero (fundamentalmente vacuno) y el regadío.
9.2.3. Caracterización hidrogeológica
La mayor parte de los materiales en el área pueden considerarse como prácticamente imper- meables. La circulación del agua subterránea se produce por tanto a favor de vías preferentes como fracturas, sin evidentes conexiones profundas en los macizos graníticos o en las forma- ciones de alteración y depósitos aluviales (río Alberche), coluviales, etc.
Esta impermeabilidad se refleja en la variabilidad de los caudales y niveles, que muestran una clara relación con los periodos húmedos y secos.
El flujo de las aguas subterráneas es de carácter somero y el tiempo de residencia en el medio es corto. La superficie piezométrica se adapta a la topográfica, y en general se puede asumir que la divisoria de unidades hidrogeológicas se asimila a la de las aguas superficiales. Existen flujos de tipo local influidos simplemente por diferencias de cota entre la recarga en zonas altas y la descarga en las zonas topográficas más bajas. Esto motiva por ejemplo que en épo- cas húmedas los terrenos en zonas bajas estén saturados dado el bajo coeficiente de infiltra- ción en los materiales graníticos.
Asimismo esta dependencia de condiciones superficiales motiva que las aguas sean bastante susceptibles a la contaminación, aunque en esta zona no existan focos importantes de vertido. Por similitud con otras zonas de parecidas características es esperable una buena calidad general, con aguas de escasa mineralización y de tipo bicarbonatado cálcico. La actividad
Octantes 1 2
ganadera o agrícola puede inducir una contaminación local por nitratos u otro tipo de abo- nos/pesticidas.