Asoquimbo, como organización social nace en el área de influencia de afectación del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, ubicada en la jurisdicción de los municipios de Gigante, Garzón, El Agrado, Pital, Paicol y Tesalia, en el departamento del Huila, al sur de Colombia. Con un objeto principal la “defensa de los intereses y derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, de los asociados en la medida en que estos resulten vulnerados, amenazados o disminuidos por las acciones y omisiones derivadas, en forma directa o indirecta, de la construcción del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, sean estas de origen privado (nacional- trasnacional) o estatal y en función de construir una propuesta propia y alternativa de desarrollo rural como la Zona de Reserva Campesina – ZRC-”. (Artículo 2 de los Estatutos) (Ver Anexo XVII, Estatutos de Asoquimbo)
Con base a la observación participante, las once entrevistas realizadas y la indagación histórica del proceso de Asoquimbo, se muestra que los habitantes de la región tienen determinadas formas de pensamiento, valores y prácticas, esto hace mención a que antes de constituirse Asoquimbo, se da una proceso de debilidad de “algunos líderes y pobladores en la verdad La Escalereta, demostrado en los momentos de la negociación, una preocupación individual y el olvido de la comunidad”, esto se debe a muchos factores, uno de ellos, es que en el momento de llegar Emgesa al territorio, muchos de los que habitan la región, en su mayoría pequeños propietarios (Ver Anexo IV, Estructura Agraria de la Región) viven en condiciones precarias, sumado a esto, el dinero ofrecido como “compensación”
47 por parte de la Multinacional generó una posición débil, la cual no fue argumentada lo suficiente y el interés personal pesó más frente al de la comunidad. La debilidad de los líderes en la defensa de los intereses colectivos, representa una incertidumbre en los procesos identidad colectiva, producto de las mismas dinámicas específicas de las organizaciones sociales de acuerdo con Alfonso Torres. Así lo expresa, también el profesor Miller a continuación:
No se puede negar que en esta lucha donde hay una gran trasnacional que actúa, está permanentemente actuando sobre ese movimiento, y se aprovecha de las debilidades de esos actores, sobre todo por el problema de la pobreza, y por los problemas de analfabetismo (…) eso
es utilizado y permanentemente se aprovecha haciendo ofertas, creándole falsas expectativas a las personas y las personas creen en una posibilidad ante las situaciones de miseria donde viven,
(…) tenemos que enfrentar una situación cultural muy complicada, que hemos venido superando.
Entrevista No. 1 del 28 de Enero de 2013. (Ver Anexo I, tabla de entrevistas)
Por otro lado, en el momento de constituirse Asoquimbo en el centro poblado RioLoro – Gigante, Elsa Ardila que en ese entonces (Julio de 2009) había asumido desde su comunidad en RioLoro la vocería en oposición al proyecto, es nombrada como la presidenta de Asoquimbo. Así lo menciona:
“Decidimos formar la asociación con ayuda del profesor Miller y otros estudiantes, y lograrnos asesorarnos en la parte jurídica, para quedar totalmente legalizados, comenzamos con 50 personas y hoy somos 200 personas (Mayo de 2010) y tenemos miembros de todas las zonas
afectadas, así como de Pitalito y Timaná”. Testimonio tomado del Documental “El Gigante”.
Lanzamiento, Octubre 19 de 2012.
El proceso de liderazgo que desempeñó Elsa como presidenta de Asoquimbo, hasta mediados de 2011, generó un proceso de cohesión, por las distintas acciones articuladas al sector académico que se lograron realizar (la propuesta de zona de reserva campesina con amplia financiación estatal, el primer encuentro de Soberanía Energética y Alimentaria Sustentables, el plan de acción para el año 2010 y una gran movilización el 14 de mayo de 2010), para visibilizar la problemática. Recopilar estas acciones también muestra que se ha logrado concientizar a sectores académicos y a la opinión pública de la región, lo que ha permitido fortalecer el proceso al interior de Asoquimbo (Ver Anexo, XVIII, imagen
48 línea del tiempo acciones de “Asoquimbo”), muestra de lo anterior, es que muchos campesinos han empezado a tener más confianza en la construcción de esta alianza con el sector de académico, propiamente del profesor Miller Dussán, así lo evidencia el testimonio del jornalero que fue desalojado de su finca el 14 de Enero de 2013, (Ver Anexo XVI, noticia del desalojo)
Nosotros empezamos a entrar en hacer la resistencia, y empezamos a organizarnos (…) porque
ellos (Emgesa) en un principio quisieron sacarnos al precio que fuera (…), nos fuimos organizando
en grupos, después Asoquimbo nos asesoraba con el profesor Miller, él ha sido el eje de esa
Asociación (…) donde ese señor no hubiera estado ahí, ya nosotros nos habían vuelto una nada,
gracias a profesor Miller y gracias a Dios y a toda la gente que ha creído en él y ha puesto su confianza en él. Entrevista No. 7, líder mayordomo. 28 de Enero de 2013. (Ver Anexo I, tabla de entrevistas)
El acompañamiento que ha realizado el profesor Miller, otros profesores y algunos estudiantes la universidad Surcolombiana (como Jennifer Chavarro estudiante de comunicación social), ha permitido que en los primeros años Asoquimbo haya recibido una articulación externa muy fuerte desde ese sector académico, y no con el propósito de caer en prácticas personalistas debido a la circunstancia de este proceso; sino por el contrario, ha sido con el objetivo de fortalecer esa autonomía y liderazgo en las decisiones que se dan en los grupos locales de las zonas afectadas por el proyecto. De acuerdo con el tiempo de observación del proceso y los testimonios de las entrevistas (10 de las 11, Ver Anexo I) se muestra que la resistencia es principalmente contra el Estado y con Emgesa, la cual actúa permanentemente sobre la asociación, aprovechando las circunstancias y la situación cultural y material de los actores que son parte del proceso (el problema de la pobreza o del analfabetismo); en la que muchas veces se realizan ofertas a la comunidad o sus líderes, creando falsas expectativas en las personas que han sido parte de la experiencia.
Lo anterior se demuestra con la situación que tuvo que vivir Asoquimbo en el momento en que Elsa Ardila, (abril de 2012) como presidenta decide renunciar, momento de dificultad que atravesó la organización. Situación que generó un cambio interno importante, primero, porque la renuncia de Elsa se debió a la oferta
49 de empleo por parte de la Multinacional Emerald Energy, multinacional petrolera que ha estado por un largo tiempo en el municipio de Garzón, cerca al centro poblado RioLoro. Segundo, para la mayoría de los actores pertenecientes a Asoquimbo, significó una desmotivación, pues Elsa constituía un referente de liderazgo muy importante. Y tercero, esta desmotivación, no impidió que otros líderes del proceso siguieran fortaleciendo desde Asoquimbo la resistencia. Así lo menciona, el líder de Asoquimbo en el centro poblado La Jagua:
(…) Cuando era la presidenta doña Elsa, pues la creímos una líder, (…) de pronto nos traiciono yendo a trabajar con una multinacional, (…) a mí me dolió, porque yo dije (…), si yo estoy peleando con esta vieja al frente, (…) pero entonces uno debe entender la otra parte, la comida no es fácil de conseguir, pero pues aunque uno entiende la otra parte no le cabe en la cabeza (…) una
líder que era ella la presidenta de Asoquimbo y nos haga esto, (…) pero pues el profesor muy
elegante dijo, esto tiene que seguir, y muy buena líder, pero pues hay otros que seguiremos y los que estamos ahora (2013) estamos compactados. (Ver Anexo XII, entrevista completa). Entrevista No. 3 del 28 de Enero de 2013. (Ver Anexo I, tabla de entrevistas)
Lo anterior, produjo un cambio interno en los estatutos de Asoquimbo como forma distinta de entender la organización, ya no estarían las nociones de presidente y vicepresidente, que pueden caer en el riesgo de personalizar los procesos de construcción comunitaria. Por el contrario, dentro de la estructura y funciones se le delega a la Asamblea y la coordinación general la dirección de la Asociación, es decir, tendrán que estar todos los miembros activos de Asoquimbo, como la máxima autoridad en la toma de decisiones. La coordinación general está integrada por los coordinadores (as) locales de cada uno de los comités locales, designados por las asambleas locales. (Ver Anexo XVII estatutos de Asoquimbo)
Este proceso de funcionamiento interno, ha generado dentro de los comités locales grandes desafíos organizativos dentro de la región, las acciones internas y externas que desde Asoquimbo realizan (Ver Anexo, XVIII, Línea del tiempo acciones de “Asoquimbo” del comité local del Centro Poblado La Jagua) van desde las reivindicaciones más concretas en los escenarios locales hasta los nacionales, que permiten fortalecer la identidad colectiva, en relación a la
50 resistencia sin desligar el proceso de largo aliento que desde un principio Asoquimbo ha construido. De acuerdo con Castells, en este caso la comunidad pasa de la resistencia a la construcción de un proyecto de vida diferente.
Precisamente, un ejemplo significativo observado en el trabajo de campo realizado en semana santa de 2013 (cartografía social con los actores en la coordinación local, observación participante, entrevistas, acompañamiento de actividades religiosas en semana santa con la comunidad y espacios integración como el paseo de olla), es el proceso del comité local de La Jagua del municipio de Garzón (Ver Anexo XIX, fotos y memoria de la cartografía social). La sistematización de este proceso de acompañamiento permite establecer, de acuerdo con Alfonso Torres, que la identidad no depende sólo de cada actor, sino del campo cultural en el que luchan. Por tanto, la identidad que se construye al interior de Asoquimbo, comienza por las relaciones sociales más comunes y cercanas que se tejen dentro del proceso de acción colectiva, donde su vínculo con el territorio y el rio configuran un proyecto de identidad a largo plazo. Esto se demuestra, con el testimonio de una lidereza de La Jagua:
Nosotros estamos trabajando como aquí en las Jaguas como Asoquimbo, haciendo labores aquí
en la comunidad (…), por ejemplo en el colegio había una tapia que estaba dañada y muy antigua (…) entre todos la estamos arreglando (…), se hacen campañas de reciclaje con los niños, mingas (…); demostrando que si podemos trabajar unidos, porque nosotros queremos recuperar nuestra
identidad jagueña (…) como campesinos e indígenas que somos y recuperar nuestro territorio,
nuestro rio. (Ver Anexo XX, imagen tapia arreglada convertida en mural) Entrevista No. 8 del 29 de Marzo de 2013. (Ver Anexo I, tabla de entrevistas)
La tapia que estaba dañada se reconstruyó, y en ella se realizó el Mural: “Ríos Vivos, Pueblos Libres” en semana santa (del 26 al 28 de marzo de 2013), conformado por el Colectivo de jóvenes “Jaguos por el Territorio” integrante de Asoquimbo y Polinizaciones (colectivo de resistencia cultural) quien recibió al artista callejero Guache, donde se inició, la primera jornada de murales en La Jagua, en pro de la defensa del territorio y reconocimiento de los seres y conocimientos propios de la región. (Ver Anexo XX, Fotos murales de la Jagua) La fortaleza del comité local de La Jagua, es una muestra importante de la
51 construcción que ha ido generando a diferencia de los demás comités locales de las otras zonas que (en las veredas de Jagua lito, Majo, Veracruz, RioLoro, La Honda y La cañada), no se encuentran tan fortalecidos como en el caso de La Jagua.
Siguiendo a Alfonso Torres, el mural y las acciones del comité local de La Jagua, representa a los actores partícipes del proceso, en la medida en que reconstruyen y elaboran todo un discurso plasmado en unos valores, representaciones y narrativas, que configuran un sentido de pertenecía, en este caso con el territorio; pues su hábitat y tranquilidad que se ven expuestos ante la llegada del proyecto hidroeléctrico El Quimbo. Así lo menciona, uno de los abuelos pertenecientes a la resistencia de la vereda Veracruz:
Lo más importante que yo les dijera a todo los cinco o seis municipios que van hacer afectados, que en una sola voz, es que digan no al quimbo, como en las marchas, porque lo que trae eso es destrucción, que la tranquilidad no, no la recupera nadie, esa tranquilidad con la que vivimos acá
nadie no la recupera (…) Testimonio tomado video de Asoquimbo. (Asoquimbo, “Memoria de mis abuelos”, 2011)
Finalmente, desde la mirada Castells y Torres se puede concluir que la identidad colectiva que se está construyendo al interior de Asoquimbo, responde a las dinámicas específicas de luchas que se dan en los movimientos populares de resistencia. Por tanto, los desafíos de la identidad colectiva desde Torres, permiten plantear que la identidad colectiva no es un proceso acabado, y por tanto es correlativa a los lazos de solidaridad que se construyen dentro de Asoquimbo; lo que reafirma la complejidad misma de este proceso. La identidad colectiva de Asoquimbo, representa el inicio de algo que se está construyendo en la región, donde la identidad campesina empieza a cobrar sentido por medio de la expresión de su proyecto de resistencia a largo plazo, de acuerdo con Castells. Por eso, es importante el acompañando a estos procesos; y es ahí, donde Asoquimbo como experiencia de identidad, entra a cohesionar al campesinado en torno a una asociación que integre y empodere a quienes buscan defender los derechos de los
52 campesinos y habitantes frente a la construcción del PHQ, por medio de la resistencia no violenta, unidad analítica que se muestra a continuación.
3.3 LA EXPERIENCIA DE LA RESISTENCIA CIVIL NO-VIOLENTA DE